Konichiwa!...Hola a los que me lean (si es que hay). Aquí les dejo el segundo capítulo del fanfic. Agradezco las personas que dejaron review… Kimiko-Haruno y nami-chan…gracias en verdad muchas gracias por darle una oportunidad a este fanfic, y a las personas que pusieron Follow y Favotite history: Erza chan, hermagix, shugoitim.
CAPÍTULO 2 : Conmutación
¡Miedo…temor…dolor…!
" ¿Quién eres?"… una simple loca que dice ver fantasmas… Una pequeña niña que quiere llamar la atención…
- ¿Pero que más atención puedes ganar?, ¡estás en todos los noticieros! –Un hombre le gritaba mientras tiraba un diario sobre la mesa.
" Niña de cuatro años sobrevive de terrible accidente automovilístico"
-Dime por qué… ¿por qué tú, solo tú, sobreviviste?... –la niña no podía responder, solo se abrazaba a sí misma mientras se balanceaba en su posición. El hombre la miró con odio. - Te aprovechaste de su ingenuidad, ellas siempre te creyeron, siempre pensaron que si podías ver fantasmas y es por eso que murieron. ¡POR TU CULPA!... –soltó una risa desquiciada, todo su temple había sido destrozado. –P-pero eso no va a pasar conmigo. Yo no creo que tú puedas ver fantasmas, yo sé que tú eres una trastornada, una loca trastornada y huérfana… ¿o quieres que te recuerde que fuimos nosotros los que te recogimos de ese basurero donde te abandonaron? –su sonrisa murió en ese instante al recordar a su mujer corriendo a socorrer a la bebé de ese entonces. -Aún así tú…y aún así…¡¿sabes cuánto me duele?! ¡HE PERDIDO A MI ESPOSA Y A MI HIJA! ¡TODO POR TU CULPA! También… ¡también mereces morir!
El hombre se acercó a la niña, que estaba ahogada en un mar de lágrimas. Jaló a la niña del brazo, se quitó su cinturón y la comenzó a golpear. Primero en la espalda, con tal fuerza que la niña sentía como se incrustaba la hebilla en su espalda y la sangre escurría por toda su columna. Ella gritaba desesperada, quizás desgarrando el alma de cualquiera que le escuchara, pero esos gritos no alcanzaban el oído de nadie, solo del agresor. El hombre, que ahora era un monstruo, siguió, y siguió golpeándola, durante horas, hasta saciar su ira.
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— ¡Ahhhhhhh!— se despertó del mismo sueño que todos los días la aquejaba, lamentablemente, eso se denominaría mejor como recuerdo.
Dio una vista extensa al lugar en el que se encontraba, notó que se hallaba en el piso, acostada y rodeada de una luz brillante. Seguía en el cementerio, seguía fuera de su cuerpo y seguía debajo del joven de cabellera naranja.
— ¿Estás bien?— preguntó él por cortesía mientras seguía con sus manos intentando mantener el kido de sanación después que ella se movió.
— ¡¿Qué me estás haciendo?!—gritó tratando de apartarlo, quizá él se había aprovechado de su condición para hacerle "cosas".
— ¡¿Qué crees que estoy haciendo?! ¡no te imagines cosas!— sí, la paciencia no era una de sus virtudes— ¿No ves que te estoy curando?, ayer te desmayaste y fue porque malgastaste tu reiatsu—dijo con voz más calmada. Él no era así, solía mantenerse impasible, pero esa niña le sacaba de quicio.
— ¿De qué hablas?- estaba más confundida de lo normal, su cabecita estaba llena de inquietudes— ¿qué es reiatsu? –de pronto se dio cuenta de algo más- … Espera, ¿ayer?
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En los campos del decimotercer escuadrón, una mujer menuda sintió un sobresalto.
El presentimiento que asoló su pecho la llevó a una rápida conclusión, aquella sensación en el pecho que solo las madres pueden descifrar. Una conexión que le sembraba cierta inquietud y a la vez alivio.
