Deseos de Cosas Imposibles

CAPITULO 2: Si Parece Imposible, Averigua

Acababa de decidir que no le importaba lo que pasara entre Snape y Malfoy, tampoco es como si le importara demasiado, para ser sinceros no podía importarle menos… pero… tan solo… solo por curiosidad esa mañana siguiente a su sorprendente y casi increíble descubrimiento de aquella para nada normal relación, Harry había tomado la importante decisión de hablar con Hermione, y preguntar que consecuencias acarrearía aquella situación profesor – alumno en Hogwarts, por supuesto claro sin dar nombres de por medio, aunque conociendo a la castaña de seguro lo abarrotaría de preguntas, pero si algo había aprendido Harry al tener como amiga a Granger, es a como esconder ciertos temas que no le convenía hablar.

Esa mañana cuando Malfoy pasó a su lado y le regaló una de sus habituales miradas matutinas de 'Piérdete Potter' Harry descubrió que el rubio estaba de buen humor, por lo general eran miradas más agresivas e iban acompañadas de palabras que desembocarían en una pelea absurda como cada vez que se veían. Ron a su lado sin dudarlo demasiado murmuró un 'Hurón idiota' y entonces Harry decidió que si, definitivamente no podía importarle menos a quien dejara el hurón meterse en su cama o ¿Era Snape quien lo dejaba meterse entre sus sábanas?

-¡Ahh!- agarró sus negros cabellos con fuerza y apoyó la cabeza en el escritorio, mala imagen mental. No había sido para nada agradable visualizar, aunque fuera imaginariamente, a Draco y Snape enredados entre sábanas, completamente desnudos. Bueno Malfoy no era precisamente una mala imagen mental, mucho más allá que lo odiara infinitamente, Harry debía reconocer que el rubio muy a su pesar se veía medianamente bien, pero ¿Snape? ¡Por amor a Merlín! Aquel profesor le había echo la vida prácticamente imposible desde que lo conoció, imaginarlo en una situación como aquella… ¡Hyugh!

-¿Harry?- giró discretamente para ver a Hermione quien al igual que toda la clase compartida entre Gryffindor y Ravenclaw lo miraban extrañados -¿Estás bien?- Harry soltó lentamente su cabello y sonrió como pudo a su amiga y a Ron a su lado quien lo miraba con algo parecido al miedo y la preocupación, ya que al encontrarse a lado del pelinegro, había sido él quien había percibido de primera plana aquel grito de desesperación

-Si, no se preocupen… tan solo… recordé algo que no… olvídenlo-

-Compañero…- Ron siempre con aquel tono indescifrable que pocas veces usaba, colocó una mano sobre su hombro –Si no te sientes bien ¿No crees que sería mejor si regresas a los dormitorios?-

-No, estoy bien- regresó la mirada hacía la pizarra donde la profesora castaña solamente carraspeaba antes de tomar el mando y la atención de su clase, un poco consternada también con aquel grito repentino por parte del salvador del mundo mágico. Harry solo suspiró al saber que toda la atención volvía a ser para la profesora, no lo terminaba de entender ¿Por qué Malfoy se involucraría con alguien como Snape?

+++--+++

-¡Crabbe!- el grito de Draco se escuchó fuerte y alto pero sobre todo imponente a pesar de encontrarse a gran distancia -¡Bloquea!- un fuerte zumbido se dejó escuchar y Draco sonrió complacido al percatarse de que el muchacho había acatado de inmediato su orden, voló con rapidez tras la snitch y al sentir una vez más el aire golpeando su rostro de aquella manera sonrió, le encantaba aquello -¡Goyle esquiva!- no pudo evitar gritar aquello y en cuanto su cuerpo a toda velocidad, subido todavía sobre su escoba, pasó casi rozando a su amigo, suspiró aliviado.

Perdió la Snitch. El rostro de Malfoy figuró una mueca de disgusto en cuanto perdió de vista la Snitch dorada, se templó un poco en el aire mientras el resto de jugadores seguía a su ritmo, elevó la mirada y cuando vió a aquella snitch revolotear de un lado a otro sonrió, sin pensárselo demasiado se elevó con gran rapidez -¡Draco!- la voz de Theo llegó a sus oídos pero el rubio sabía muy bien que a esta altura no se detendría, no hasta acabar con esa Snitch entre sus dedos -¡Se acabó nuestro tiempo!-

-¡Los Gryffindor llegaron!-

No le importó la voz de Vincent anunciando la llegada de sus indudables rivales, a cambió de eso se elevó con más fuerza y estiró su brazo, alcanzó a escuchar, a pesar de la distancia la insoportable voz de Weasley diciendo algo así como 'No la atrapará, ve tú Harry' y aquello tan solo lo molestó se elevó todavía más y cuando la Snitch se movió hacía la izquierda, Draco sonrió, se movió a gran velocidad hacía la derecha y tal y como esperaba, la Snitch se movió intempestivamente hacía la derecha, por lo que a Draco no le costó mucho atraparla.

