Aquí la continuación.

Espero y les guste, Cualquier petición o idea para un capitulo sera bien recibida para que no tenga miedo o pena el expresar sus ideas.

Antes de irme y dejarlos leer les digo que contestare todas la preguntas al final. ahora sin más lean.


El 7 de Septiembre de 1959 fue un día muy importante en la mansión Black, amigos y familiares se habían reunido para tan importante ocasión, se podían escuchar charlas agradables y comentarios con respecto a los acontecimientos recientes.

"¡Ya es hora Señora Black! ¡Prepárese porque ya llego la hora!"

"Puedes hacerlo mi hermosa flor Iris"

"¡Todo esto es tu culpa! ¡Por tu culpa estoy así!" gritaba histérica Iris Black, mientras que apuntaba de forma acusadora a su marido con el dedo a la vez que soltaba un grito lleno de dolor. Orión Black, que estaba su lado, solo atino a darle tiernos besos en la frente y decirles palabras de consuelo, le dio su mano para que la apretara, cosa que lamento poco tiempo después ya que Iris la agarro con tanta fuerza que sus dedos empezaron a tornarse de un color morado.

"¡AHHH! ¡Juro por Merlín que cuando esto termine Orión, voy a cortar tu miembro por partes hasta hacerlos pedacitos para dártelos de comer! ¡Lo juro!" el grito adolorido y lleno de deseos de venganza de Iris Black- alguna vez Potter- resonó por toda la mansión Black, provocando que los hombres cercanos al perímetro de audición palidecieran y que Charlus Potter tuviera una sonrisa brillante en su rostro. ¡Oh! como había esperado para oír eso.

"Vamos cariño, no digas esas cosas" dijo el peligro tratando de no tartamudear, aunque con un poco de miedo.

La señora Black dio un grito de dolencia poco después de eso, al momento en que el sanador le decía que pujara.

¿Cómo fue llego a esto? ¿Cómo había llegado a esta situación? Se preguntaba ella recordando su vida.

El 2 de Agosto de 1933...

Esa fecha había sido lo primero que había venido a su cabeza en un instante. Era cierto. Todo había iniciado el 2 de Agosto de 1933, dos días después de su cumpleaños número cinco, sus amados tíos la habían considerado lo suficientemente mayor como para ir a los bailes del Ministerio de Magia. Ella había asistido con emoción y alegría. No había podido dejar sonreír todo el tiempo y en su felicidad no se dio cuenta de que un niño de cabellos negros y ojos grises no podía dejar de mirarla. Ese niño se había acercado a ella y su primo Charlus, con quien bailaba torpemente, y sin ninguna pena o vergüenza había declarado en medio del salón de baile que:

"Soy Orión Black y creo que eres la niña más bonita que he conocido y me gustas" dijo simplemente antes de voltear e irse a una pareja que, suponía Iris, eran sus padres "Padre, madre, cuando sea mayor me voy a casar con ella, espero que lo aprueben"

Volvió a decir como si no fuera la gran cosa, Iris por su parte se había puesto roja de la pena, que aumento cuando todos voltearon a verla, y deseo que la tierra se la tragase ahí mismo.

Después de ese día su mundo se puso patas para arriba.

Todos los días llegaban hermosos regalos a la mansión Potter, Iris Potter no los quería, ella no quería ningún novio, ella no se llevaba bien con los niños, solo con Charlus que era su mejor amigo, y ni siquiera conocía a Orión Black.

Lo más que conocía aun Black- a través de la opinión de Charlus- era que eran personas fanáticas y creídas de la pureza de sangre que estaba corría por sus venas, eran viciosos y malvados que odiaban a los Muggles e hijos de Muggles por razones de hace casi un siglo y que parecían que les habían metido un palo por el trasero. También sabía que eran crueles y capaces de matar solo por meterse en su camino o no estar de acuerdo con su opinión.

Ella claramente no quería pertenecer en una familia así.

Pero no importo cuanto tratase hacerle entender o decirle, Orión Black nunca se rindió, siempre volvía al día siguiente con nuevas esperanzas que incluso llegaron a que le pusiera apodos ridículos y extraños, que no repetirá, ya que él siempre se la pasaba diciéndole de esa manera e incluso ahora, que eran adultos, seguía haciéndolo.

