Sailor Moon y sus personajes, pertenecen a la genial Naoko Takeuchi.

Aquí va el segundo cap….

¡Espero que les guste!

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CAPÍTULO 2

"CONFÍA EN MÍ"

Él fue su guía; mientras tanto, ella observaba el lugar con desconfianza.

"Bueno, ésta será tu habitación".

La miraba sonriente. Sin duda, él tenía muchas más esperanzas que ella de salir bien de todo esto.

"Y no lo olvides, cualquier cosa que necesites, no dudes en buscarme... sólo pregunta por el doctor Seiya Kou y ahí estaré".

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Una vez que estuvo sola, pudo al fin descargar todo lo que había contenido durante esos días en el hospital; fue dejándose caer lentamente sobre sus rodillas y lloró, pero no fue un llanto desesperado, si no, uno amargo, triste, sabiendo que ya era inevitable... lo había perdido todo. Recordó cómo llegó una de sus vecinas hasta su habitación del hospital y ni siquiera se había tomado la molestia de preguntarle cómo se sentía, si no, que como un agorero que trae malas noticias, le había dejado un sobre en el que se le informaba del desalojo de su casa y que todas sus cosas habían sido embargadas. De pronto, comenzó a pensar en su familia. Las imágenes de lo que había sucedido comenzaron a pasar por su mente como una película y aún cuando le hacían daño, ella prefería no olvidar, porque ése era su castigo.

Lo primero que recordó fue su vida en familia. Sus padres no fueron lo que se puede decir 'padres perfectos', pero siempre hicieron todo para que nada le faltara, aún en los últimos tiempos en que hubo más escasez que de costumbre. También se le vino a la mente su hermano… "Sammy…" Así le decía de cariño, él era su vida, siempre lo protegió, lo cuidó y lo quiso mucho, nunca se imaginó siquiera que pudiera llegar a causarle algún daño.

Luego, se vio asimisma, tan orgullosa, tan obstinada y tan rebelde… a ella le afectó mucho más que al resto el hecho de que comenzara a faltar el dinero en casa. Siempre había tenido lo que había querido, pero empezó a palpar la escasez; además, no ayudó de mucho las amistades que ella mantenía, quienes influyeron demasiado en su conducta, aquella que la había llevado a la estupidez de escapar…

"¡Ustedes no pueden prohibirme nada ¡ yo haré lo que se me dé la gana!"

"Serena, acaso no entiendes que lo hacemos por tu bien, ésos amigos tuyos no son una buena influencia para ti…" Su madre siempre trató de conciliar las cosas, tratar de hacerla entender, pero…

"Ellos son mis amigos y ¡no tengo que darles explicaciones, iré a esa fiesta aunque me digan lo contrario" Los desafiaba, aún sabiendo que era menor de edad y que podrían retenerla.

"Tú no sales de esta casa, y ¡ahora mismo te vas a tu cuarto!" A su padre se le había agotado la poca paciencia que tenía.

"Pues mira como te obedezco…" Y sin darles tiempo a reaccionar, salió corriendo hacia la calle, donde ya la estaba esperando uno de sus 'amigos' en una moto.

"¡Serena, vuelve aquí!" Sus padres intentaron alcanzarla, pero fue inútil, mientras que su hermano la miraba desde una ventana del segundo piso con ojos tristes, sin entender su conducta…

Cerró sus ojos con fuerza, como si quisiera borrar esa escena de su mente, pero sabía que no podía, que ella así lo había hecho y que la estupidez que cometió esa noche, al escaparse, había llevado a la muerte a su propia familia…

La noche de la fiesta no volvió a su casa. Todos habían bebido demasiado y aunque quisieran irse, apenas y podían levantarse. Ella no era la excepción, pero sentía que aún le quedaban algunas fuerzas, así que trató de levantarse y después de estar segura de que no se caería, caminó hasta la puerta con la intención de irse a su casa, pero fue interceptada por uno de sus amigos, el que la había llevado a la fiesta y por el que se sentía muy atraída.

"¿Vas a irte tan pronto? Había pensado en que podríamos dar un paseo…" Su estado no era tan deplorable como el resto, así que lo miró decidida…

"Por qué no…"

Resultado: El paseo duró más de tres días, nunca se comunicó con su casa y sus padres, quienes al comienzo estaban sumamente enojados, ahora estaban más preocupados que nunca. A partir de ahí comenzó la cuenta regresiva.