-¡Bien hecho Draco!- bajó lentamente mirando con arrogancia a los Gryffindor y sobre todo a aquel pelirrojo que lo miraba con rabia

-¿Decías Weasley?-

-Pura suerte- masculló el ojiazul cruzándose de brazos, recordando por supuesto que a Malfoy lo habían excluido del castigo ¡Demonios! Como odia a ese hurón.

-Claro… e igual que es una suerte que tú estés en el equipo-

-¡¿Qué dijiste?!-

Si hay algo que apreciaba de sus peleas con Weasley, era lo rápido que se alteraba el muchacho, con un par de verdades y su rostro se volvía un tomate de la rabia –Solo digo la verdad-

-¡Hurón…!-

-No le hagas caso Ron- Harry se interpuso de inmediato y Draco sonrió todavía más

-Eso comadreja… obedece-

-Cállate Malfoy-

Draco miró aquellos ojos verdes que tanto le desagradaban, ni siquiera eran de un verde que valiera la pena apreciar –Mira cara rajada ¿Acaso tengo que repetirte a diario que a mi no me das ordenes?-

-¿Y es tan difícil para tu diminuto cerebro entender que nos dejes en paz, Malfoy?-

-Quién habla de diminutos cerebros- Draco se acercó amenazante –No eres precisamente un ejemplo de buen estudiante Potter-

Gryffindor y Slytherin se miraron continuamente, aquello estaba pasando a otro nivel y no dudaban que aquello acabaría mal –Eres tan insoportable Malfoy…-

-No es precisamente un placer verte Potter-

-Draco- aquella fría voz estremeció a Ron quien giró de inmediato para ver al imponente profesor de pociones caminar directamente hacia donde Harry y Malfoy se miraban fijamente como si fueran a atacarse mutuamente en cualquier momento.

-Profesor- el rubio no demoró en girar para ver al mayor y Harry indudablemente, tal y como se le venía haciendo costumbre arrugó el entrecejo

-¿Sucede algo Potter?- Snape notó la mirada fija de Potter sobre él, aquello no le gustó

-Nos toca entrenar y Malfoy y su equipo no hacen más que molestar-

-¿Tanto quieres entrenar Potter? Pues entonces ve- Malfoy soltó la Snitch en dirección a Harry, pero como era de esperarse esta se movió con rapidez hacía arriba, alejándose lo más que podía de cualquier jugador.

Harry ni siquiera miró la Snitch. Los Slytherin se marcharon detrás de Draco y Snape quienes conversaban quien sabe sobre que, pero entre la cantidad de jugadores y muchachos que entre risas y bromas se marchaban, Harry pudo divisar dificultosamente como Draco sonreía ante algo que al parecer le acababa de contar Snape, dudaba que fuera un chiste. Era una buena noticia. Tan buena que había logrado arrancarle una sonrisa al frío Príncipe de Slytherin.

+++--+++

-¿Te vas?- Nott miró con algo de sorpresa como Draco recogía un par de cosas, sin usar la varita, cosa que lo extraño aún más, aquello por supuesto sin contar con que el rubio sonreía resplandecientemente, como hace mucho tiempo no lo veía sonreír

-Un par de días, no perderé mucho. Después de todo apenas empezó el ciclo escolar- Draco suspiró un tanto agitado y se sentó sobre la cama, con sus ojos cerrados, evitando que aquella sonrisa lo acompañara hasta salir de Hogwarts.

-Snape te ayudó ¿Verdad?- Draco abrió los ojos, Theo es demasiado deductivo de vez en cuando –No lo entiendo- el pelinegro caminó con tranquilidad dentro de la habitación, intentando, aunque resulte imposible, restarle importancia al asunto –Lo odia y sin embargo te ayuda-

-No lo odia-

-De acuerdo…- Theodore Nott se sentó con tranquilidad y con una confianza que solo él y unos cuantos Slytherin más profesaban con Draco –Entonces eso me hace llegar a la conclusión de que Snape odia a todo el mundo- sonrió en cuanto vió a Malfoy dispuesto a replicar –Excepto a ti-

Draco no pudo evitar que se le escapara una sonrisa y suspiró, cansadamente. Por un momento recordó su vida un par de años atrás y el notar que no era exactamente el mismo, de algún modo no lo disgustó, no es como si de la noche a la mañana se hubiera vuelto un altruista, pero es inevitable no madurar, aunque a él le haya tocado a la fuerza.

-Como sea… Me van a hacer falta, ustedes y sus tonterías-

+++--+++

-No me interesa si se fracturó o no, yo lo que necesito saber es si perdí o no mis galeones- Harry sonrió en cuanto vió a su pelirrojo amigo discutir con Seamus a vivas voces, como siempre lo hacían ese par, giró despreocupadamente con una pequeña sonrisa plasmada en el rostro, pero cuando visualizó a Draco Malfoy con un par de maletas levitando a su alrededor, cualquier expresión en su rostro, desapareció.

