Hola a todas/todos, gracias por leer.

Como les comente anteriormente ni la historia ni los personajes me pertenecen, es una

traducción, la historia original en ingles es de TheSpoilItOne y Footroza y los personajes ya

saben a quien adjudicarselos.

La historia ya saben de que va, aunque este es un capitulo "suave" por asi decirlo, espero les

guste la historia tanto como a mi, esta semana tratare de subir dos capitulos por dia, ya tengo

varios traducidos y en proceso de traduccion de los ultimos, si ven algun error haganmelo saber

, puesto que no soy perfecta y una que otra cosa se me ha de haber pasado, sientanse libres de

comentar, con respecto a Edward que aun no aparece, ya se viene por alli, no desesperen.

Sin mas nada que decir, aca les va...

CAP 2

BPOV

The training School - Capítulo 2 Día 2 - Lunes - Parte A

Me desperté en la mañana con el sonido de la llave girando en la cerradura. Trataba de recordar dónde estaba. Como pude me estire y trate de acercar los brazos a mi cuerpo, acción que me golpeo como una tonelada de ladrillos. Mi respiración se aceleró, el corazón me latía con fuerza en el pecho; estaba en la Escuela de Formación. ¿Quién estaba a punto de entrar para comenzar mi tortura? Entró Esme, todavía con un traje revelador como el de la noche anterior; un corsé negro del cual parecía que sus tetas iban a saltar en cualquier momento.

Acompañándola había una chica de mirada agradable con una bandeja de comida. La chica era bastante bonita con el pelo largo, castaño y liso. Vestida muy parecido a Esme en un corsé blanco, sus pechos empujando hacia arriba y afuera, se derraman de la parte superior que casi no los cubría. La mitad inferior era una falda blanca larga, dividida en numerosas secciones. Se podía ver su piel debajo de la falda mientras caminaba. La chica se puso a un lado y puso sus ojos hacia abajo en la bandeja. Miré de nuevo a Esme, cuidando de no mirar directamente a sus ojos. Miré hacia arriba, hasta el techo sin saber qué hacer. Caminando hacia la cama, empezó a deshacer las cuerdas. No me atreví a moverme. Incluso cuando ella había terminado y yo estaba finalmente libre, todavía me sentía como si estuviera atado a la cama.

"Bella, ponte en la misma posición en la que te encontrabas anoche", su tono de voz dejaba entrever que no estaba para tonterías.

Me sentía tan agotada, adolorida y débil. Me arrastré en la cama, me arrodille en la misma, coloque mis manos detrás de mi espalda inclinando mi cabeza sobre la cama con mi culo en el aire. Todo mi cuerpo dolía, esto era totalmente humillante. Sentí la vergüenza de todo lo que antes había pasado, echarse sobre mí una vez más. Cerré los ojos y traté de bloquear los sentimientos que tenía, tratando de ignorar como los dedos de Esme sacaron el tapón de mi ano.

"Siéntate en la cama Bella." Hice lo que me dijeron.

Fue un alivio ser libre del tapón anal, todo era tan humillante, y me sentí enferma al pensar en lo que eso significaba para mí. Estaba poniendo lo mejor de mí, pero mi imaginación estaba fuera de control.

"Ángela", Esme habló y la chica dio un paso adelante con la bandeja. "Coloca la bandeja en la cama y ve a Bella comer, obsérvala para ver si se toca a sí misma, ya sabes las reglas", y con eso salió de la habitación.

Ángela se acercó a la cama y colocó la bandeja al final. Miré a la comida y ni siquiera intente acercarme, no era muy apetecible. Prefiero no comer. Escuché un murmullo desde arriba. Ángela me hablaba en un susurro, "Tienes que comer, Isabella. Esme estará de regreso pronto y si no comes tu desayuno, serás castigada". La miré y asentí, no había pensado en eso. Trate de sentarse y se me hizo difícil moverme. Ángela tuvo la amabilidad de ayudarme a sentar. Extendí la mano para tomar el pan tostado que me ofrecía y empecé a comer. No tenía sabor, pero era la comida. "No es lo mejor, pero mejorara". Esbozo una pequeña sonrisa. Observó mientras acababa con el pan tostado y bebía el jugo que tenía al lado. Justo cuando estaba terminando, la postura de Ángela cambió dio un paso atrás y puso sus ojos en el suelo. Mi ritmo cardíaco inmediatamente se aceleró y mire abajo, a la cobija entre mis piernas. Yo estaba al instante temblando demiedo cuando oí a alguien entrar, pero me relajé un poco cuando oí la voz de Esme.

