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Colección Limitada

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En la sala de espera del hospital estaba sentado Izuku con su uniforme de la escuela. Aizawa sensei le había pedido que lo acompañara a recoger a Eri y allí estaba ella, sentada a su lado tan nerviosa como él, y esa apreciación viniendo de alguien cuyos nervios suelen estar a flor de piel decía bastante del estado de la niña.

Afortunadamente, a última hora, a Izuku se le había ocurrido pasar por su casa para poder recoger algo y con eso hacerle un regalo. Aizawa sensei no había considerado pertinente desviarse del camino, pero al final había accedido. Fue una buena decisión, pues la había tranquilizado un poco. Pero solo un poco, después de todo hoy conocería a su tutor legal así que su miedo no era para menos.

─A-Aizawa sensei es un gran héroe, ¿sabes? ─se aclaró la garganta y le dedicó una sonrisa tranquilizadora antes de continuar─. S-sí, uno muy fuerte. Él podrá protegerte mejor que nadie. Mejor que yo─ dijo esto último en un susurro.

La niña se lo quedó mirando y luego dio un pequeño asentimiento. Confiaba en él, confiaba en su palabra, pero no parecía menos intranquila.

Eri era demasiado pequeña para las sillas de la sala de espera, sus piernas colgaban y sus pies se balanceaban con rigidez mientras que sobre su regazo, sus manitas agarraban con fuerza la tela del vestido. Era un alivio verla con ropa normal y no con esa suerte de bata desgastada con la que siempre la había visto.

Tenía puesto un vestido amarillo que le había regalado Nejire sempai y para protegerla del frío tenía una cazadora de un azul marino con diseños en rojo, blanco y amarillo que lo hacían claramente un producto de mercancía original de All Might. Era de una colección especial limitada y se sabía porque en la capucha llevaba las características puntas que asemejan el estilo de peinado del Héroe Número Uno. En Eri lucían como orejas de conejo y resultaba absolutamente adorable.

Hasta ese momento el muchacho se había avergonzado un poco por haber guardado ropa de cuando era pequeño -«¡Pero es que era de una colección limitada de All Might!», gritaba su nerd interior-, ahora, sin embargo, estaba feliz y se sentía algo orgulloso porque Eri no se había sacado la cazadora de encima desde que Izuku le había dicho que le había pertenecido a él cuando había sido chico. Incluso si la combinación con el vestido era extraña, el conjunto en su totalidad no quedaba menos tierno.

Izuku había decidido que la próxima vez le traería algunas de sus viejas pijamas de All Might que para eso tenía un montón y si era para hacer feliz a una niña que había sufrido mucho, no le importaría descompletar su colección.

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