BELLA POV
Habia llegado a Seatle hacia poco más de 3 días y decidí ir a tomar un café luego de ofrecerme de voluntaria para trabajar dos días a la semana con los niños con leucemia y cancer del sala pediatrica del Hospital Seatle Grays, labor que solía realizar en el hospital de Forks, y desde alla habia hecho la conexión con la ayuda del Dr. Cullen.
Los Cullen se habían ofrecido a hospedarme con ellos en virtud del gran vínculo que mi madre había tenido con el Dr. Culen en la Universidad, ellos habian sido novios pero al darse cuenta de que no eran el uno para el otro decidieron mantener una amistad, a mi padre eso no le hacia gracia y supongo que a la esposa de él tampoco, pero con el inmenso amor que se profesaron mis padres no veía las razones de desconfianza hacia la cercana relación de mi madre con Carlisle Cullen, aunque esto cambió según contaba mi padre, cuando fue él quien ayudo a mi madre con los tratamientos necesarios para poder concebirme, eso era algo que mi padre agradecio toda su vida.
Ahora mis padres no estaban, mamá habia muerto cuando tenía 16 y ahora con escasos 19 había perdido a mi padre en el ejercicio del deber, era jefe de la Policía de Forks, un pueblo en Washington en donde no había peligros inminintes hasta que llegaron unos mafiosos a instalarse y en su captura Papá fue mortalmente herido.
Sin embargo, los Cullen desconocían que la verdadera razón para salir de Forks era un amor displicente que habia mancillado mi vida hacía poco justo en el tiempo en que perdía a mi padre, cuya muerte estaba relacionada con ese amor que me enagaño de manera vil y que me arrancó a mi gran primer amor, Charlie Swan, por ello no había más que oscuridad en mi pecho, una que acrecentaba las heridas y la soledad, un aire fresco pensé sería saludable para mis emociones, y también mi manera de escapar de mi pasado y de mis culpas.
A pesar de todo yo seguía siendo animada y conversona, sólo que en el fondo era una máscara para que la gente no pudiera saber todo lo que yo llevaba por dentro.
Con todos estos pensamientos termine el café y pense en regresar a la casa de los Cullen, cuando de repente sentí que alguien me observaba, mire en derredor y pude ver a un chico muy guapo, sentado en la otra esquina de la cafetería, llevaba una mochila y parecía estudiar medicina ya que llevaba un estetoscopio en el cuello aunque no llevaba nínguna bata, parecía solitario, deje de mirarle cuando casi me pesca viendole, pague el café y sali de la cafetería con destino a casa del los Cullen.
Llegue a mi nueva casa, una casa inmensa y yo diriá que era una mansión, me instale en mi cuarto y decidi leer alguno de mis libros favoritos. Mis ánimos estaban por el piso y pintar que era mi pasión últimamente era un fiasgo porque todo lo que pintaba era oscuro y sin vida, lo malo de ser pintor es que pintas según como te sientas y desde hace dos años mi pintura era opaca y triste aunque lo suficientemente buena para ganarme una beca en la academia de Bellas Artes en Seatle, que vino como anillo al dedo y un buen giro del destino, para ayudarme a olvidar a aquel que se burlo de mis sentimientos.
Pase una pésima noche y me levante temprano para pintar y por alguna extraña razón lo único que podía hacer era pintar a un chico mirando a un punto indefinido de la ventana de un café, cuyos ojos eran de un extraño color verde oscuro con destellos dorados y por alguna razón hacia que pintara todo de verde, los bocetos eran hermosos y por primera vez en mucho pintaba algo que no era oscuro, me causo una rara inquietud ese chico y lo peor era que lo recordaba con tal exactitud que pude pintarlo, guao si alguien me veía reproduciendo a un hombre que no sabía ni su nombre, en especial Alice me diria "Isabella Swan, estas loca de atar", cerre el cuaderno de dibujo con el boceto decidiendo que lo pasaría a un cuadro más grande si algún día conocía el nombre de tan extraño personaje.
Lo que no sabía yo, era que ese destino que me habia alejado de Forks pondría a ese hombre en otro contexto muy pronto.
