Autor Gghoist
Renuncia de los personajes de Anime/Manga
Todos los personajes le pertenecen al ya fallecido; Daisuke Satō. (Que en paz descanse).
Géneros
Harem, horror, gore, acción, ciencia ficción, comedia, romance, ecchi, etc
Formas
Personaje humano y demás especies hablando: Ustedes solo son niños.
Personaje humano y demás especias pensando: "Pronto, muy pronto estaré con ustedes".
Comunicación vía telefónica u otro medio: Cuídense y… no mueran, no hoy.
Personaje susurrando: Vamos, ellos no están cerca.
Resumen
En este mundo yo no puedo vivir, yo no soy como ellos, yo soy algo más y lo sé muy bien. Peleare hasta reunirme con mis amigos en el otro lado, perderé mi vida, algo que no me sirve de nada, ya que, yo no estoy vivo…
El simple hecho de llevarlos a ellos a salvo me mantiene con vida, luego de eso... ya no tenga nada más que hacer, nada más cerrar los ojos y... no volver a abrirlos…
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Perdonen las faltas de ortografía que puede haber y también por las letras o palabras que están mal escritas.
Van a ver OoC de los personajes de anime.
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—¡Desde ahora ustedes son el equipo más activo de CAD! Fueron entrenados de la mejor manera para este trabajo que es de suma importancia para la vida humana, nuestro rival de toda la vida: Umbrella, ha empezado a moverse desde las sombras. Su deber es ir ayudar a un cadete infiltrado en Umbrella, su nombre; Takashi Komuro. El, al igual que ustedes dos paso por el mismo proceso de asimilación, ayudándose y protegiéndose en cualquier misión, ustedes no son niños, ustedes dejaron de ser niños al momento de ser experimentos de Umbrella y, por esa razón… ¡de ustedes depende hacer caer a esa horripilante aberración de la creación! ¿¡han entendido perfectamente, soldados!? —Un hombre de aspecto musculoso, ropas negras y lentes del mismo color, rostro severo y voz potente, hablo hacia un grupo de 2 jóvenes, dos chicos, ambos sin rastro de emociones en sus rostros.
—¡Señor, si señor! —Los jóvenes alzaron la voz y hablaron con todo el respeto del mundo, haciendo el clásico saludo de un militar miraban al frente en donde esta aquel hombre de alto rango que les estaba encomendando ir en ayuda de su compañero de prueba. Ellos, eran el equipo "P", aquel que logro sobrevivir a Umbrella, junto con el infiltrado en este momento en aquellas instalaciones.
—¡Bien! Parten a las 2400 horas… hagan lo que este a su alcance para que su compañero pueda salir de allí con la poca información que posee, el mundo entero y nosotros, se lo agradecemos con todo nuestro corazón… ¡vasta de emociones, vayan alistarse y prepárense, esta es nuestra única oportunidad! —El hombre miro por unos milisegundos, con pena a los muchachos, ya que estos no se inmutaban, no mostraban emociones, los dos y muy pronto, el tercero, estaban listos y seguros de morir.
—¡Entendido señor! —Dijeron los dos jóvenes de 14 años, con voz muerta pero seria, con rostro sin emociones, pero determinada, con el alma muerta, pero con el corazón latiendo.
Esta misión, tenía que ser un éxito, aunque sea, para poder detener a Umbrella, por unos años más.
Pero, esto era solo un recuerdo, Umbrella no pudo ser detenida y…
_-(…_-…_...-…)-_
Rei miraba a su amigo de la infancia ver el número de balas que tenía aquella arma, ella no sabía de donde o cuando saco esa pistola, y para variar, no sabía del como aprendió a usarla y a disparar de forma tan certera, era como estar viendo a otra persona en lugar de su amigo, amigo al cual no hablaba desde hace mucho tiempo, desde el momento en que todo el problema para ella empezó.
Takashi miraba en sus lentes de contacto las balas que tenía en su inventario, 2000 balas. 500 para el francotirador, 500 para el arma de asalto que poseía, 200 para las pequeñas armas que tenía también en su caja de armas, y 700 para la ametralladora que el llevaba. También vio que tenía 25 granadas de plasma, 10 silenciadores de armas, 10 bombas de humo, unas 6 bengalas verdes, 6 comunicadores de radio para el oído, 2 cuchillas de 30cm cada una, una Katana, 50 cartuchos de cada arma de fuego. De suministros tenía muy escasos, 20 botellas de agua, 20 latas de comida, otras 20 de fruta enlatada y nada más, eso no sustentaría a las personas que salvase, ya que CAD, estaba ubicada debajo del océano pacifico y, llegar allí, no sería nada fácil sin comida y armas.