Era la noche del tercer día. Sus padres ya habían ido a buscarla a todos los lugares en que pudiera estar, pero su frustración iba en aumento al ver que su hija no aparecía y nadie sabía de su paradero. Al segundo día habían decidido dar cuenta a la policía, pero no tuvieron la acogida que esperaban, ya que al explicar los motivos que llevaron a Serena a huir, ellos asumieron que se trataba de la típica conducta de una chica rebelde y que pronto regresaría. Pero, al llegar el tercer día, al atardecer, sin saber nada de ella, la desesperación ya era mucha, así que resolvieron salir nuevamente a buscarla en el auto, pero esta vez irían mucho más lejos. Sammy también estaba preocupado, por lo que insistió bastante y lo dejaron ir.

Serena lloró con más fuerza al saber lo que venía. Su familia salió esa tarde a buscarla. Era una tarde muy fría, era seguro que llovería, y así fue, al poco rato de que hubieran salido comenzó una fuerte lluvia que apenas permitía la visibilidad a través del parabrisas. Anocheció pronto y fracasaron en su búsqueda, por lo que regresaban a casa totalmente decepcionados, no entendían lo que le pasaba a su hija, por lo que se inició una discusión entre sus padres, mientras Sammy trataba de calmarlos. La lluvia era muy intensa y el camino estaba tan resbaladizo, que en una curva, Kenji Tsukino perdió el control del volante, impactando de frente a un camión que pasaba a esa hora por la otra vía. Así fue como sus padres y su hermano perdieron la vida.

Recordó que llegó muy tarde la noche de ese mismo día, le extrañó ver patrullas y vecinos fuera de su casa, por lo que presintiendo algo malo, corrió hasta ellos.

"Ellos murieron"

Las palabras del policía quedaron tan grabadas en su cabeza que aún sentía como si se las estuviera diciendo.

"Fue mi culpa ¡mi culpa!"

Nadie la miró compasivo, ya que sabían que su familia había perdido la vida por ir en su busca, así que asumió toda la responsabilidad hasta el día de hoy…

"Ya no más…"

Se sintió ahogada en esa habitación, por lo que salió corriendo hacia cualquier dirección, la idea sólo era acabar con todo…

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Caminando por uno de los pasillos exteriores de la clínica (n/a: no es la típica clínica, imagínense mejor un centro de rehabilitación con comodidades para cada paciente y amplios jardines), pensaba en cómo había transcurrido su día. En la mañana había dado instrucciones de que tuvieran una habitación preparada para la llegada de una nueva paciente y al mediodía se había dirigido al hospital a buscarla. Estaba muy seguro de que podría ayudarla, ya que la adicción que ella tenía no era tan grave como la de otros en su clínica. Sonrió, mientras recordaba la terquedad de la rubia al negarse constantemente a acompañarlo, aún cuando sabía que era su única posibilidad. Se preguntó qué podría haberle pasado para que ella llegara a ese punto; pensaba así, cuando de pronto la vio y no en las mejores condiciones…

Serena corría sin saber a dónde ir, estaba completamente desorientada, por lo que él asumió que se trataba de un nuevo ataque de nervios, así que sin pensar más, corrió tras ella. No era fácil seguirla, ya que le llevaba más distancia y el recinto era grande, pero tenía que alcanzarla. Casi lo consigue, cuando vio con ojos aterrados como ella subía por unas escaleras de emergencia y se paraba sobre un barandal en el segundo piso.

"Ya no más, ya no más, ya no más…"

Era lo único que repetía en su mente, mientras se aferraba a uno de los fierros y miraba hacia el piso…

El doctor se acercó despacio, sabía que cualquier movimiento brusco podría causar una desgracia.

Ella respiraba agitadamente y su cuerpo temblaba, sus nervios habían colapsado una vez más, pero esta vez haría lo que debió haber hecho hace tiempo. De pronto sintió un ruido a su derecha y fue cuando lo vio. Él se detuvo al instante y la miró como si nada grave pasara, pero sus ojos reflejaban que no era así.

"¡Váyase, quiero estar sola!"

"Está bien… me iré, pero primero baja de ahí".

"No, no quiero ¡váyase!"

Seiya comprendió que no daría ningún resultado seguir insistiendo, así que intentó otra cosa, lo único que debía hacer era evitar que se arrojara.

"¿Al menos, puedo saber por qué estás así ¿Por qué no me dejas ayudarte, tal vez yo pueda hacer algo…"

"No, nadie puede ayudarme, yo tengo la culpa…"

"Todo tiene solución, yo puedo ayudarte, sólo tienes que confiar en mí".

"No, esto no tiene solución, yo…" Él la interrumpió; trató de darle seguridad, por lo que su tono de voz se hizo más fuerte y seguro.

"Sé que yo sí puedo ayudarte... sólo dame la oportunidad de demostrártelo".

Serena lo miraba y veía una vez más a ese doctor hablándole con tanta seguridad, como si todo tuviera una solución. Él percibió que sus palabras estaban teniendo un ligero efecto en ella, así que siguió.

