~11 de Marzo de 2012~

Me levanto por la mañana. Desayuno y me visto para irme a casa de mi abuela. Ayer me quede con ganas de ver a Sasuke. Menos mal que cuando volvió hable con él.

Sobre las 3:45 llamo a mi amiga Ino para decirle que si que voy a ir que quedamos. Llego sobre las 5:30 y me dejan solo hasta las 8:30, pero bueno.

Llego a casa de Ino y baja también su hermana Inita y nos vamos juntas al parque. Allí están los chicos jugando al futbol y nos divertimos mientras nos hacemos fotos. Pero de repente me suena el móvil.

-Dime – digo al descolgar, es El

-Oye, donde estas?

-En el parque.

-Súbete, porfa – me dice

-Si hombre, tu sabes el súper pateo que es subir hasta tu casa? No , no, baja tu. – en realidad me muero por ir, pero no se lo voy a poner tan fácil.

-Veeenga, si está al lado. Son dos minutos – me suplica.

- Si, dos minutos, está a la otra punta del pueblo. Que bajes tú.

-Pásame a Ino.

Le paso a Ino y oigo que hablan un buen rato. Al final la convence de que subamos. Como se nota que estuvieron liados.

10 minutos después.

Llegamos a su casa y bajan el, Naruto y el perrito de Sasuke que se llama Ruko. Es muy cuqui y muy chiquitin.

Nos quedamos ahí todo el tiempo hablando con ellos y divirtiéndonos. Y conseguí pasear al pequeño Ruko antes que Sasuke.

Cuando ya es casi la hora de irme me despido de los chicos. Primero de Naruto, pero cuando voy a despedirme de Sasuke….

Ey!- me dice para que lo mire. Y lo miro y me quedo asombradísima por lo que hace. Me besa, asi sin venir a cuento.

Cuando me separo de él me quedo medio tontita, no me quedo creer que me haya besado EL. Nos terminamos de despedir y enseguida me dice mi amiga.

-He visto lo que creo que he visto?

-Tú que crees? – le digo con los ojos abiertos como platos. –Ay nena que Sasuke me ha besado! – Le digo y empiezo a bajar la cuesta dando saltitos. Siento como si tocara las nubes con la punta de los dedos.

-No si ya lo he visto. Que fuerte tia! – me dice con mucha alegría, pero no más que la que siento yo en esos momentos

- Ha merecido la pena subir el pateo…- le digo. Y me empieza a cantar la canción de "La despedida" de Daddy Yankee.

Cuando llego a mi casa y no veo el momento de contárselo a mi amiga Hinata.

Más tarde hablo con él y quiero preguntarle porque lo ha hecho, pero no me atrevo y solo veo que el esta normal, como si no hubiera pasado nada. Tal vez es eso, que no ha pasado nada…

Continuara…