Aclaración: "lo que este entre comillas y en cursiva son pensamientos" y cambie el titulo de la historia de Posesión a Juego de seducción.
El sonido irritante de la puerta siendo tocada lo despertó. Pero en cuanto intento levantar la cabeza de la almohada una fuerte punzada en la cabeza hizo que volviera a recostarse, y el sonido de la puerta siendo golpeada insistentemente solo hacía que el dolor fuera peor. Y cuando estaba a punto de dar un grito, que seguro hubieran escuchado todos los vampiros de esa mansión, para que se callara se detuvo, seguido de un –te esperamos abajo para cenar- de una voz segura e indiferente que reconoció como la voz de Reiji. Que molesto podía ser su hermano, y además inoportuno, para ir a molestarlo cuando estaba tan confundido. Pero después de unos momentos analizo lo que le había dicho… "¿cenar? Pero si todavía es de mañana" pensó el albino, y en cuanto miro el reloj de su habitación vio que ya era la tarde-noche y la hora en la que todos se reunían para cenar. Sus ojos rojos se abrieron enormemente por la sorpresa ¿Cuánto tiempo llevaba dormido? Trato de hacer memoria sobre lo que había pasado la noche anterior y no lograba recordar nada. Solo tenía un vago recuerdo en el que después del brindis iba a la torre de su madre y luego regreso a la mansión, tomo una botella casi entera de champagne que había quedado de la cena y después… no recordaba nada más. "¿Qué demonios paso?" no quiso seguir presionando su adolorido cerebro y decidió bajar de una vez a la cena, tal vez alguno de sus hermanos podía contarle que hizo anoche. Levanto de un tirón sus mantas para encontrarse con la sorpresa de que estaba desnudo. Eso lo sorprendió ya que el no solía dormir desnudo y menos en esa época donde estaba comenzando el invierno. Se apresuro en vestirse con ropa de su armario ya que la que uso estaba tirada por el piso. Todo cada vez tenía menos sentido.
Una vez abajo en el comedor al entrar otra cosa nueva en el día lo sorprendió, cada hermano empezó a mirarlo de maneras extrañas hasta para ellos, Reiji lo miraba desaprobatoriamente; Ayato y Laito sonreían de manera sospechosa; Shu lo miraba, cosa extraña ya que él ni siquiera habría los ojos en las cenas; y Kanato ocultaba la mitad de su rostro tras su Teddy, aunque eso no era muy extraño en él ya que siempre llevaba ese oso consigo. Ignorando el extraño momento se sentó en su lugar en medio de Reiji y Shu. Todos comenzaron a comer, pero como secuela de la sonrisa que habían hecho dos de los trillizos comenzaron a hablar.
-¿y cómo pasaron mis hermanitos su noche buena? Sé que Subaru se divirtió mucho~-
El albino miro a su hermano con la clara interrogante en su rostro -¿Cómo que me "divertí" anoche?- el de sombrero rio por su pregunta confirmando que sabía algo que él no.
-bueno Subaru, cuando Reiji me mando a mí y a Ayato a levantarte esta mañana toda tu ropa estaba tirada en el suelo y tu durmiendo en tu cama con tus sabanas todas revueltas, parece que te divertiste con alguien anoche, ¿o me equivoco? Nfu~-
-¡ah! Y no olvides las botellas de alcohol que había debajo de la cama- acoto Ayato riéndose de la cara de asombro que tenia Subaru –no me lo esperaba de Subaru, jajaja-
-¡cállate!- fue lo único que pudo salir de su boca ante la burla de esos dos. Pero seguía sin poder recordar nada de lo que había pasado anoche. Había muchas opciones de lo que podría haber pasado, pero cada una era más improbable que la otra. El no era de esas personas que bebían hasta perder el conocimiento y tampoco del tipo que le interesaba acostarse con alguien que no conocía. ¿Pero realmente había tenido sexo anoche? El era virgen hasta donde sabia. Y encima para terminar de confundirlo más, Kanato tuvo que unirse a sus hermanos en la charla acotando algo que hasta ese momento nadie más sabía.
-yo cuando llegue anoche temprano escuche unos gemido que venían de tu habitación Subaru, ¿ne, teddy?- el sonrojo y sorpresa estaban tatuadas en el rostro del menor quien definitivamente debía recordar que rayos había pasado esa noche.
