STAGE 2
Kalos, una gigantesca región, cuya población es la más grande en todo el planeta. Una región muy alejada de Unova y de Kanto. Una región cuya misteriosa forma de estrella ha logrado llamar la curiosidad de los extranjeros. Una región de climas variados, rodeada por el mar, excepto por el este. Una región que aún mantiene sus antiguas tradiciones y costumbres, pues la figura del rey aun es un símbolo de autoridad y respeto en toda la región. Una región cuyos pueblos tienen una elegante arquitectura, a la vez que son calmados. Cosa que, para el pueblo Vaniville, es una perfecta descripción.
El sol había salido hace unos minutos en aquel pueblo lleno de casas de tejado rojo, caminos empedrados, y faroles labrados. En una de las tantas casas, en la que un rhyhorn se encontraba descansando en el jardín delantero, una mujer de cabellos castaños se encontraba en la cocina cortando zanahorias, al mismo tiempo que una pequeña ave roja le hacía compañía.
-fletchling, anda despiértala antes de que se haga tarde- dijo la señora.
El ave hiso su característico sonido, agarro vuelo y sobrevoló las escaleras hasta llegar a un dormitorio de color rosado, con un gran cojín con forma de snorlax, y varios afiches sobre los pokémon de la región.
Fletchling aterrizo sobre una cama de mantas rosadas, había un gran bulto debajo de estas. El ave camino hasta el borde de la manta, y con su pico la jalo hasta ver a una chica de cabellos color castaño claro descansar profundamente. Un grito se escuchó por toda la casa -aquí vamos otra vez- dijo la mujer, quien ya sabía lo que pasaría en el dormitorio de su hija.
-¡demonios fletchling! ¡¿por qué siempre tienes que despertarme asi?!- reclamaba la joven, quien se encontraba en el suelo.
El ave solo miro a la castaña y respondió con su sonido característico -ya para que- respondió, resignándose a la situación. La joven se levantó del suelo, ella miro su dormitorio y se levantó para arreglar su cama. Fletchling regreso con la señora -a la siguiente hazlo más despacio, no quiero que los vecinos escuchen los gritos- dijo la mujer entre algunas risas.
Pasaron unos cuantos minutos y llamaron por la puerta principal. La señora dejo lo que estaba haciendo y se fue a ver quién era el que llamaba -señora Grace- dijo una joven bajita y de piel morena -¿se encuentra Serena?- pregunto.
-si Shauna, pero recién se levanta.
-que holgazana como para despertarse a esta hora- dijo en un tono de gracia.
-si… ¿para que la buscas?
-es para algo importante, dígale que vaya a verme a mi casa que la estaré esperando- respondió Shauna, quien empezaba a retirarse -adiós señora, nos vemos más tarde.
-adiós Shauna- dijo la mujer, al mismo tiempo que salía hacia el jardín -hola rhyhorn, como amaneciste- Grace se acercó al pokémon, ella empezó a acariciarle la cabeza.
-¡mamá!- dijo Serena, quien sacaba su cuerpo por la ventana del segundo piso -¿acaso vino Shauna?- pregunto la chica.
-si, dijo que la vayas a ver.
-oh bueno, iré al rato.
La amistad entre Serena y Shauna es una de años, ellas dos son amigas de la infancia e inclusive Serena acompaño a Shauna a que escogiera su primer pokémon. Dejando de lado a Serena por un momento, al norte del pueblo, específicamente en la ciudad más importante y grande de la región, un avión proveniente de Kanto estaba por llegar.
-miren, estamos encima de Lumiose- dijo Alexa.
-increíble, esa ciudad es gigantesca- respondió Ash, mirando desde una de las ventadas del avión.
-es la ciudad más grande que eh visto en mi vida- dijo Dawn, quien también miraba desde la ventana.
Ash, Dawn y Alexa se encontraban en el avión que había salido el día anterior desde Kanto. Los dos jóvenes estaban impresionados ya que Lumiose era una ciudad impresionante ya que el diseño de sus calles estaban perfectamente bien realizadas, lográndose apreciar eso desde las alturas.
