Por un momento Violet no puede creer lo que escucha. Al verla que no está digitando nada, repite su dictado: "Violet Evergarden, ¿te casarías conmigo?". Ella lo mira desconcertada. Él le dice: "Mi madre me ha pedido que me case contigo, como su última voluntad". Ella le responde: "¿Por qué su madre le ha pedido algo como esto?". Él le responde con franqueza: "Quiere que tenga una familia antes de que ella muera". De inmediato, ella le dice: "¿Por qué debo ser yo con quien haga esa familia?". Él le mira fijamente, suspira y le dice: "No lo sé. Pregúntale a ella". Ella se pone de pie y le dice: "Entiendo". Ella se disculpa y se prepara para irse. Él la detiene, diciéndole: "No hemos terminado de hablar". Ella le dice: "Lo sé, pero para seguir esta conversación necesito la respuesta de su madre". Él le dice: "No debes molestarla con esas cosas. Te lo diré". Ella lo mira con atención. Él se rasca la cabeza y le dice con resignación: "Según ella, tú eres la única mujer que entiende mi mundo". Ella analiza su respuesta. Ella conoce mejor que nadie su mal carácter; y dado que ha estado en la milicia, entiende por completo sus obligaciones laborales. Además, ha visitado con regularidad su casa y está al tanto de sus relaciones con su familia. Aunque el argumento de la señora Bougainvillea es razonable, hay algo en la mirada de Dietfried que la hace dudar. Ella lo mira fijamente y le pregunta: "¿Podría tomar como esposa a la persona que culpa por la muerte de su hermano?". Él abre los ojos con sorpresa. Definitivamente es como su madre le dijo, cuando le pidió que se casara con Violet. Ella es una mujer valiente. No le tiene miedo a nada. Ella será capaz de luchar contra tu terquedad y hará que sigas adelante. Él mira hacia otro lado y le dice: "No te odio. Después de que me salvaste en el tren, entendí que perdiste tus brazos, salvando a mi hermano; y que todo este tiempo, te has torturado por no haber podido hecho más. En el fondo, te culpaba a ti, por mi propia frustración. Si yo me hubiera inscrito en la armada tal como lo deseaba mi padre; y no en la marina, Gilbert posiblemente hubiera estado vivo". Ella lo escucha con atención. Ambos comparten ese sentimiento de culpa. Ya tienen algo más en común. Si bien, eso la deja más tranquila, aún le quedan unas dudas. Al cabo de un rato, ella le pregunta: "¿Qué obligaciones ha contemplado que asuma como esposa?". Él le responde de inmediato con una mirada gélida: "Solo tres deberes: 1) acompañarme a eventos sociales; 2) serme completamente leal; y 3) dar a luz a nuevos Bougainvillea". Ella le responde: "¿Qué obligaciones ha contemplado asumir como esposo?". Él le dice: "Las tres que tú definas". Ella le dice: "Entiendo". Él le pregunta tras un buen rato de silencio: "¿Qué respuesta me darás? ¿Te casarás conmigo si o no?". Ella le dice sin titubear: "No puedo responder ahora. Por favor deme tres días. Para que el acuerdo sea justo, necesito encontrar las tres obligaciones que le solicitaré". Él se pone de pie y le dice: "De acuerdo". Ellos caminan de vuelta hasta la oficina. Violet recoge sus cosas. Él la acompaña hasta la puerta y le dice: "Te buscaré en tres días".