-¿Nos escuchas Harry?- Snape se encontraba junto a Malfoy, hablando bajamente por la distancia que había entre ambos ¿Malfoy dejaría de estudiar?

-¡Harry!- reaccionó inesperadamente ante el grito de Ron e intentando no sonar tan tonto, sonrió abiertamente -¿Qué te pasa compañero?-

-Solo me distraje por un segundo-

Seamus y Ron volvieron a su conversación, despreocupadamente, igual que antes, como si nada, sin embargo… Harry no pudo evitar girar discretamente hacia la derecha, intentando mirar disimuladamente hacía el mismo lugar por el que Malfoy y Snape hubieran desaparecido.

+++--+++

Harry ha llegado a la conclusión de que se está volviendo completamente loco. Por que no puede ser normal, ni mucho menos sano pasársela pensando en Draco Malfoy, cada cosa, cada pasillo, cada gesto, cada cosa le recuerda alguna pelea, o algún momento que hubiera tenido el infortunio de compartir con el rubio de ojos grises, justo ayer caminaba con sus amigos hacia la cabaña de Hagrid para conversar un rato, una simple, común y corriente salida, eran apenas unos metros y en cuanto sus pies tocaron el pasto verde y se encontró semi rodeado por aquellos árboles, ¡Oh Sorpresa! Se le vino a la mente el recuerdo de primer año cuando los hubieran castigados a sus amigos y a Malfoy, escasos segundos que no tuvieron ninguna importancia, que no significaron nada, donde no hubo más que un monologo pretencioso por parte de Malfoy, quejas y más quejas. Defectos de Malfoy que Harry inadecuadamente extrañaba.

Apenas habían pasado tres días, los mejores para Ron obviamente por su inmensa sonrisa y el gran buen humor que había demostrado en el transcurso de días, y por supuesto por que se la pasaba gritando: '¡Esta es la mejor temporada del año, días sin Malfoy!' por un momento, cabe recalcar, pensó que Snape también se ausentaría, pero el verlo al día siguiente dando sus clases como si nada, indudablemente despistaron a Harry, por supuesto que primero pensó que se trataba de una Poción Multijugos, minutos más tarde descarto la idea en cuanto Snape lo hubiera castigado y desvalorizado como ya era costumbre. Nadie, absolutamente nadie podría imitar de esa manera a Snape.

En conclusión, su vida actualmente era algo extraño, movió el puré de su plato con el tenedor e intentó despejarse por unos minutos, intentando olvidar el problema, pero cada vez que lo intentaba, se esforzaba tanto en ignorar sus recuerdos ambivalentes, que terminaba dándose cuenta de que no podía olvidar algo por lo que se concentraba tanto en ignorar ¡Demonios! Ya ni sabía que era lo que estaba pensando, haciendo o diciendo. Lanzó con fuerza el tenedor sobre su plato y bufó con molestia. Solo algo era seguro. Detestaba, con todas sus fuerzas a Draco Lucius Malfoy.

-¿Harry?- intentó calmarse y con el ánimo un tanto renovado giró su cabeza para poder ver a Hermione, quien sentada en frente lo miraba extrañada -¿Estás bien?-

-Solo un poco estresado Mione, no te preocupes-

-Pues que raro- comentó la muchacha con aquella duda rondándole en la cabeza todavía

-¿Por qué lo dices?-

-Por que desde hace un par de días te la pasas viendo hacia las puertas del Gran Comedor, como si esperaras que alguien entrara-

Harry abrió en sobre manera sus ojos, eso de seguro lo había estado haciendo inconcientemente y de cierta forma le preocupó no solo el hecho de que no se hubiera percatado de lo que estaba haciendo, sino del por que lo estaba haciendo –No me he dado cuenta- lo mejor, es restarle importancia al asunto y espera que Hermione lo comprenda así –Pero te aseguro que no es algo importante, por cierto Mione quería hablar contigo sobre algo un poco… delicado-

-¿Estas bien? Acaso la cic…-

-No- cortó de inmediato Harry, sonrió tranquilamente y la miró esperando que con aquella expresión su amiga entendiera que no se trataba de problemas del pasado, que él prefería dejar donde se encontraban –Pero es importante, más bien solo es una duda. No tienes que preocuparte-

-Ah ya entiendo- Hermione bebió con tranquilidad un poco de jugo, aprovechando que todos se encontraban conversando con tanta tranquilidad los unos con los otros, que no les prestaban atención a ellos –Se trata de los casos de suposición o seguramente me vas a contar la historia de algún amigo, que yo no conozco pero que tú necesitas aconsejar. Lo cual sería verdaderamente raro puesto que tú y yo sabemos que todos tus amigos son mis amigos también ya que en el mundo muggle no te relacionabas mucho que digamos-

-¿Eh?- Harry enarcó una ceja confundido, muy confundido con la parola que su amiga le acaba de lanzar y no puede sino suspirar, por lo que Hermione tan solo sonríe satisfecha con saber que su amigo aún es transparente ante ella

-Esta bien Harry nos vemos en la biblioteca después del almuerzo ¿Te parece?-

-Me parece perfecto- solo entonces Potter se siente completamente aliviado, por lo menos una parte de la charla con su amiga ha entendido.

