DISCLAIMER: No soy JK, donde más se nota es en la escritura ¿no?
Bueno, primeramente, muchas gracias a todas las que habeis comentado: LupertGrint, sakura sanin, burning62, SMagicRose, 89cheshire. (Gracias! Gracias! Gracias!) Juro que os contestaré ensegida!
Tranquilas, chicas, nuestro rubio sexy ya aparece.
Disfrutar y tener un buen día! :)
Capítulo 2: De amigos y de furia.
Resaca. Eso fue lo que pensó cuando abrió los ojos. Demasiada luz. Fue el siguiente pensamiento. Para finalizar pensando que era idiota. Estaba seguro que había bebido más Whisky de fuego que sangre que tenía en la venas.
No supo cómo pero se termino arrastrando hasta la ducha. Y cuando salió, media hora después, había conseguido mejor su aspecto considerablemente.
Era sábado. Y no tenía ningún motivo para levantarse porque los exámenes habían terminado justo ese viernes, de ahí la fiesta de la noche anterior. Se recostó en la cama, esperando que comenzara a haber movimiento en la habitación.
Tiempo después, sus compañeros empezaron a levantarse. Algo altero a Scorpius cuando en la cama de su mejor amigo no se escucho ruido alguno. Se acercó y con un ágil movimiento, corrió las cortinas. ¿Dónde está Albus? Y lo más importante: ¿No le había esperado para bajar a desayunar?
Llegó a la sala común con sus otros amigos para encontrarse con que allí no estaba. Al entrar en el comedor ninguno de los chicos lo divisó, lo que empezó a mosquearlo. Si se hubiera ido a pasar la noche con alguna amiga se lo habría dicho ¿no? A lo mejor lo había hecho y no lo recordaba. Ya que él mismo tenía una pequeña marca en el cuello que no sabía quien había sido la afortunada de hacérselo.
-¿Nadie lo escucho salir?-Pregunto al final, mientras todos desayunaban.
-Yo ni recuerdo si entró a dormir-dijo el hijo de Theodoro Nott, Theo.
-Deberíais dejar de beber tanto.-Dijo en eso momento Lysander sentándose al lado de sus amigos. Lysander era hijo de Luna Lovegood y Rufus Scamander. Luna era una de las heroínas de guerra y amiga de Harry Potter y compañía. Por eso a todo el mundo le había resultado raro que su hijo quedará en Slytherin. Y no solo eso, sino también su otro hijo Lorcan. Los dos eran gemelos y sería imposible reconocerlos de no ser porque Lorcan tenía el pelo mucho más corto que su hermano Lysander, el cual lo llevaba bastante largo para disgusto de su madre.
-Como si tú no lo hicieras, hermano- Lorcan había llegado después de su hermano para tomar sitio a su lado.
-Sí pero a mí no se me nota tanto como a vosotros. Yo sigo teniendo un aspecto impecable.-Dijo con orgullo refinado.
-¿Dónde venís vosotros dos, trastos?- A Scorpius los gemelos siempre lo ponía de buen humor.
-De estar con Albus.
-¿Dónde está?-pregunto volviéndose a acordar que antes buscaba a su amigo.
-En la enfermería.-Contesto Lorcan dándole un gran bocado a su tostada.
-¿Qué?-exclamaron los tres chicos que no tenía ni idea de su amigo.
-¿Qué le ha pasado?-Continuó Scorpius.
-A él nada, tranquilos.
-Entonces, ¿a quién?
-Quizá sería mejor que se lo preguntarais a él, viene por allí.
Y era verdad. Albus Potter se acercaba a ellos con la mirada puesta en el frente, el ceño fruncido y los ojos ardiendo de rabia.
-Albus, ¿dónde estabas? Ni siquiera sé si estabas ayer en la fiesta.
Albus miró a sus amigos: Charles Zabinni, Theodoro Nott, Scorpius Malfoy, Lorcan y Lysander Scanmander. Todos Slytherin. Recordó, por un segundo, el escándalo que se había formado en su familia cuando él entro en esa casa, todos lo tomaron mal a excepción de su padre. Y como la noticia de que era amigo de tres hijos de ex-mortífagos había sido como una bomba. Pero no podía estar más satisfecho de ellos. Les quería, y sí, sonaba cursi decirlo en voz alta por lo que ni siquiera bajo tortura lo diría pero todos los sabían, eran amigos, buenos amigo para ser precisos. No importaba que sus padres hubiesen sido enemigos, ni que lucharan en bandos contrarios, ni que sus familias se hubiesen hecho daño mutuamente. No. Ellos no eran sus padres. Y todos pensaban eso.
-Esta noche vamos a dar caza a Gryffindor´s idiotas que se atreven a jugar con mi familia.
Por eso cuando dijo lo que dijo nadie preguntó por qué, simplemente se limitaron a mirar a su amigo decididos a seguirlo hasta el final.
A ninguno de ellos se les paso por alto que en la mesa de Gryffindor no había ningún familiar de Albus. Y supusieron que se encontraban en la enfermería. La pregunta era ¿por qué?
Cuando los seis se pusieron en marcha hacia la sala común, vieron que la aptitud de Albus era extraña, estaba enfadado y se encaminó delante de todos, caminando rabioso y alejado de sus amigos.
Los demás no se atrevieron a acercarse, era mejor dejar que se tranquilizará, pero tanto Scorpius, como Theo y Charles abordaron a los gemelos pues estaba claro que ellos sabían algo de lo que había pasado en la familia de su amigo. Y por mucho que preguntaran solo una palabra salió de la boca de Lysander.
-Rose.
