Holaa! Disculpen la demora, pero es que de hace dos días no tenía internet y regresó anoche como a las 10 y preferí montar la historia hoy!

Como recompenza, el martes pondré la otra parte :D

Eso es todo...

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Enjoy!


Sasuke no era de esos que se encaprichaba con alguien y mucho menos estar con una de sus alumnas, al contrario, él era respetable con todos y estricto también y eran sus alumnas quienes lo buscaban e intentaban seducirlo, pero ninguna lo logró. Hasta que Sakura llegó a ser su alumna y lo sacó del juego.

La carne es débil y él lo sabe.

A medida que pasaban los días, Sasuke estaba más ansioso de que jueves llegara pronto, para ver a su querida alumna, cuya extraña cabellera era rosa pastel. Él seguía jurando que se tiñaba el cabello solo para que le prestaran atención. Eso lo descubriría más tarde.

Sakura, por su parte, también estaba ansiosa con que fuera jueves, los días para ella eran largos, como si estos supieran que deberían ser una eternidad.

Ella seguía viendo sus clases con normalidad y se la pasaba con su mejor amiga Hinata. El jueves pasado le había contado todo lo que había hecho en esa clase y le había admitido solo a ella, que Sasuke le atraía un poco. Eso era un total mentira, a Sakura le fascinaba Sasuke, no poco, bastante sería la verdad.

Tanto pensaba Sakura, que hasta llegó a soñar con él. Ella había despertado ventilada, sudando y se sentó en su cama. Con su mano derecha se tomó el pecho y luego de calmarse, se agarró la frente con su izquierda. Cerró los ojos y seguía regulando su respiración.

¿Qué fue eso? –Pensó. Abrió sus ojos y fue cuando se percató de que la alarma estaba sonando. 6:50. No era tan tarde, ella tenía clases a las 9. Se levantó de la cama y fue al baño que quedaba en su misma habitación, prendió la luz, se enjuagó la cara solo con agua y se miró al espejo… Todavía estaba roja. No le importó y se duchó.

Duró una hora debajo de la lluvia de agua que le caía sobre sus hombros, solo podía pensar en el sueño. Ese sueño tan… Extraño, inimaginable… Sexual... Sakura meneó su cabeza, cerró el grifo y salió del baño.

Se vistió con un pantalón holgado a rayas blanco y negro, una camisa negra y unos tenis negros. Se peinó su cabello rosa, se puso delineador de ojos negro, un poco de brillo en los labios que pronto desaparecerá, unos zarcillos en forma de flor, un dije y unas 7 pulseras de diferentes colores en la muñeca derecha, en la izquierda no se colocaba nada, ya que tenía un tatuaje de unas notas musicales. Se lo había hecho cuando a penas tenía 17 años.

Revisó la habitación de su madre y pudo notar que ella seguía dormida. Su madre trabajaba a partir del mediodía, así que solo la dejó durmiendo, tomó su bolso, las llaves del auto y salió de la casa. Su auto no era nada más que un mini Cooper, se lo había comprado en Londres y para nacionalizarlo en Japón no fue mucho papeleo, más bien, fue de lo más fácil. Aunque a casi nadie le gustara ese carro, a ella le fascinaba, tanto que le puso un nombre. Little Big. Sí, era extraño.

Encendió el auto y se puso en marcha para ir a la universidad, pero no antes, tenía que recoger a Naruto. Todos los jueves le tocaba a él. Lunes y miércoles iba sola, los martes recogía a Hinata y los viernes no tenía clases. No le molestaba en lo absoluto, al contrario, le gustaba tener compañía a la hora de ir a la universidad.

-¡Hola, Sakura-chan! –Le saludó Naruto, quien estaba saliendo de su casa. Él vivía solo desde que tenía los 16 años. Sus padres se había separado cuando él solo tenía 6 años y su madre murió cuando tenía 10. No es que Naruto estuviera mal con su padre, solo que a Minato le destrozó que Kushina muriera y la depresión pudo con él. Naruto al cumplir los 16 decidió irse a vivir solo con un dinero que estaba ahorrando. En ciertos momentos, ellos salen, se ven y platican.