-¡Y aquí tenemos al mismísimo Harry Potter!- Seamus pasa un brazo sobre sus hombros y con un aire a reportero se acerca a él sonriente ante la mirada de sus amigos, quienes obviamente se divierten jugando a quien sabe que, Harry estaba más ocupado hace unos segundos intentando descifrar la frase de Hermione –Dígame que opina acerca de la maravillosa ausencia de Draco Malfoy-

-¡Y sea sincero por favor!- escucha la voz de Ron, quien junto a Neville y otros de sus amigos le sonríe abiertamente y por lo menos ante sus amigos decide bromear un rato

-¿Su ausencia? ¿Es que ha faltado? Ni me he dado cuenta- y no les toma más que unos segundos, para que una parte de la mesa Gryffindor estalle en risas.

+++--+++

-Bien… ¿De que querías que habláramos?- Hermione cierra el libro que hasta unos segundos leía y Harry no puede sino suspirar y tratar de encontrar las palabras adecuadas

-Bueno antes que nada, quiero que quede claro que tan solo es algo que me entro la curiosidad por saber y nada más. No hay forma de que sea real ni nada de eso, pero pensé que tu serías la persona adecuada para responderme puesto que…-

-Harry, esta bien, no preguntaré nada- el aire algo resignado que le brinda Hermione en estos momentos logra llenar de confianza a Harry

-De acuerdo… verás yo quería saber ¿Qué pasaría si dado el caso un profesor se involucrara con un alumno dentro de Hogwarts?- un silencio extraño se formo, y eso incomodo demasiado y Harry lo sabía por que el hecho de que Hermione en frente suyo no mostrara ningún rastro de expresión en su rostro. Lo atemorizaba.

-¡Por Merlín!- Hermione no reparo en ver si habían o no más personas dentro de la biblioteca y se levantó de su asiento -¡Harry James Potter! ¿Con que profesor de Hogwarts te piensas o has involucrado?-

-Por favor Herm… guarda silencio- Harry mueve las manos esperando que su amiga entienda el mensaje y vuelva a sentarse –No se trata de mi- los ojos de la castaña se posan en los suyos fijamente, y por un segundo Harry se plantea seriamente si su amiga tiene la facultad de leer mentes.

-No, no eres tú- deduce después de unos segundos Hermione, suspirando aliviada, con una mano en el pecho –Tus ojos no me engañan, pero ¿De quien se trata?-

-Herm dijiste que no…-

-Si, si lo sé- Hermione no puede evitar pasar una mano por sus alborotados cabellos –Bien, pues no sé si se habrá dado el caso antes aquí, pero imagino que se aplicaran las mismas reglas que en el mundo muggle, después de todo, estamos hablando de varios puntos similares-

-Y eso significa ¿Qué?-

-Que esta obviamente prohibido, especialmente si es dentro de Hogwarts ¿O por que crees que lo mantienen en secreto?- Harry la mira anonadado

-¿Cómo sabes que lo mantienen en secreto?-

-Entonces lo mantienen en secreto- Hermione lleva una mano a su quijada –Me pregunto… ¿De quienes se tratara?-

Le acaba de sacar información, Hermione Granger le acaba de sonsacar información de la manera más descarada que puede existir y Harry se siente sobre todo como un estúpido, pero no piensa permitir que Hermione se salga con la suya -¡Herm!- la muchacha le sonríe culpable –Como sea… ¿Y si los descubrieran?-

-Pues sencillo, eso acarrearía muchos problemas para ambos, para el profesor con los padres del estudiante, para el estudiante por los demás muchachos, y sin sonar exagerada puede que incluso la expulsión y despido-

Harry asiente captando la información y procesándola con cuidado, por alguna razón aquello le ha dejado un mal sabor de boca, y por alguna razón mucho más extraña todavía, su preocupación ahora no es la ausencia o no de Malfoy, sino el saber por que la noche que vio a Malfoy salir de la oficina de Snape causó tantos estragos en su interior, y se recrimina, mentalmente, pero se recrimina. Por que no sale de una, para entrar en otra.

