313- Knockdown (2º parte)
Kate lo miró y sonrió. Vio un hombre decidido a todo por estar con ella. No un niño desesperado por una golosina… Castle estaba creciendo a su lado y ella le daría la oportunidad de estar juntos, aunque fuera en secreto.
-Qué?- le dijo él y ella lanzó una carcajada. Castle no pudo evitar perder su nariz en su cuello, tratando de memorizar su aroma.
-Me estoy imaginando lo divertido que será…- dijo ella.
-Divertido… y sexy…- dijo él y deslizó las manos hacia abajo, apretando levemente sus caderas.
-Vamos a dormir?- le dijo ella poniéndose de pie.
-Quieres… quieres que me quede?- dijo él repentinamente cauteloso.
-Si… por qué no?- le dijo ella y se colocó en puntas de pie mientras tomaba su cara y lo besaba en los labios- ven…
-Pero… y si vuelve Josh?- le dijo luego de que llegaran a la habitación y desarmaran la cama para acostarse.
-No va a volver… vamos, Castle… ven aquí…- le dijo ella sonriendo.
Castle se metió bajo las sábanas y la abrazó. Cuando la tuvo en sus brazos suspiró audiblemente y besó su cabello.
-Estás bien?- le dijo pensativo.
-Muy bien…- le dijo ella y sintió un nudo en la garganta.
-Seguro?- le dijo él que sintió su emoción.
Kate sintió que se le caían las lágrimas. Todo lo que había pasado esos días se le vino por un momento encima. Temió por la vida de todos los que quería… y por la de Castle también…
-Me siento egoísta- dijo mirándolo con lágrimas en los ojos- porque por mi culpa, podrían haber muerto Ryan y Esposito… tú… yo…
-Kate…- le dijo él sosteniendo su cara- este es tu trabajo… y este caso… es muy importante para ti… nosotros los que te queremos, estamos a tu lado para ayudarte… para acompañarte… y …
-Rick… casi vuelven a matarme… y tú me salvaste…
-Si… soy un superhéroe…- dijo él y sonrió, tratando de suavizar la situación.
-Rick… casi me muero sin decirte lo que significas para mi…- le dijo ella y él se quedó petrificado, sabía que ella eventualmente hablaría de eso, pero no se imaginó que sería de esa forma.
Castle no dijo nada… ella se sentó en la cama y él la observó.
-Es tan difícil para mi poder expresarme verbalmente contigo…- dijo Kate mirándolo a los ojos.
-Lo se… lo se, Kate…- dijo él y se interrumpió, para darle lugar a que siguiera hablando.
-Pero no podría perdonarme no decirte… no decirte que…- dijo y aspiró hondo.
-Tranquila, Kate… te amo…- le dijo él y besó su mano.
-Yo también te amo, Rick…- le dijo y suspiró, aliviada.
Castle sintió que los ojos se le llenaban de lágrimas, lo sabía… por supuesto que lo sabía… pero era increíblemente hermoso escucharlo de sus labios, con su propia voz.
-Otra vez…- dijo con voz ronca por la emoción.
-Otra vez?- quiso no entender ella.
-Dímelo otra vez…- dijo él y acercó su cara a la de ella.
-Te amo, Rick… - dijo ella y sonrió, sintiendo también lágrimas en sus ojos.
Kate se inclinó para besarlo mientras sonreía, algunas lágrimas corriendo por sus mejillas.
Él se acomodó luego en la cama otra vez, la abrazó y suspiró feliz. Con la nariz perdida en su cabello, disfrutando de su aroma, se quedó dormido. Y ella también, sonriendo, satisfecha… aliviada… era tan fácil amar a Castle… aunque fuera inmaduro, aunque pareciera superficial… aunque los separaran toda clase de diferencias…
Durante varias horas, permanecieron casi inmóviles, hasta que él se despertó y al abrir los ojos se encontró con un par de ojos verdes que lo observaban de cerca. Kate sonreía con esa sonrisa distendida, seductora… esa sonrisa que lo cautivaba cada día, como si la viera por primera vez…
-Buenos días… hermosa…- le dijo él y besó suavemente sus labios.
-Buenos días…- dijo ella y apoyó el mentón sobre el pecho de él, sin abandonar sus ojos.
-Hace mucho que estás despierta?- le dijo él frotándose los ojos.
-Solo un momento… te desperté?- le dijo con preocupación.
-No… en realidad no se… pero no importa… porque creo que si tuviera que despertarme todos los días y verte a ti… sería totalmente feliz…- le dijo y sonrió.
-Y eso…- dijo colocándose sobre él y deslizando una mano hacia abajo, para acariciarlo mientras hablaba- que no te desperté como hubiera deseado…- le dijo juguetona.