-dejen de hacer tanto ruido en la mesa- llamo Reiji al orden antes de que el albino terminara matando a esos tres por no saber cerrar la boca. Él, a pesar de negarlo, tenía interés en saber que había pasado esa noche ya que había ocurrido en la mansión y su padre lo había dejado a cargo de esta y de los irresponsables que tenia de hermanos y debía saber que pasaba para tener una idea de cómo actuar ante la situación y si era necesaria su intervención.
Subaru no quiso seguir hablando ya que seguramente los trillizos seguirían acotando cosas que no quería saber y Reiji terminaría perdiendo la paciencia y los castigaría. Shu simplemente se mantenía fuera de la conversación. La cena termino sin más incidentes y cada hermano se levanto de la mesa yéndose todos por caminos separados. Subaru al no tener nada que hacer volvió a su cuarto.
Ya en su habitación el albino caminaba de un lado a otro de la habitación tratando de recordar lo de anoche. Medito y trato de hacer memoria, pero nada. Ya harto de forzar a su mente decidió recostarse en su amado ataúd que siempre lo había reconfortado. Una vez que se relajo cerró los ojos mientras recapitulaba cada segundo de su último recuerdo. Había vuelto a la mansión y bebido un poco, aunque no lo suficiente para emborrachare al punto de no recordar nada, siguió recordando, pero ahora si podía decir que había pasado un poco después: había escucho ruidos raros en una habitación, fue a revisar y al entrar encontró… ¡a Shu y Ruki besándose! Sus ojos que hasta ese momento estaban cerrados se abrieron como platos acompañados de un fuerte rubor en sus mejillas, y hasta en sus orejas. ¡Como había podido olvidado eso! siguió la corriente de sus recuerdos y logro llegar hasta el momento en que los dos mayores lo habían tirado a la cama y se acostaban a cada lado suyo mientras le decían cosas al oído. "¡acaso se había acostado con esos dos imbéciles!" El solo pensamiento lo desestabilizo, como él podía haber terminado siendo la puta que se dejaba cojer por esos dos. ¿Acaso tan mal hermano mayor era Shu que se había aprovechado de él de esa manera? Ese maldito vago le debía algunas explicaciones.
Sin pensarlo dos veces y dejándose llevar por su ira se dirigió a la habitación del rubio buscando respuestas. Pateo la puerta de forma innecesaria, pero que sirvió para expresar su enfado, e ingreso al cuarto de Shu. El rubio como mínima muestra de su asombro abrió los ojos pero no se movió de su cama, en la cual estaba recostado. Subaru cerró la puerta de un portazo y se paro enfrente del vago de su hermano, su cara de seriedad mezclada con ira era digna de admirar, o al menos de mantenerse despierto, pensó Shu. El rubio no se inmuto ante su mirada asesina y se sentó sobre su cama dejando salir un suspiro de su boca, el ya sabía por qué su hermanito había ido a verlo, pero quería confirmarlo.
-¿Qué quieres?- pregunto desinteresado.
-¡¿Cómo preguntas "que quiero"?! ¡QUIERO EXPLICACIONES MALDITO VAGO!- sus gritos molestaban al mayor pero no le importo -¡¿Qué paso anoche?!- exigió saber.
-primero, deja de gritar, a no ser que quieras atraer la atención de nuestros hermanos- comento con cierto enfado, el albino solo desvió la mirada frunciendo el seño –segundo, ¿Qué es lo que recuerdas de anoche?-
"Nada importante, solo a ti y Ruki a punto de follar en tu cuarto y luego que ambos me tiraban a la cama y me susurraban cosas al oído" pensó con rabia el albino e inevitablemente sus mejillas se ruborizaron ligeramente al recordarlo –lo último que recuerdo es que tu y Ruki me recostaron en la cama de mi cuarto-
El rubio podía notar que el solo hablar del tema hacia que se avergonzara, cosa que lo hacía ver muy tierno. Ahora debía tratar de contar lo que había pasado sin que le dé un ataque cardiaco a su hermano. –lo que ocurrió fue que…-
Recuerdo de la noche
Los dos mayores tomaron al menor y lo tiraron a la cama que había en el cuarto.
-¡¿pero qué demonios hacen?!- volvió a gritar el menor rojo como una rosa carmín.
-nada, solo…- susurro Shu en su oído derecho mientras acariciaba su bulto por sobre el pantalón haciendo que un gemido saliera de la boca del menor.
-te haremos sentir bien- termino la frase el Mukami mordiendo el oído izquierdo del albino.