+++--+++

-Entonces… ¿No lo ha visto?-

-Lo siento- la mujer se levanta elegantemente de su asiento, con la mirada un tanto apenada, un tanto triste y posa una de sus delicadas manos sobre el rubio cabello del joven junto a ella –No he sabido de él desde hace varios meses cuando dijo que deseaba estar solo y pasar un tiempo con sus abuelos-

-¿Y fue para allá?-

-Mi madre dijo que estuvo un tiempo, sin embargo se marchó un par de semanas después-

-Lo entiendo- Draco se levantó con cuidado de su asiento –Muchas gracias por su tiempo- sonrió levemente y vió como la mujer asentía con una pequeña sonrisa plasmada en sus labios

-Si deseas te puedo acompañar a la puerta-

-No es necesario, conozco muy bien esta casa- toma su capa y la coloca con cuidado sobre sus hombros, sin la intención de viajar por medio de polvos –Solía venir casi todos los veranos-

-Y puedes seguir haciéndolo. Tú, Theodore, Pansy, en fin todos ustedes serán siempre bienvenidos-

-Lo sé y se lo agradezco- Draco camino con tranquilidad hacia la salida de esa amplia sala –Pero no regresaré hasta encontrarlo-

-Draco- la voz triste de aquella mujer que antaño le hubiera regalado infinitas sonrisas y muestras de afectos lo hizo detenerse, no se tomó la molestia de girar, por que suponía que no lo miraba seguramente sus ojos claros se encontraban posados en el piso –Acabamos de pasar por una gran guerra ¿Eres conciente de eso?-

-Lo soy-

-Por favor Draco- un sollozo por parte de la castaña lo hizo girar casi sin pensarlo –No te aferres demasiado a él, puede que no haya podido soportar todo esto. Quizás y él este…-

-¡No!- los ojos de Draco la miraron intensamente y sus puños enrojecieron por la fuerza con la que eran cerrados –Lo siento no quise levantar la voz, pero yo lo sé. Él está vivo. No es débil-

-Me alegra saber que no soy la única que piensa así- Draco sonrió ligeramente pero lo hizo y si decir algo más, salió de aquella enorme residencia, dispuesto a caminar por un largo rato.

+++--+++

Harry adora la soledad, puede olvidarse de todo y dejar que el tiempo transcurra como si nada, algo alejado de todos se ha recostado en el césped y con las brazos tras su cabeza se ha permitido relajarse y cerrar los ojos, dejando que el viento lo refresque de vez en cuando y sonriendo tranquilamente al ser conciente de que Malfoy no ha rondando en su cabeza desde que se ha sentado en el césped. Unos pasos a lo lejos lo alertan, pero al reconocer las voces que se acercan, sonríe mucho más relajado de lo que se ha mostrado estos últimos cuatro días, su plática con Hermione el día anterior de cierta forma lo ayudó.

-¿Y ahora que sucede? Estos días has estado de muy buen humor- Hermione y Ron se sientan junto a él, Ron por supuesto cruzado de brazos y con el entrecejo arrugado

-Ha visto a Malfoy entrar, parece que ya regresó por que entró con varias maletas- Harry sabe que no debe mostrar signos de sorpresa, por que Hermione es demasiado astuta, sin embargo no entiende el por que debe sorprenderse, el que Malfoy haya regresado, se supone, no debe importarle

-Y de paso el muy maldito se da el lujo de regresar enojado, habiendo tenido tres días de libertad fuera de Hogwarts y las tareas-

-Parece que está de mal humor, pero el que haya faltado tres días no quiere decir que se haya ido de vacaciones precisamente Ronald- el pelirrojo bufa con hastió mientras Hermione habla de algo que Harry ya no alcanza a escuchar, ahora sus pensamientos se encierran en la actitud tan extraña que últimamente Draco Malfoy está adoptando.

+++--+++

-¿No vas a comer?- Pansy junto a Malfoy mira al rubio con enojo, y las facciones de su joven rostro se distorsionan más al ver la negación por parte del rubio

-No tengo apetito-

-No te portes como un niño mimado Draco-

-Y tú no te portes como mi madre Pansy, por que no lo eres- Draco se levanta bruscamente de su asiento dejando la servilleta sobre su asiento y sin molestarse en ver la expresión un tanto desolada de su amiga.

Theodore suspira y se levanta con tranquilidad de su asiento, sin mirar a nadie y mucho menos a Pansy quien de seguro le esquivará la mirada, seguramente al sentirse avergonzada, Draco volvió en la mañana cerca de las diez de la mañana y desde entonces ha estado enojado, autista con todo el mundo. Pero el haber tratado de esa manera a Pansy definitivamente ha rebasado el límite. Lo ve caminando por los pasillos, por ahora desolados debido a la hora del almuerzo. Lo toma del hombro y lo hace girar con brusquedad hasta que la espalda del muchacho choca contra la pared.