"Angela, ve a la cocina ", le ordenó. "Nos veremos más tarde" Oí la puerta abrirse y cerrarse cuando Angela salió de la habitación.

"Ven Bella, vamos a lavarte o llegaremos tarde."

Me acerqué a la orilla de la cama y me levanté bastante mareada tratando de no perder el equilibrio. Esme tendió la mano sujetándola con fuerza del brazo y girándola.

"Las manos detrás de la espalda Bella," dijo ella con voz severa. En mi mente estaba aterrada. ¿Qué iban a hacer conmigo ahora?

Esme me tiró del brazo y me hizo señas para que la siguiera por la puerta. Estaba empezando a sentir pánico. La seguí por el pasillo hasta que se detuvo frente a una puerta de madera pesada, la abrió y me hizo señas de nuevo, para entrar. Al entrar en la habitación, me sorprendió ver un hermoso baño de moda, muy viejo, con una bañera enorme en el centro, dominando la habitación. Me di la vuelta para hacer frente a Esme cuando entró en la habitación. La puerta la cerró con un ruido sordo. El miedo estaba grabado en mi cara mientras me preguntaba lo que iba a pasar. Rodeo la bañera, abrió los grifos, añadiéndole algunos aceites que se encontraban en una mesita al lado de la bañera. El miedo fue reemplazado rápidamente con sorpresa cuando la sentí acercándose, suavemente pasó los dedos por mi pelo. Me quedé helada.

"Bella relájate. No voy a hacerte daño, "habló en voz baja para mí... pero no me relajo. "Solo voy a refrescarte antes de que vayas con Carlisle". Lo cual en vez de relajarme como ella esperaba, me lleno de pavor.

"Venga, necesitas esto para relajarte". ¡Oh, no, otra vez no. Yo sabía lo que iba a pasar en esta ocasión, pero saberlo no me hizo sentir mejor. Me senté en el asiento del inodoro, obediente, Esme paso de nuevo los dedos por mi cabello, sentí un escalofrío de repugnancia por mi espina dorsal. Esto era horrible. Después de finalmente poder ir, Esme me puso de pie y levantó mi cabeza para que de nuevo la mirara a los ojos mientras ella limpiaba mi entrepierna. Sentí las lágrimas rodando por mis mejillas, que estoy segura que eran de color rojo brillante dada mi mortificación. Dejándome allí de pie, se dirigió de nuevo hacia el baño, cerró los grifos y metió su mano en el agua para probar la temperatura.

"Ven aquí, Bella," susurró. Me acerqué a ella con cautela, preguntándome cómo se suponía que entraría en la bañera sin caerme. El no tener el uso de mis manos era ridículo para mí; De por si era torpe con el pleno uso de mis extremidades. Esme coloco sus manos en mis brazos y me sujeto mientras me ayudaba a entrar en la bañera. El agua estaba muy caliente y agradable; los aceites tenían un olor a lavanda, pero mientras me hundía en el agua, de repente me sentí muy vulnerable con las manos atadas a la espalda. Podría fácilmente sólo deslizarme bajo el agua y no ser capaz de levantarme 'No te asustes, no te preocupes!', Me dije, tratando de calmarme. Estaba empezando a hiperventilar. Lo podía sentir en mi pecho. Esme se colocó detrás de mí, agachándose y acariciando mi cara, a lo cual en respuesta me estremecí y grite.

"Silencio ahora, Bella, no voy a hacerte daño."

¿Ella realmente esperaba que le creyese? Extendió la mano, tomó una esponja, Mojándola en el agua, Esme comenzó a lavar mi cuerpo. Empezó por mis pechos, y al instante sentí el aumento de calor en mi cara mientras seguía bajando, masajeando mi cuerpo en círculos lentamente.

"Shhhh, Bella."

No me había dado cuenta hasta entonces que yo estaba llorando y haciendo ruidos sollozantes, pero Esme continuo, empujando su mano entre mis piernas, todavía lavando trazando círculos lentos. Estaba tan humillada... Nunca me habían tocado de esa forma antes. Justo cuando creí no poder aguantar más, volvió a ocuparse del resto de mi cuerpo, pasando por mis piernas y pies, finalmente coloco la esponja en la mesita, y agarro la parte superior de mis brazos.