Pikachu, piplup y helioptile estaban mirando también desde las ventanas, ellos se encontraban en el regazo de sus respectivos entrenadores y tanto piplup como pikachu se encontraban emocionados por la vista que daba aquella gigantesca ciudad.
-están emocionados por la ciudad, ¿verdad?- pregunto Alexa.
-sí, y mucho- respondió el azabache.
-esa es la ciudad más grande de Kalos, hay de todo, hasta restaurantes de lujo e inclusive los más caros hoteles del mundo.
-increíble- dijo Dawn, sorprendida por lo que dijo la mujer.
-de seguro querrás ir a los gimnasio, déjame decirte que tengo una hermana que es líder.
-¡¿enserio?!- pregunto Ash.
-oye, podrías empezar en ese gimnasio.
-sí, tienes razón- le respondió el azabache a la peli azul.
Ash solo apreciaba el panorama para luego pensar en lo que le tendría preparado el futuro -nuevamente recorrer la región a por ocho medallas- fue lo que paso por la cabeza del azabache mientras recordaba algunas escenas día anterior.
Flashback
En el laboratorio del profesor Oak, el anciano había tenido una visita del azabache, este se encontraba en los extensos campos acompañado de todos sus pokémon -y es por eso que en unas horas viajare nuevamente- le dijo el chico a sus amigos pokémon.
-durante la noche estuve pensando, y me llevare a cinco de ustedes. De esa forma tendré más ventaja en el viaje.
Ash se empezó a acercar más al grupo de pokémon, este estaba a punto de hacer la designación de los cinco -no, no te llevaras a nadie- dijo una voz femenina.
-¿Dawn? ¿qué haces aquí?- pregunto el chico, asombrado.
-te estaba buscando, y también escuche lo que planeas hacer. Asi que no, no te llevaras a nadie, empezaras desde cero.
-pero…
-no, nada de peros. Cuando te conocí en Sinnoh, no llevaste a nadie y tú mismo dijiste que aipom se había colado entre tus cosas.
-pero…
-asi que regresaras a esos tiempos, lo harás todo desde cero.
Fin del flasback
Ash miro su cinturón -vaya, con los cinco más fuertes se me hubiera hecho más fácil todo- se dijo en sus adentros el chico. El avión descendió en el aeropuerto, que se encontraba dentro de la misma ciudad. Las personas provenientes de Kanto, muchas de ellas se sorprendían al ver la arquitectura de Lumiose y otras no, pero fue Ash quien quedo boquiabierto.
-increíble, esto… esto…
-te quedaste mudo, eh- dijo Alexa, al ver la reacción de Ash.
-¡es que es fantástico! ¡la ciudad tiene un gran diseño!- exclamo Dawn.
Ash y Dawn, al igual que pikachu y piplup, se encontraban maravillados por la gran arquitectura de la ciudad. El trio empezó a caminar, Alexa se los estaba llevando por una de las avenidas más transitadas para que se den el lujo de conocer una parte de la ciudad.
-esperen aquí- dijo la mujer al llegar a unas bancas -iré a llamar a mi hermana.
Alexa se alejó hacia un videoteléfono que se encontraba cerca, dejando a ambos adolescentes en las bancas acompañados por helioptile -oye Ash, que te parece la ciudad- pregunto Dawn.
-es increíble- contesto, mostrando su gran asombro -tan solo mira, pokémon que nunca eh visto- señalo el chico, a un grupo de chicos que traían varios pokémon nativos de la región.
-¡pero qué bonito!- exclamo Dawn, al ver a un pokémon de cuatro patas y de pequeños cuernos, que traía vegetación en el cuello y en el lomo -quisiera tener uno- dijo la chica, mientras veía al pokémon de aspecto tierno dormir en la acera.
-malas noticias Ash- dijo Alexa, quien había regresado.
-¿qué sucedió?
-mi hermana no está en su gimnasio- respondió la mujer.
Ash solo dio un suspiro al escuchar eso -pero descuida, esta ciudad también tiene un gimnasio- esas palabras le levantaron el ánimo al azabache -¡¿enserio?!- pregunto el chico.