-¿Quieres dejar de portarte como un verdadero idiota?- lo enfrenta directamente, sin el menor problema y cuando los ojos de Draco lo miran desafiantes sabe que el rubio aún está esquivo

-Les pedí que aunque sea hoy me dejaran en paz, no quiero descargar mi furia en nadie y…-

-¡Pansy no ha tenido la culpa!- estalla directamente, acallando por completo al Príncipe Slytherin –Ella solo ha querido ayudarte, no tenías derecho a tratarla de esa manera-

Draco ahora lo mira un tanto pasivo y sin mencionar palabra alguna se suelta del agarre, Theo no puede hacer más que mirarlo alejarse, pero justo antes de que el rubio gire en una esquina su voz hace eco entre los pasillos –Discúlpame con Pansy- y ante aquello Theodore Nott no puede evitar sonreír ligera pero sinceramente.

+++--+++

Las clases de pociones son de Draco Malfoy ¿Por qué? Sencillamente por que para nadie es un secreto la pasión que el heredero de Lucius Malfoy muestra por esta materia y por que teniendo como padrino al famoso Severus Snape, no es de sorprenderse cuando Malfoy muestra sus conocimientos y habilidades casi innatas, casi hasta el punto de superar en conocimientos a Hermione Granger, lo cual indudablemente es todo un gusto para todos los pertenecientes a la casa de Salazar Slytherin. Sin embargo el día de hoy, Draco Malfoy es un alumno más, de aquellos que tan solo escucha y que no sabe como adelantar el tiempo para salir de ahí.

Y Harry lo ha notado.

Desde el almuerzo cuando el rubio hubiera llamado la atención levantándose del comedor, Potter no lo ha mirado en ningún momento durante la clase de pociones, pero la falta de participación de Malfoy cuando Snape hace alguna pregunta y Hermione es la única que levanta la mano, le han hecho ver a Harry lo extraño que está hoy el rubio. Y aunque se ha repetido mil veces que no debe prestarle tanta atención a alguien que no se lo merece, al parecer no ha servido de mucho.

-No olviden la investigación- y como costumbre apenas Snape da el anuncio del final de su hora, todos los estudiantes intentan salir lo más pronto posible de aquel casi oscuro salón. Ve a Draco levantarse con tranquilidad mientras sus amigos tras él conversan amenamente, marcando cierta distancia, que Harry está seguro, ha sido el mismo Malfoy quien ha marcado. Casi intuitivamente regresa su mirada hacia delante y de reojo ve como Snape mira seriamente, casi enojado a Malfoy. Lo observa hasta que abandona el salón. Y Harry piensa que Snape debería ser más discreto.

-¿Se le ofrece algo Potter?- Harry despierta de sus pensamientos un poco asustado y al notar que apenas quedan unos cuantos alumnos en el salón, niega de inmediato, después de todo él es de los primeros en salir, claro cuando Severus Snape no lo ha castigado antes. Y sin demorar demasiado abandona el salón.

+++--+++

-¡Atrápalo Harry!- el grito de Ron lo pone en alerta y apenas ve la bola de papel a la cual le han puesto un hechizo para que tenga cierto nivel de peso volar hacia él, retrocede un poco y la atrapa con sus manos sonriente igual que sus amigos, luego de pociones tienen el día libre por lo que aburridos decidieron salir un rato y uno de los chicos de Gryffindor propuso jugar un rato a algo parecido al Quiddwitch, solo que lo único que tenían que hacer era pasarse el balón de mano en mano y luchar por obtenerlo. No parecía tan difícil después de todo, y los divertía que era el objetivo.

La pesada bola de papel no demora demasiado en sus manos y por defecto se la lanza con fuerza a Dean quien al verse acorralado se la regresa -¡Esta más segura en tus manos Harry!- el lanzamiento del muchacho es mucho más fuerte que el suyo y percatándose de eso Harry no hace más que retroceder velozmente sin fijarse en lo mucho que se alejaba de sus amigos, pero cuando sus pies tropiezan con algo en el piso, su cuerpo pierde equilibrio y cae estrepitosamente sobre algo que no tarda en quejarse. Por deducción propia Harry descubre que no es un algo, es un alguien.

-¡Pero… ¿Qué demonios?!- la voz ahogada de Malfoy le hace entender de inmediato a Potter que ha caído sobre el estómago del Slytherin y seguramente, en serio lo ha lastimado -¡¿Acaso estás demente, Imbécil?!- no demora mucho sobre el cuerpo de Draco y se levanta con algo de torpeza, debido a lo rápido de su caída y el empujón sin consideración que ha tenido Malfoy con él

-No ha sido mi culpa ¿Quién te manda a…?-

-¡¿A que?! A estar como una persona normal descansando- Malfoy no demora en levantarse para mirarlo directamente a los ojos -Eres verdaderamente un estorbo Potter-

-Mira Malfoy, no ha sido intencionalmente-

Harry mira hacia atrás en cuanto escucha los pasos de sus amigos quienes se acercan probablemente para ver como se encuentra –Harry ¿Dónde estás?- un pequeño sonido de la tela moviéndose lo alerta, pero tan solo alcanza a ver como Malfoy pone en alto su varita