-¡Naruto! Por primera vez estás a tiempo. –Naruto sonrió y se subió al auto.

-¿Cuándo cambiarás a este pedacito de auto?

-¿A Little Big? ¡Jamás! Se queda conmigo hasta que me muera. –Los dos rieron y tomaron camino a la universidad. Hablaron de todo, pero Sakura todavía ocultaba sus sentimientos hacia Sasuke a Naruto, quería contarle, pero no sabía como.

-Hoy veremos al Sr. Engreído, ¿Cómo crees que esté su humor? Espero que bien. –Naruto miraba por el retrovisor derecho y le indicó a Sakura que tenía la vía libre. El mini Cooper que había comprado Sakura era estilo americano, no se atrevió a comprárselo estilo ingles.

-Ojalá su carácter esté bien. Sino… Ya sabe lo que va a llevar. –Sakura había subido su puño cerca del rostro.

-Sí, si, tu puñito. Deja de amenazar. –Sakura rió y bajó la velocidad del auto, ya que estaban llegando a la universidad, parco su auto y los dos bajaron. -¿Qué sabes de Hinata?

-¿Quieres dejar de preguntar por Hinata y hablarle? Por Kami, tienen 21 y se comportan como adolescentes. –Naruto solo se sorprendió y bajó la mirada sonrojado. Sakura bufó. –Hinata está bien, en estas horas no tiene clase, empiezan en la tarde, cuando acabamos de ver al Sr. Engreído. –Naruto subió la cabeza y sonrió y al parecer Sakura le leyó la mente. –Ella va a estar en la biblioteca en este tiempo. Ve, búscala, di que vas por un libro, siéntate con ella, dile algo, por el amor a Kami. ¡Se su novio! –Naruto se sonrojó de nuevo y como si le quemaran los pies, fue hasta la biblioteca, no dejaría pasar otro segundo más.

Sakura sonreía, buscó su bolso en el asiento trasero, cerró la puerta y dejó el auto con seguro. Caminó hasta la entrada del edificio donde veía su primera materia de los jueves. Apreciación Musical. Era una de sus materias favoritas, ya que solo tenían que escuchar una pieza musical y escribían un ensayo sobre que sintieron con la canción.

Al entrar al salón, solo habían unos pocos, esa materia la veía con Ino, pero por alguna extraña razón, le había mandado un mensaje de que no iba a poder entrar a la clase, que después le explicaría.

Sakura se sentó en una de las mesas y solo se dignaba a ver su teléfono.

-¿Qué tal con Hinata? –Le había mandado un mensaje a Naruto, estaba muy aburrida, a pesar de que eran las 9, el profesor todavía no llegaba.

-Ando con ella, luego te cuento que pasó. –Sakura rió quedamente y guardó el teléfono. Justo en ese momento llegó el profesor.

-Chicos, vamos a sentarnos y quiero que escuchen esta canción por un momento.

-¡Ahhh! –Los chicos se habían quejado, él solo ponía música clásica, y a pesar de que era el segundo día con ese profesor, ya la gente lo odiaba.

-Chicos, tranquilos. Como he visto que esto de que la música clásica no funciona en este siglo… He decidido que un día música clásica y otra alternativa. ¿Les parece? –La gente empezó a aplaudir, hasta la misma Sakura lo estaba haciendo. –Hoy toca alternativa. Les dejo esta canción.

El profesor le puso play al reproductor y comenzó a sonar una canción conocida por Sakura. A ella le gustaba y le transmitía emociones placenteras. I Feel You de Depeche Mode. Casi nadie la conocía y por eso el profesor la había elegido.

-Muy buen gusto, profesor Jiraiya. –Le había dicho Sakura y él solo sonrió y se limitó a ver un libro. No se sabía con exactitud de que era, pero estaba muy entretenido solo para ser un libro cualquiera.

Placer.

Eso era lo que Sakura sentía en ese momento y no supo cuando, pero cerró sus ojos y comenzó a pensar en el sueño de anoche.

-Sakura. –Ella había volteado a verlo y él estaba en la cama, ella con un sensual baby doll color negro. Ella había sonreído y se acercó a donde estaba él.