—Si algo te incomoda Miyamoto-san, puedes preguntar, yo responderé si está a mi alcance—Takashi hablo de forma monótona, sin apartar la vista de su arma, para luego cargarla de forma natural y apuntar un poco con la mira infrarroja que poseía.
Rei se estremeció un poco, como también se sintió triste y dolida de que no la llamara por su nombre, le dolió su pecho porque su amigo no le estaba prestando atención, como si fuera un humano más de montón que tenía que ser salvado.
—Me… me preguntaba, ¿Cómo aprendiste a usar esa arma? Además ¿de dónde la sacaste? —Pregunto nerviosa y curiosa, ya que nunca en su vida vio a su amigo tomar alguna clase de disparo y esas cosas.
—Mhm, aprendí en un curso riguroso y especial. Esta arma y muchas más lo tengo guardadas en esta caja—Explico sin emociones el muchacho, mostrando su caja a la chica, la cual se veía muy curiosa, ya que nunca en su vida había visto algo como eso que cargara armas. ¿Qué ocultaba su amigo?
—Ya veo. Etto, ¿me prestas tu teléfono? Intentare llamar a mi padre con un número especial—Pidió y explico la mujer.
Takashi no dijo nada y solamente le dio su teléfono, se levantó de donde estaba al igual que Rei, el pelinegro fue con su arma agarrada con sus dos manos y puestas a la par de su hombro derecho, fue a ver si habían más de "ellos" por el alrededor, si la chica no podía usar un arma estaría el solo con el arma, pero no se preocupaba, no por nada era el antiguo capitán de su equipo ya caído en combate. Vio que esas cosas seguían entrando de poco a poco por la puerta de la terraza, vio hacia uno de los muchos salones, vio a dos de sus conocidos amigos; Saya y Kohta, corriendo hacia no se sabía dónde, pero tenía que ir rápido ayudarlos y llevárselos a la base antes de que Umbrella decida lanzar una ojiva nuclear aquí o algo peor.
Abrió la palma de su mano derecha y de su caja de armas, salió saltando un silenciador, con el cual el pelinegro fue colocándola en su arma, no quería llamar la atención con los disparos, esas cosas eran muy sensibles al ruido y sería un problema si más de ellos siguen el ruido hacia ellos.
Giro su rostro para ver el ruido de llantos comprimidos que venía de sus espaldas, encontrándose con Miyamoto que estaba sollozando en silencio, mirando al teléfono y mojándola, no importaba eso, pero se le hacía curioso del porque lloraba la chica.
—¿Sucedió algo de que me tenga que informar, Miyamoto-san? —Pregunto Takashi, mirando a la chica y bajando su arma para que no se asuste, los niños eran así.
—Takashi… m-mi padre… mi padre no me reconoció… le hable, pero él no me escuchaba, se oían gritos, disparos… snif… estoy muy preocupada por mi familia... —Takashi miraba del como la chica lloraba, bajo la mirada y seguía soltando lágrimas, estaba muy preocupada por su familia como ella mismo dijo, lástima que a él no le preocupaba la suya.
_-(…_-…_...-…)-_
En estos momentos una chica pelirrosa y un chico pelinegro de aspecto pachoncito estaban en una de las aulas de herramientas, Saya pensó, con su mente super brillante, que con las herramientas que estaban en el salón se podría crear, aunque sea algún tipo de arma que les sirva para poder matar a esas cosas, esas cosas que se comían a todo ser vivo que se encontraban en su camino.
—¡Hirano, apúrate que ya mismo entran esas cosas! —Le exigió la chica, mirando al gordo estar balbuceando quien sabe que cosas, y ella, allí parada viendo del como esas cosas estaban por derribar la puerta.
—¡Esto va aquí! ¡ya mismo! —Kohta se veía muy emocionado por lo que estaba haciendo, después de todo era un maniático de las armas de todo tipo, él lo conocía todo.
—¡Hyyyyyaaaaaa! —Saya soltó un grito de terror al ver del como esas cosas lograron derribar la puerta sin más esfuerzo.
Vio del como todos ellos se abalanzaban hacia ella, con esas bocas abiertas listas para morderla y devorarla sin fin alguno.
Clack… pam…
Saya vio del como un clavo se introducía en la cabeza de aquel ser que anteriormente era un humano, lo vio caer al suelo esta vez ya muerto, regreso a ver al gordo, encontrándoselo con una sonrisa salvaje y extasiada, nunca lo había visto de esa manera y por eso se sorprendió un poco. Retrocedió hasta estar a las espaldas de Kohta, el cual disparaba a la cabeza para que esas cosas no se volvieran a mover, tal parece que había encontrado el punto débil de "ellos".
—Takagi-san… toma una bolsa y llena el otro envase de gas, así como también los clavos—Dijo Kohta, el cual seguía disparando sin contemplación alguna hacia "ellos".
