Segundo cap. ojala les gustes y ya saben espero review. xD
Personajes de Masami Kurumada xD
Estoy cansado de esperar
Dejo las llaves sobre la mesa rotana del living y se apresuro para entrar en la habitación que compartía con su pareja, estaba muerto de cansancio, pero no era el cansancio físico acostumbrado; era mucho peor, era un cansancio mental. Desde que había dejado el local no pudo dejar de pensar en el misterioso rostro de Kanon, ya le había pasado alguna que otra vez, el fijarse en algún hombre por algún rasgo característicos de esos que a él le gustaban y que su pareja tenía, pero así como la idea de alguna infidelidad asomaba a su cabeza, así de rápido era desechada por sus principios, encontrándose con el sentimiento de culpa casi automáticamente.
Se desparramo, literalmente, sobre la cama de dos plazas y suspiro, además de todo sentía que su cabeza estaba a punto de estallar del dolor, necesitaba una aspirina urgente, se levanto de mala gana y camino hacia el botiquín que estaba en el baño para no encontrar nada, por lo menos nada que le calmara el dolor de cabeza "mierda" ese era el egoísta de Fabrizzio, el siempre andaba quejándose de la cabeza, se había gastado todo los analgésicos y ni siquiera tuvo la delicadeza de reponer o avisar de ultima que se habían acabado. Muy enojado se dirigió a la cocina a prepararse un té, eran casi las seis de la tarde, y Fabrizzio estaría pronto a llegar del trabajo, que fastidio pensó, quizás lo mejor sería tomar el té y acostarse, no tenía nada que hacer hasta el lunes, y no tenía ganas de aguantar a nadie, menos a su pareja.
Se despertó súbitamente, la luz del sol ya no entraba por la ventana de la habitación, seguramente ya había anochecido, le extraño no escuchar nada en todo el departamento, y se levanto para revisar si Fabrizzio había llegado, pero no encontró a nadie, miro el reloj, las ocho de la noche, suspiro, ya se había acostumbrado a que su pareja llegara varias horas después de salir del trabajo, la verdad era en esos momentos cuando mas solo se sentía, volvió a la cama y prendió la televisión, pero su atención se centro en los recuerdos de esa tarde, el rostro de, Kanon, su sonrisa, y nuevamente un rubor ocupo sus mejillas, sacudió su cabeza, comenzó a hacer memoria sobre Saga, recordó haberlo visto y hasta haber cruzado un par de palabras con él, aquella noche en el cumpleaños de Aioria, como tantas otras estaba solo, Fabrizzio no se llevaba bien con sus amigos así que era muy raro que lo acompañara a visitarlos, mejor así, a veces necesitaba tenerlo lejos, se sentía más libre de ser el mismo, extraño que también se sintiera solo, quizás era eso, temor a la soledad, no amor lo que los unía. De vuelta al rostro de Kanon, paso al recuerdo de Saga. Si, definitivamente gemelos, pensó, pero Kanon era distinto en todo sentido, algo en sus ojos. No sabía muy bien que.
Sintió el ruido de las llaves en la puerta y esta abrirse y cerrarse de un golpe. "Fabrizio" un minuto después entraba en la habitación
- Hola – saludo con su cara de pocos amigos
- Hola ¿Cómo te fue? – pregunta de rutina
- Bien
- ¿Es un poco tarde no te parece? – está bien era verdad que él no ayudaba en el humor del otro, apenas llegaba ya le recriminaba algo, pero que tan jodido era salir del trabajo y llegar a casa a un horario decente
- No empieces
- Yo no empiezo
- Me quede con unos amigos tomando algo ¿ok?
- ok, solo digo que hubiera estado bien que me avises
- ¿Para qué? Me hubieras jodido la paciencia cuando llegara igual
- Si te jodo la paciencia te hubieras quedado a tomar con tus amigos – lo sacaba de quicio esas malditas contestaciones.
- La verdad hubiera sido lo mejor – lo vio salir de la habitación
Después la gente le preguntaba porque a veces no quería salir de la cama. ¿Para qué? ¿Para lidiar con eso?. Era un maldito círculo vicioso y ya estaba cansado, pero aun así estaba ahí.
Se levanto y fue al comedor, donde lo vio al italiano sentado comiendo algo mientras veía algo en la televisión, paso a su lado sin prestarle atención; se sirvió agua del grifo y la bebió, lo mejor era regresar a la cama y dormir hasta mañana, no tenía nada mejor que hacer.
- ¿Qué hay de cenar?
- ¿No estás cenando acaso ya?
