Una vez más aclaro, algunos personajes pertenecen a Stephenie Meyer, Megan, Derek y tal vez algún otro que aparezca + adelante son míos. La historia salió de mi revoltosa imaginación.

Lamento mucho la tardanza, les pido por favor que lean el aviso y algunas aclaraciones que se encuentran al final.

Y bueno, aquí esta el segundo capitulo, disfrútenlo.

Capitulo 2 Errores y curiosidades

Megan POV

Todo el día había sido un fastidio. No había dormido bien, las clases estuvieron pesadas y por lo mismo no pude comer nada, como consecuencia me dolía el estomago y la cabeza, además no tuve tiempo de ir con Derek. Estaba segura que esto último era lo que me ponía de peor humor, porque tenía meses que no dormía del todo bien, las clases siempre tenían un punto de pesadez y después de la muerte de Derek no comí durante días y no me había muerto ¿cierto? El dolor de estomago y cabeza solo era algo extra.

Estacione mi camioneta en el lugar de siempre y camine hacia la entrada del hospital, donde pude ver que algunas practicantes y una que otra enfermera miraban en una dirección completamente absortas. Se veían realmente graciosas y me dio curiosidad saber que era lo que estaban viendo. Reconocí entre ellas a Caroline Adams, una chica que estaba conmigo en las prácticas y le pregunte

– ¡Hola! ¿Qué ven?

–Estamos viendo a ese bombón– gire mi cabeza hacia donde ella señalo y entendí porque estaban tan idas. Ahí parado se encontraba un doctor rubio y sumamente pálido, era alto y apuesto, tal vez demasiado apuesto, incluso podía decir que era modelo en vez de doctor. Estaba dándole indicaciones tranquilamente a la enfermera Smith, quien parecía un poco apenada y a pesar de la distancia, se podía apreciar su sonrojo.

– ¿Pueden dejar de mirar al pobre hombre como si fuera un pedazo de carne? – dije al verlas nuevamente. En verdad parecían una manada de leonas hambrientas que habían encontrado a su presa.

–¡ah! pero si se trata de la monja Megan– dijo Mandy Brown, la chica que había ofrecido sus servicios a casi todo el personal masculino del hospital, bueno ustedes entienden –¿Por qué no vas a rezarle a tu novio muerto y nos dejas en paz a las que si queremos disfrutar a los vivos? – dijo con una sonrisa de satisfacción, bien eso fue un golpe bajo. Estaba a punto de contestar cuando el doctor pasó junto a nosotros y todas pusieron su total atención a él.

–Buenas noches señoritas– dijo el doctor y contrario a lo que hubiera pensado, su tono fue un poco cortante aunque amable. En algún momento poso su mirada en mi y la amabilidad que expedía me tranquilizo. Eso era raro, al igual que el color dorado de sus ojos, pero tal vez solo eran las luces. Mire otra vez a las chicas y seguían perdidas en la figura de ese doctor. Yo un poco harta di la vuelta hacia los casilleros.

En verdad eran tan ridículas.

Después de cambiarme, me asome a los pasillos para comprobar que todas ya se hubieran ido, y efectivamente el pasillo se encontraba vacio. Camine buscando a la enfermera Smith y cuando la encontré, me indico que fuera hasta la oficina del doctor Cullen.

Llegue a la oficina y toque la puerta, pero nadie respondió. Gire la perilla y comprobé que estaba abierto, así que me metí. La oficina estaba sola.

Estaba a punto de dar la vuelta y salir, pero decidí mejor sentarme en un sofá frente al escritorio y esperar que llegara el doctor Cullen y, mientras esperaba, me puse a curiosear un poco. La oficina no era muy grande y tenía la pinta de una oficina de director de universidad. La madera relucía y montones de libros adornaban los estantes. Se me hizo raro no encontrar fotografías de su familia o por lo menos de él, en cambio lo que si había era cuadros. Los tres que ahí se encontraban eran algo raros, pero aun así me gustaron. Ya había pasado un rato y el doctor no llegaba así que un poco enojada dije

– ¡Vaya! Aparte de todo, también es impuntual– dije a mi misma mostrando mi exasperación, pero el sonido de la puerta al abrirse me espanto

–Lo siento, pensé que no había nadie– dijo el doctor al cual mis compañeras veían como algo comestible. De cerca se veía más joven aunque unas enormes ojeras adornaban sus ojos y pude comprobar que sus ojos en verdad eran dorados y no solo alucinación mía. Podría calcularle alrededor de unos treinta y cinco años. Él siguió mirándome con curiosidad y me pregunto – ¿Qué haces aquí?

–Estoy esperando al doctor Cullen, pero creo que la puntualidad no es uno de sus fuertes– dije aunque instantáneamente me golpee mentalmente por haberlo dicho ¿por qué le decía eso a un completo desconocido? Para tratar de corregir mi error le pregunte – ¿tu lo conoces? – una ligera sonrisa se instalo en sus labios y me contesto

–Un poco– se quedo pensando un poco y pregunto – ¿Por qué dices que es impuntual?