-¡Expelliarmus!- su cuerpo sale volando varios metros lejos y Harry sabe que ha cometido un error, bajar la guardia frente a Malfoy siempre es un error –Haber si aprendes a ser menos idiota, Cara rajada-

-Cobarde- musita con enfado Potter al verlo alejarse, con paso lento, pero alejarse finalmente de seguro a causa de que sus amigos no tardaran en llegar

-Harry ¿Qué te pasó?- Ron y los demás no tardan en rodearlo, por lo que empieza a ponerse en pie

-Nada, solo tropecé- Harry no sabe muy bien por que le ha ocultado la verdad a sus amigos, tan solo sabe que su sangre está hirviendo de la rabia, por que Draco Malfoy no es más que un estúpido intolerable.

+++--+++

#Esta obviamente prohibido…#

Harry se ha deshecho de sus amigos y ahora camina por los pasillos con el paso un tanto acelerado, pero sobre todo muy enojado todavía, y él no está dispuesto a tener que guardarle el secreto a ningún imbécil descarado que ni siquiera se sabe cuidar su propia espalda, claro que Malfoy en ningún momento le ha pedido que guarde el secreto y seguramente si se entera de que él está al tanto de todo probablemente lo enfrente diciendo que no le importa si habla o no. Después de todo Malfoy es el ser mas egoísta y descarado que conoce.

#Eso acarrearía muchos problemas para ambos…#

Se detiene un momento ya no tan seguro como antes de hablar con McGonagall para que aconseje a Malfoy, claro está que al principio Harry no iba con la intención de ayudar a alguien, más bien iba con la firme idea de vengarse del estúpido Malfoy y soltar la verdad descuidadamente. Pero algo en su interior no se lo permite. Maldito corazón Gryffindor, aunque ¿También tiene una parte Slytherin, no?

#Y sin sonar exagerada puede que incluso la expulsión…#

Suspira resignado. Él no es así después de todo, sin embargo y aunque es conciente de que si fuera Malfoy quien tuviera un secreto suyo en sus manos no dudaría en contarlo y divulgarlo, tal y como lo hizo cuando estaban en primero. Potter comienza a caminar en dirección contraria, preguntándose seriamente si es tan idiota como tantas veces le ha gritado Malfoy.

+++--+++

-No sabes lo que estás diciendo Padrino- Harry detiene sus pasos abruptamente al reconocer aquella voz, la agitada voz de Malfoy, jamás hasta ahora había escuchado la voz de aquel muchacho con ese tono y menos enfrentándose tan desafiantemente a Severus Snape

-No, eres tu quien no sabe lo que está diciendo- abre los ojos con sorpresa en cuanto ve como Snape agarra del hombro a Malfoy, fuertemente, pero a diferencia de cómo se comportaría normalmente el rubio, Draco tan solo levanta la barbilla en un gesto desafiante -¿Qué está pasando contigo Draco?-

-Absolutamente nada- Draco se suelta del agarre, y Harry sabe que no debe estar ahí y menos cuando aparentemente están teniendo una pelea –Y ya déjame en paz, te agradezco que me hayas ayudado a salir de Hogwarts pero eso no te da derecho a opinar sobre si lo que hago esta bien o mal-

-En estos momentos solo deberías concentrarte en tus estudios, por Narcisa, por…-

-¡Ya basta! Mis salidas no afectarán mis estudios-

-Si vas a tener esta actitud irascible cada vez que vuelvas sin nada en las manos me veré en la obligación de quitarte mi ayuda Draco-

-Sabes perfectamente que la paciencia no ha sido una de mis virtudes-

-Entonces no sigas con esto-

-Debo-

-No, no tienes ninguna obligación Draco- el rubio se quita bruscamente la mano de Severus que hasta hace unos momentos se encontraba sobre sus hombros

-¿Y que sabes tú?- esta vez la voz de Malfoy vuelve a sonar como siempre, siseante, llena de veneno dispuesto a destruir a quien sea tan solo con un par de palabras –Si ni siquiera puedes entender lo que quiero-

-¿Y que es lo quieres Draco? ¿Encontrarlo? ¿Has pensado que sucedería sino quiere ser encontrado?- Snape posa un mano en su propia frente y suspira –Sinceramente no te reconozco-

-Creí que me apoyarías-

-No sino dejas de comportarte como un niñito caprichoso. Eres un Slytherin-

-Precisamente, esto también tiene que ver con ser un Slytherin-

-Deja de decir tonterías-

-No son tonterías-

-Reacciona de una vez Draco, te estás comportando como un…-

-Un ¿Qué?- Draco miró a Snape fijamente, gesticulando muy bien cada palabra -No me insultes padrino, sabes perfectamente que odio que me compares con los de otras casas-

