Capítulo 1
Por alguna razón no era capaz de abrir los ojos, pero no me importaba en absoluto. Una extraña sensación de comodidad recorría mi cuerpo y una calidez que no había vivido nunca me rodeaba de forma similar al protector abrazo de una madre a su hijo. ¿A quien le importaba no poder abrir los ojos si se tenia en cuenta aquel conjunto de nuevas y agradables sensaciones que como esclavo nunca antes había podido disfrutar? Sin embargo mi aún intoxicada mente empezó a despejarse y un pensamiento comenzó a formarse. En un principio me costo darle sentido, pero igual que mis extremidades recuperaban su control, de forma lenta pero imparable aquella idea tomaba fuerza. Yo era un esclavo. Lo había sido desde que tenia memoria. En todo ese tiempo nunca había experimentado nada similar. El día anterior me habían comprado. Eso significaba que por primera vez tenia un amo al que servir. Al recordar esto último finalmente conseguí la fuerza de voluntad necesaria para abrir del todo los ojos e intentar levantarme.
Cuando se me paso el mareo de los primeros instantes me fije en mi nuevo atuendo. Una túnica verde oliva. Después de tantos años llevando unos harapos mal olientes aquella túnica resultaba la prenda más reconfortante que podía imaginar, quizás demasiado corta para mi gusto pues apenas me llegaba a las rodillas, pero incluso así experimente una agradable sensación en mi interior y sonreí, cómo hacían los esclavistas cuando cerraban un buen trato.
Lo siguiente que hice fue observar la habitación donde me encontraba. Era más grande que el lugar donde había vivido hacinado con otros muchos esclavos durante 13 años, según el cartel con mi información que me colocaban todos los días en el cuello. Tenia pocos muebles, pero aunque únicamente hubiese tenido una silla ya habría sido más de lo que esperaba. Detrás de mi se encontraba la cama en la que había despertado. Resultaba ser bastante grande, pensé que quizás hubiese de compartirla con gente del servicio u otros esclavos.
Encima de un taburete encontré útiles de limpieza y me acorde de cuan equivocado estaba respecto a los motivos del que supuse era mi amo. No sabia exactamente cuanto tiempo tardarían en comprobar si ya había despertado, pero decidí que quería causar una buena impresión y comencé a limpiar el mobiliario del pasillo, tal y como me habían enseñado toda la vida, para poder servir de forma eficiente a quien me adquiriese.
A los pocos minutos me encontraba ya tan enfrascado en mi tarea que no note la presencia que se situaba detrás de mi y se acercaba de forma sigilosa hasta mi posición. Cuando estuvo lo suficientemente cerca me rodeo con un brazo por la cintura mientras el otro lo coloco encima de mi entrepierna. Me dio un beso en el cuello y me susurro al oído.
-¿Sabes? Este no es el trabajo para el que te compre, pero la verdad es que después de observarte he pensado que no sólo no son incompatibles, sino que creo que ayudara a crear situaciones perfectas para que desarrolles tu auténtico cometido. Pero ahora no es momento ni de una cosa ni de otra.
Después de decir aquello me libero de su abrazo y se presento.
-Soy Jackson Frost, pero prefiero que me llames Jack. Pertenezco a la casa de Los Guardianes. Tengo 17 años y como creo que ya supones soy tu nuevo dueño. Ahora quiero saber cosas acerca de ti.
Aún seguía en shock por lo que acababa de pasar hacia menos de un segundo, y ahí fue donde entro en juego el adoctrinamiento al que había estado sometido tantos años. Nos habían hecho comprender de todas las maneras posibles que si el amo ordena el esclavo obedece, si el amo pregunta se responde. Debido a esto las palabras salieron de mi boca con cierta fluidez teniendo en cuenta la situación, - Me llamo Hipo y tengo 15 años... creo.
- Bueno, no es mucha información, pero supongo que ya nos iremos conociendo. Ahora vuelve a tus aposentos y descansa hasta que alguien del servicio llegue y se encargue de darte una vuelta por el palacio.
Dicho esto se quedo callado y no hizo nada más excepto mirarme de una forma extraña, como si estuviese planeando hacer algo conmigo en un futuro. Ya no fue necesario que actuase el adoctrinamiento para que me marchase por el corredor de retorno a mi alcoba, pues la necesidad de quedarme asolas para poder interpretar y ordenar en mi mente todo lo que acababa de acontecer me impulso a ello. Durante la primera parte del recorrido notaba su mirada fija en mi nuca. Pero de haberme girado habría descubierto que no era precisamente mi nunca lo que estaba observando fijamente mientras se mordía la comisura inferior del labio.
Bueno chicos, este es el prólogo más el primer capítulo, espero que os haya gustado y que dejéis un comentario sobre si os ha gustado o que cosas hay que mejorar y eso. Buenas noches que Estoy subiendo esto a las 3 de la mañana XD