-si- respondió Alexa mientras se daba la vuelta -esa de ahí es la torre prisma- dijo la mujer, mientras señalaba una gigantesca torre que se ubicaba en el centro de la ciudad -ahí podrás tener tu primera batalla.
-¿y en donde me inscribo para la liga?
-en el mismo gimnasio te podrás inscribir, asi que no habrá necesidad de irte a un centro pokémon.
-¿y donde me inscribo y veo eso de la performance?
-en el centro pokémon y apropósito, aun no empieza la temporada de performance.
-ah bueno, tengo tiempo entonces.
-en ese caso, ahora que ya saben a dónde ir, les dejo que tengo que irme a la oficina en donde trabajo.
La mujer se retiró junto con helioptile, dejando solos a Ash y a Dawn. Ambos chicos, tan solo se dieron una mirada y sonrieron -oye, una carrera hasta esa torre- dijo Dawn quien empezó a correr.
-¡oye espera!- exclamo Ash, quien corría junto a pikachu y piplup.
-¡el perdedor pagará el almuerzo!- fue lo que le respondió la peli azul.
Los transeúntes veían a la peli azul correr, sonriendo mientras apreciaban a la joven correr y observar a todos los diferentes pokémon -es la primera vez que veo a este, y a este- se decía Ash, quien al igual que Dawn apreciaba a los pokémon que veía por primera vez.
La torre prisma era el monumento más grande de la ciudad, una torre adornada de cristales que le daba un toque de elegancia -la torre prisma es gigantesca- dijo Dawn, quien se encontraba en la entrada de la torre.
-corres demasiado rápido- dijo Ash, jadeando -creo que perdí un poco de mi físico, me canse rápido- continuo mientras tomaba aire.
Pikachu y piplup llegaron, ambos pokémon también se encontraban cansados por haber corrido -bien, entremos para que derrote al líder- dijo el azabache. Ash tomo confianza y determinación, el chico camino directo a las puertas y junto con pikachu entraron a la gigantesca edificación.
-¿eh?- se preguntó al ver a una niña rubia en el lugar.
-¿qué sucede?- pregunto Dawn al entrar junto con piplup.
El interior del gimnasio era un museo en el que se exponía artefactos sobre electricidad, los antiguos inventos relacionados con esa y también libros y fotos sobre personajes que aportaron con investigaciones relacionadas a la electricidad. Pero lo que era extraño, era que el lugar estaba vacío.
-oigan, que están haciendo ustedes aquí- dijo la niña, quien traía un pequeño pokémon en la cabeza.
-veras, estoy buscando al líder del gimnasio.
-¡yo soy la líder!- exclamo la niña -¡estas ante la presencia del líder más joven de la región, especializada en los pokémon de tipo eléctrico! ¡me llamo Bonnie y tu pikachu no es rival ante dedenne!
-ay qué lindo pokémon- dijo Dawn, quien quería acariciar al pequeño roedor eléctrico.
-vaya, es raro que una niña sea líder- se dijo Ash.
-pues créelo, ya eh tenido 99 victorias y contigo serán 100
Eso fue suficiente para motivar a Ash para una batalla -¡yo soy Ash de pueblo Paleta! ¡y con pikachu te retamos a una batalla!- exclamo el azabache.
-¡bien, empecemos cuando tú quieras!- respondió Bonnie, con una determinación que impresionaba a todo el que la viera.
-¿en dónde será la batalla?- pregunto Dawn.
-¡aquí mismo, que el aspecto a museo no te engañe!- exclamo la niña.
Ash y Bonnie se miraron fijamente a los ojos, pikachu y dedenne se miraban también, la batalla estaba por empezar y en cualquier momento el poder eléctrico de ambos pokémon sería liberado.
-haber, que está pasando aquí- fue la voz de un hombre.
Todos voltearon su mirada hacia la entrada principal -¡papá!- exclamo la niña asustada -¿papá?- fue lo que dijeron Ash y Dawn, por como la niña reacciono. Un hombre barba y cabello café entro al lugar, este traía un gorro y vestía con overol de color azul.