Le quitó la camisa, pues era lo único que él tenía puesto, a demás del bóxer color negro. No estaban en ningún lugar al que ella haya ido anteriormente, estaba como en una clase de hotel.

Ella besaba su frente, sus orejas, lamía, tocaba, sentía. Su lengua hizo un viaje hasta los abdominales de Sasuke y frenó bruscamente el sentir. Ella subió hasta los labios del joven y lo besaba con placer.

Antes de sentarse encima de Sasuke, él le había bajado su ropa inferior y ella dejó tocarse, sentía muchos placeres solo con estar con ese hombre.

Se sentó encima de Sasuke sintiendo su erección, pero no le importó. Sasuke en un rápido movimiento se había quitado los bóxers y estaba a un solo pasó de penetrarla…

-¡Sakura! –Ella abrió los ojos de golpe y miró que el profesor se le había quedado viendo. Se había dado cuenta de que la canción había acabado hace tiempo.

-Lo siento, profesor. –Él no dijo nada más, solo sonrió y volvió a la lista.

-Por favor, el ensayo lo quiero hasta que se acabé la clase, tienen exactamente… -Jiraiya había mirado su reloj y luego subió la mirada. –Media hora para hacerlo.

-¿Y ahora que se supone que le pongo? ¿Qué me pareció sexual y me dan ganas de tener sexo? Mejor analizo muy bien que le voy a poner. –Sakura lo pensó muy bien y solo escribió por encima de lo que ella había sentido.

-Listo, chicos, entregando. –La mayoría ya se había levantado para darle el ensayo, Sakura le estaba dando un toque final y le entregó el ensayo.

-Aquí tiene. –Dijo Sakura, entregándole el papel.

-Espero que lo que esté aquí plasmado, sea lo que me dice tu rostro. –Sakura enrojeció un poco. Lo sabe. –No se lo diré a nadie. –El profesor le había guiñado el ojo. –Bueno, no te retengo más, puede salir.

-Gracias. –Sakura tomó su bolso y se retiró del salón lo más rápido que pudo, tenía vergüenza, el profesor sabía que estaba pensando en lujuria y tenía que hablar con Hinata urgente. Fue hasta la biblioteca donde se supone que estaría ella con Naruto. La biblioteca era un lugar amplio, podías perderte e incluso tener sesiones amorosas y nadie se daría cuenta.

Ella buscaba lentamente entre las secciones hasta que vio un cabello amarillo y lo rodeó de cerca. Sakura abrió sus ojos. Y que santica… Esa Hinata. –Sakura había visto como Hinata y Naruto se besaban fogosamente y lo único que pudo hacer ella fue retirarse y dejar su sueño donde está, en su cabeza.

-Naruto, es hora de la clase. ¿Dónde estás? –Sakura le había mandado un mensaje cuando ya había salido de la biblioteca y esperó a que le respondiera. Tardó media hora en responder, ella solo estaba sentada en una de las mesas de la cafetería desayunando con un café y un pan de jamón y queso.

-Ya subo al salón, espérame ahí y ni siquiera es la hora. –Sakura rió y le contestó en forma juguetona, pero verdadera también.

-Se serio, te estas dando los besos con Hinata y no quieres decirme. –Sakura rió más alto cuando mandó el mensaje y se dio cuenta que la gente la miraba extraña, dio una ojeada rápida y rió para si misma.

Tomaba su café de forma lenta y cuando se le había acabado, fue al edificio donde veía Danza, la clase que ansiaba, pero que a la vez le daba un poco de miedo. Llegó al salón y solo había 3 personas, solo saludó a Neji y se sentó en un pupitre. Le llegó un mensaje de Naruto.

-¡Oye! ¿Qué insinúas? Eso no es cierto. Solo platicamos. –Sakura rió bajo y guardó su teléfono.

-Naruto, si que eres un mentiroso. –Pensaba Sakura, al llegar la hora, Naruto había llegado y él profesor detrás de él.

-¿Dónde estabas? Huelo a mujer. –Sakura después de esto, había reído bajo y a Naruto se le vio un ligero carmín en las mejillas.

-Eso no es asunto tuyo. –Naruto se sentó al lado de ella y se puso en posición de descanso, pero mirando al frente. Sakura sonrió e hizo lo mismo.