- ¿Con eso me quieres decir que no moviste tu pesado culo para hacer nada hoy? Eso porque te la pasas con tus amigos.
- Mira quién habla de pasarla con sus amigos ¡si quieres comer algo bien podrías hacerlo tu una jodida vez! – esto era el colmo apenas si pisaba la calle para ir a trabajar y encima le reclamaba. Vio a su pareja pararse de su silla para ponerse frente a él.
- ¡Pendejo! ¿Quién carajo te crees para hablarme así? – tomo una de sus muñecas con fuerza sintió el inconfundible olor a alcohol salir de su boca, y las nauseas lo invadieron.
- ¡Suéltame estas borracho! Te hablo como te mereces maldito bastardo
- ¡cállate y ponte a cocinar que es para lo que estas aquí! – apretó con más fuerza las muñecas al punto que afrodita no pudo evitar soltar un quejido.
- ¡Me lastimas! – Vio los ojos de su pareja, parecía totalmente enajenado, nunca lo había visto así y por un momento temió por su integridad física - ¡Te dije que me sueltes fabrizzio!
- ¡No! Estas hecho un irrespetuoso, no soporto mas tus quejas, tus desplantes y tus descuidos – le dijo en tono bajo y amenazador – estoy cansado de ti y de toda tu mierda – lentamente fue arrinconándolo contra una de las paredes de la habitación.
- Eres un maldito – afrodita estaba aterrado y dolido por aquellas palabras. ¿Qué mierda hacia con ese infeliz? Las lagrimas no tardaron en caer de sus ojos – Por favor suéltame – sollozaba
- ¡Deja de llorar mierda! – Lo azoto contra la pared – ¡Eres un puto maricon! – Contra todo pronóstico afrodita lloro aun más fuerte – ¡Para ya! – se escucho un ruido sordo en la habitación.
Afrodita paró de llorar, quizás porque el miedo paralizo todo acto de razón o quizás fue aturdimiento, o dolor, o desconcierto o un poco de cada sensación. Por primera vez las cosas de habían ido de las manos, sintió su mejilla izquierda arder. Fabrizzio lo había golpeado
Casi instintivamente Fabrizzio lo soltó, al darse cuenta de lo que acababa de suceder. Pero es que realmente lo sacaba de quicio que fuera así, que llorara por cualquier cosa, que las cosas ya no fueran como antes, lo amaba, lo amaba demasiado, y estaba viendo que lo perdía y ya no lo toleraba, por eso pasaba más tiempo fuera de su casa en esos lugares sórdidos a los que iba acompañados por sus amigos, y en los cuales encontraba desahogo físico, fácil. Eso era lo que lo ayudaba a no pensar, no pensar en Afrodita y en lo jodida que se había vuelto su vida con él desde hacía varios años.
Afrodita lo miro atónito, tan consternado como el mismo fabrizzio. Se seco las lágrimas con el dorso de sus manos y con paso lento, decidido y la cabeza en alto, pasó a su lado rumbo a su habitación, y se encerró. Minutos después pudo escuchar la puerta de entrada, era Fabrizzio quien salía de la casa vaya dios a saber rumbo a donde.
No pudo evitar desmoronarse cuando toco el colchón de su cama, lloro amargamente mientras se frotaba la mejilla seguramente de un rojo intenso, y más seguro estaba que pronto se le pondría morada. Cuando pudo calmarse casi una hora después, se levanto de la cama rumbo al baño a mirarse el rostro, noto que no era tan malo como había pensado, si, estaba roja pero nada que un poco de maquillaje no solucionara. Esto había sido el colmo, nunca en su vida habría imaginado al extremo que se pondrían las cosas, estaba muy cansado pero sabía perfectamente que si se quedaba allí esa noche, lloraría y se lamentaría aun mas y como un idiota estaría pendiente de la llegada del maldito de fabrizzio.
Volvió a su habitación y busco su teléfono celular. Marco el número de Shaka, lo escucho sonar ansioso de que del otro lado atendieran pero nada, solo el contestador. No iba dejarle un mensaje, no quería que su amigo se preocupara, y además odiaba hablar con una maquina. Miro la agenda de su teléfono, ¿la otra opción? Milo, no, no estaba para escuchar las algarabías de su amigo, era demasiado despreocupado para su situación actual, seguro que le diría cosas como "por lo menos no te rompió las piernas así podremos salir a bailar" su humor negro y acido no era lo mejor en ese momento. Mu tal vez, pero tampoco estaba para escuchar sermones y que le diera libros de auto ayuda o panfletos de reuniones contra la violencia domestica. Necesitaba de alguien centrado como Shaka, que lo escuchara y no lo juzgara, necesitaba contención, volvió a intentar nuevamente pero de vuelta la estúpida maquina contestadora, en esos momentos deseaba haberle regalado un celular a su amigo para su cumpleaños en vez de esos Cds de música Zen.
