EL PROFETA

—El periódico más vendido del mundo mágico—

CARTA AL DIRECTOR

Réplica al artículo "Reforma educativa e interdisciplinaridad de Harry Potter"


SEVERUS SNAPE

6 DIC. 2003, 9:00


Estimado director:

Leo con fascinación el artículo del señor Potter, publicado en su número del día 4 de diciembre de 2.003 bajo el título "Reforma educativa e interdisciplinaridad" (Una palabra de más de cuatro sílabas, asombroso). En este sentido, debo decirle que me resulta sorprendente que un periódico de esta categoría publique un artículo de semejante simpleza. No obstante lo anterior, y sin perjuicio del contenido de dicho artículo al que luego me referiré, es imperativo realizar una serie de aclaraciones y precisiones respecto a determinadas menciones que me afectan personalmente.

1. Debo recordarle al señor Potter que el art. 1 de la Guía breve para la cita y referencia de obras de otros autores indica que, siempre y en todo caso, cuando se utilice una cita o referencia de otro autor, deberá ir entrecomillada y deberá hacerse la correspondiente anotación donde conste el título del libro, la página y, por supuesto, el nombre de autor, a los efectos de dar los créditos correspondientes. .

Me refiero, evidentemente, a la frase resaltada en el artículo: "la mediocridad es el recurso de los débiles", que, por cierto, resulta muy oportuna a nuestros efectos, y que forma parte de mi obra "Recursos avanzados en Pociones para magos y brujas jóvenes."

Vista la autoridad moral desde la que escribe el señor Potter en su artículo, sería de agradecer algo más de rigor en la utilización de material que no le pertenece.

2. La denuncia ante la editorial, en relación a las evidentes y flagrantes deficiencias de los manuales de Pociones, jamás existió. En realidad, fue una amable y respetuosa conversación con el entonces director de la editorial, John Travers, mientras fui Profesor de Pociones en Hogwarts. Expusimos nuestros argumentos y resultó ser una persona poco sensible a la persuasión.

En cuanto al contenido del propio artículo. No es que me extrañe que el señor Potter abandere una causa perdida que, aparentemente, es buena y noble para la sociedad mágica. Es adicto a la atención. Lo verdaderamente sorprendente es el discurso del artículo, propio de una mentalidad nefelibata (1) y sabelotodo, muy poco acorde con la personalidad del articulista, que tiende, según mi limitada experiencia, a la queja perpetua sin argumento. Quizás el señor Potter tenga alguna apropiación intelectual más que confesar. Señorita Granger, no tiene por qué esconderse.

Desde luego, la cuestión de la reforma educativa es tan extensa que su explicación en un artículo deviene en una misión casi inefable (2). Aun así, compartiendo en general la conclusión de que la ley de la reforma educativa es un engendro zafio producido por las mentes más ineptas y corruptas del Ministerio durante algún tipo de borrachera colectiva, debo apuntar que el texto del —hagamos el esfuerzo de creérnoslo— señor Potter está plagado de obviedades y de muy pocas soluciones. Cualquier otra cosa habría sido un rasgo de agibílibus (3) y, en tal caso, alguien en el mundo mágico habría muerto de la impresión.

1. El señor Potter habla, erróneamente, de paradojas —referido a una idea extraña y/o contradicción aparente— cuando lo que realmente quiere decir es que es deshonesto que una comisión política decida las materias a impartir a los estudiantes. No hay nada más natural y coherente que el intento por parte de un poder político de ejercer un férreo control sobre la educación y sus futuros votantes. Lo que sí es paradójico es que el señor Potter hable de "amiguismos" y "enchufismo". O como a mí me gusta llamarlo: tráfico de influencias.

Dicho lo cual, nada nuevo aporta. La solución que propone es "contar con los mejores profesionales en la materia", pero no da explicaciones sobre cómo se elegirían tales profesionales ni cuáles han sido las propuestas realizadas desde Hogwarts. Quizás es que la verdadera intención del articulista es sustituir unos rebuznos por otros, con la única diferencia de que los que salgan de la propuesta del señor Potter serán aquellos más afines a su cuerda o a su ideología de cátedra.

2. Respecto a la elección del profesorado, y dados los buenos resultados que se cosecharon en Hogwarts con la libre contratación del personal a elección del director, es lógica la defensa exacerbada que hace el señor Potter de dicho sistema. Baste mencionar, a meros efectos ejemplificativos, a los siguientes profesores: Quirrel —cuyo cerebro estuvo invadido parasitariamente por el Señor Tenebroso—; Lockhart, antes llamado "el espabilado"; y Alastor Moody, alias Barty Crouch Jr.

Es de suponer que las futuras decisiones de Hogwarts en esta materia se sustentarán sobre la misma contundente lógica que las anteriores. Grandes noticias.

3. No es de extrañar tampoco el desprecio que desprende el artículo cuando dice que hay alumnos que "pueden recitar de memoria detalles que rozan el absurdo". Todo lo que tenga que ver como la excelencia es motivo de oprobio para el señor Potter. Sería mucho mejor que los alumnos no aprendieran nada en absoluto para evitar ofender el desconocimiento de otros. Podríamos coincidir el señor Potter y yo en la necesidad de educar a nuestros jóvenes en un sistema interdisciplinar, siempre y cuando, ello no sea la excusa para rebajar a estándares de sonrojo el nivel de los estudios, como parece intuirse de las palabras del articulista.

En todo caso, cabe preguntarse qué pretende hacer el señor Potter en tal sistema interdisciplinar. Qué asignaturas estarían dentro de ese plan. Si por fin, se incluirían disciplinas condenadas al ostracismo (4) como "Magia Antigua" o "Magia neutral", no hablemos ya de las Artes Oscuras aplicadas.

El artículo es un compendio de buenas intenciones que no se concretan en ninguna solución. Una llamada a la resistencia social desde su posición de celebridad, sin fundamento y sin una propuesta alternativa al margen de la pataleta.


Notas del editor: A continuación, se consignan, para mejor comprensión de los lectores, determinadas definiciones:

(1) Nefelibata: dicho de una persona soñadora.

(2) Inefable: Inenarrable, que no puede explicarse con palabras.

(3) Astucia, habilidad.

(4) Aislamiento, exilio.

SOBRE EL AUTOR:


SEVERUS SNAPE fue director de Hogwarts, profesor de Pociones de Harry Potter y espía para la Orden del Fénix durante la guerra contra Voldemort. Sobrevivió milagrosamente al mordisco de Nagini.

Edición de las 9:02 a solicitud del autor: SEVERUS SNAPE fue Director de Hogwarts y, actualmente, es miembro de la Organización Internacional de Pociones.

Edición de las 9:15 a solicitud del autor: SEVERUS SNAPE fue Director de la Ilustre Escuela de Magia y Hechicería Hogwarts. Actualmente, es Presidente de la Organización Internacional de Pociones y un pocionista de reconocido prestigio a nivel europeo. Autor de importantes y controvertidos tratados como "El uso de magia oscura en la elaboración de pociones curativas".