Con los años los regalos se volvieron más ostentosos y extravagantes. Cuando Iris fue a Hogwarts, ella creyó que por fin la dejaría en paz cuando fue seleccionada a Gryffindor, ya que Charlus siempre le dijo que los Black no salen con Gryffindors debido a la rivalidad de las dos casas y algo con ser idiotas imprudentes, pero eso no importa, lo importante era que los Slytherins no salían con Gryffindors, eso era un hecho conocido desde hace siglos.

Así pues, por primera vez en su vida desde hace seis años, Iris se preparó para tener siete años, y tal vez más, de paz y calma.

Pero fue muy ilusa.

Ya que al primer día, cuando Iris salía del comedor para asistir a su primera clase, Orión Black había salido disparado detrás de ella gritando su nombre a todo pulmón y de manera frenética, causando asombro e incredulidad en los estudiantes y maestros por igual.

"Déjame guiarte por la escuela a tus clases, mi amada flor!"

Le pidió/grito antes de llegar a ella. Los maestros parecían peces fuera del agua al momento que sus bocas se abrían y cerraban ante su asombro, los alumnos parecían conmocionados, sobre todo Slytherin y su príncipe, un chico de apellido Riddle, si no se equivocaba, la veía de manera analítica como tratando de encontrar algo en ella. En ese momento supo que había algo mal en él.

Ella incluso llego a sospechar que Riddle había tenido participe en la muerte de esa niña de Ravenclaw llamada Myrtle Morseferth Loperbec.

Después de eso trato de evitar a Black, no quería nada que ver con Riddle, pero dicho chico solo se esforzaba más en tratar de estar a su lado, incluso se unió a un club llamado los caballeros de no sé qué con tal de impresionarla, pero según los rumores, fue creado por Riddle y otros miembros de la casa de las serpientes con el fin de manifestar la superioridad de la sangre y muchos decían que lo hacían a través de la violencia, cosa que le asqueo y se esforzó más para evitarlo, Orión al ver eso, dejo el club más importante de su casa por ella, claro que eso le conmovió, llego a pensar que tal vez podría darle una oportunidad... pero no.

Ya que en su segundo año en la escuela, ella había acepto uno hermoso ramo de flores de iris de su parte… eso fue un gran error… ya que al poco tiempo después se convirtió en un montón de serpientes y que salieran disparadas hacia su cara provocando que se tambaleará y cayera de sentó en un charco. Ese día le grito como nunca le había gritado a nadie, el trato de disculparse y explicar lo ocurrido.

Él había dicho que fue culpa de Walburga Black, su prima y algo.

Según él, su prima tenía un malévolo plan para "sepáralos" y así ella pudiera ser elegida como su prometida y ser la señora de la casa Black y poder a poyar a Tom Riddle con un plan. Que personalmente no le daba un buen presentimiento.

Iris se aseguró que Orión derramara sangre y sudor para poder conseguir su perdón, y no era que fuera sádica, no, solo quería mostrarle una lección.

Nunca le juegues una broma a Iris Potter. Si a Charlus nunca le perdono una broma ¿Por qué tenía que hacerlo con un acosador? Porque eso era Orión Black. Un acosador en letras mayúsculas; ACOSADOR.

Cuando fue su tercer año, Iris se vio obligada por uno de sus maestros favoritos a trabajar con Orión acomodando su salón de clases que después quedo sellado con ambos alumnos encerrados. No va decir que paso porque eso la ponía furiosa. Ella solo se limitara a decir que volvió a evitar a Black después de eso.

Con los años siguientes Iris vio que casi todo el castillo tenía una manía con ellos, Albus Dumbledore y Horace Slughorn sobre salían sobre todos los demás por ser los que siempre trataban de que pasaran tiempo juntos. Muchos decían que era la primera en ser acosada por una serpiente de Slytherin tan abiertamente antes, ya que normalmente son muy sutiles, Iris también en ese tiempo se dio cuenta que los amigos de la infancia de Orión empezaron a darle la espalda por estar enamorado de ella, no se le hacía justo que recibiera ese trato por los que siguió el consejo de su mejor amiga, Minerva McGonagall, y trato de conocerlo un poco más.

Poco después- para su sorpresa- se hicieron amigos.

Los años vinieron y se fueron como la estaciones, ella no supo cuándo, pero antes de darse cuenta ella ya estaba enamorada de Orión Black.

