holaaaa! sé que ha pasado mucho tiempo, es que acabo de salir de vacaciones en la universidad D: pero bueno, heme aquí, espero disfruten de la lectura!
** Tanto los personajes, como la serie son propiedad de el gran Masashi Kishimoto. La historia es de mi autoria e imaginación.
~Señorita bonita~
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-¿Qué tiene Sai exactamente, papá?
-TEPT, ya entiendes
- trastorno por estrés postraumatico...¡puede durar años!
-como ya sabes este trastorno es provocado por estar frente a alguna tragedia, de cualquier tipo e índole, y provoca diferentes tipos de consecuencias y síntomas. Sai experimento casi todo junto y su cerebro para no colapsar lo hizo entrar en ese trance, el simple hecho de recordar lo sucedido le aterra, él no quiere despertar...
-tal vez si quiera, tal vez espera ser salvado y nadie lo intenta
-si lo sacamos bruscamente de ese estado, lo mas probable es que sufra un trauma peor, no queremos eso, comenzaremos hoy con su tratamiento
-quiero ayudarte
-eso quiero, espero que realmente estés comprometida con la recuperación de Sai
-te aseguro que lo haré, él volverá a vivir
Estaba completamente decidida a sacar del cubo de hielo al joven pálido, después de todo y muy extrañamente, él le había pedido ayuda. Aun se sentía confundida por el sueño y no sabia exactamente lo que había decidido, pero ahí estaba, nuevamente en la habitación del hospital, viendo como una enfermera intentaba darle de comer y el no movía ni un musculo.
Dolía...dolía como el diablo, sabia que es lo que tenia que hacer pero aun así estaba temblando.
-Permiso... Ino, ya es hora de almorzar- Sakura la había sacado de sus pensamientos aliviándola en cierta manera
-Gracias, voy en seguida
Siempre almorzaban en el mismo lugar, un café cercano en donde una de sus amigas trabajaba para pagar sus estudios, generalmente tambien se sentaba con ellas pues tambien era su hora de almorzar, esa hora era sagrada para lograr tener un amena conversación de viejas amigas de secundaria. Amma Tenten era una chica tranquila pero muy risueña, con una gran sonrisa y un estado anímico bastante admirable; su cabello era castaño y era dueña de unos ojos color chocolate que a pesar de ser de un color aparentemente común, eran bellisimos.
-¿Y...? ¿qué tal el trabajo?
-es lo peor Ino, ¡lo peor!- Tenten se sentó bruscamente en la silla, suspirando de cansancio- realmente es un sacrificio esto de trabajar y estudiar, ¡no hay tiempo para nada!
-ya tendrás tus frutos, Tenten- dijo sonriendo Sakura
-¿pueden imaginar? -respondo la pelicastaña con una sonrisa- ¿se imaginan que luego de terminar mis estudios me llamen desde el FBI?
-¡seré la primera en felicitarte! -aseguró Sakura riendo junto a Tenten
Pero Ino no se había percatado de nada, su mente solo tenia la imagen de ese pobre chico, ¿cómo podría ayudarlo? no es que no confiara en el tratamiento pero le daba terror que no funcionara. Tal vez debía buscar mas información, ponerse a estudiar algún tipo de medicina compleja, las cosas se conseguían con mucho esfuerzo, las mejores cosas no se consiguen fácilmente.
-Ino ¿te ocurre algo? estas muy rara hoy
-¿eh? ah, no... no pasa nada Tenten ...yo solo, tengo cosas que hacer y debo irme ya
-no, espera cerda, a ti te ocurre algo, esta no eres tu
-¿de que hablas? ¡claro que soy yo, frentona! es que tengo muchas cosas en la cabeza y...ustedes no me creerían
-las amigas están para escucharse ¿no?- dijo dulcemente Tenten
La chica rubia se acomodó preparándose para contar la historia de su vida, sin tratar de exagerar para que sonara lo mas factible posible
-soñé con un chico, entrabamos al tren y el no dejaba de mirarme, tenia unos grandes ojos negros que me taladraban ¡lo juro! jamas había visto unos ojos así, ¡su rostro no expresaba nada! pero sus ojos... -las dos chicas la miraban atentamente así que comenzó a toser un poco para tranquilizarse- ...él tenia un cuaderno de dibujo, bajo su mirada y escribió algo antes de salir del tren, decía ''ayúdame'' o algo así, no lo recuerdo perfectamente, solo sé que corrí con todos mis fuerzas para alcanzarlo, a fuera del subterráneo había un gran campo y le seguí la pista por un bosque, el tipo apareció después dentro de un gran cubo de hielo, estaba congelado, él no podía salir y me pedía que lo sacara, lloré como nunca, me sentía tan desesperada ¡y cuando lo vi llorar tambien, fue algo desgarrador! intente golpear, comencé a dañarme a mi misma y aun así no podía...él puso su mano junto a la mía...pero estábamos separados por esa fría pared... desperté vacía...
-oh...- Sakura pestañeo un par de veces, la verdad es que se había conmovido
-¿lo conoces?
- eh, se podría decir que... bueno yo
- ¡no puede ser, Ino!- La chica de ojos color chocolate ríe- es enserio ¿te enamoraste de alguien y no habías contado nada?
-verán, es algo extraño...lo soñé anoche, pero lo conocí hoy
-¡no me habías dicho cerda!
-no es lo que piensan...
-¿cómo se llama? -tenten estaba emocionada, tanto que no notó que el café se estaba enfriando
-su nombre es... Sai Shimura
-pero Ino...él es..
