-¿Qué pasa, cariño?- Dijo el ojiazul con su mejor sonrisa.

-¿Cuándo llegaste? No me avisaste que venías, de hecho, cuando te invité a venir me rechazaste- Le miró con falso enojo frunciendo el ceño y, sin querer, haciendo un pequeño puchero.

Y el castaño rió.

Dios, como amaba su risa... Cada vez que reía sus ojos se achicaban un poco, su mano se ponía delicadamente frente a su boca y, de sus labios salía un sonido que para los oídos del moreno, era como un coro de ángeles con armonías perfectas.

-No te rías, ¿no ves que no es divertido?- Dijo con el mejor enojo que pudo simular en aquel momento.

-Lo siento- Soltó una pequeña carcajada más. -Es que eres muy lindo al enojarte. Y te hubiese avisado, pero no me dio tiempo. ¿Recuerdas que me iba a desocupar cerca de las ocho y media?

Asintió.

-Bueno... Resulta que quien venía antes de mí no asistió a su cita, así que me atendieron antes y como salí más temprano, quise venir a darte una sorpresa-

-Hmm, bueno, te creeré. Pero para la próxima recuerda que ya inventaron los celulares y que puedes llamarme, ¿vale?-

-Bueno gruñoncito- Y besó la mejilla del más bajo. -¡Casi lo olvido! Hice la cena, y mientras nosotros mantenemos ésta amena plática, nuestros platos están allí solitos, enfriándose...- Miró al suelo con su mejor cara de cachorro, como hacia cada vez que quería algo.

-¿Sabías que te amo?- Se levantó de la cama lo más rápido que pudo, pues hace ya un rato tenía un hambre de los mil demonios.

-Sí, sé que lo haces cuando te cocino- Rió bajito.

Y el morocho lo miró antes de disponerse a salir de la habitación y bajar las escaleras al comedor. Pero no sin pensar que cómo había llegado ése pedazo de cielo a su vida, y que como él, alguien tan lo contrario al chico que estaba allí con él, había sido capaz de impedir que aquel tesoro no escapara, que no lo hiciera como todos aquellos que antes se habían acercado a él, abandonándolo a la primera oportunidad que obtenían.


N.A: Si lo leyó: Gracias, totales.

Un gracias de más a aquellas dos personitas que se dieron el tiempo de comentar el primer capítulo, realmente me hicieron feliz.

Siempre dejo todo a medias, espero que no pase lo mismo con ésto. Aunque es muy corto, no quise alargarlo más, o habría perdido lo que quería transmitir aquí, no sé si entiende... Whatever.

Si comenta, me haría muy feliz. [Felicidad que por cierto me hace falta, porque estoy en período de exámenes ):]

Bueno, hasta la próxima.

PD: Intentaré que la próxima sea pronto.