Los personajes mencionados son propiedad de Masashi Kishimoto. Solamente la historia es de mi pertenencia.
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W-D-Y-W-F-M?
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Aquel día.
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Algunos años atrás. – Konoha central. –País del fuego.
Ella estaba ahí, esperando como siempre lo hacía después de que él se iba, sin embargo la situación no era igual como hace dos años atrás.
Él ya no estaba.
Él se había ido para no regresar más a casa.
Aún lo recordaba como si fuera ayer, el día en el cual Naruto había llegado a casa buscándola, aquel día ella estaba preparando todo para poder darle una gran noticia a Sasuke, algo que cambiaría sus vidas, pero que seguramente los uniría más y más.
Sin embargo, lo único que obtuvo ese día, fue un corazón roto.
…
–Lo siento. –Susurró él con la voz rota. –De verdad yo… –Ella le interrumpió.
–¿Naruto? –Preguntó confundida. – ¿Qué pasa?
–Él ya no estaba cuando llegué. –Susurró. –Todo estaba destruido, Sakura-chan. Él…
–No. –Susurró ella. –No puede ser. –Mencionó llevándose las manos a la boca para poder callar el grito de dolor que quería salir.
–No sabemos cuándo pasó. –Rompió en llanto cayendo al frío piso. –Todo pasó de repente. –Sakura tembló visiblemente mientras el sollozo se escapaba lentamente de ella. –Él murió.
Se dejó caer en el piso mientras las lágrimas y los gritos de dolor la acompañaban a ella y a su mejor amigo.
Aquel día, algo había muerto dentro de ella.
…
Incluso intentó con el tiempo, tratar de rehacer su vida, pero muchas cosas se lo impidieron en aquellos momentos, la principal razón era la pequeña niña que dormía en aquella cama.
Era la viva imagen de Sasuke, sus mismos ojos, su mismo color de cabello, incluso en algunas situaciones; actuaba igual que su padre.
La pequeña Sarada había llegado ocho meses después de aquella noticia que había cambiado todo dentro de ella, aquel día en el que pensaba anunciar la llegada de su primogénita, en ese mismo día lo había perdido a él.
Sabía de la gracia que tenía y el efecto que provocaba en los hombres, pero cada vez que creía que era capaz de dejar su recuerdo atrás, aparecía nuevamente, en cada sonrisa, en cada gesto, nadie era como él.
…
–Deberías intentarlo nuevamente. –Mencionó Ino, su mejor amiga.
–No es tan sencillo. –Suspiró tomando de la taza de té. –Aún sigue presente.
–Está muerto. –Mencionó secamente. – L-Lo siento. –Susurró apenada escondiendo su mirada. –Solamente me preocupo por ti.
–Lo sé. –Mencionó ella. –Pero es difícil. ¿Sabes?
–¿Por qué? –Preguntó con genuina curiosidad. Luego se arrepintió al ver la expresión en la cara de su amiga. –Perdón, soy muy imprudente y…
–Al final de todo, siempre lo veo a él. Y duele. –Confesó con la voz rota. –Porque sé que jamás regresará a casa. Pero cada noche me sigo torturando con todas las cosas que nunca nos dijimos, con todas las sonrisas que jamás se dieron… Yo… ¿Debería? ¿En serio debería… –Su mejor amiga le interrumpió.
–Shh. –Ino la miró fijamente. –Él no querría que estuvieras así.
–Lo sé. –Susurró con voz rota. –Pero a veces siento que él aún está vivo, que sigue estando en algún lugar, pero todo se rompe en mí, cuando veo que pasa el tiempo, su lado de la cama está vacío; y yo sigo aquí.
…
–¿Sakura? –Escuchó la voz de Sasori al otro lado de la puerta. – ¿Estás aquí?
–¿Pasa algo? –Preguntó.
–Voy a salir junto con Deidara e Ino. ¿Necesitas algo?
–No, no necesito nada. –Mencionó ahogando un bostezo.
–Le traeré dulces a Sarada-chan. –Fue lo último que escuchó de él, no pudo evitar reírse. Sasori era un tío demasiado consentidor.
Miró una última vez por la ventana y luego fijó su vista en la pequeña niña que dormía tranquilamente.
Todo estaría bien. Ella podía seguir adelante.
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Afueras de Konoha del norte.
Él observaba las hojas caer en aquel claro de agua, aquello no era nada deslumbrante, pero de cierta forma lo hacía sentir una extraña e inmensa paz. Por alguna razón sentía que había demasiado peso encima de él.
Algunas veces, llegaban a él pequeños destellos de algunas memorias.
Sangre.
Lluvia.
Muerte.
Ojos verdes.
Era todo lo que a su mente llegaba.
–S-Sakura. –Susurró de repente.
–Sou. ¿Estás bien? –Preguntó un hombre de cabellera gris y ojos negros. El mismo hombre que le había puesto aquel nombre, cuando él mismo manifestó no poder recordar nada de su vida.
–¿Kakashi? –Preguntó frunciendo el ceño. –Estoy bien.
–Logré escuchar que mencionabas algo… ¿Sakura? ¿Quién es Sakura? –Preguntó sentándose al lado de él. El pelinegro se encogió de hombros.
–No sé quién es, solamente sé su nombre.
–Vaya, lo siento. –Susurró con pesar.
–Y por alguna razón, yo también lo siento. –Susurró sumergido en aquella paz momentánea.
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[MES SASUSAKU]
Día 04. Petición 01.
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¡Hola!
Nuevamente yo.
Esto es por el mes SasuSaku.
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Esta fue la petición número 01, la dejó Blossom Lu, y su petición exacta es:
Que Sakura recibiera la noticia de que Sasuke murió en la guerra, pero realmente no pasó así. Y que él, estuviera por otro lado de putas, digo; estaría vivo, pero sin recuerdo alguno.
Espero que te gustara, hice lo mejor que pude ;_;
Pensé en subir esto más temprano, pero tuve algunas obligaciones que me lo impidieron. Quería subir dos cosas hoy, pero por lo visto no será posible *Cries*
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Si la historia fue de su agrado, lo pueden decir a través de los:
REVIEWS.
Y
FAVORITOS.
Créanme, lo agradecería mucho, mucho.
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Muchas gracias por leer.
Si por casualidad tienen alguna petición, la pueden dejar a través de los reviews.
Saludos, espero leernos pronto.
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Rosse Valderrey.
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