Resumen: Violeta aprendió que Castiel no era el chico insensible y jugador que todos piensan. ¿Él podrá ver en Violeta algo más que la chica tímida encerrada en su propio mundo de dibujo?

-No, Violeta. No he visto tu libreta — Dijo Sucrette.

Ya llevaba mucho tiempo buscándola, empezó a perder las esperanzas, y para el colmo la hora del almuerzo se estaba terminando. Todo ese tiempo desperdiciado, todos esos paisajes que había construido con tal esfuerzo, simplemente habían desaparecido. Suspiró decepcionada.

— Tal vez, si le preguntas a Lysandro… a veces la pierde y la encuentra en la dirección. A lo mejor alguien la encontró y la llevó con Nathaniel, ¿por qué no le preguntas? — Contestó Rosayla

Violeta se alegró y agradeciéndole a sus compañeras, corrió hacia la dirección. Patinó al ver Lysandro dirigirse hacia Nathaniel, quien estaba a la puerta de un salón anotando cosas.

— ¡Que tal, señorita! — Saludó Lysandro.

— Hola Lysandro. ¿cómo estás?

— Muy bien, … este—

— Soy Violeta. — Contestó amablemente.

— Lo siento, es que a veces se me olvidan los nombres.

— Y las libretas. No te preocupes, también me pasó lo mismo, pero a mí se me olvida donde estoy.

— Ahora entiendo. No pasa nada. El conserje siempre encuentra cosas y las devuelve con Nathaniel.

— Uff, que bueno. No sé lo que haría si la perdiera. O peor, que alguien la leyera. — Contestó aliviada Violeta, quizá era la primera vez que hablaba con Lysandro por tanto tiempo. Siempre lamentó no ser de esas personas que iniciara una conversación tan fácilmente como Sucrette o Alexy.

— Lo sé. — contestó su compañero. Violeta empezó a sentirse nerviosa, se estaba quedando sin ideas para conversar, pero Lysandro continuó — ¿Cómo es tu libreta?.

— Este… — De nuevo estaba aliviada.— Más bien, es grande y verde. Es de dibujo. ¿y la tuya?

— Pequeña, bastante desgastada. Me parece que es una combinación de blanco y negro. — A violeta le pareció gracioso que Lysandro diera suposiciones sobre su libreta, como si olvidara siquiera cómo es. — Ahora que lo dices, recuerdo que Castiel había encontrado una libreta similar. ¿por qué no le preguntas?

"¡No! ¡Él no!", dijo Violeta. Se disculpó con Lysandro y corrió a toda velocidad por toda la escuela. Buscó en los salones, al fondo de los lockers, en el patio. Nada. Derrotada, se dirigió al jardín, hacia el mismo árbol donde se refugiaba.

— Te vas a desmayar si corres así. — Dijo una voz familiar.

— ¡Castiel! — contestó aliviada.

— ¿Que? ¿piensas declarárteme? — Sonrió Castiel, Violeta se sonrojó.

— N…no. Este… yo… — Se estaba quedando sin aliento. El calor de su cuerpo empezó a subir hacia su cabeza, probablemente ya había visto lo que había dentro de su cuaderno. — Lysandro me dijo que encontraste mi libreta.

— Ah, si. La dejaste aquí el otro día. Toma. — Castiel le devolvió su preciado artefacto. Ella temía que se burlara del contenido que contenía, y el hecho de preguntarle si había visto su parte más íntima le provocaba pavor. Solo le pudo agradecer tímidamente. El timbre sonó y ella se estaba retirando.

— Por cierto, eres muy buena dibujando. No sabía que te gustaba "Winged Skull", te salió muy bien el cráneo. — Dijo el chico, mientras tiraba la colilla de su cigarro.

— Gracias. Me relaja bastante, sobre todo cuando hago mis paisajes. — Sonrió Violeta mirando hacia su libreta.

— Y el de "Stars for Nightmares" se parece mucho al original. — Continuó el chico.

— De hecho, yo lo hice. Me basé en el de "Winged Skull" para crearlo. — Violeta contestó orgullosa. Quizá era la primera vez que lo hacía desde que se lo había enseñado a Melody y a Kim.

— ¿en serio? ¿lo hiciste para Debrah? — El chico estaba sorprendido.

— Si, me lo pidió de favor. Qué bueno que te gusta. — Sonrió. Castiel notó un brillo inusual en la chica que la hizo atractiva. Le costó algo de trabajo disimularlo.

— Oye, sobre el proyecto…¿te parece bien si lo hacemos en las tardes en el aula A? Ahí no hay nadie y podemos adelantar lo más que podamos. — Preguntó su compañera, temiendo caer en otro silencio incómodo como con Lysandro.

— Bien. — Contestó Castiel, le agradó que ella propusiera amablemente, las demás simplemente le hubiesen impuesto el lugar y la hora. — Entonces nos vemos al terminar de clases,

— De acuerdo. Nos vemos entonces. — Violeta salió corriendo hacia los salones. Castiel la observó alejarse.

"Al parecer reunirme con ella no será tan aburrido como pensaba..."