Subaru se sonrojo a más no poder e intento forcejear para zafarse, pero le era imposible concentrarse en escapar con lo que le estaban haciendo. Ruki retenía su brazo izquierdo mientras su boca bajaba de su oído hasta el cuello lamiéndolo y rozando sus colmillos contra su pie. Mientras Shu retenía de igual forma su brazo derecho pero seguía lamiendo y besando su oreja hasta que clavo sus colmillos en la parte dura de esta haciendo que suspirara. Los sonidos que hacia su hermano al chupar su sangre era por demás excitante, y para confundirlo aun más, Ruki también lo mordió un poco más arriba de la clavícula. Esos dos se hacían un festín con la sangre del albino hasta dejarlo algo débil. Retiraron sus colmillos y aflojaron un poco el agarre sobre sus brazos. Aprovechando esto el menor volvió a forcejear logrando liberarse de ambos vampiros y quedar en el otro extremo de la cama.
-¿Por qué te resistes tanto?- pregunto el rubio acercándose al albino y quedando a pocos centímetros de su rostro.
-¡no te me acerques Shu!- grito tratando de alejar a su hermano poniendo sus manos en su pecho empujándolo hacia atrás. Pero con la sangre que perdió, combinado con la confusión mental que tenía, había perdido gran parte de su fuerza,
-¿o sino qué?- pregunto seductoramente Ruki quien se había parado y sentado en el borde de la cama, atrás del albino, permitiéndole susurrar en su oído esa pregunta.
Debía pensar algo rápido, si no lograba idear algo esos dos terminarían violándolo en su propio cuarto. La fuerza bruta que siempre lo había salvado de situaciones como esas ya no le serbia, y el tratar de razonar con ellos era por demás inútil. Los segundos pasaban y su tiempo se le agotaba antes de terminar siendo arrastrado por esos dos a su mundo perverso. La mano del rubio deslizándose por debajo de su camisa y la del otro acariciando sus caderas por debajo del pantalón lo hizo alarmarse y termino diciendo lo primero que creyó podría salvarlo.
-sino… ¡voy a decirle a Reiji!- si, lo sabía, eso había sonado muy patético. Recurrir a nombrar a su hermano mayor en responsabilidad era algo muy bajo para su orgullo, pero en una situación donde su cuerpo no lo ayudaría, su mente solo pudo pensar eso.
Ambos mayores se vieron con preocupación, si el albino le decía a Reiji esté definitivamente le diría a Karl Heinz y este sin duda los castigaría de maneras impensables. La compasión que habían tenido por Subaru se fue y se dieron cuenta que lo mejor era callarlo cuanto antes, sin mencionar que pronto volverían los demás Sakamakis a la mansión. Sin piedad ambos volvieron a clavar sus colmillos, Shu en la clavícula y Ruki en el cuello. Ambos bebían y bebían la sangre de Subaru, pero Shu noto como aun el menor tenía ese problema en su entrepierna, por lo que bajo su mano, la metió por debajo del pantalón y bóxer del albino, y agarro su pene con fuerza haciendo que un gemido saliera de su boca. Empezó a mover su mano de arriba abajo, acariciando cada centímetro de esa piel.
-d-déjame ¡ah!- Subaru trataba de morderse el labio para callar sus gemidos pero le era casi imposible al sentir las caricias del rubio.
-te estoy haciendo un favor, no deberías quejarte- siguió con su labor mientras Ruki seguía bebiendo sangre, aunque ahora de manera más suave para que el menor no se desmaye tan pronto. Cada vez iba aumentando mas la velocidad de su mano hasta que sintió como su hermano se corría en su mano soltando un gemido algo fuerte, en ese momento en que su boca se abrió aprovecho y lo beso introduciendo su lengua en su boca. El albino parecía estar confundido ya que no se aparto ni quejo, aunque tampoco correspondió. Saboreaba su boca con su lengua hasta que sintió como su hermano caía desmayado por la falta de sangre.
Fin del recuerdo
El sonrojo en la cara de Subaru era muy intenso ante el relato detallado de su hermano. Ahora lograba recordar todo, y con todo se refería a TODO. La confusión que sintió, al igual que la impotencia y el placer que le hicieron sentir esos dos. Con la cantidad de sangre que perdió no le sorprendió que haya dormido casi un día entero. Pero aun le quedaba un par de dudas por lo que habían dicho los trillizos.
-¿y las botellas de alcohol en mi cuarto?-
-las dejamos con Ruki para que no se viera tan sospechoso el que quedaras inconsciente por tanto tiempo-
De cierta manera tenía lógica, pero… -¿Por qué estaba desnudo?-
-eso fue para que la historia se vea mas creíble- aseguro el rubio sonriendo ligeramente.