Y cuando Orión le pidió salir con él en una cita, ella no pudo negarse.

Solo bastaron unos años más antes de que se casaran. El 7 de Abril de 1950 fue un hermoso día de primavera y todas las flores florecían, su vestido de novia era de su madre y era elegante y clásico. La fiesta fue increíble y agradable.

Todo había sido maravilloso.

Pero ahora era doloroso, malditamente doloroso.

Es cierto que un año después de la boda Orión le había propuesto la idea de tener un hijo, no era que ella no quería tener una familia era solo que no se sentía lista para ese paso.

Tuvieron que pasar casi 7 años para sentirse lista, les había costado un poco pero todo había valido la pena cuando le dijeron que estaba embarazada el 20 de marzo de 1959.

Orión y Kreacher, un elfo domestico que le había regalado su suegro al volver de su luna de miel, eran los más emocionados por ello. La habían tratado como si fuera de cristal todo el tiempo, incluso su primo cuando se enteró la trato con más cuidado.

Iris pensó que las cosas no podían mejorar.

Entonces, poco después se anunció el embarazo de Dorea, lo cual era una bendición para la pareja mayor que no habían tenido hijos en todos sus años de casados. Iris estaba feliz que sus hijos podrían criarse juntos como amigos cuando se enteró, pero ahora...

"¡Ahhhh!" grito la pelinegra de nuevo. "Sáquenlo de una vez! Por Morgana!"

Ahora solo quería que sacaran a ese niño y ya. ¿Era mucho pedir?

"¡Solo un poco más señora Black! ¡Le veo la cabeza!"

"¡Puedes hacerlos Iris!"

"¡Tu cállate! ¡Que todo esto es tu culpa para empezar! ¡Tú maldita culpa!¡Denme mi varita ahora!"

"Pe-pero amor yo-…"

"¡Señora Black, no hay tiempo para charlas, puje!"

"¡AAAHHH!"

Buaaa Buaaa

Con ese último pujido nació. El heredero Black había nacido al fin.

"Felicidades señores Black, es un saludable varón!" dijo alegremente el sanador pasando al niño a los brazos de su madre. Saco un pergamino, su pluma y tinta y pregunto amablemente;

"¿Qué nombre le podrán? Si puedo saber por favor"

"Sirius, Sirius Orión Black" contesto la voz cansada de Iris.

Sirius Orión Black, nació el 7 de Septiembre de 1959 a las ocho de la noche en el número 12 de Grimmauld Place. Su madre, Iris Black, anteriormente Potter, no pudo ser más feliz al ver ese tierno rostro de bebé lleno grasa dormido en sus brazos, con su mano libre recorrió todo el cuerpo del infante hasta la punta de los dedos solo para ver qué tan perfecto era, era tan pequeño y se parecía tanto a su padre que Iris no podía sentirse más completa.

Orión por su parte se sentía frustrado, si quería un heredero pero también quería que se pareciera a su hermosa flor Iris, su hijo, Sirius, era una mini versión de él, desde la punta de sus cabellos hasta los dedos de los pies.

'Oh bueno, qué más da' pensó sonriendo al bebé cuando volteo sus ojitos hacia él 'Supongo que podemos seguir intentándolo hasta que algunos de nuestros hijos se parezcan a ella' con eso vio a su esposa,que se veía más hermosa que nunca, al momento que le sonreía a su recién nacido hijo para después darle esa sonrisa brillante que le había enamorado hace tanto tiempo atrás y aún continuaba haciéndolo.

Si, Orión sabía que era un hombre muy afortunado.

Y no por el momento no cambiaría nada.

"Ven Orión y carga a tu hijo" dijo la voz exhausta de Iris.

El jefe de la familia Black solo necesitaba eso para acercarse y sentarse a un lado la de cama.

Su familia era perfecta. No le cabía la menor duda.


Si Sirius fue un Gryffindor antes lo sera con doble razón esta vez. Él y Regulus serán niños de mamá para que no se sorprendan y Walburga volverá a parecer de nuevo.

Tom tenia planeado usar a Iris, pero como esta no estaba de acuerdo con él decidió ignorarla por el momento y utilizo su nombre para atraer a Orión Black a los caballeros de Walpurgis, pero como Orión dejo el club por ella se volvió su blanco.