-se asusta muy rápido para ser una líder- dijo Dawn, quien traía a piplup en sus brazos.
-¿líder? ¿a qué se refieren?- pregunto el hombre.
-¿qué ella no es la líder del gimnasio?- pregunto el azabache.
-no, el líder no está, es más, la actividad de los gimnasios fueron suspendidos por unos días.
-¡¿suspendidos?!- preguntaron Ash y Dawn, impresionados por la noticia.
-eso es algo que se dijo a toda la región, ¿de dónde son ustedes?
-de Kanto- respondió Ash.
-y yo de Sinnoh.
-y vinieron hoy, ¿verdad?- pregunto el señor.
-si- respondieron ambos adolescentes, al mismo tiempo.
-eso lo explica, verán, todos los lideres fueron llamados para una reunión de urgencia con el rey.
-¿rey?- pregunto Ash.
-sí, rey, aquí tenemos uno.
Ash y Dawn estaban confundidos, ellos no entendían muy bien la situación en la que estaban. A diferencia de Kanto, y de las demás regiones que hay en el mundo, Kalos es una región que aún mantiene sus antiguas tradiciones, y la presencia de un rey al que se le tiene que rendir cuentas es algo que aún se mantiene con el pasar de los años. Al suroeste de la inmensa Lumiose, una gigantesca y lujosa edificación se imponía de entre los bosques y prados que la rodeaban. El palacio Cénit es el centro del poder de Kalos, un lugar donde el rey e importantes funcionarios hacían lo posible para tomar las riendas de la región y llevarla por un buen futuro.
Un joven de cabello rubio, y de gafas, caminaba por los largos pasadizos del palacio. Aquel chico traía puesto un traje de color azul de toques amarillos, traía zapatos grises con blanco.
Aquella chico llego al frente de un gran portón de enchapados dorados, con complejos pero hermosos labrados en los bordes de aquella gran puerta. El portón empezó a abrirse, dejándose ver una inmensa habitación de color plateado con encajes dorados, candelabros colgantes en un techo lleno de pinturas, pero lo que más llamaba la atención de esa habitación no era las estatuas que había en los costados, o las antigüedades como jarrones, espadas y rifles que se usaron hace un siglo. Lo que más llamaba la atención eran las ventanas que fueron puestas de manera casi milimétrica, dándole un aspecto de elegancia al lugar, contando con una perfecta iluminación natural que era proporcionada gracias a la ubicación de las ventanas.
En la magnífica habitación se encontraba un trono dorado, en la que una persona de túnica negra con bordes dorados en las mangas, estola roja y medallón de plata en el cuello; traía un casco dorado con varios ornamentos. El diseño del casco ensombrecía sus ojos, también tenía el esculpido de un ave que alzaba vuelo.
Aquella persona, de cabello largo y blanco por la avanzada edad, tenía a su lado a cuatro acompañantes. Uno traía una armadura, otra era una mujer de aspecto mayor que vestía una blusa y falda de color marrón, otro era un hombre rubio que traía un traje blanco muy parecido al de un chef, y por último, una mujer joven de traje blanco y un cabello corto de color café.
Había una alfombra roja en el suelo de piedra, en cada costado de la alfombra se encontraban cuatro personas formados en fila, en la izquierda, y otras tres en la derecha.
-disculpen el retraso- dijo el rubio -tuve varios inconvenientes al venir- continuo, mientras se enfilaba en el lado donde solo se encontraban tres personas.
-no te preocupes por eso Clemont- dijo el hombre sentado en el trono -contigo, finalmente estamos completos, la elite y ustedes, líderes de gimnasio.
Hubo un silencio de unos cuantos segundos dentro de la habitación, lo único que se escuchaba era el gran portón cerrarse -ah pasado tiempo desde que todos nosotros nos reunimos la última vez- dijo el hombre -creo que ya lo saben, mi razón para convocarlos. La última vez que se tuvo una reunión de este tipo fue hace un siglo, cuando se mantenía un ejército para la región. Iré al grano, últimamente se han detectado la presencia de cierto grupo, a pesar de que el problema es de años, y que más bien todo indicaba ser más rumores mezclados con leyendas, al final resulto no ser asi. Pensé que estas palabras nunca serian dichas otra vez en este salón, pero no queda de otra. Campeona, elite, y líderes de gimnasio, declaro a la región en un estado de emergencia. Estamos a la puerta de una guerra interna cuyo enemigo es una organización que se hace llamar "Team Flare".