"Todo tiene una solución, no tiene por qué terminar así, sólo dame una oportunidad, una sola y te demostraré que tengo razón, que sí puedo ayudarte".

Podía sentir tanta seguridad en su voz, aquella que ella había perdido hace tiempo…

"No dudes de mí, por favor, sólo confía en mí…"

"Sus ojos…" ella parecía hablar sin sentido, pero decía lo que estaba pensando "…se ven tan seguros, pero…"

Él la miró con ternura, sabía que sus palabras estaban surtiendo efecto, así que suavizó su voz.

"Yo no miento, sé que podré ayudarte, sólo toma mi mano y baja de ahí ¿si?"

"Por qué me ayuda… yo no le importo a nadie, estoy sola…"

Seiya se sintió conmovido por la profunda tristeza que mostraban sus palabras y en ese momento hubiera querido acercarse y abrazarla, pero sólo pudo decirle las palabras que sintió en ese instante.

"Claro que no, ya no estás sola, yo estoy aquí, Serena… yo estoy aquí…"

Escuchó su nombre nuevamente de la boca de ese desconocido y sintió unas inmensas ganas de llorar. Era la segunda vez que la llamaba así y el único que se había interesado en ella durante esos días en que estuvo en el hospital y ahora, le ofrecía una seguridad que ya había olvidado; no sabía por qué, pero sentía que sí podía confiar en aquel hombre que le estaba tendiendo la mano para que bajara, así que se movió un poco para alcanzarlo, pero su cuerpo aún no le respondía bien y su pie resbaló, haciéndola perder el equilibrio…

"¡NOOOO!"

No supo cómo pasó todo, pero recién pudo tomar conciencia cuando se encontró estrechando con todas sus fuerzas a esa chica.

"Ya… todo está bien ahora…"

Serena lloraba, mientras él la sostenía entre sus brazos, se sentía muy deprimida, pero a la vez, sumamente conmovida de que alguien se interesara de esa forma en ella…

No sabía exactamente cuánto podría ayudar a esa chica, pero de algo estaba seguro y es de que intentaría por todos los medios sacarla de esa depresión en la que se encontraba, ya que esa joven le recordaba a alguien muy querido para él y a quien, en el pasado, no había podido ayudar…

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¡Hola!

En verdad estoy muy agradecida de todas aquellas personas que se dieron su tiempo para escribir un review, me puse muy contenta al leer cada opinión, en serio, ¡muchas gracias!

Del fic: Espero que este segundo capítulo les haya gustado y creo que ya saben quién es mi personaje preferido… quizás alguna esperaba que el doctor fuera Darien, pero al imaginar la historia no pude pensar en otro que no fuera Seiya… como ya dije, en un UA cualquier cosa puede pasar…

Reviews: (los responderé aquí, pero si esto no está bien, por favor háganmelo saber ¿si?)

Sayurita: Muchas gracias por tus palabras, no sabes lo contenta que me puse con ¡mi primer review! Espero te haya gustado este capítulo. Respecto a lo de la otra historia, sí, yo soy la autora. Me sorprendí y me alegré de que alguien opinara así de ese otro fic. Aún no lo termino, pero espero retomarlo.

Serenity Kou: Cuando leí tu review no lo podía creer, en serio ¡muchas gracias, en verdad es un gran apoyo para mí. Respecto al fic, cumplí tu deseo, es Seiya, aunque por los reviews que dejo en tus fics quizás ya lo sospechabas. Espero que te haya gustado este segundo capítulo.

Vicky kou: Gracias por tu bienvenida y tus palabras de apoyo, cada una de ellas significa mucho para mí. Espero que tanto mi personaje preferido como este segundo capítulo te hayan gustado…

Pandora no Rea: Te agradezco por decir que seguirás leyendo y también por los cumplidos, aunque déjame decirte que a mí también me gusta como escribes. ¡Ojalá te haya gustado este capítulo!

mirinlucero chiba: Sí, es uno de los temas y trataré de no salirme del contexto, aunque también habrá otras situaciones que complementarán la historia. Espero te haya gustado este segundo cap. ¡Gracias por tu review!

aracne: Ojalá este segundo capítulo haya aclarado un poco más tus dudas, ya que muestra la causa del por qué Serena se siente tan culpable. ¡Espero te haya gustado!

dianazul: No, como ya puedes ver, no es Darien y la otra pregunta queda respondida en el mismo cap. También quería decir que Serena no había intentado suicidarse antes, ya que ella prefería seguir viviendo con la culpa. Ojalá haya sido de tu agrado y creo que salió un poquito más largo que el otro. ¡Gracias por tu review!

Nuevamente, ¡GRACIAS!

Me gustaría saber qué opinan de este segundo capítulo…

Danyseren