—¿¡Me estas ordenando o que!? —Saya estaba indignada ante la orden de aquel gordo que logro salvar, ella debería ser la que le ordenara y no al revés.
—… Por favor—Kohta giro su rostro, se lo veía un rostro maniático y con una sonrisa de depredador, algo que asusto a Saya, pero Kohta puso un rostro angelical y luego dijo aquellas palabras, algo que a Saya la calmo un poco pero el temor aún estaba allí.
—Mooo~, ya que—Saya solamente hizo caso y tomo una bolsa y empezó a llenarla con unos clavos, un tanque de gas pequeño que tenía también lo lleno, además de eso también tomo un taladro eléctrico que estaba allí, suponía que iba a ser necesario, en cualquier momento.
_-(…_-…_...-…)-_
Una mujer muy hermosa, cabello rubio, ojos de color avellana, piel de porcelana, pecho voluptuoso, un trasero excelentemente apetecible, vestía una blusa blanca de botones, una falda que le llega hasta las rodillas de color negro, haciendo resaltar su trasero, encima de toda la ropa tenía una bata blanca de doctora.
La mujer parecía estar distraída con algunos medicamentos que eran necesarios para este momento.
—Mh, reciben una mordida y luego mueren… pero regresan a la vida y empiezan a comerse a las personas, mmm—La rubia razonaba un poco con el tema de las cosas que estaban pasando allá fuera de la enfermería, la rubia estaba tomando unos envases de medicina.
A sus espaldas de la rubia estaba un chico pelinegro con unas lentes sobre sus ojos, acababa de matar a golpes a uno de sus tantos compañeros, estaba asustado por todo lo que estaba pasando en este preciso momento, no quería morir en este infierno.
—¡Shizuka-sensei esto no es el momento de preocuparse por los demás! ¡hay que salir de aquí cuanto antes! —Dijo el muchacho muy preocupado, dudaba mucho que pudiera defenderse con aquella barra de metal que servía para poner el suero a los pacientes.
—Espera un poco más, necesito llevar lo necesario—Pidió la rubia, tomando unos envases del estante de arriba.
Cricksss…
Ambos voltearon a ver a las ventanas, ya que la enfermería estaba en una planta baja y las ventanas daban a un espacio abierto, vieron del como muchos de "ellos" lograban ingresar al interior sin problema alguno, eran muchos de esas cosas y el muchacho del lugar decidió que la rubia tenía que sobrevivir.
—¡Arrrgg! ¡corra Shizuka-sensei! —Grito el muchacho al momento de ser mordido por "ellos" y que la sangre empiece a brotar de sus heridas que estaban siendo provocadas luego de los terribles mordiscos de esas cosas.
—Emmm… ¿Cuál era tu nombre? —La rubia lo único que se le ocurrió fue preguntar aquello.
—¿Qué? —El chico estaba muy confundido como también asustado, algunos pedazos de carne estaban siendo arrancados de su cuerpo, se había sacrificado para ayudar a su sensei, pero ella la desaprovecho de esta manera.
—E-Espera…—La rubia retrocedía a cada paso que daban esos "humanos" de piel negra y ojos desorbitados y blancos.
Ella estaba viendo pasar su vida frente a sus ojos, cuando uno de ellos iba a tomarla con su mano, la rubia vio de como algo termino golpeando fuertemente en la cabeza de "ellos", haciendo que empezasen a caer al suelo ya sin vida alguna, la rubia vio a una chica de cabello purpura, mirada seria, uniforme del instituto, solo que la falda mucho más larga que las demás, en sus manos tenía una espada de madera con la cual, la recién llegada se estaba encargando de todos "ellos" sin una pisca de duda o miedo, ella golpeaba y hacia volar la sangre negra y algo roja de los cuerpos de los muertos, cada uno de ellos iban cayendo al suelo, otros, al recibir el fuerte golpe de la espada, chocaban contra la pared y uno que otro armario, chocando fuertemente y muriendo por los golpes que recibieron en la cabeza antes del choque.
El muchacho que había sido mordido con anterioridad estaba en el suelo, sentado y tomándose la herida del hombro, de donde estaba saliendo sangre, pero el chico lograba retenerlo por unos momentos. La recién llegada se puso a la altura del chico de lentes, mirando del cómo se estaba muriendo poco a poco.
—Soy Busujima Saeko, la capitana del club de kendo. ¿Cuál es tu nombre? —Pregunto la ahora conocida como Saeko, posando su mano derecha en el hombro izquierdo del muchacho que escupió algo de sangre antes de responder a la pregunta hecha por la chica.
—Kazu Ishii… cof, cof, cof—Respondió el pelinegro de nombre Ishii, tosiendo algo de sangre por lo que su cuerpo estaba sufriendo en estos precisos momentos.
