Capítulo 2
La decisión que hará un cambio de vida radical
-como siempre Ann ¿sabes? Me muero de ganas por estar solos
-¿y ya terminaste con "ella"?- pregunta Ann recostándose en el pecho de Allan
-pues hoy me llamo y le invente una excusa pero cuando la vea voy a terminar con ella; te lo juro Ann y solo me tendrás solo para ti
-pero hazlo cuanto antes, ya te dije que no me gusta compartirte ¡yo te quiero solo para mi solita!
-de acuerdo- responde Allan acercándose a Ann y le da un beso muy cargado de pasión. Al ver esa escena Makoto estaba empuñando fuertemente su mano tratando de no llorar y Rei miraba con desprecio a Allan
-¡Vámonos Rei! ¡Ya vi cuanta tarea tiene Allan!- Makoto da la media vuelta y sale corriendo del lugar y Rei va detrás de su amiga volteando a ver como Allan no se había dado cuenta de que Makoto estaba ahí viéndolo. Mientras Makoto iba corriendo a la salida de la Universidad, un joven de cabello azul y ojos del mismo color iba saliendo de su auto hablando por teléfono
-Allan ¿Cómo que no vamos hacer el proyecto hoy? Recuérdate que tenemos solo 3 días para presentarlo… ¿Qué? ¡No me digas que te vas a ir con Ann!... de acuerdo pero si tengo que hablar contigo muy seriamente- el joven corta la llamada en ese instante ve como la castaña estaba corriendo desesperada logrando capturar su atención
-¡Makoto! ¡Mako-chan espérame!- Rei le gritaba a su amiga que no la escuchaba pero luego ve que de repente se detiene -¡Mako-chan! ¡Al fin te alcance!
-¡llévame lejos de aquí por favor Rei!- gritaba Makoto desesperada pero a lo lejos el chico que había platicado con Allan no dejaba de verla
-voy a llamar un taxi- Rei llama un taxi para irse de la Universidad. Luego de varios minutos Rei ayuda a Makoto a subirse al automóvil y se van del lugar
-¿Quién será ella?- pensaba el joven viendo que el taxi se alejaba de aquel lugar…
Mansión de la familia Hino
-¡aquí es! Entre por aquí por favor- Rei le daba la última indicación al taxista sin dejar de ver a Makoto que ya había dejado de llorar pero en todo el camino no había dicho ni una sola palabra; luego de pagarle al chofer del taxi ambas bajan del mismo y entran a la mansión de Rei -¡Familia ya vine!- grita la chica de los ojos amatista entrando junto con Makoto
-¡Niña Rei! ¿Estás bien?- llega corriendo Yuriko la nana de Rei –estaba tan preocupada por ti mi niña ¡pero mira como vienes!
-nana estoy bien, es solo que me moje un poco ¡no te preocupes!
-¡pero cámbiate esa ropa porque te va a dar una pulmonía! Y si la señora se entera que viniste así se va a enojar
-de acuerdo nana, Makoto y yo vamos hacer la tarea que tenemos; perdón nana pero ¿será que nos puedes subir dos té de manzanilla por favor?- Rei va con Makoto a su habitación –Mako-chan toma un baño yo te voy a dar un poco de ropa- Rei hace que la castaña entre a la ducha para tomar un baño y luego le da ropa para que se la pusiera –Makoto me estas preocupando, no has dicho ni una sola palabra desde que subimos en el taxi
-estoy bien Rei no te preocupes- Makoto al fin respondía pero en su mirada ya no había tristeza –a partir de hoy veras a una nueva Makoto porque hoy el amor… ¡ya es tema enterrado!
-no digas eso Makoto, tan solo tienes 16 años vas a ver que con el paso del tiempo vas a conocer otras personas y vas a conocer el amor de verdad además, Allan fue tan poco hombre para ti porque no te valoro y no se dio cuenta de la chica que tenía a su lado
-no Rei ¿De qué va a servir conocer más personas? ¿Mmmm? ¡Para que me enamore como una tonta! Y después me van a pagar de la peor manera ¡ya no! Mira lo que paso con Allan él fue mi primer amor y mira como me pagó ¡ya no Rei! Desde ahora ese tema ya está muerto para mí. Te prometo que nunca en mi vida me voy a enamorar
-Makoto ¡cálmate! Eso lo estás diciendo ahora porque tienes el corazón herido pero después…
-¡después nada Rei! Ya no voy a ser la misma tonta y esa es mi última palabra
-de acuerdo Makoto no te preocupes, ya sabes que cuentas con todo mi apoyo- Rei se acerca a su amiga y le da un fuerte abrazo en señal de solidaridad
-¡gracias Rei! Por todo tu apoyo
-para eso están las amigas...