"¡maldito pervertido!" pensó el albino con furia.
-y ahora que recuerdas lo de anoche, quiero hablarte sobre lo que viste-
El sonrojo volvió a aparecer en el rostro del albino -¡no es necesario!- se apresuro a decir desviando la mirada, lo último de lo que quería hablar era sobre la intimidad de su hermano mayor.
-si es necesario. Escucha, Ruki y yo no somos pareja-
La curiosidad le podía y volvió a mirar a Shu -pero entonces ¿por que estaban juntos en tu cuarto?-
-no tenemos nada sentimental, solo tenemos encuentros sexuales de tanto en tanto- comento como si fuera lo más normal del mundo. Aunque a Subaru le genero algo de asco el pensarlo, una relación solo sexual con otro hombre le produjo un escalofrió.
Estaba dispuesto a irse antes de seguir enterándose de más detalles escabrosos de la vida privada del mayor cuando un mareo hizo que casi callera al piso, casi, ya que el rubio se apresuro a sostenerlo antes de que chocara contra el suelo.
-aun no has bebido sangre, ¿verdad?-
El albino negó con la cabeza que parecía que se le iba a partir de la sed que sentía. El rubio suspiro frustrado y lo acostó sobre la cama, para después sacarse su reproductor MP3 y colocarse encima del menor.
-bebe- dijo mostrando su cuello y sorprendiendo al menor, quien ante la sed puso su mano en su nuca y con algo de dudas lo mordió en el cuello.
La sangre de su hermano mayor sabia deliciosa y lograba saciar su sed. Mordió con algo más de fuerza haciendo que su hermano soltara un quejido por el dolor. Luego de unos momentos el menor dejo de beber sintiéndose mucho mejor.
-no piensas agradecerme- cuestiono el rubio que seguía encima de su hermanito sin apartarse mucho de su rostro.
-¡si fuiste tú quien bebió mi sangre en primer lugar!-
-como sea, entonces… ¿guardaras el secreto?-
Dudo por unos momentos que contestar, pero no ganaba nada con delatar a su hermano, así que no le afectaría en nada mantener su "relación" con Ruki en secreto. –de acuerdo, no diré nada- vio como el mayor soltaba un suspiro de alivio a la vez que le dedicaba una disimulada sonrisa, "¿Qué demonios hacia?" se cuestiono Subaru, hace años que no veía a Shu sonreír así, desde que era un niño si mal no recordaba y en verdad se veía… lindo. El albino se sonrojo por quinta vez ante el flujo de sus pensamientos hacia su hermano, ¡como podía pensar que era lindo si era su maldito hermano! -¡quítate!- grito mientras empujaba a rubio para que se saliera de encima de él. Una vez hecho eso se paro dispuesto a irse.
-Subaru- lo llamo haciendo que le nombrado se diera vuelta.
-¿Qué quieres?- pregunto con el picaporte de la puerta en su mano y con cara de pocos amigos.
Shu se volvió a acercar con rapidez y le dio un beso en la mejilla –gracias hermanito- susurro en su oído haciendo que el menor se sonrojara y saliera rápidamente de su cuarto. Le encantaba hacerlo sonrojar.
"¿y a este que le pasa ahora?" se pregunto mientras que con la manga de su chaqueta se frotaba en el lugar donde lo habían besado. Enojado como estaba volvió a su cuarto y cerró la puerta dejándose caer en su ataúd. Aun no podía creer lo que le había pasado y haciendo memoria recordó el beso en los labios que le había dado Shu esa noche. Se toco los labios recordando la cantidad de emociones que sintió con ese simple contacto, nunca antes se había sentido como en ese momento y no estaba muy seguro de que lo que sintió estuviera bien. Pero en un lugar más oscuro de su mente, deseaba repetirlo.
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Que mala que soy, seguro los dejo con ganas de un lemon. Pero no se preocupen que habrá un lemon muy~ especial para este fanfic *sonrisa estilo Laito*
Lamento haber tardado en actualizar, estuve con un serio caso de falta de inspiración. En fin, agradezco los reviews que me motivaron a escribir. Y la moraleja de la historia es: "si quieres que alguien actualice, déjale reviews ¬¬, seguro los va a valorar :)"
Espero les haya gustado el capitulo ya que no se si se entiende muy bien y tal vez deba empezar a escribir como en otros fanfics donde escriben quien relata y lo ponen como "Pov Shu" y después cambia a "Pov Subaru" ¿ustedes que opinan?
Nos leemos~