—Ishii-kun, hiciste un buen trabajo al proteger a Marikawa-sensei. Pero… tu sabes lo que sucede luego de que uno es mordido, ¿no? ¿te gustaría que tu familia te mirara en ese estado? Yo puedo ayudarte a salir de ese problema… aunque nunca haya matado a alguien en mi vida—Hablo la chica mirando al moribundo muchacho.
—… Por favor—El muchacho se había estremecido por las palabras de Saeko, pero al final solo se resignó y pidió de favor que lo matara, no quería ser como esas cosas y andar matando gente por allí, no quería eso.
—Espero, ¿Qué vas a-…? —La rubia estaba preocupada por el estado del muchacho, pero las palabras de la chica en el lugar la estremecieron un poco.
—Por favor no se entrometa en esto. El orgullo de un hombre… tiene que ser salvado por una mujer—Shizuka estaba por interferir, pero las palabras de Saeko la detuvieron y solo se quedó a mirar.
Ishii solo puso una sonrisa en sus labios, esperando su muerte vio lo último en su vida, vio de como aquella espada de madera vino debajo de su cabeza, luego de eso, todo se volvió oscuro para Ishii.
Shizuka estaba con los ojos bien abiertos y se tapaba su boca con sus manos, una mancha de sangre estaba pegada en la ventana de vidrio de la enfermería, sangre que salió del corte que le hizo la chica al muchacho ya muerto en el suelo.
—¡Groooaarr! —La puerta de la enfermería fue destruida, de allí ingresaron más de esas cosas, caminando de forma lenta hacia las dos mujeres que estaban en la sala.
Saeko tenía sus ojos ocultos por el flequillo de su cabello purpura, pero, puso una pequeña sonrisa en sus labios, para luego tomar fuertemente su espada y, lanzarse a la matanza de esas cosas.
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—Sabes usar un arma, ¿Miyamoto-san? —Takashi termino de hacer sus arreglos, su caja de armas estaba acoplada a su pierna derecha, de donde saldría el arma que el pidiera o el cartucho ya con las balas cargadas y listas para ser usadas.
—N-N-No…—Respondió de forma nerviosa, puede que su padre sea un policía, pero ella nunca se interesó en el tema, tenía sus propios problemas como para aprender a usar un arma de fuego.
—Mhn… bien, solo pelea con la lanza improvisada… iremos abajo para poder rescatar a alguien y luego marcharnos de aquí—Explico el chico de forma seria, Rei solo asintió a sus palabras y tomo su lanza improvisada, la cual estaba cerca del cuerpo inerte de su antiguo novio, la cara de Hisashi estaba tapada por un pañuelo blanco que se había manchado de sangre, Rei se puso triste, pero solo tomo la lanza y regreso al frente, ya era el momento de dejar el pasado atrás.
Rei abrió grande los ojos al ver del como Takashi, con un simple empuje de su mano derecha, logro lanzar hacia atrás la barricada que habían hecho, la fuerza fue increíble, logro empujar todo sin mayor problema, incluso a algunos de "ellos" que estaban intentado seguir subiendo las escaleras para poder devorar a los que estaban allí arriba.
Dejando las sorpresas de lado, Rei se apresuró en alcanzar al pelinegro y ayudarlo apuñalando a esas cosas en el cuerpo de manera fuerte, Takashi por su parte estaba disparando de forma rápida hacia la cabeza de cada ser muerto/viviente, como había unos 20 de ellos, Takashi no gastó muchas balas en acabar con ellos, la ayuda de Rei también sirvió de algo, era buena con esa lanza improvisada, una vez terminado con esas cosas del techo, empezaron a bajar las escaleras de poco.
Estaban bajando las escaleras en silencio, como no había ninguno de ellos por aquí, no se preocupaban mucho, Rei estaba mirando la forma de tomar el arma de Takashi, lo había visto en las películas, pero esto era la vida real y, parecía que estaba viendo a un soltado en lugar de un muchacho de 17 años.
—¿A dónde vamos, Takashi? —Pregunto Rei un poco triste, esto era como estar viviendo el mismo infierno en carne propia.
—Mhn, primero que nada, a buscar algún sobreviviente, luego de eso a descansar un poco y finalmente buscar un vehículo para salir de aquí… eso es el plan base—Explico el chico de forma monótona, la verdad era que no le importaba mucho si alguno de sus amigos moría, si "ellos" no los terminaban matando, la locura si, allí el pelinegro entraría en escena y, terminaría matándolos sin mayor problema o remordimiento.
—Ya veo. ¿Pero no bromeas un poco al decir, "plan base"? Jeje, lo haces sonar como si esto no fuera nada—Rei sonrió un poco, el chiste algo malo de Takashi la hizo sonreír un poco, eso le hizo el día un poco alegre, ya que este ambiente sombrío lo ne gustaba para nada.
