Siguientes víctimas

No podían parar de reír, y más al escuchar a la mediana de las Tendo gritándoles y amenazando con mil cosas distintas, hasta que se calmo, parece que se rindió.

Apenas terminaron con su cortada, Ranma y Akane se sonrieron, su plan había resultado, aunque para ser sinceros para Ranma ese castigo no fue nada, de seguro las cosas no cambiarían mucho al haber encerrado a Nabiki, ella se vengaria pero ellos estarían atentos. Era increíble aún no creía que pudieran burlar a la más lista y calculadora de los Tendo, era algo increíble y que no pasaba todos los días, por lo tanto lo disfrutarían.

-¿Cuánto tiempo la dejaremos ahí?.- Preguntó Akane, sacándolo de sus pensamientos.

-No estoy seguro, pero no será por mucho, lo que me preocupa es que pueda hacer algo cuando la saquemos de ahí, ¿Sacaste todo lo de valor como te dije, no?.

-Si, tranquilo, no hay nada más que libros viejos sin importancia y unas fotos con mis amigas y unas vacaciones.- Dijo recordando que tuvo que poner su habitación patas arriba para sacar todo lo que Nabiki pudiera usar en su contra.- ¿Pero no crees que ella pueda escapar por la ventana?.

-Nah, eso significa dinero de su bolsillo.

Ambos estaban en la sala, ella recostada en su hombro y él la abrazaba, recordando el acuerdo al cual habían llegado, primero quisieron probar lo que significaba ser una "pareja normal" y vaya si lo lograron, pero aun tenían a la espía de la casa.

Ella ya sospechaba por lo que nos los dejaba tranquilos, siempre los seguía, hasta que ellos se cansaron y idearon ese plan. Tuvieron que improvisar mucho, ya que Ranma se olvidó lo que tenía que hacer.

Pero un rayo azul atravesó sus cabezas, recordandoles que la castaña no era la única que siempre molestaba.

... También estaban sus padres...


Soun y Genma llegaron unas horas más tarde, encontrando la casa vacía, eso les pareció extraño, tendrían que estar sus hijos allí.

-Seguro salieron.- Murmuró Genma, quitandole importancia al asunto.

-Tal vez... aunque Nabiki no tiene permiso, debe estar en su habitación.

-¿Qué le parece una partida de Shogi amistosa?.- Sonrió el hombre del turbante.

-Como no.

Ambos fueron al salón, sacaron en tablero y las fichas para empezar a jugar.


-¿Lista?.- Preguntó Ranma, desde el piso de arriba, en susurró.

-Claro.- Le sonrió y antes de que Ranma tomará su posición, le dio un corto beso.


-Saotome no sea tramposo. - Gruño Soun al ver como Genma volteó el tablero en un descuido.

-Un Saotome jamás hace trampa.- Aclaró muy sereno.- Nosotros jamás engañamos.

-¡AHHHHH! .- Un grito de escucho en la planta de arriba, ambos señores dejaron lo que estaban haciendo y corrieron para encontrar a Akane tiritando de miedo, mirando a la puerta de su recamara.

-Hija, ¿Que pasó?.- Preguntó Soun preocupado por su hija.

-Hay... hay algo en mi habitación.- Susurró con mucho miedo, como si hubiera visto un muerto.

Ambos entraron, para después ser empujados al interior. Cayendo uno encima del otro.

-¡Saotome quitese!.- Pidió Soun, y Genma se levantó.

-¿Pero qué diablos...?.- No termino ya que de repente apareció su hijo.

-¡BUUH!.

Genma volvió a caer del miedo sobre el pobre señor Tendo que aun intentaba levantarse después de que el pesado cuerpo de su amigo le cayera encima.

-Adiós espalda.- Lloró boca abajo.

Seguida por la puerta cerrándose.

-Veo que también los engañaron, sólo que de una forma menos patética.- La voz de Nabiki llamó la atención de ambos hombres, encontrandola acostada en la cama de su hermana, leyendo una revista que encontró por ahí.- Ellos no van a abrirnos, ya lo intente.

-¡¿QUÉ?!.- Ambos se levantaron rápidamente para abrir la puerta, para encontrarla cerrada.

-¡Abran la puerta!.- Grito Genma, golpeandola.

-No Hasta que los tres prometan dejarnos en paz, estamos hartos de que se metan en nuestras vidas así.- Aclaró Ranma.

-¡Jovencitos, les juro que los castigaré si no abren la puerta en menos de 3 segundos.!.- Amenazó Soun, esperando que sirviera.

-Lo siento papá, pero Ranma tiene razón, diviértase.- Luego se escucho los pasos de ambos irse de allí.

-¡OIGAN, ABRAN LA PUERTA!- Gritaron a todo pulmón ambos.

-No gasten saliva, ellos no los escucharán, y no intenten salir por la ventana, esta completamente cerrada, incluso pusieron una trampa por si lograbamos salir de aquí.

Ambos señores se miraron las caras, asustados, no querían quedarse encerrados ahí , así que siguieron golpeado y tratando de llamar a sus hijos. Sin conseguir respuesta.

-Se ve que le hable al aire.- Comentó y cambio la página de la revista.

-¡DÉJENOS SALIR!.

-¿Me repite eso de que los Saotome no engañan?.-

-No se burle.


-Pero qué ruido hacen.- Se quejo Akane, cubriendo sus oídos.

-Ya es mucho, mejor salgamos.- Propuso Ranma, cosa que fue bien recibida por su ahora novia, y se fueron, dejando a esos tres encerrados.

Hola!, bueno, no tenía pensado hacer una segunda parte, pero me lo pidieron, y esta vez con los padres. Si quieren que haya un capítulo más, díganme a quien quieren y donde lo quieren, porque si los meto a todos allí dentro, pobre habitación xD. Esta parte fue más corta que la anterior, pero la hice un poco a las apuradas, así que no sé como habrá quedado.

Una cosa de un fic que publiqué llamado Feliz Día Mamá, en respuesta a una pregunta hecha por naomi-quintana44, yo soy de Argentina, por eso aún no era día de las madres cuando lo subí, y ya pronto será Halloween, así que díganme si quieren un One-Shot de eso. Lo que escribo es para ustedes, así que espero que les guste.

Bueno, nos vemos!.

Aika Emi.