"Vamos, Bella". Me puse de pie y salí del baño, las manos de Esme todavía me sujetaban. Me sentí de repente débil, y me senté en el borde de la bañera. Esme, tomo una toalla blanca y esponjosa la coloco sobre mí, con pequeñas palmadas me seco, prestando especial atención a mis senos y entre las piernas. Sentí el calor subir a mi cara y desvié la mirada. Oí que abrían una gaveta, no sabía si quería saber lo que iba a pasar conmigo, la curiosidad pudo más y mire hacia ella, sorprendida de verla con un cepillo en la mano. Esme llevo el cepillo hasta mi pelo. Lo hacía de manera tan dulce, de repente me acordé de mi madre y las lágrimas comenzaron a correr por mi cara de nuevo. Cuando estuvo satisfecha con cómo me veía, me puso de pie sin decir una palabra, y salimos de la habitación. Me quedé horrorizada; Estaba caminando por un pasillo desnuda, con las manos atadas a plena luz del día. Traté de hacer que mi cabello cayese hacia adelante para crear un tipo de pantalla, pero las manos de Esme en mi brazo me detuvieron.

Entrando en otra habitación, miré alrededor rápidamente, allí delante de mí había una mesa con estribos, al igual que los que se vería en el médico. Carlisle estaba allí, de pie junto a Ángela que tenía los ojos y la cabeza hacia abajo a su lado.

"Ella está lista para ti", dijo Esme mientras soltaba mi brazo, dio la vuelta y salió de la habitación. Todo mi cuerpo temblaba y pensé que iba a vomitar. ¿Qué iba a hacer conmigo? ¿Por qué estaba aquí? Me moría de ganas de ir a casa, quería James. ¿Por qué James me hacía esto a mí? Sin duda, tendría que haber algún tipo de error? Carlisle caminó hacia mí.

"No voy a explicarte las reglas de nuevo, Bella. Nosotros no vamos a tener ningún problema contigo esta mañana, ¿verdad? "

No hice ningún ruido; sólo miraba a sus pies. No me podía mover, y no respondí... Estaba demasiado asustada para hacer nada más, me estremecí cuando Carlisle desató las manos por detrás de mi espalda, dejando caer mis brazos a mis lados. ¿Quería usar la palabra de seguridad ahora? ¿Dónde puedo ir? ¿Dónde puedo vivir? James había dejado muy claro que tenía que seguir adelante con lo que me pedían, si quería quedarme con él. No tenía a nadie y nada más en este mundo. James era todo lo que había para mí. Él me ama; tenía que hacer esto por él, por nosotros.

"Sube a la mesa, Bella," ordenó enérgicamente. No había espacio para el error, me di cuenta de que no tenía ninguna oportunidad aquí; un desliz, y estaba acabada. Me moví rápidamente hacia la mesa y me senté sobre ella. Todo mi cuerpo estaba temblando como una hoja.

Cuando me acosté, oí su voz de nuevo, "Ángela, átala bien y que quede cómoda y segura, no nos gustaría que ocurriera ningún accidente, cierto?". Tragué saliva al pensar en lo que iba a pasarme. Estaba tan cerca de usar esa palabra segura. La tenía en la punta de la lengua. La única cosa que me lo impedía era que Ángela estaba siendo tan suave y cuidadosa que hizo que me tranquilizara un poco. Estaba mirando hacia el techo cuando Carlisle me miró. "Mírame, Bella," ordeno, y de inmediato traslade mis ojos a los de él. No vi ninguna emoción en absoluto, pero cuando su mano acarició mi pecho, me aleje automáticamente y sus ojos se estrecharon. Traté desesperadamente de mantenerme quieta. Rodó mi pezón entre sus dedos y me quede sin aliento. Sin decir una palabra más, su mano se movió por mi estómago, alcanzando el pelo entre mis piernas. Deslizando sus dedos en mis labios inferiores, encontró mi clítoris y lo frotó. Dejé su mirada y cerré los ojos. Sentí su mano moverse bruscamente y él gritó "No", y las tres palmadas rápidas que dio a mis labios inferiores me hicieron jadear.