De repente recordó algo. Fue hacia la percha que se encontraba en el comedor y hurgo en los bolsillos de su campera hasta que encontró lo que buscaba, un pequeño rectángulo blanco que citaba "TATTOO BODY PIERCING SEA DRAGON" y un par de teléfonos al dorso, uno particular y otro definitivamente un celular.
Lo pensó. Lo pensó detenidamente. Miro la hora eran casi las diez de la noche. Shaka y Aioria seguramente estarían en el cumpleaños de Kanon y Saga. Bueno esa era la única manera que encontró de dar con su amigo. Sin pensar más antes de que su cabeza terminara estallando y sin querer darse cuenta de que no le desagradaba para nada la idea de volver a ver al peli azul marco el número celular de la tarjera
Un timbrazo, dos, tres, cuatro… cuando estaba a punto de colgar una voz atendió del otro lado. Afrodita aguanto la respiración.
- hola
-…-
- ¿Hola? ¿Hay alguien ahí? – Kanon escuchaba una respiración.
- Hola
- ¿Si quien habla?
- Afrodita – dijo casi en un susurro avergonzaba ¿Qué estaba haciendo? ¿Qué iba a decirle? "Hola si, llamo para ver si esta Shaka por ahí" ¡Pero qué estúpido! Sintió unas terribles ganas de cortar pero no lo hizo, era tarde, ya había dado su nombre.
- ¡Hola! – la voz sonó mucho más alegre. Dita se alivio un poco frente a eso - ¿Cómo estás?
- Bien – mintió – perdona que te moleste, se que debes estar ocupado – se escuchaba una música, un poco lejana.
- No, para nada no es ninguna molestia, en verdad esperaba tu llamado
¿Esperaba su llamado? Mira que bien, un auto estima bastante alto tenía el muchacho.
- Igualmente te pido disculpas – se sentía un idiota - quería saber si Shaka estaría por ahí.
- Sí, aquí esta – contesto Kanon – ¿Quieres que te lo pase?
- No, no… deja, soy un tonto no quiero molestarlo, y a ti tampoco, no se para que llame disculpa de nuevo, adiós – estaba por colgar cuando escucho la voz apurada de su interlocutor.
- ¡Hey, Hey! Espera… - dita no colgó - ¿en serio estas bien? – no contesto sus ojos de pronto volvieron a llenarse de lagrimas Kanon pudo sentir un leve sollozo del otro lado – Dita… - aquel muchacho le hablaba con una familiaridad que por un momento lo reconforto - ¿Dónde estás?
- En mi casa – logro decir reprimiendo el dolor.
- Okay, espérame que en unos veinte minutos estaré por ahí – dijo como si fuera la cosa más normal del mundo
- ¿Perdón?
- Que me esperes en tu casa – repitió en un tono obvio tratándolo como un amigo de toda la vida – va, mejor dicho prepárate que paso a buscarte.
Ahora si Afrodita estaba más que desconcertado, estaba a punto de replicar algo como "¿estás loco?" o "deja la droga que te está haciendo muy mal" pero Kanon no le dio tiempo y con un sencillo nos vemos le colgó.
Se quedo unos segundos pensativo, si Fabrizzio llegara y lo viera con Kanon sería un desastre total, pero la verdad era que seguramente no aparecería en toda la noche, siempre era igual cuando peleaban, y esta vez era peor que nunca. "veinte minutos" debía cambiarse la ropa de dormir que llevaba y ponerse presentable, y maquillarse la cara con polvo compacto y las ojeras que de tanto llorar se le habrían marcado más que de costumbre. De repente la ansiedad lo carcomió, volvería a ver al peli azul. No, debía concentrarse, necesitaba encontrar a Shaka, y esa era la vía rápida. Se estaba volviendo muy bueno para mentirse el mismo.
¿Porque el titulo? Mientras escribia este capitulo, sin motivo alguno comence a tararear en voz alta una cancion de Andres Calamaro. "Algun lugar encontrare" Dice:
Estoy cansado de buscar
Algún lugar encontraré
Estoy malherido
Estuve sin saber que hacer
En algún lugar te espero
Estoy cansado de esperar
Pero igual
No tengo adonde ir
Ayer la tormenta
Casi me rompe el corazón
Pero igual te quiero...
Me parece genial para este Capitulo.
Saludos, besos y abrazos!
.- Nybras.
