GOMEN! GOMEN! GOMEN! Siento de veras tanto mi tardanza. Pero es que he tenido un mogollón de exámenes horriblesque no me han dejado sequir escribiendo el fic. GOMEEEEEEN!

-¿?: Excusas, excusas y más excusas. No has escrito porque eres demasiado perezosa!

-Dark Angel: Oye! Eso no es verdad!... Espera... quien eres tu?! Y que haces aquí?!

-¿?: En serio? Llevo aquí desde que empezaste a escribir y ahora te das cuenta de mi presencia? No eres solo perezosa sino

que también eres tonta...

-Dark Angel: A quien llamas tonta y perezosa?! Antes de insultar a alguien deberías al menos presentarte! (cara de

completo enfado)

-¿?: Que pesada (rueda los ojos)... Muy bien, me presentaré... Mi nombre es Mr. Bad...

-Dark Angel: Mr... Bad? Hahahahah! Vaya nombre más raro!

-Mr. Bad: (con una venita en la frente) Bueno jente que esta leyendo este estúpido Fic... mientras leen yo me encargaré de

esta mocosa...

-Dark Angel: Oye! No es ningún Fic estúpido! Y además no soy una mocosa!

-Mr. Bad: Caya! (cara asesina) Espero que les guste. (mirando amablemente) Ahora te toca a ti! (acercándose con una risa

macabra)


Capitulo 2: ¡¿QUÉ?! ¡ES DEMASIADO PRONTO!

Tsuna estaba estupefacto cuando Reborn le dijo que cunado cumpliese al fin los diez y ocho años iba a convertirse

definitivamente en el nuevo Capo.

Tras un rato de incómodo silencio Tsuna decidió finalmente a tomar la palabra:

-Reborn, ¿es cierto lo que dices?

-Lo que estoy diciendo es tan cierto como que tú y yo estemos hablando en este instante.

El joven castaño, a pesar de ya saber que no era una de las bromas que a Reborn le gustaba hacerle de vez en cuando, se

quedó estupefacto ante la idea de que faltara tan poco tiempo para que aceptase de una vez por todas lo que realmente

estaba destinado a ser.

El bebe asesino, que había entrenado a nuestro joven castaño desde los catorce años,

al ver que su discípulo no respondía dijo:

-Sabías tan bien o incluso mejor que yo que este día iba a llegar tarde o temprano...

-Lo se, pero...-Tsuna se quedó en silencio y tras una breve pausa dijo-Es demasiado pronto...-el castaño dirigió su mirada

seria hacia el suelo y algunos mechones de pelo le cubrieron sus ojos marrones brillante llenos de seriedad y tristeza debido a

reciente noticia. Reborn tras escuchar las palabras, dio un repentino salto y aterrizó en la ventana. Este dijo con voz fría y

seria:

-No hay nada que hacer, Tsuna... Solo te queda aceptarlo y seguir adelante... Pero mira el lado positivo...- el joven le miró ya

furioso por decir que había algo positivo en irse a Italia, convertirse en el nuevo Capo y dejar a sus amigo atrás. En ese

instante, sin darse cuenta, gritó:

-¡¿Lado positivo?! ¿Pero que lado positivo hay en todo esto?- estaba fuera de si. Pero su tutor no se inmutó y calmado, pero

serio respondió:

-Muy fácil... Todavía queda hasta octubre para que te vallas.- y al decir este el bebe desapareció.

Tsuna, con la cara sombría, bajo la escaleras y pasó por delante de la cocino donde estaban I-pin, Lambo y Nana. En ese

instante, cuando Nana le vio, le dijo con una gran sonrisa en la cara:

-Buenos días Tsu-kun! ¿No vas a desayunar? He preparado tortitas.- al terminar, Lambo e I-pin notaron su presencia, Lambo

gritó:

-¡Si el tonto de Tsuna no quiere sus tortitas el gran LAMBO se las comerá todas!

Gyahahahaha...-entonces empezó a coger las tortitas que estaban en un plato y

empezó a comérselas todas. I-pin, al ver esto gritó:

-¡Lambo! ¡No seas egoísta! ¡Esas tortitas son de Tsuna-san!

