After much time
Los días pasaban paulatinamente y esa sensanción de soledad la abrazaba. Ese mismo día, después de pensar en tantas cosas que no tenían sentido, decidió dar un paseo. Entro a una de esas tiendas en donde venden cosas lindas pero caras, hace días había visto un hermoso medallón que tanto le había llamado la atención, se había decidido a comprarlo, pero cuando supo que ya no lo tenían se frustro. Incluso se había tomado la molestia de ir en la mañana para comprarlo. "No es justo" No despegaba la vista del piso.
Su mirada se mantuvo en su café. Siempre iba a esa cafetería, incluso ya sabía los nombres de los empleados del lugar. Fijo su mirada en el cristal de la cafetería… y de pronto la vio entrar al sitio o eso pensó. Era casi improbable que esa chica fuera ella, su cabello adelante era largo y atrás corto como siempre; su estilo de vestir era como el de los humanos, pantalones muy cortos, botas cortas y una camisa de rajas ¿era posible que esa chica fuera ella? Pero su cabello era verde. La estuvo observando por varios segundo, ella pregunto algo y se marcho. Él se paro y salió del lugar, iría tras ella.
-Mashiro!.-Grito. Pero ella no volteo.-Maldición.-Murmuro y fue a alcanzarla.
Desde que había salido de la cafetería sentía que alguien la seguía. No volteaba porque no quería parecer paranoica. Paro frente a su casa y comenzó a buscar sus llaves en su bolso.
-Diablos, ¿en donde están?
De pronto sintió una pequeña ráfaga de aire, como si alguien se hubiese movido con un Shunpo. Miro al frente y ahí parado estaba él.
-Mashiro.-Aun no estaba seguro si era ella.-¿Eres tu?
-Ken… sei.-Se acerco a él.-…Pensé que todos se habían ido de Karakura.
-Pensé lo mismo… pero algo me decía que te encontraría.
Ella lo miro sorprendida.
-¿Esa es tu casa?.-Miro hacía atrás.
-Si. ¿Quieres entrar?-Lo agarro de la mano y se lo llevo casi a arrastra hasta la casa.
-bonita casa.-Dijo viendo todo lo que había a su alrededor.-¿Vives con alguien?
-No.-Se sentó a su lado.-¿como has estado?
-Bien.-La miro extrañado.
-y dime, ¿te acostumbraste a los humanos?
-Aun no. Pero por lo visto tu si.
Ella sonrió y colocó su cabeza en el regazo de él.-He estado pensando en irme de Karakura.
-¿Por qué?
-Porque me siento sola… quiero buscar a Hachi o a Lisa o a…
-Mashiro.-La interrumpió.-y ahora que sabes que hay alguien en Karakura que conoces, ¿aun piensas en irte?
-Creo que no, porque se que también estas solo.
Se quedo pensativo por varios segundo y luego recordó algo. Le pidió que cerrara los ojos y ella sin preguntar le hizo caso. Kensei saco de su bolsillo lo que había comprado hace días atrás y con dificultad se lo coloco en el cuello.
Ella abrió los ojos y se sentó en el sillón.-…Este es el medallón que quería comprar. Me enoje cuando supe que alguien mas lo había comprado antes que yo…. Gracias, Kensei.-Le dedico una hermosa sonrisa.
Él la miro detenidamente y se percato de que ella había cambiado mucho.
-Has cambiado demasiado… se podría decir que maduraste.
Ella sonrió y asintió con la cabeza.
-Me tengo que ir.
-¿Tan rápido? Ya se, tu chica te espera en casa ¿no?.-Dijo riendo.
-No seas tonta. La única chica que conozco en Karakura eres tu.
-Te creeré…-Rió.
Ella lo acompaño hasta la puerta y se quedo ahí hasta que él desapareció. Se pregunto si lo volvería a ver… claro que lo volvería a ver. Sonrió para si y entro a la casa.