Lo gemelos creían que ellos no debían ser quien les contaran a sus amigos que le había pasado a la prima de Albus, tenía que hacerlo él. Pero a los demás les basto para callar. Ahora entendían la aptitud del chico. La pelirroja era para él una de las personas más importantes en su vida. Y si alguien se atrevía a hacerle algo, la furia teñía su aptitud.
Una vez llegaron a su habitación, más grande de lo normal porque los seis se habían empeñado en dormir juntos, por lo cual los demás compañeros habían terminado por cederles la habitación, se sentaron en sus respectivas camas. Todos, menos Albus que no paró de andar por la sala. Todos sabían lo que el moreno intentaba. Serenarse. Estaba cabreado. Muy cabreado. Intentaba mantener sus sentimientos a raya y relajarse, como buen Slytherin. Pero esa vez no funcionó. Él mismo pensó que sería capaz de matar a alguien.
-¡Reducto!- Terminó gritando apuntando con su varita su baúl vacio apoyado contra la pared.-¡Reducto! ¡Reducto! ¡Reducto!- Una gran cantidad de objetos fueron presas del conjuro del mago, no podía parar. Pequeñas explosiones llenaron de ruido la habitación.
Después de cinco reductos más, Albus paró. Parecía que se había producido una batalla en el cuarto. Terminó jadeando, de rodillas en el suelo. Scorpius se acercó a él y se puso a su altura. Su amigo se apoyaba con las manos en el suelo y él le tocó el hombro.
-¡Ey! Estamos aquí, ¿vale? Para lo que sea.- quería que eso quedara claro. No sabía qué coño le pasaba a su amigo pero debía de ser grave.
Albus le miró, sus ojos verdes estaban nublados por la angustia.
-Él le ha hecho daño, Scorpius. La ha hecho llorar. La ha utilizado y luego la ha dejado. El muy hijo de mala Bludger…se ha atrevido a hacerle daño. Otra vez…La muy tonta se dejó engatusar de nuevo, sé lo dije, se lo dije mil veces, pero no me escucho. "No lo conoce, Albus" Por el amor de Merlín, soy un hombre. ¿Cómo no voy a conocer sus intenciones? No era bueno, lo sabía. Y aún así no he pude hacer nada para evitar que ella lo pasará mal, yo tenía que cuidarla pero lo he hecho fatal. Soy un mal primo. Ella es buena, guapa, inteligente, divertida…ella no se merece esto. No quiero que lo pase otra vez como aquel verano…
Todos en la habitación habían permanecido callados. Escuchando las palabras que habían salido con asco de la boca del chico. Si había alguien que podía ocasionar ese estado en él, esa era Rose. Todos sabían lo mal que lo había pasado el verano pasado y por ende, lo mal que había estado el muchacho. Entre los dos primos había una conexión especial. Nada parecida a la que había entre la demás familia, todos se querían y se protegían por encima de todo, sus abuelos les habían enseñado a permanecer unidos, pero lo suyo era distinto.
-Tú has sido el mejor primo del mundo. Incluso creo que eres demasiado sobreprotector con ella. Te preocupa hasta que se pueda cortar con un pergamino. No podías evitar que estuviera con ese imbécil porque ante todo respetas sus decisiones pero lo que sí puedes hacer es darle su merecido. Y nosotros estamos contigo.-le dijo el rubio en nombre de todos.
Albus los miró. Volviendo en sí. Los sentimientos habían sido más fuertes que él y lo habían dominado. Pero ahora la cordura volvía a él. Se levantó seguido de su amigo. Miro al resto pidiendo perdón con la mirada por tener que aguantar lo que habían presenciado. Pero a ninguno les molestaba, le entendían. Con unos cuantos reparos el dormitorio volvió a quedar impoluto, lo más impoluto que podía quedar viviendo allí seis chicos.
-Bien, ahora, compañeros. Pongamos nuestras astutas mentes a trabajar un plan contra Thomas Wood.-dijo Charles con una gran sonrisa.
Todos se sentaron en el suelo, en medio de la habitación. Lorcan acercó unos cuantos pergaminos para apuntar tácticas e ideas, como en Quidditch.
-Hay que contar con el resto de mi familia. Estarán encantados de ayudar.
-Es más, creo que se sentirían insultados si los dejamos fuera de esto.-comentó Lysander riendo.
-Ósea que seremos una panda de Wesleys, Potters y nosotros. Pues no vamos a llamar para nada la atención. Si queríamos pasar desapercibidos, lo vamos a conseguir. Seguro.-ironizó Charles.
-¿Podemos llamarnos "el escuadrón justiciero"?.-preguntó con voz inocente Theo.
-Es una buena idea.-comentó Lorcan. Y Lysander sonrió divertido.
-Y podríamos luchar contra las injusticias que se producen en toda la escuela.-continuó el hijo de Nott.
Scorpius miró a los chicos con cara de que todos se habían vuelto locos. ¿Qué clase de personas eran sus amigos? Le deparaba un sábado entretenido al rubio.
Bueno, ya se ha presentado nuestro chico. Ya veis, también, que Albus( para mí siempre será Slytherin) quiere a Rose mucho, mucho. Quería que entre ellos hubiese una especie de relación especial. Quiero pintar a Albus como un buen muchacho preocupado por sus seres queridos (aunque un poco mujeriego xD)
Los demás Weasley´s tendrán su aparición en el siguiente capitulo. El encuentro de Rose y Scorpius tendrá que esperar solo uno más. Pero tranquilas, no os haré esperar mucho.
Con cariño :)
P.D: Los reviews se agradecen y mucho!