–mmm pues porque ayer tenía que verlo para que me diera indicaciones sobre lo que tenía que hacer y se tuvo que ir y al final ya no llego y ahora pues, no esta aquí– dije, otra vez mi gran boca. Después de un tiempo, el volvió a decir

–Creo que el doctor Cullen no te cae bien– no pregunto solo afirmó

–Bueno mmm yo, no realmente. No lo conozco y por eso no puedo decir si me cae bien o no, simplemente mis compañeras me tienen un poco harta con "el doctor Cullen esto" o "el doctor Cullen aquello", es probable que sea un buen tipo pero también es probable que sea el típico doctor que trata de seducir a enfermeras y practicantes por igual – yo no entendía porque le había dicho todo esto a él si yo ni siquiera hablaba con mis compañeros, pero él me inspiraba mmm no se tal vez ¿confianza?. Pero aunque fuera un desconocido, era doctor y podría decirle al doctor Cullen lo que había dicho de él y eso afectaría mi estancia en el hospital, entonces estaba a punto de decir algo para por lo menos restarle importancia a todo lo que había dicho cuando una enfermera apareció en la puerta de la oficina y dijo mirando al hombre frente a mi

– ¡oh! Doctor Cullen lo he estado buscando, lo necesitamos en urgencias.

¡¿Quéeeee? ¿Él es Carlisle Cullen? ¡No! ¡Eso no puede ser posible! ¿Por qué a mi?

–Si señorita, ahora voy– dijo él mirándome fijamente. Cuando ella salió, el extendió su mano y con una ligera sonrisa naciendo en sus labios me dijo

–Hola, Carlisle Cullen mucho gusto.

Y creo que es conveniente decir que en ese momento lo único que quería era que se abriera un agujero en la tierra y me tragara enterita, pero también sabía que eso exactamente era lo que menos iba a suceder.

Carlisle POV

Estaba leyendo unos expedientes del hospital en casa, toda la mañana había pasado muy tranquila. Mire mi reloj y eran las 4 de la tarde. Salí de mi despacho para averiguar en donde se encontraban mis hijos, pero al parecer no había nadie en casa. Estaba a punto de regresar cuando Alice entro con su clásico andar de bailarina en la sala

– ¡Hola Carlisle! – me saludo efusivamente

–Hola Alice, ¿sabes en donde están todos?

–Si, ya sabes que yo se todo– dijo –Rosalie y Emmett salieron no se a donde y no creo que quiera saber– dijo haciendo cara de asco – Edward y Bella fueron a cazar, Jacob y Seth están en el patio con Nessie, Leah no se y Jasper y yo fuimos de compras, Nessie necesitaba ropa nueva, ¿hoy si vas a ir al hospital?

–Si Alice, de hecho ya me tengo que alistar para irme ¿Por qué insistes tanto en eso?

–Bueno yo solo quiero que seas feliz y se que cuando estas en el hospital lo eres, solo por eso– dijo demasiado rápido y añadió muy bajo –y más ahora.

–Alice, puedes decirme que pasa por favor

–No pasa nada, tu vete tranquilo al hospital papá, veras que todo estará bien ok– y sin más se dio la vuelta rumbo a su habitación.

Llegue al hospital quince minutos antes de la siete, por lo que busque a la enfermera Smith para que me pusiera al tanto de lo que había pasado ayer. Todo había estado tranquilo y los pocos casos que se presentaron los habían resuelto fácilmente y más gracias a la nueva practicante, la señorita Carter.

Mientras le daba indicaciones sobre lo que haríamos hoy, podía escuchar los murmullos de un grupo de enfermeras y practicantes que estaban en la entrada. Y el tema era yo y mi atractivo, eso me molestaba pero trataba de ignorarlo ya que no era del todo su culpa, mi condición de vampiro era lo que las atraía, pero evidentemente eso ellas no lo sabían.

Estábamos discutiendo los resultados de un paciente cuando una voz me hizo poner atención en la conversación de las chicas

– ¿Pueden dejar de mirar al pobre hombre como si fuera un pedazo de carne? – vaya esa chica era la excepción a todas ellas. No pude evitar reírme internamente por su ejemplo, ya que tendría que ser yo quien las mirara como comida.

– ¡ah! pero si se trata de la monja Megan ¿Por qué no vas a rezarle a tu novio muerto y nos dejas en paz a las que si queremos disfrutar a los vivos? – ¿Qué? Como se atrevía a hablarle así, además yo no estaba vivo del todo.