-Y cómo hubieras deseado despertarme?- le dijo él sintiendo que las caricias de ella estaban dando resultado demasiado rápido.
Kate arqueó una ceja y se mordió el labio, ponderando si se atrevía o no a mostrarle cuales eran sus planes. Pero sintió inmediatamente una reacción de él en su mano y sonrió.
-Te gusta mucho que haga eso no?- le dijo y volvió a morderse el labio, provocándolo.
-Mucho…- jadeó él y la vio sonreír, antes de meterse debajo de las sábanas y tomarlo en su boca, lenta y agonizantemente.
Castle cerró los ojos y trató de concentrarse, las sensaciones que ella le provocaba eran tantas que apenas podía pensar. Levantó una mano y acarició suavemente su cabello, no queriendo presionarla, pero se encontró sosteniéndose de la cama con fuerza para no moverse junto con ella.
Un par de largos segundos, sobre todo para él, después, Kate lo liberó y se reunió con él, besándolo y divertida al observar su expresión.
-Dónde tenías guardadas todas esas virtudes, detective?- le dijo respirando con dificultad.
-Virtudes? Te hubiera gustado despertarte así?- le dijo ella alzando la ceja.
-Mmm… mucho… - dijo y acomodó sus piernas, guiando luego sus caderas para poder situarse en la posición indicada.
-Tengo hambre…- protestó Kate.
-Si… si…- le dijo dándole a entender que se apuraría.
-Mmm…- dijo ella cerrando los ojos un momento- en serio Rick…- le repitió amoldándose al ritmo de él, con los ojos aún cerrados.
-En seguida…- dijo él sonriendo, la había doblegado.
Kate abrió los ojos y él le guiñó un ojo.
-Por favor…- le dijo ella y él se incorporó, casi excitado por el tono de voz con que le hablaba.
-Amor… no puedes jugar conmigo así…- le dijo él.
-Es tardísimo…- dijo ella y jadeó al sentir que él incrementaba el ritmo, sosteniéndola de la cadera como si se fuera a escapar.
No hubo más palabras, ambos se dedicaron el uno al otro durante un rato. Y luego, aún con la respiración entrecortada… agitados, él le sonrió y ella le devolvió la sonrisa.
-Voy a ducharme… tengo que ir a interrogar a Lockwood…- le dijo y besó suavemente sus labios.
-Te prepararé algo de desayunar…- le dijo mientras la observaba caminar por la habitación casi sin avergonzarse.
Kate entró al baño y antes de cerrar la puerta lo miró y sonrió. Estaba feliz. Y él lo sabía.
Castle se quedó mirando la puerta un rato, mientras se desperezaba.
Minutos después, cuando Kate apareció ya vestida para ir a trabajar, lo encontró en la cocina, estaba de espaldas y solo tenía puesto el delantal de cocina que él mismo le había regalado meses antes, bromeando.
Kate se permitió pasear sus ojos por él y él se dio vuelta con el tenedor cargado de huevo revuelto, para alcanzárselo a ella.
-Mmm…- dijo solo ella, saboreando la comida.
-Siéntate…- le dijo él sonriente.
-Solo un momento… tengo que irme…- le dijo ella, apresurada.
-Lo se… pero tienes que comer algo…- le contestó él serio.
-Está bien papi…- le dijo ella y arrugó la nariz.
-En serio… no quiero que sigas adelgazando…
-Acaso no te gusto?- le dijo ella alzando la ceja.
-Me encantas…- le dijo él y se inclinó para besarla.
Luego de terminar el desayuno, Kate tomó sus cosas apurada y cuando estaba por salir, lo vio salir del baño, con una toalla anudada a la cintura.
-Te molesta si me voy?- le dijo con preocupación.
-No, mejor que vayas, así no llegaremos juntos…- le dijo él
-Tengo que pasar a interrogar a Lockwood… te veo luego…- le dijo y levantó la mano para saludarlo.
-Ven aquí…- le dijo tirando de su mano y abrazándola- te voy a extrañar…- le dijo y la besó húmedamente.
-Lo siento…- dijo ella y sonrió con timidez- tengo que acostumbrarme a esto…- lo besó ella.
-Lo se…- dijo él y la soltó en contra de sus deseos.
-Te amo…- le dijo ella y él sonrió, fingiendo que le faltaba el aire.
-Yo también te amo…- le dijo mientras ella se iba.
Le tomó unos cuantos minutos moverse de la posición en que estaba, parado en medio del living, con esa sonrisa tonta en la cara… ahora tendría que ver como se las ingeniaba para disimular frente a sus compañeros…
Pero no importaba, nada importaba… Castle suspiró y volvió a sonreír mientras se vestía y calculó cuanto le tomaría volver a su casa y cambiarse de ropa.