-Jamás lo he hecho. Solo me preocupo por ti-

-No necesito que lo hagas. No eres mi padre- y lo que Harry pensó jamás presenciar, sucedió. Un golpe seco se dejó escuchar en el pasillo. Snape todavía con la mano levantada no miraba a Draco y el rubio todavía con el rostro girado hacía un lado mantenía una expresión incrédula en el rostro. Harry estaba seguro que era la primera vez que Severus Snape lo abofeteaba

-Sé que no lo soy Draco- la voz pastosa de Snape rompió el silencio -Y en ningún momento he pretendido serlo- Severus bajó la mano lentamente y sin volver a mirar a Draco comenzó alejarse. Harry nunca había visto a Snape perder la calma. No de esa manera -Solo intento evitar que te hagas más daño-

Y después de aquello Snape desapareció, Potter no entendió muy bien por que, pero continuó observando a Draco quien poco a poco empezaba a reaccionar, lo vió posar lentamente una mano en su roja mejilla, incapaz de creer lo que había sucedido y después de eso, con esa misma mano, pero esta vez cerrada, golpear con fuerza la pared, con el entrecejo arrugado y mordiendo su labio inferior. Harry entonces agachó la cabeza sintiendo una extraña empatía que no lograba comprender.

-¡Harry!- la voz de Ron lo hizo girar de inmediato mientras lo veía acercarse a paso lento hacía él y aunque sabía que la inoportuna aparición de Ron lo había delatado con Malfoy, por lo estridente de su grito, lo único que realmente le importaba en este momento era que Ron no viera en ese estado a Malfoy -¿Qué haces por aquí?- Harry sabía que el pasillo que se encontraba al dar la vuelta dirigía la biblioteca y por los libros que el pelirrojo llevaba en sus manos, supo que extrañamente Ron había tomado la iniciativa de estudiar. Y sintiéndose levemente culpable por interrumpir esos exabruptos estudiosos de su mejor amigo que rara vez tenía, suspiró.

-Nada en especial. Por cierto Hermione te estaba buscando- Harry pudo apreciar de inmediato como el rostro de su amigo se sorprendía –Dijo que era importante, está en la sala común. Así que yo que tú me apresuraría, tú sabes como se pone a veces-

-Si, tienes razón. Y así aprovecharé para que me explique la tarea de Herbología- Harry asintió y en cuanto Ron estuvo fuera de su campo visual no pudo evitar suspirar aliviado.

-¿Cuánto tiempo piensas permanecer ahí, Cara rajada?- la voz de Malfoy indudablemente lo asaltó por sorpresa, y con paso tranquilo giró en la pequeña esquina que lo había ocultado aquellos minutos

-No era mi intención…-

-Nunca es tú intención idiota- Malfoy giró bruscamente y posó sus ojos enojados sobre los suyos –No tenías ningún derecho a escucharnos y mucho menos a presenciar cuando Severus…- Harry sabia que lo que los ojos de Draco reflejaban era dolor, pero podía apostar cualquier cosa a que ese dolor no era producto de la bofetada, su dolor era interior, y su frase a medias no hacía más que demostrarlo.

-Malfoy yo…-

-No importa- Draco se irguió de inmediato –Donde abras la boca cara rajada, juro que te haré la vida imposible, incluso mucho más de lo que me he dedicado a hacértela hasta ahora- Harry en ese momento sonrió, no por las palabras sino por que en definitiva Malfoy no podía dejar de ser Malfoy en ningún momento, y aquello lo hizo sentir extrañamente aliviado –Que te quede claro que para mi sigues siendo el mismo niño idiota, torpe y sin nada de gracia de primer año. Así que mis palabras van en serio-

-¿Me estas amenazando Malfoy?- aquel tono burlón que se le escapó de los labios, no pudo evitarlo

-Yo no amenazo Potter, yo te advierto de lo que se te puede avecinar- y las palabras siseantes volvieron –Las amenazas son para gente sin poder y por sino te has dado cuenta no me cuesta nada incordiarte todavía más- Malfoy caminó pasando a su lado y por supuesto empujándolo con el hombro, reafirmando de esa manera su advertencia.

-De todas formas…- habló de inmediato antes de que el rubio se alejara de su campo auditivo –No pensaba decir algo-

-Más te vale- Draco reanudó el paso sin siquiera volver a mirarlo

-Por cierto Malfoy- Harry sonrió aunque era conciente de que Draco no lo miraba –De nada y que te quede claro que no pienso ayudarte otra vez. No lo mereces-

-Di lo que te de la gana, Idiota- Malfoy se alejó agitando su brazo, en una clara demostración de lo poco que le importaban sus palabras. Sin embargo Harry ha diferencia de la vez anterior se sentía relativamente feliz.

FIN CAPITULO DOS

Mil disculpas por la demora, pero he estado sumamente ocupada en estos días. Espero que el capitulo sea de su agrado y muchas gracias por sus reviews.