La región había entrado en su estado de emergencia, cosa que no sucedía desde hace un siglo que fue donde Kalos sufrió golpes muy duros. Aquella región que en su época era considerado un imperio, con varias regiones anexadas alrededor del mundo producto de las guerras, volvía a enfrentar lo que quizás sería su prueba más difícil. Pero si bien Kalos tiene una historia manchada con sangre, los tiempos cambian, y aquella región belicosa cambio para adaptarse a los estándares actuales. Ósea, la disolución de fuerzas armadas, la creación de una liga supervisada por la federación y de diferentes servicios alrededor de la región para los futuros entrenadores. Cosa que nos lleva al pueblo Vaniville, en donde una castaña tenía una batalla con una morena.
-¡fennekin, usa ascuas!- exclamo Serena.
-¡bulbasaur, usa látigo cepa!- ordeno Shauna.
En Vaniville, en una de sus calles empedradas se encontraban dos chicas teniendo una batalla. Serena y Shauna luchaban cada una con sus respectivos pokémon. La castaña ahora tenía un aspecto diferente, ahora vestía con una camiseta de hombreras de color negro, una falda de color rojo y unas medias que le llegan hasta la mitad del muslo, también de color negro. También unas zapatillas negras con el símbolo de una pokéball de color rojo, y por último, su cabello lo traía con una coleta, dejando una especie de flequillo en la frente de la chica.
-¡fennekin, vuelve a usar ascuas!
-¡rápido bulbasaur, esquiva!
Lamentablemente para bulbasaur, su velocidad era mala en comparación de fennekin. El ataque del tipo fuego logro impactar directamente en bulbasaur, dejando el tipo planta completamente debilitado.
-ay bulbasaur, ¿te encuentras bien?- pregunto Shauna, preocupada por el estado del pokémon.
-tienes que trabajar mucho en bulbasaur, tiene muy poca experiencia y eso que a fennekin la tengo menos tiempo a comparación de ti que ya tienes… ¿cuántos meses? ¿dos o tres?
-tres, aunque también no es justo- dijo Shauna, guardando a bulbasaur -tú te vas a los gimnasios, y ya tienes dos medallas. Es lógico que me superes.
-que te hayas metido a esa cosa de performance no quiere decir que nunca entrenes para batallas, con fennekin, rhyhorn y staravia nos costó mucho obtener la medalla insecto y voltaje.
-quizás y si tengas razón, quizás deba entrenar… ¡por cierto! Ya se me olvidaba.
-¿qué sucede?
-¿puedes llevarme mañana Aquacorde?
-¿para?
-mañana estare entregando un pokémon inicial a una chica en ese pueblo, también estarán Tierno y Trevor.
-bueno, en vista que no hay actividad en los gimnasios. Claro, porque no, además que me será bueno verlos otra vez.
-¡genial! ahora, ¿qué te parece otra batalla?- pregunto Shauna -quiero probar a mi skitty- continuo, mientras sacaba una pokéball.
-de acuerdo, de paso que staravia entrena- respondió Serena, sacando también una pokéball.
Ambas chicas se alejaron, y al mismo tiempo arrojaron sus respectivas pokéball de las que salieron el pokémon de tipo normal y el pokémon volador -¡skitty, usa tacleada!- ordeno Shauna -¡staravia, usa ataque rápido!- fue la orden de Serena. Algunos curiosos se acercaron, ya que querían ver una batalla que recién estaba por comenzar.
Y con este capítulo empieza todo lo que es Kalos, notese todos los cambios que me di al momento de escribir ya que esta versión de Serena es entrenadora a diferencia del anime. Bueno, ahora solo falta saber que les parece estos cambios, así que las opiniones las leeré tranquilamente si es que lo hacen. Nos vemos en la próxima.