—"Si es un plan base. Un plan perfecto sería un gran ejercito salvando personas, matando a "ellos", casando a cada miembro de Umbrella, desconectando para siempre a la Reina Roja y Blanca, luego de eso, yo, reuniéndome con mis amigos en el otro lado, Morita e Imamura, muy pronto… estaré con ustedes y presumiré que yo también soy un adulto" —Takashi seguía bajando las escaleras junto con Rei a sus espaldas, el pelinegro sonrió un poco al recordar a sus dos amigos y equipo, los cuales siempre se la pasaban presumiendo lo adultos que eran, pero siempre parecían unos niños al momento de presumir, ya que, aunque uno es adulto, siempre tendrá a un niño en su interior.
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Un papel mojado cayó encima de unos de "ellos", pero este ni siquiera reacciono y siguió caminando de forma lenta hacia delante de los pasillos del instituto Fujimi.
—Etto… ¿eso fue para…? —Pregunto un tanto curioso Kohta, ya que la pelirrosa se le ocurrió hacer eso cuando estaban cerca de un regadero de agua allí en el interior de los pasillos.
—¿Qué no ves? El no sintió dolor alguno… ahora mira…—Saya mojo otro papel y lo lanzo hacia los casilleros, haciendo que el sonido atraiga al caminante y se aproxime hacia el casillero y lo estampe, y así sucesivamente.
—Ohhhh—Eso asombro a Kohta, eso significaba que ellos no sentían dolor, pero si eran muy buenos escuchando.
—Como vez, ellos no sienten dolor alguno, también están ciegos por los que veo, pero su oído es muy bueno… ahora… tenemos que ir afuera—Explico y luego aclaro la pelirrosa, tenía que ir afuera y ver si encontraban las llaves de algún coche y que lo puedan usar para salir de aquí.
—¿Afuera? —Pregunto un tanto dudoso el gordito.
—¿Qué sucede con eso? —Pregunto algo molesta la chica.
—No es nada… solo que me da flojera caminar—Dijo el chico con algo de pena.
—¿¡Que!? ¡Deberías conseguirte una licencia de conducir, además por no poder caminar es que estas gordo! —Exclamo fuertemente la pelirrosa, mirando al gordito que estaba apenado por lo que estaba diciendo la chica.
Pero al momento de callarse ella se fijó que llamo la atención de un grupo de "ellos" que se iban acercando hacia su posición, algo que llamo la atención del gordito que giro a su derecha y vio a esos seres que se acercaban a paso lento, uno de "ellos" estiro su brazo para tomar a su presa.
Pero en un punto dado la mano del ser fue quitada hacia un lado por una mano femenina, resultando ser Saeko, quien hizo a un lado con su mano a los seres que se querían acercársele, Shizuka iba a sus espaldas muy nerviosa.
—¿La oficina? Será complicado llegar allí—Hablo Saeko con seriedad, apresurando el paso junto con la rubia.
—Pero todas las llaves de los coches están allí—Explico la rubia aun nerviosa, miraba del como Saeko retiraba hacia un lado a "ellos" y seguía su caminata hacia su destino.
—Será mejor ir más rápido entonces—Dijo Saeko con voz seria.
—¿Por qué no los matas? Debería ser sencillo para ti—Pregunto curiosa la rubia, ya que se le hacía raro el que la chica no matara a esas cosas vivientes.
—Si ese fue el caso, tendría que dejar de caminar para poder matarlos, eso sería un problema si ellos nos rodean, estaríamos en problemas ya que su fuerza es increíblemente alta… no saldríamos vivas de eso—Explico sobre la razón de no parar a matarlos a "ellos" la pelimorada.
Pararon un momento para ver si el lugar no estaba infestado, una vez iban a caminar de nuevo, Shizuka termino cayéndose al suelo porque tropezó con la alfombra del lugar.
—Moooo~, esto es vergonzoso—Dijo la rubia con un pequeño sonrojo de la vergüenza que paso al caer de eso modo algo tonto.
—Con esa falda no podrás correr—Saeko se puso de rodillas y cortando un poco de la falda de la rubia de un tirón, lo siguió rompiendo la parte de la pierna izquierda de la rubia, subiendo hasta su cintura en donde se logró ver una tira de color morada, tal parece que la rubia estaba usando una lencería tipo sensual.
—Noooo~, eso era un Prada—Se quejó la rubia como una niña chiquita al momento de que se le arrebaten su comida favorita.
—¿Qué es más importante, tu ropa o tu vida? —Pregunto seriamente la Busujima, mirando penetrantemente a la rubia que estaba nerviosa.
—Mooo~, ambas—Dijo la rubia con un tierno sonrojo y sus mejillas infladas, dándole un aspecto Kawaii para ese momento.