"Cuando te pido que hagas algo Bella, obedecerás mis órdenes. No lo repetiré, no te voy a decir esto una vez más". Obligue a mis ojos a permanecer abiertos y mirarlo de nuevo, estaba esforzándome por no dejar escapar un sollozo, no creí que fuese conveniente en la situación en la que me encontraba, estaba segura que solo empeoraría las cosas. Carlisle volvió a colocar sus dedos sobre mi clítoris frotándolo una y otra vez, trate de no moverme pero mi cuerpo tenia vida propia, mi respiración se agitaba y sentí una cálida sensación de opresión en mi bajo vientre; Carlisle parecía satisfecho, detuvo los movimientos que hacia sobre mi clítoris, dando un paso atrás se dirigió de nuevo a Ángela

"Puedes comenzar ahora".

Oí un grifo abierto, pero no pude ver nada, puesto que mi mirada estaba dirigida al techo blanco. Sentí un paño húmedo caliente limpiar toda el área entre las piernas. Estaba demasiado sensible y la acción me hizo rodar los ojos a la parte posterior de mi cabeza. Qué estaba pasando aquí? Ni siquiera cuando Esme hizo esto en el baño se sintió así, era incómodo y bueno al mismo tiempo. Simplemente no entendía.

"¿Te gusto Bella?" Carlisle me habló. Estaba mortificada. Estaba disfrutando de esto? Oh, Dios mío ¿qué es lo que me pasa? Nuevas lágrimas pinchaban mis ojos y la vergüenza me invadió. "Ángela, masajea la espuma de afeitar en Bella", ordenó. Jesús! Se trataba de afeitarme? Oh, Dios, esto estaba más allá de humillante. Y entonces empecé a sentir miedo ante la idea de una navaja de afeitar, o peor aún, un cuchillo. Me moría de ganas de retorcerme, pero lo único que podía hacer era tirar la cabeza de lado a lado. Estaba respirando muy pesado, pero con cuidado de no hacer ruido; esto era bastante malo, no podía hacer frente a un castigo. Carlisle se acercó por detrás y comenzó a acariciar mi cabeza, pero de ninguna manera logre calmarme.

"Vas a estar desnuda para mí Bella," dijo, enredando los dedos en mi cabello con la otra mano ahuecando mi mejilla, me obliga a mirarlo. Entonces sentí la sustancia fría y húmeda y los dedos de Ángela moviéndose de forma circular, suave pero firme, la difusión de la espuma alrededor, comencé a sentir un hormigueo y sentí más lágrimas correr por mi cara. Podía sentir mis piernas empezando a temblar; Estaba tan asustada en espera de lo que venía a continuación.

Sentí una fría hoja raspar mi piel, me quedé sin aliento y trate desesperadamente de mantenerme quieta, era tan difícil cuando todo lo que quería hacer en realidad era defenderme. Yo estaba tratando de pensar en otra cosa, que no fuese el hombre que me miraba desde arriba. El problema para mí era que realmente se sentía bien.

"Ves Bella, una vez que te relajas, esto es bastante agradable. No es así? ", Dijo sonriéndome. Ahora lo odiaba aún más. Su mano dejo mi cara, pero no se movió ni miro hacia otro lado. Sostuvo mi mirada mientras se deslizaba hacia abajo y me pellizcó el pezón. Aumentó la sensación en todo mi cuerpo mientras él masajeaba, tiraba y pellizcaba. Tenía esta sensación de calor entre mis piernas, mi estómago estaba hecho un nudo, mi respiración entrecortada y la sensación aumentaba mientras Ángela continuaba afeitándome, lo hacía lento y suave. Después de una eternidad de la tortura/masaje de Carlisle, oí más agua correr, y el paño caliente estaba lavando, lo que supuse era ahora el área libre de vello. Era humillante lo mucho que estaba disfrutando esto. Trataba de pensar en otra cosa que no fuese lo que realmente estaba pasando.

"Ángela, masajea el coño de Bella con loción calmante, prestando especial atención a su clítoris", dijo Carlisle, todavía sin quitar los ojos de los míos. Realmente necesitaba cerrar los ojos, la sensación de todo esto era demasiado. Empecé a sentir pánico. Que me estaba pasando? Mi respiración era tan pesada.