— Ichigo, creo que la he encontrado…..— dijo la mujer de cabellos azabache— Después de tanto tiempo, creo que la he encontrado. –la alegría mezclada con otras emociones amenazaron con hacerle quebrar la voz…
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— ¡No! por favor, ¡aún no! -sus ojos mostraban un terrible dolor. Apenas su hijo había nacido, merecía la oportunidad de al menos verlo y sostenerle en sus brazos— deja que lo vea por única vez.
—Basta Rukia, así debe ocurrir, es mucho mejor—se dirigió al bebé y lo encerró en una especie de kido.
— ¡Aléjense de mi hija! —gritó Ichigo, logrando levantarse un momento—¡ GETSUGA TENSHOU!
— Hum, no sabía que podía moverse Capitán Kurosaki —desenvainó su espada y recibió el golpe, absorbiendo el reiatsu en su camino.
— ¡No me rendiré!, ¡devuélveme a mi hija!— pero cuando se disponía a atacar una zanpakuto lo atravesó desde atrás, dejándolo en el suelo e inmovilizado.
— ¡Ichigo! — Rukia intentó levantarse aunque no tenía fuerzas ya.
— Mejor no te metas -se dirigió a Rukia — Si te fuerzas a pelear puede que te de una hemorragia, morirías por nada. —Rukia continuó realizando esfuerzo, pero su cuerpo no deseaba responderle. El hombre iba poco a poco acercando al bebé— No levanten más los cargos, esta niña es un riesgo para la Soul Society, entiéndalo ya— se dispuso a atacar a la niña.
— DARKER THAN BLACK pernota in Sekai—declamaron al unísono Ichigo y Rukia, con las últimas fuerzas que le quedaban desenvainaron sus zanpakuto y atravesaron a la bebé con ese ataque dejándola inconsciente y sin signo vitales.
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— A ver, tú estabas en el cementerio con un espíritu, de repente éste se convierte en un monstruo y te ataca causando que salgas de tu cuerpo con una zanpakuto -explicaba el joven.
— Exacto— la chica se encontraba sentada oyendo atentamente lo que decía el joven, asintió en conformidad.
— Bueno ahora es tu turno, dime qué entendiste— ahora era él quien se dedicaba a oír.
— Tú eres un shinigami y viniste desde la sociedad de almas para exterminar a los Hollow y enviar a los Plus al cielo. Mi amigo, al estar mucho tiempo como espíritu, terminó transformándose en eso y tuviste que matarlo…—exponía con unos dibujos que realmente no hacían falta— Y ahora dices que yo soy un de los shinigamis –el joven solo asintió con la cabeza y los brazos cruzados. -Realmente es difícil de asimilar.
— Créeme, los únicos que pueden portar esos poderes somos nosotros, no existe ningún otro ser que lo logre—aun no salía de su asombro, una simple humana convertida en shinigami de un momento a otro. Demonios, ¡a él le había costado tres años conseguirlo!
— Quizás te has confundido— murmuró pensando que iba a ser escuchada
-"Es posible que sea una shinigami perdida, a decir verdad ni sé su nombre o de donde viene" -pensaba el muchacho— ¿Me podrías decir tu nombre y datos?
— Oh, disculpa, creo que no me presenté -se sentía avergonzada y un leve sonrojo apareció en su rostro -Mi nombre es Hisana o eso creo
- ¿Cómo que crees? ¿Acaso no sabes tu nombre? -ya se estaba impacientando -"¿Quién es esta chica?"
— Oh, bueno, algo así— tomó un poco de aire y prosiguió— No tengo padres, aunque no sé cómo recuerdo mi nombre. Desde pequeña he podido ver fantasmas, por lo que la gente pensaba que estaba loca. Cuando recién había nacido una pareja me recogió, pero… pero- sus ojos amenazaban con derramar lágrimas—Por mi culpa la señora y su hija murieron— ya sus lágrimas se demostraban por más que ella se resistiese. Aunque la intriga le invadía, el chico se limitó a observar— No me acuerdo muy bien, solo recuerdo mi nombre escrito en un papel… Hisana Kurosaki—logró finalmente vencer a sus lágrimas y se secó el rostro.
Él simplemente la observaba, haciendo todo el uso de su autocontrol. Tenía las ganas de consolarla, no soportaba verla así… ¡Espera!... ¿había dicho Kurosaki?… ¿podría ser que….?
Continuara...