Clakc…
Se escuchó el ruido de algo golpeando el metal, aquello alarmo a las dos mujeres que estaban en el piso inferior a la oficina.
—¿Eso vino de la oficina? Hay que ir rápido—Sugirió la pelimorada de forma seria, empezó a correr rápidamente seguía a sus espaldas de Shizuka, a la cual sus pechos revotaban a cada paso de daba.
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Kohta disparaba con el arma improvisada los clavos que aún quedaban en el cargador, cada clavo daba en la cabeza de "ellos", pero desde más allá seguían viniendo más y más, dudaba que los clavos aun quedaran, también el gas se estaba acabando.
—¡A este paso no vamos a descubrir sus rasgos! —Se quejaba Saya, al ver del como cada uno de esos seres caía al suelo muerto por los clavos incrustados en sus cabezas.
—Takagi-san también deberías pelear—Opino Kohta, disparando con el arma y solo rezaba a que los clavos no se acabaran rápido.
—¿¡Jaaaaaa!? ¡Tú deberías ser el que pelee y no yo! —Exclamo eufórica la pelirrosa.
—Es que… se me están acabando los clavos—Dijo Kohta, dejando de disparar y regresando a ver a la chica, para luego rascarse la cabeza con algo de pena.
—¡Pues solo recarga de nuevo y ya! —Le grito la chica mirando al gordo arrodillado en el suelo.
—Es verdad… pero mira detrás de ti…—Kohta señalo a las espaldas de la pelirrosa, la cual giro de mala gana y se encontró con uno de "ellos".
—¡Kyyyyyyyaaaaaaaa! —Saya soltó un grito de terror al ver a uno de esas cosas muy cerca de ella.
Aquel grito llamo la atención de dos grupos, siendo uno de ellos el de Takashi y el otro de Saeko, ambos al escuchar el grito salieron corriendo hasta poder llegar al origen del grito, sus acompañantes también empezaron a correr con preocupación hacia el lugar de donde vino el grito.
—Graaaarrr—Gruñía el ser, empezando a caminar de forma lenta hacia la chica que retrocedió de forma muy asustada y temblorosa.
—¡Hi-Hirano! —Saya pidió la ayuda del pachoncito, el cual apunto hacia la cabeza del ser, apretó el gatillo, pero no salió nada.
—¡Se acabaron las municiones! —Exclamo el chico al momento de revisar y, en efecto, los clavos de habían acabado justo en el momento menos indicado.
Saya empezó a retroceder de poco a poco, pero termino cayendo al suelo de trasero luego de haber resbalado con la bolsa en la cual trajeron los suministros de aquella arma improvisada.
—Aléjate… ¡aléjate! —Saya arrojaba los trofeos que estaban en la estantería de sus espaldas, los arrojaba con fuerza hacia el rostro de aquel ser, esperando a que se detenga con lo que fuera.
—¡Takagi-san! —Kohta estaba muy preocupado por la chica, pero nada podía hacer ahora, ni siquiera podía cargar el arma ya que la bolsa estaba en los pies de la pelirrosa que estaba muy asustada y aterrada en ese entonces.
—¡Groooaaar! —El ser se arrojó hacia la chica luego de haber sido golpeado por un trofeo más grande. Saya buscaba con sus ojos de forma desesperada, algo con que parar a esa aberración de morderla, hasta que sus ojos se fijaron en aquel taladro eléctrico que trajo en caso de emergencia.
—¡Aléjate, monstruo! —Saya tomo el taladro, lo encendió, se levantó del suelo y lo incrusto en la cabeza al ser de piel negra y putrefacta.
La sangre, que, aunque no fuera roja, salpico por todo el lugar, pocas gotas caían en la ropa de la chica, la cual estaba saltando lágrimas de sus ojos, la sangre era negra y horrible, tenía un olor a muerte.
Justo en ese momento llegaron los dos grupos, girándose a ver la escena en la cual la protagonizaba Saya, el taladro seguía girando sin contemplación alguna, Saya seguía gritando, pero el grito iba acompañado por lágrimas de dolor y miedo.
Pero dejaron de ver la escena, ya que estaban viniendo más de "ellos". Rei ataco con su lanza, golpeando fuertemente a esos seres horribles que antes fueron humanos. Takashi disparaba su arma de forma rápida, logrando hacer volar por el aire a todo aquel que se topaba con sus balas. Saeko miraba eso algo sorprendida, la forma de usar esa arma era de un asesino serial, pero dejo de ver aquello y empezó a eliminar a cada uno de esas cosas que se le acercaba, al final solo puso otra sonrisa de satisfacción, estaba feliz de hacer esto; feliz de matar.
Unos minutos después todo estaba calmado, Saya estaba en el suelo, con los ojos bien abiertos y con lágrimas cayendo de ellos.
