Hermione

-No pensé que vendría.- le digo a Harry mientas bailamos.

-Tu lo invitaste.-

-Si, lo se, por que quedamos como amigos.-

-¿Herm, por qué haces esto?- me pregunta Harry.

-¿Qué cosa?-

-Casarte con el chico que no amas.-

-Harry.- digo suspirando.

-Es que no lo entiendo Hermione. Me has dicho varias veces que sigues enamorada de Ron.-

-Lo estoy, pero ya es demasiado tarde. Neville ha sido tan bueno conmigo.-

-Tienes que pensar en lo que tu quieres y no en lo que los demás, sino nunca podrás ser feliz. Pero bueno, tu piénsalo.

-No acapares a la novia Harry.- dice George que se acababa de situar atrás de Harry.

-No pude evitarlo.- contesta Harry. –Tu turno George.-

Harry se va, dejándome con George, alcanzo a ver que va a sentarse en donde esta Ron. George acapara mi atención y consigue distraerme un poco con sus graciosísimas bromas.

Al acabar la canción pido un descanso para tomar algo, y en ese momento sucede. Ron se acerca a mi y me pregunta si quiero bailar con el, le respondo que si, por dentro me moría de ganas.

Toma mi mano e inmediatamente siento las mariposas en el estómago que solo el podía provocar, después rodea mi cintura con su brazo. Casi había olvidado lo cómoda que me siento estando entre sus brazos. Olímpicamente resisto la tentación de recargar mi cabeza en su hombro, no es el momento ni el lugar adecuado. Por Merlín, ¿qué me pasa? Neville esta aquí, el y Harry me consolaron cuando Ron se fue, pero no me iba a casar con Harry ¿o si? ¡Estoy dudando! Me están temblando las piernas. Trato que no se note lo feliz que me pone volver estar tan cerca de Ron. Tengo que admitirlo, jamás pude olvidarlo. Estoy tan enamorada de el como el primer día. De hecho aún opino que todo se pudo solucionar. Siento como una magia nos rodea. ¿Lo sentirá el también? No veo a nadie que no sea el. En este momento solo existimos los dos.

-Disculpa Ron.- dice la voz de mi prometido.- ¿Me dejas bailar con mi futura esposa?-

-Claro.- dice Ron y le da mi mano a Neville.

Fuerzo una sonrisa, lamentaba mucho que me separaran de Ron. Tal vez debería de considerar mejor el asunto de casarme. Pero bueno faltan dos días para la boda. Vuelvo a escuchar las palabras e Harry: "Tienes que pensar en lo que tu quieres." Y si, yo quiero ser feliz y sabía perfectamente con quien estaba esa felicidad.