Después de darle las gracias a la enfermera Smith, camine en dirección a mi oficina, y para eso tenía que pasar por donde estaban reunidas las enfermeras y practicantes. Al llegar a ellas solo pronuncie un buenas noches y seguí mi camino, no sin antes mirar a la chica que me había comparado con comida. Era una chica linda, su cabello castaño estaba recogido y sus ojos cafés tenían cierto punto de curiosidad.

Continúe mi camino hasta la oficina, pero tenía que vigilar el progreso de un paciente así que salí rápidamente de ella. El progreso del paciente era favorable, pero no lo podía dar de alta todavía. Regrese a mi oficina ya que ahí tendría que encontrar a la nueva practicante. Cuando llegue a la puerta inmediatamente note un olor en el ambiente, alguien estaba adentro, y lo comprobé cuando escuche a alguien adentro decir

– ¡Vaya! Aparte de todo, también es impuntual

Me apresure a entrar y grande fue mi sorpresa al ver a la misma chica que momentos antes había tenido una discusión con su compañera.

–Lo siento, pensé que no había nadie– dije rápidamente y me di cuenta que ella me miraba escrutadoramente, así que añadí – ¿Qué haces aquí?

–Estoy esperando al doctor Cullen, pero creo que la puntualidad no es uno de sus fuertes– dijo ella, aunque al instante se tenso y su cara se transformo en una de terror, después de un momento se relajo un poco y dijo – ¿tu lo conoces?

Yo no pude evitar sonreir un poco y contrario a mi costumbre le conteste

–Un poco– me sorprendí el no haberle dicho que yo era el doctor Cullen, pero esta chica me provocaba una inmensa curiosidad así que le volví a preguntar – ¿Por qué dices que es impuntual?

–mmm pues porque ayer tenía que verlo para que me diera indicaciones sobre lo que tenía que hacer y se tuvo que ir y al final ya no llego y ahora pues, no esta aquí– y otra vez, puso cara de aflicción

–Creo que el doctor Cullen no te cae bien– afirme con un poco de sorpresa, ya que era la primera vez que pasaba algo así

–Bueno mmm yo, no realmente. No lo conozco y por eso no puedo decir si me cae bien o no, simplemente mis compañeras me tienen un poco harta con "el doctor Cullen esto" o "el doctor Cullen aquello", es probable que sea un buen tipo pero también es probable que sea el típico doctor que trata de seducir a enfermeras y practicantes por igual – vaya, eso era nuevo para mi, pero en lugar de sentirme ofendido, me daba mucha risa. Estaba a punto de decirle quien era yo cuando una enfermera apareció, adelantándose.

– ¡oh! Doctor Cullen lo he estado buscando, lo necesitamos en urgencias.

Yo seguía mirando a la señorita, que si no me equivocaba, se llamaba Megan Carter. La cara que había puesto cuando supo quien era yo no tenía precio.

–Si señorita, ahora voy– y para romper el momento incomodo, le ofrecí mi mano muy amablemente al mismo tiempo que le decía

–Hola, Carlisle Cullen mucho gusto.

Ella bajo su mirada a mi mano y después la regreso a mis ojos, pero tardo unos momentos en corresponderme el saludo. Cuando por fin lo hizo, me di cuenta que ella podría haber notado la frialdad de mi piel, pero cuando la mire, seguía con la cara de terror, entonces gire para salir de la oficina y hablando lo mas amablemente posible, le dije

–Vamos.

Ella asintió débilmente y camino rápidamente hacia la sala de urgencias. En todo el tiempo que estuvimos atendiendo a los pacientes, no hablo para nada y tampoco me miro, en verdad estaba avergonzada y así permaneció hasta que fue hora de volver a casa.


Otra vez lamento el retraso, tanto es esta historia como en la de Relaciones Equivocadas. Hace 2 semanas tuve un problema de salud que ahora me obliga a tomar reposo, pero tambien me tenía prohibido estar frente a la computadora. En fin, afortunadamente ya estoy bien.

algo bueno es que antes de todo este problema ya tenía empezado este capitulo y una idea ya plasmada del siguiente, ásí como una nueva historia que esta rondando por mi mente. Prometo actualizar en los siguientes días ok.

Bueno, muchas gracias por tomarse un momento para leer el fic, eso me hace muy feliz al igual que sus reviews, por eso espero que les guste el capitulo y me dejen sus comentarios. Se me esta haciendo un poco dificil escribir el POV de Carlisle, por eso seguire solo con el de Megan y solo si es necesario, escribire el de Carlisle. Ah por cierto, he pensado que sería interesante que aparezca Esme, pero me gustaría saber como les gustaria que ella actuara, como la Esme que todos conocemos, dulce y amorosa, o que sea un poco agresiva y posiblemente mala, aclaro que no ella no sera la villana de esta historia, pero si tendria un papel desicivo, por eso me gustaria saber su opinion para que tenga una idea de como actuará.

Eso es todo por ahora, en verdad 1000 gracias!

L'SP