-Gyahahaha! ¡El gran Lambo-sama se las quedará todas!

-¡No!- I-pin empezó ha contener a Lambo para evitar que se las comiese.

-No te preocupes I-pin, os las podéis comer si queréis. No tengo hambre y además ya va siendo hora de que me valla a la

escuela o de los contrario llegaré tarde otra vez.- dijo esto con una sonrisa lo que hizo que I-pin soltara un poco a Lambo.

-Pero Tsuna-san, no quieres comer?

-No, gracias. Ayer ya cené mucho y por eso no tengo hambre.- miró a su madre que estaba fregando los platos y dijo:

-Oka-san, ya me voy a la escuela. Adiós!-se encaminó a la puerta de salida en la

entrada y abrió la puerta. Pero, antes de salir escuchó la voz de su madre y se volteó.

Esta le estaba sonriendo cálidamente y dijo:

-Tsu-kun! Ten cuidado y estudia mucho! Y recuerda venir directamente a casa que te espera una sorpresa que seguramente

te va a encantar!- el joven de cabello castaño la miró algo confuso por lo que había dicho hace apenas unos segundo. Pero

después, la miró, sonrió alegremente con su más que típica sonrisa y dijo:

-Vale oka-san! Así lo haré! No te preocupes, llegaré a tiempo!- con estas últimas palabra cerró la puerta detrás de si y se fue

caminando en dirección a la escuela.

-s-s-s-s-s-s-s-s-s-s-s-s-

Mientras en su casa:

-Vaya, cada vez se parece más a su padre.- dijo Nana con una pequeña sonrisa en el rostro.

-He? Porqué dice eso mamá?- le preguntó una curiosa I-pin.

-Es solo que el padre de Tsu-kun aparece y desaparece sin decir nada pero siempre con una radiante sonrisa en la cara.

Cuando estaba aquí, siempre se iba por las mañanas rápidamente sin desayunar. Y ahora mi pequeño Tsu-kun está haciendo lo

mismo que su querido padre.- tras decir eso soltó una pequeña risita y se encaminó de vuelta a la cocina para seguir fregando

los platos y hacerle más tortitas a Lambo y a I-pin.

-s-s-s-s-s-s-s-s-s-s-s-s-

De camino a la escuela:

-Huu- un joven castaño suspiró y miró a cielo azul que en ese magnífico día estaba completamente despejado. Después volvió

a mirar hacia abajo dando nuevamente un suspiro con aire de tristeza. En ese instante, de tras de él, apareció un más que

emocionado peliplata corriendo hacia el castaño con una gran sonrisa en el rostro y gritando:

-Décimo! Décimo! Buenos días!- el castaño al verle solamente sonrió con su típica sonrisa cálida y reconfortante que todos

adoraban y dijo:

-Buenos días Gokudera-kun. Y ya te he dicho que no me llames Décimo, solamente llámame Tsuna.

-¡ESO ES ALGO IMPENSABLE! ¡El décimo es el décimo y ya está!- dijo Gokudera con su típica cara de perrito faldero que

siempre pone (has caido bajo ¬¬). Tsuna al verlo en ese estado de perrito que desea que su amo le permita algo, se le cayó

una gotita al estilo anime por la nuca. Entonces dijo con las manos delante suya como en señal de "no es necesario exagerar

tanto" :

-Muy bien Gokudera-kun... Puedes llamarme como quieras... He...he...he...- al decir esto se escuchó un grito desde lo lejos.

Tsuna y Gokudera se dieron la vuelta y allí estaba Yamamoto corriendo alegremente con una gran sonrisa en su rostro.

-Yo, Tsuna! Veo que Gokudera llegó primero. JAJAJAJA...- sin tener ninguna razón, Yamamoto empezó a reírse como si eso

fuese un juego que acababa de perder contra Gokudera. A este le salió una venita en la cara, apretó los puños como si se le

fuese la vida en ello, cogió aire y gritó a los cuatro vientos:

-BAKA DEL BAISBOOL! COMO TE ATREBES A HABLARLE ASÍ A JUDAIME! QUIÉN TE CRES QUE ERES?! BAKA!

-Ma...ma... Gokudera-kun... relaja te un poco o esa vena que está en tu frente estallará en cuestión de segundos.