-Hoy es nuestra segunda evaluación… -Sasuke miró al salón y se sorprendió. -¿Dónde están los demás? –Se había dado cuenta de que solo habían 7 personas en el salón, cuando su clase tiene 20 alumnos. –Esperemos 10 minutos, si no vienen los otros, empezamos la clase.

Pasaban los minutos y solo llegaban de uno en uno. Habían pasado los 10 minutos y llegaron los restantes, menos 5.

-¡Silencio! –Todos callaron. –Que esto no se vuelva a repetir. A partir de la semana que viene, quien no llegue antes de la hora, se quedaran afuera. A penas entre por esa puerta, nadie más pasará después de mí. ¿Quedo claro? –Todos habían asentido y uno que otros les habían respondido. –Bien.

Sakura y Naruto se daban miradas consoladoras y de un momento a otro, Sakura había cambiando su cara a una lujuriosa y hacía gestos de besos. Naruto se sorprendió y le sacó el dedo del medio con su mano izquierda. Sakura rió bajito y miró hasta donde estaba Sasuke. Este le estaba mirando y se sintió intimidada, ella creía que estaba haciendo eso sin que nadie la viera.

-Hoy se repetirá lo mismo que la semana pasada, quiero que hagan un círculo por favor. –Todos hicieron el círculo con los pupitres y dejaron el centro vacío. –Me verán haciendo una coreografía, por favor. –Dijo esto señalando su cabeza con la mano izquierda. –Grábenselo, no pasen la misma pena que la semana pasada, presten atención.

Dicho esto, puso una canción que a la vez Sakura conocía. Sasuke empezó a bailar y Sakura se dio cuenta que ese paso ya se lo sabía, no siguió prestando atención.

-Naruto, ¿Qué pasó con Hinata? –Le susurró Sakura a Naruto, este solo pudo agachar un poco la cabeza a donde estaba Sakura y escuchó.

-Nada que no te concierne. –Naruto rió triunfante y Sakura bufó.

-Sabes que si no me dices tú, Hinata de todos modos me lo dirá. –Naruto fue el que bufó y Sakura sonrió. –Jaque mate.

-Bien, nos besamos. –Sakura había hecho una impresión natural, aunque ya sabía eso.

-¿En serio? –Sakura miró a Naruto y él solo asintió. Sakura aplaudió un poco y abrazó a Naruto. -¿Y en que quedaron?

-¿En que crees? –Naruto puso su mano derecha en la cabeza de la pelirrosa y lo medio sacudió. A Sakura no le importó eso y sonrió una vez más.

-¡Haruno! –Sakura volteó de golpe y vio como Sasuke estaba furioso. Él había hecho la coreografía unas tres veces y ella no lo estaba viendo. -¿Quisiera mostrarnos que era lo que yo estaba haciendo? –Naruto le había dado un golpecito en la espalda a Sakura y ella solo dio unos pasos hacia el centro.

Sasuke le había dado play al reproductor y ella imitó lo que él había hecho sin un solo error. Ya ella conocía esta coreografía, la había practicado el año pasado durante dos semanas, quería aprendérsela a la perfección y Sasuke no la dejaría al ridículo. Al terminada la canción, ella hizo una inclinación hacia donde estaba Sasuke y él solo se sorprendió.

-Si le estaba prestando atención. –Dijo esto Sakura con sorna y sonrió con superioridad, sin limitaciones. Le dio la espalda y fue a donde estaba Naruto, los dos chocaron la mano y ella volvió a hablar con Naruto.

Sasuke solo pudo bajarse de la mesa de donde estaba sentado. Vio la lista y le puso al lado del nombre de Sakura una palomita de bueno.

Ella será todo un reto. Va a ser mía.

Al finalizar la clase, todos habían acomodado el salón y esta vez, casi todos habían bailado muy bien, se había notado que practicaron pasos en casa.

-Quiero que traigan una canción con su coreografía. Pueden hacer también la coreografía del video si se posee. –Esto lo había dicho Sasuke y los demás chocaron las manos o solo gritaban de felicidad.

-¿Qué canción vas a escoger? –Le preguntó Naruto a Sakura.