—Takagi-sa-…—Kohta intento hablar, pero fue callando al momento de ser golpeando por uno de los voluptuosos pechos de la rubia, golpe que lo mando al suelo.
—Takagi-san, ¿estas bien? —Pregunto Shizuka al igual que Rei, ambas mirando de forma preocupada a la chica que estaba muy asustada y en shock.
Takashi guardo su arma en su caja, la cual primeramente saco el cargador y retiro las balas, para luego, cargador y balas se introdujeran en el interior, luego retiro la mira infrarroja y, finalmente el arma se encogió e ingreso a la caja, la cual se cerró una vez los objetos se hayan introducido en ella. El pelinegro cerró la puerta de cristal para que nadie más ingresara a la sala. Todo eso fue visto por la pelimorada del lugar, algo que la sorprendió mucho, pero las preguntas iban para después.
—Supongo que ya conoces a nuestra enfermera. Soy Busujima Saeko, de la clase 3A—Se presentó de forma seria la chica.
—Komuro Takashi, del 2B—Se presentó el chico de manera monótona, algo que hizo a Saeko llamar la atención, en sus ojos no había vida alguna, su rostro no mostraba alguna emoción u adrenalina, era como estar en frente de un experimentado en batalla.
—¡Oh, tú fuiste la ganada del campeonato nacional del año pasado! Ehm, soy Miyamoto Rei del equipo de punción—Dijo y se presentó la pelinaranja de forma tímida.
—Etto, yo soy Hirano Kohta del 2B—Se presentó Kohta rascándose la parte trasera de su cabeza.
—Es bueno conocerlos—Saeko sonrió tiernamente, Kohta se sonrojo ante la hermosa sonrisa la bella chica que tenía en frente.
Saya vio esto como un insulto, como era posible que en este momento se estén presentando de esa manera. Se levantó con una cara de ira pura, esto no se iba a quedar así.
—¿Qué pasa con esta situación? ¿y que si ella es un grado mayor? ¡Tú eres de la misma edad, Miyamoto! ¡tú reprobaste! —Saya no se volteaba a verlos a ellos, estaba muy molesta con este ambiente, este maldito ambiente la estaba enfermando.
—¿Qué te sucede, Takagi-san? —Pregunto un tanto incomodo Kohta, ya que la pelirrosa se estaba comportando de una forma nunca antes vista.
—¡No me traten como su fuera una estúpida! ¡soy un genio! ¡no voy a perder a nadie si me tratan como una mierda! Soy… soy…—Saya se dio la vuelta con un rostro de ira, miedo y desesperación, esto era como estar en una maldita locura de la cual nunca podría salir si no eras consciente de lo que estaba pasando a tu alrededor.
—Si perdiste la cabeza… no mereces vivir—Todos regresar a ver al muchacho pelinegro de nombre Takashi, el cual tenía aquel rostro sin emociones al momento de matar y en todo momento de su vida, llevo su mano a su pierna derecha, de donde salió la misma arma ya cargada.
Todos abrieron los ojos bien grandes al momento en el cual Takashi alzo su brazo derecho hacia el frente, no sin antes haber cargado las balas en la abertura de donde saldrían las balas. Saya abrió mucho más sus ojos al ver a su amigo apuntarle con un arma sacada de quien sabe dónde, vio su rostro, no estaba dudando en ningún momento, Takashi planeaba matarla sin importarle nada la vida de una persona que estaba perdiendo la cabeza.
—¿¡Que estás haciendo Takashi!? ¡Detente! —Rei se puso en medio, estaba asustada y aterrada, si Saya no recibía el disparo, la iba a recibir ella, lo estaba viendo muy bien cuando Takashi llevo su dedo al gatillo, listo para jalarlo.
—¡Solo está asustada, Komuro-kun, detente por favor! —Shizuka abrazo a la pelirrosa para poder protegerla del disparo que amenazaba por salir.
—¡No dispares Takashi! —Ahora fue Kohta el que se puso en frente de Rei, poniendo un rostro enojado como de confundido, lo del enojo era porque el chico iba a matar a personas inocentes, lo confundido, nunca, escúchenlo bien, nunca en su vida había visto ese tipo de arma que cargaba Takashi.
—¿Acaso mataras a alguien de tu misma raza? —Saeko se puso al lado de Saya, poniendo su mano sobre el hombro de la pelirrosa, para darle apoyo, ya que no la iba a dejar sola en este momento de tensión.
—¿Mi raza? Ehm, son solo niños… es mejor que vivan mientras puedan, vivan o sino morirán por culpa de ellos o… por mi culpa—Takashi solo guardo el arma en su caja, la cual hizo lo mismo que cuando la guardo anteriormente, ese era el proceso para que no haya algún malgaste de energía innecesario para este momento crítico.