Jajajajajajaja...- dijo Yamamoto con una gran sonrisa haciendo enfadar aún más al joven peliplata.

-Te vas a enterar maldito baka del baisboll!- en ese instante, Gokudera, sacó su dinamita ya preparada para lanzársela al

joven pelinegro cuando de repente se escuchó a lo lejos un griterío que se estaba acercando. Todos miraron hacia el lugar del

que procedía ese extraño griterío. Vieron una enorme nube de polvo acercándose a ellos y entre todo ese polvo vieron a causa

de este. A nadie le extrañó que fuese el joven peliblanco al que tanto le gustaba formar un buen escándalo. Entonces se le

holló decir/gritar:

-SAWADA! COMO TE VA EL DÍA AL EXTREEEEEEEMOOOOO!?-al decir esto se paró en seco delante de ellos cargándose buena

parte de la acera (bruto ¬¬).

-Hola onii-san. No tienes que formar tanto escándalo que despertarás a todos en un radio de diez kilómetros...- el joven

castaño al decir esto, se le cayó una gotita al estilo anime y se arrepintió de haberle dicho semejante cosa. Entonces Ryohei

dijo/gritó:

-Pues que se despierten! Ya es muy tarde! Son las 7:00am al EXTREMO!

-Baka Cabeza de césped... A estas horas la mayoría de las personas NORMALES están durmiendo o despertando. No todos

son tan ESTÚPIDOS como tú, que está despierto desde las 5:00am para dar le cien vueltas al pueblo antes de desayunar.-

comentó Gokudera con todas las malas intenciones del mundo, haciendo así enfadar al joven peliblanco que se encontraba

haciendo flexiones para no quedarse quieto.

Estos dos comenzaron a pelear como siempre lo hacían cuando se encontraban y, también como siempre, Yamamoto

intentaba calmarlos en un intento en vano.

Gokudera gritando e insultando, Ryohei gritando y provocando, y Yamamoto calmando y sonriendo.

El joven Tsuna, ya cansado de la misma rutina diaria que ocurría todos los días de la semana durante todos los días del año y

el pensamiento de tener que convertirse en el próximo Capo de la familia Vongola, estaba agotado. El castaño, sin

preocuparse demasiado de la típica pelea entre esos tres, siguió su camino hacia la escuela dando un suspiro de agotamiento y

mirando a suelo sin saber muy bien lo que estaba mirando.

Sus amigos/guardianes, al percatarse de que su jefe no les decía que dejasen de pelear y de que hoy parecía más agotado de

lo que normalmente lo estaba, dejaron de pelear y siguieron el resto del camino hacia la escuela sin mencionar ni una palabra

durante lo que quedaba de trayecto.

-s-s-s-s-s-s-s-s-s-s-s-s-s-

Ya en la entrada de la escuela:

En la entrada de la escuela media de Namimori se encontraba el jefe del comité disciplinario de la escuela, Hibari Kyoya. Allí

estaba él esperando para morder a los alumnos que causaban estruendo al entrar a su territorio o llegaban tarde.

Cunado Tsuna paso por su lado con la mirada perdido en un punto cuyo paradero era indefinido, lo paro poniendo un mano en

su hombro y de acto seguido dijo con voz neutra:

-Oye herbívoro, si vas a ensuciar mi preciada escuela con tu aura negativa te tendré que morder hasta la muerte.- Tsuna lo

miró con una expresión entre triste y cansado. Seguidamente le contestó a Hibari:

-Lo siento, Hibari-san... Intentaré no infestar este lugar con mis malas vibraciones...- al decir esto siguió su camino en

dirección a su aula de clases para poder pensar allí tranquilamente ya que solamente eran las 7:15am y todavía faltaban tres

cuartos de hora para que empezasen las clases.

Continuara...


-Mr. Bad: Me temo que hoy os despediré yo ya que nuestra queridísima escritora se encuentra en estos momentos

inalcanzable por motivos desconocidos. Espero que les haya guata y que comenten para dar sus opiniones. Y no se

preocupen por el siguiente capitulo, yo procuraré que este puesto antes de que termine el mes de mayo. Sin más

dilación les digo adiós (poético)