-Pues… No lo se, tal vez algún Kpop o una canción dance, no lo se ¿Y tu? –Sakura estaba tomando su bolso y solo miraba a Naruto.

-Quería que me ayudaras a escoger una tú. –Sakura sonrió y abrazó a Naruto.

-Pues claro que te ayudaré. El fin de semana te paso canciones, escoge una y me dices. –Sakura sonrió y Naruto igual.

Sasuke solo los observaba, él sabía ocultar su rostro, por fuera estaba neutro, mientras que en su interior estaba lleno de furia y no sabía porque, hasta que decidió calmarse. Tomaba bocanadas de aire y recogió sus cosas.

-¿Profesor Uchiha?

-¿Si? –Ella era la que preguntaba con esa vocecita miedosa y un tanto preocupada. -¿En que puedo ayudarte?

-Sí, la canción puede ser la que uno elija, ¿No? –Sasuke solo asintió. -¿De cualquier estilo? –Volvió a asentir. -¡Gracias! –Sakura había sonreído y Sasuke solo se le quedó observando hasta que salió del salón. -¡Naruto, si puede ser cualquier estilo de música! –Se escuchó su grito y Sasuke solo sonrió.

Sakura y Naruto fueron a la cafetería a almorzar y estuvieron en de acuerdo en esperar a que Hinata saliera de clases para irse juntos.

-Entonces… Tú y Hinata… ¡Que emoción! ¿De que hablaron? –Sakura apoyó su rostro en sus manos poniendo interés.

-Bueno…

Naruto había caminado rápido hasta la biblioteca y su respiración estaba irregular, cuando se tornó normal, caminó hasta donde estaba Hinata, él se había sentado al lado de ella y Hinata había notado la presencia.

De saber que era Naruto, ella se había ido. Le daba mucha vergüenza estar con él. Se acordaba en cuando estuvo en una clase con él, sus ganas de querer tocarlo o por lo menos hablarle se esfumaban, ya que su mente le ganaba haciéndose preguntas y al fin y al cabo, no hizo nada.

-Hola, Hinata. ¿Qué lees?

-Estoy leyendo para Historia del Arte III, ¿Y que haces aquí? –Hinata había cerrado su libro y solo miraba su portada.

-Solo iba a ver si estaba un libro que ando buscando, pero no está. –Mintió. Y para ser sincero, Naruto solo leía si se lo pedían en una materia, del resto, no le gustaba del todo.

-Que mal.

-Sí. –Naruto miraba hacia arriba y Hinata seguía mirando su libro.

-¿Cómo está Sakura? –Había preguntado Hinata, en ese momento sonó un celular.

-Hablando de Roma. Es Sakura. –Naruto leyó el mensaje y contestó rápido. –Quería saber donde estaba, es que salí rápido del auto.

-Sí, se que vienes con ella los jueves.

-Sí. –Naruto se preguntaba muchas cosas y no sabía como decirlas.

-Me gustas. –Naruto volteó a donde estaba Hinata y ella estaba viéndolo, con mirada fija sin titubeos. –Me gustas, Naruto, desde la primera vez que te vi. –Él solo seguía impactado y ella volteó a mirar de nuevo la portada del libro.

Naruto la tomó por el rostro y se le quedó viendo. –Tú a mi también me gustas. –Con esto finalizó y le plantó un beso ligero, que al tiempo los dos fueron intensificando.

-… Al final, terminamos hablando de nosotros mismos y sabes el resto. –Sakura estaba feliz, no podía creer que por fin los dos estuvieran juntos. Ella le dio un pequeño golpe en el brazo y Naruto la había despeinado.

Ya eran las 2 de la tarde y Hinata había salido de clases, cuando ella y Naruto se vieron, se dieron un corto beso y Sakura solo los abrazó a los dos.

-Quiero boda. –Sakura reía y los otros dos solo decían que a penas estaba saliendo o que por lo menos esperara un año.

-¡Sakura! –Le habían gritado a la pequeña pelirrosa y los tres amigos habían volteado, era Ino quien venía corriendo y se detuvo en seco cuando estuvo al frente de Sakura. –Ven. Tú. Ya. –Ino había jalado a Sakura por el brazo izquierdo y ella se dejó.