-si, es el paciente que llego hoy
- Ino…realmente se me ha puesto la piel de gallina- tenten se abrazo a si misma un tanto asustada
-de seguro ya lo habías visto antes y quedo en tu subconsciente, ya sabes de estas cosas Ino, no te exaltes
-jamas lo había visto en mi vida Sakura… eso es lo que mas me preocupa, no lo sé… yo me siento extraña, pero de seguro debes tener razón en cierto punto…
- exacto, no pienses apresuradamente, los sueños o pesadillas son cosas que creas en tu mente, no hay de que asustarse
-si… supongo Tenten, aun así siento que debo ayudarlo, no me cansare hasta intentarlo… ¡no! ¡No me rendiré hasta lograrlo! ¡espera no! ¡lo lograre!
Diciendo lo ultimo la chica tomo su bolso y salio como un cohete del local, dejando a sus dos amigas perplejas y una de ellas un tanto divertida por que su amiga cerda le prestaba atención a sueños de su invención, solo le faltaba creer en supersticiones.
El pasillo del hospital se sentía frío y desierto, solo se escuchaba el pisar de sus zapatos y el latido de su corazón, cada vez que entraba a esa habitación se ponía nerviosa y un tanto asustada, sin duda debía terminar con todas esas cosas extrañas que este le provocaba, y no estaba hablando del ámbito amoroso, ella solo quería salvarlo.
Al abrir la puerta notó que Sai estaba acompañado, al parecer su hermano no era capaz de dejarlo solo, y en cierto punto lo entendía, solo se tenían ellos en el mundo y puede que Shin se sintiera tan solo que prefería pasar su tiempo libre junto a su querido hermano.
-oh, señorita yamanaka, que gusto verla otra vez
-pensé que ya se había retirado, es bueno que descanse
-preferiría que no, en realidad no quiero dejar a mi hermano solo ni un momento, quiero que sepa que estoy a su lado y que no lo abandonare, así sabrá que si despierta me tendrá a su lado
- tiene mucha razón señor Shimura
-no me diga así, señorita, ese es la forma en la que todos llaman a mi tio Danzo, si soy sincero me molesta
-lo siento, entonces usted deje de llamarme señorita yamanaka y comience a llamarme Ino, no veo que seamos de una edad tan lejana
-si a ust… a ti no te molesta…
-para nada
-ciertamente es incomodo, creo que seguiré llamándola señorita
La chica sonrió y acomodó su cabello sin notar que eso había perturbado al joven Shin. Ella se acercó a Sai de tal manera que él pudiese verla.
-Tienes razón Shin, es bueno que Sai sepa que estas aquí en el mundo real, esperando su regreso; así mismo tambien es bueno que converses con él, intenta hacer lo que solías hacer con él
-nos gustaba mucho hablar sobre cualquier cosa
-háblale sobre cualquier cosa, cuéntale lo que te ha sucedido durante el día, incluso sobre lo que estas sintiendo…sé que Sai si puede escucharte, o al menos tengo la certeza de que lo hace. Eres parte de su tratamiento
-muchas gracias Señorita Ino, haré y me fiare en todo lo que diga- El chico sonrió de manera encantadora, cosa que alivio mucho el ambiente de la habitación
-bueno debo ir a ver a otros pacientes, suerte- Ino abandono la habitación mirando la espalda de Sai, él chico siempre estaba mirando a través de la ventana, los rayos de luz le llegaban al rostro y aun así él no se inmutaba…
-¿ya viste Sai?- El chico peligris se arrodillo frente a su hermano con una sonrisa- la señorita Ino es muy bonita…
…..
La chica rubia estaba agotada, a penas llego a su hogar comenzó a leer por Internet sobre estrés post traumatico, estudiando casos similares, tratamientos que resultaron y los que no resultaron, cada detalle importaba. La red no le proporcionaba algunos detalles que comenzó a buscar en libros de la gran biblioteca del despacho de su padre. Después de leer tanto sentía que su cabeza iba a estallar, toda la información la haría colapsar; ni siquiera en los exámenes de la universidad estudiaba tanto.
Recostó su cabeza en la almohada y jamas la había sentido tan cómoda como ahora, cerro los ojos y todo se volvió de otro color, pero fue como un pestañeo, abrió los ojos asustada al sentir que alguien se había sentado a los pies de su cama, prendió la pequeña lampara de noche que tenia en su velador y se tapó la boca de la impresión.
-¡Sai...! ¡pero tu estas…!
-¿señorita…bonita?
-¿qué?
La habitación estaba iluminada e Ino se dio cuenta que no era su habitación, era un lugar completamente distinto, de hecho ni siquiera lograba ver las paredes, solo estaba iluminado el punto en donde ellos dos se encontraban viendo.
-¿estoy soñando otra vez?
-no…¿Cómo es que esta usted aquí?
-¿a que te refieres?...- Ino no lograba entender por que Sai parecía tan contrariado, sus ojos reflejaban confusión y tenían un atisbo de temor
-yo estaba aquí refugiado de la oscuridad como siempre y usted apareció… de la nada… ¿Cómo lo logró?
-espera…yo solo estoy soñando… ¿Dónde estamos?
-mi refugio…en mi mente…señorita bonita
Ino se pellizco la mejilla…y le dolió... esto no podía ser real, ¿o si?
fue corto, lo sé, si les gustó díganmelo, para inspirarme y continuar, la verdad ya tengo una laguna mental desde hace tiempo y me asusta xD ._.
nos leemos~