"Bella estás por acabar" Estaba a qué? Tener un orgasmo, aquí? ¿Estaba loco? Luego Ángela empezó a difundir la loción sobre mi coño, y, ¡oh, Dios mío era cálido y húmedo mientras lo frotaba, deslizando sus dedos arriba y abajo entre mis labios inferiores para encontrar mi clítoris y frotarlo con vehemencia. No pude evitar el gemido que salió de mis labios. Estaba tratando en vano, de ignorar todas las sensaciones provocadas por Ángela y Carlisle. Mi cuerpo se tensó y el endurecimiento en el estómago explotó recorriendo todo mi cuerpo, haciéndome gritar. De inmediato comencé a sollozar, lo cual no le impidió a Ángela seguir frotando mi sensible coño, todas las sensaciones anteriores se aproximaban, abrumándome, mi cuerpo reaccionaba por sí solo, lo sentía, estaba cerca de acabar, pero cuando estaba a punto de perderme, Carlisle ordeno "Para".

Pensaría que estaría aliviada, nada más lejos de la verdad, sentía un dolor en la boca del estómago, mi cuerpo estaba sensible y se extendía por el un hormigueo a la vez que se encontraba sensible, no podía dejar de mover y menear mis caderas tratando de aliviar la sensación que tenía entre las piernas, mi respiración entrecortada. Carlisle se acercó a la pared y apretó un botón. Volviendo de nuevo a nosotros, dijo, "Puedes irte Ángela, pero te quiero aquí de nuevo en una hora", dijo con tono de mando. Realmente no podía ver, pero oí la puerta cerrarse.

"Bella, vas a amar esta tarde, te van a llevar cerca del Clímax una y otra vez", dijo, volviendo a acariciarme el cabello. Haciéndome sentir ansiosa y enferma, "Sin embargo, no te dejaran acabar en ningún momento!" ¿Cuál era el punto? Oí la puerta abrirse de nuevo y vi a Esme caminar hacia mí con una bandeja. Se acercó a la mesa junto al fregadero. Yo estaba rezando porque en la bandeja hubiese comida y no algo mucho más siniestro. Carlisle se inclinó y me susurró al oído: "Nos vemos más tarde, Bella. Por ahora te dejare en manos de Esme" Quito las manos de mi cabello, se enderezo, dio la vuelta para salir así de la habitación. Una vez que la puerta se cerró, sentí una brisa entre mis piernas, no estaba ayudando a mi estado no tan tranquilo.

"Muy bonito, muy agradable." La oí murmurar.

Oh Dios, supongo que ahora era su turno para torturarme un poco más. Lo que me sorprendió es que ella fue hacia donde estaba mi cabeza con un plato de lo que pude ver era sopa. Esme se inclinó y apretó un botón, mi cabeza comenzó a subir lentamente. Estaba recibiendo el almuerzo; bueno, eso o es que iba a torturarme con comer delante de mí. No tenía mucha hambre realmente. Era la primera vez, sin embargo, que podría conseguir un buen vistazo a la habitación. Era muy sencilla; tenía un lavabo en la parte inferior de la mesa en la cual estaba sentada, y una pequeña mesa con cajones debajo de este y eso era todo, creo que podría describirlo como un consultorio médico. Esme detuvo los movimientos de la cama y me tendió una cuchara llena de sopa. Genial, no se me permitía alimentarme sola; me sentí como una bebé acostada allí impotente, mientras sostenía la cuchara en los labios. Este hecho hizo que las lágrimas comenzaran a brotar de nuevo

. Cuando iba a dejar de llorar? ¿Podría seguir con esto? Abriendo la boca tomé mi primer bocado de la sopa de papa. Empecé a pensar en James. Tal vez él iba a cambiar de opinión y vendría a llevarme a casa una vez que se de cuenta de lo mucho que me ama y me extraña? Esme interrumpió mi pensamiento al traer una pajilla a mis labios me contuve, esperando que fuera algo que me gustase; sólo para descubrir que era agua. Al menos sabía muy bien; Estaba asustada pensando que podrían envenenarme.

"Vamos a tener un pequeño descanso antes de continuar sus lecciones", dijo, sosteniendo otra cucharada de sopa de papas en mis labios. "Ahora come Bella."

Ahora me temía lo que esta tarde traería.