-Chicos, váyanse sin mí. –Naruto y Hinata se quedaron viendo con cara extraña y se fueron de la universidad tomado de manos.

-Bien, aquí estamos bien. –Ino había llevado a Sakura a un lugar casi solitario de la universidad, prácticamente era un jardín. Ino se había sentado en la grama y Sakura hizo lo mismo, pero con lentitud.

-¿Qué sucede, Ino? ¿Estás loca? –Esto lo decía, mientras se sobaba la muñeca, Ino la había tomado muy fuerte.

-¡Lo hice! –Sakura no había entendido del todo y solo levantó su ceja derecha. –Sakura, tuve relaciones con un extraño. –Sakura no se había sorprendido del todo, eso Ino lo hacía a menudo.

-¿Y cual es la sorpresa?

-Que me gusta, Sakura. –Ahora Sakura si se había impresionado. Casi nunca a Ino le gusta un chico, y al único que le llegó a gustar en verdad, fue a su primer novio. –Disculpa por no decirte antes que tenía a un prospecto, es que no sabía en que íbamos a quedar. –Ino le mostró su mano izquierda. –Me pidió que fuera su novia.

-¿En serio? –Ino asintió y Sakura se le quedó viendo la sortija, era un simple anillo de plata, pero para Ino significaba mucho. -¿Y hace cuanto que sales con él?

-Lo conocí hace un año, teníamos sexo casual, pero hubo un tiempo en que él me celaba sin razón aparente y yo lo hacía con él. Entonces salíamos como "amigos", pero terminábamos haciendo todo como novios. Y ayer me pidió que fuera su novia. ¿No es genial?

-Sí, genial. –Sakura estaba también feliz por ella, pero ahora será la única de su grupo sin tener un novio. Pero eso no la iba a detener. -¿Y como se llama?

-Se llama Sai. Él estudia en otra universidad. Ya está por terminar.

-¿Segura? –Sakura la miró e Ino sonrió.

-Pues claro, frentona, se donde vive y todo, me presentó a su familia y yo hice lo mismo.

-Eso espero y que no sea un tipo cualquiera. –Con esto, Ino la abrazó.

-Awww, frentona, gracias por estar tan pendiente de mí. –Sakura cedió el abrazó y dejaron de hacerlo.

-¿Y esto tiene que ver con que no viniste a clase hoy?

-Sí, más o menos. Quedé muy cansada anoche… -Sakura la interrumpió.

-¡Para, para!, no me cuentes nada de tu vida sexual y de con un tipo que todavía no conozco. –Las dos comenzaron a reír y fueron al edificio donde Ino vería clases. –Nos vemos, cerda. –Ino se despidió con la mano y Sakura lo dejó de hacer cuando Ino había desaparecido por las escaleras.

Ella caminó hasta donde estaba su mini Cooper y abrió los seguros, abrió la puerta del piloto y lanzó su bolso al del copiloto, insertó la llave para encender el auto, pero este nunca prendió. Lo intentó un montón de veces, pero nada y fue cuando recordó.

-Te voy a encender la luz si no dejas la canción que quiero. –Le había dicho Naruto y este le encendió la luz.

-¡Oye! Bien, te dejo la canción. –Sakura había cambiado la emisora y la dejó en donde Naruto estaba escuchando a los Red Hot.

Y a ella se le había olvidado apagar la luz.

-Naruto… Cuando te vea. –Ella vio que la luz interna estaba encendida, la apagó y se bajó del auto, subió el capó para ver si podía hacer algo, pero no sabía nada de mecánica. Ella no podía esperar mucho más tiempo en la universidad, si llamaba su madre, sería una perdida de tiempo y tenía poco dinero como para llevarlo a un taller.

-¿Necesitas ayuda?

-Sí, el tarado de mi amigo dejó la luz encendida del auto. –Sakura al darse cuenta de con quien estaba hablando, dejó de hacerlo por un momento. –Profesor Uchiha.

-Por favor, llámeme Sasuke si no es ninguna molestia.


¿Que tal este capitulo?

Subiré el otro pronto por retrasarme en este, espero lo disfruten :D

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