Sin decir nada más solo les dio la espalda a todos ellos, en algún momento iban a morir, puede que sea por "ellos", por algún agente de Umbrella, por alguno de "ellos" evolucionados y, por el mismo. Solo encendió sus lentes de contacto y reviso la ciudad, todo estaba en ruinas, la gente ya estaba loca, pero todo eso no se podía ver bien, todo era borroso y eso era un problema, si Umbrella hubiese lanzado un PEM, hace mucho que su caja estaría bajándose la batería, pero aún seguía en 80%, entonces tenía que ser una de esas dos que estaban interfiriendo, eso lo llevo a pensar que aquí había algo mucho más importante para tener a esas dos en este lugar, había investigado a fondo, pero no encontró nada relevante, o era que habían creado una nueva especie, una nueva forma de infectar rápidamente el planeta o algo aun peor; lanzar múltiples bombas nucleares a todo Japón para que no se les inculpe, o se pueda crear otra guerra mundial, no lo sabía, puede que sea inteligente y todo, pero Umbrella no dejaba huecos como para poder escarbarlos a fondo.
Todos dejaron de prestar atención al pelinegro que estaba mirando a la nada con aquel rostro muerto. Dejaron eso de lado para poder tranquilizar a la pelirrosa, estaba muy nerviosa, asustada, dolida, su amigo e interés amoroso la iba a matar solo por aquel despliegue de cordura, se sentía asustada y temerosa de volvérsele acercar.
Todos, tenían que tener cuidado con Komuro Takashi.
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En estos momentos todos los que conformaban a ese grupo estaban en la sala de maestros, otra sala de maestros. Todos estaban descansando lo que podían, Saya estaba limpiándose la cara con algo de agua y secándose con una toalla, luego de eso se colocó sus lentes.
Una vez Saya haya salido del baño, se sentó al lado de Shizuka, luego recibió una botella de agua por parte de Rei, la cual le sonrió un poco y ella le regreso el gesto algo sombrío. Algo en el cual todos estaban concentrados era; Takashi. El pelinegro estaba sentando en el suelo, tomando una botella de agua muy diferente a los que ellos estaban bebiendo, la botella no tenía etiqueta y su plástico era de color negro. Luego solo dejo de beber y esa caja absorbió la botella.
—¿D-D-Do-Donde conseguiste esa arma Komuro-san? —Pregunto un temeroso pero curioso Kohta, eso llamo la atención de todo el lugar.
—Las cree yo—Respondió el chico de forma monótona, cerrando los ojos por un momento y recordando su pasado, un poco.
—¿La caja también? —Pregunto un poco más el gordito, quería saber cómo o quien creo esas cosas, ya que nunca en su vida vio algo así.
—Si—Takashi no abrió los ojos y solo le respondió.
—¿Por qué intentaste matar a Takagi-san? —Pregunto ahora Rei, ella estaba muy seria, pero por dentro estaba un tanto temerosa por la respuesta y la reacción del chico, ahora todo el mundo presto más atención, Saya más que todos, ya que quería saber la razón aparte de su locura.
—Perdió los estribos, era mejor que este muerta antes de que se convirtiera en una psicópata con ansias de muerte, algo que encontraran al momento de salir del instituto—Explico Takashi, sin abrir los ojos en ningún momento.
—¿En verdad… ibas a matarme? —Esta vez prestaron atención a la que hablo, siendo ella Saya, la cual mirada de forma temerosa y seria a su amigo de la infancia. Takashi bajo la cabeza ya que lo tenía con la vista hacia el techo, todos esperaban la respuesta con ansias, el chico no iba a ser tan malvado como para poder matar a un ser humano, como para poder matar a su raza, ya que, Takashi era un humano, era imposible que el chico matara a uno igual…
—Si—Takashi abrió sus ojos cafés, mirando de forma muerta a todos en el lugar, especialmente a Saya.
Todos empezaron abrir los ojos poco a poco, los que conocían a Takashi no creían que este sea su amigo, los que apenas lo conocen, veían a un posible enemigo a futuro, uno que los mataría sin duda alguna.
Este día, se supo que no se podía confiar en Komuro Takashi o, terminarías muerto.
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Episodio #2 - No confiable
Aclaraciones necesarias o, ¿no?
Bueno, no eh tenido mucho apoyo con este FF, pero no importa, ya que me gusta la historia que estoy haciendo, así que solo lo llevare hasta el final, hasta que termine y ya.
Aquí ya puse quienes eran los compañeros de Takashi, personajes que son canónicos del anime/manga, en algunas partes fueron modificadas para que no se relacione mucho con el anime.
Ahora sí, ya saben que Takashi es alguien despiadado, no matara por diversión, sino porque es necesario para que algunos sobrevivan, es un vivir o morir.
Bueno... con eso dicho...
...Bye, bye...
