En el capitulo anterior...


Ginny movió la mano quitándole importancia y dándole a entender que no había porque darlas y siguió caminando hasta llegar a la chimenea.

-¡Mansión Potter! -Gritó soltando los polvos flú sobre la chimenea y con una última mirada hacia la cocina donde permanecía aún Hermione y una promesa en mente, desapareció.

"Estarás bien, dentro de poco Hermione volverás a ser la de siempre, te lo prometo"


Capítulo 2: "Un enfado y varios te quiero"

-¿Harry? -Preguntó Ginny Weasley extrañada al no obtener respuesta la primera vez que lo había llamado. Echó un vistazo rápido por toda la sala de estar de la casa de su novio. Todo parecía en orden.

Acababa de llegar de casa de Hermione, y Harry al parecer no estaba donde lo había dejado.

Frunció el ceño intentando recordar si el chico le había dicho algo acerca de que saldría. Al no recordar nada, sacó su varita más por precaución que por otra cosa. Dudaba mucho que alguien desconocido pudiera aparecer por aquella casa sin el consentimiento de su dueño, no en vano estaba protegida con todo tipo de encantamientos. Sin embargo, mas valía ser precavida.

Salió de la chimenea sin importarle demasiado ir cubierta de hollín y caminó despacio por el salón mirando en todas direcciones. En eso estaba cuando divisó una nota blanca posada sobre una mesita de cristal situada frente al sofá marrón oscuro. Rápidamente fue hacia ella, la cogió y comenzó a leer.

Estaba escrita de manera rápida.

"Gin, ven en seguida al cuartel, tenemos problemas.

Te quiero"

H.P

Sonrió levemente al pensar en el "te quiero" mientras corría hacia la habitación que compartía con Harry para coger armas. Su novio siempre se lo escribía en las notas que le dejaba, ya fuera una carta larga o corta, daba igual, podía ser una carta importante o una nota para decirle que comprara pan, siempre escribía un "te quiero" y sinceramente era algo que no quería que cambiara.

Con estos pensamientos llegó a la habitación y vio que el armario donde guardaban una caja con armas muggles de todo tipo, estaba abierto y delante de él, en el suelo, se encontraba la caja también abierta. En su interior se podía ver un par de dagas que la chica cogió con rapidez para introducir una en la bota negra derecha que llevaba, la otra la colocó en el cinturón del pantalón. Volvió su vista de nuevo a la caja y cogió una pistola pequeña y una bolsita con balas.

Sonrío levemente mientras se colocaba la pistola en el cinto del pantalón, los muggles eran bastante efectivos a la hora de crear armas, aun recordaba la cara que habían puesto todos cuando su padre, Arthur, había sujerido que les podían ser bastante útiles. Guardó la bolsita con balas en un bolsillo, salió corriendo al jardín delantero cerrando la puerta de un portazo y no se detuvo hasta traspasar la verja negra. Mientras en el interior de la casa, el reloj del salón marcaba la una de la madrugada, Ginny Weasley desapareció.


En medio de aquella negrura espesa de esa noche de otoño se podía divisar sin dificultad un grupo de magos lanzándose maldiciones unos a otros en medio de una calle que daba gracias a Merlín no era transitada por muggles. Por un lado pudo ver a magos pertenecientes a la tercera organización defendiéndose y atacando con maldiciones y armas muggles. Por otro, luchando contra éstos se encontraban algunos mortífagos vestidos de negro y cubiertos con mascaras que lanzaban maldiciones en todas direcciones intentando alcanzar a sus enemigos.

Esto es lo único que pudo ver Ginny antes de ser derribada al suelo por algo mucho mas pesado que ella. La chica cerró los ojos esperando recibir un golpe en su cabeza pero una mano colocada suave pero firmemente tras esta evitó que recibiera el golpe.

-¿Te has vuelto mas loca aún, en este tiempo, Weasley? -Pregunto una voz mirándola mientras la soltaba y se ponía de pie de nuevo.

La pelirroja abrió los ojos al escuchar esa voz, sin ser consciente de cuando los había cerrado.

Parpadeó un par de veces al ver a quien tenía delante.

-¡Theo!- levantándose del suelo con rapidez y con una sonrisa en los labios lo miró -¿Estás bien? –

-No lo estaré si seguimos justo aquí en medio con esta charla –En el rostro del chico apareció una sonrisa socarrona -¿No te parece? –

Ginny sonrió al tiempo que sacaba la daga del cinto y se la lanzaba a alguien que estaba detrás de Theodore Nott, dándole de lleno en el pecho. Miró a su compañero que la miraba sorprendido y supo que el chico estaba bien, no porque lo hubiera dicho sino por la sonrisa socarrona que había aparecido en su rostro momentos antes.

-Tienes razón –contestó Ginny a la pregunta formulada por el joven anteriormente -así que si no te importa voy a recuperar mi daga- añadió.

Y sin decir más se introdujo de lleno en la batalla, dejando a Theo con una leve sonrisa en los labios y negando con la cabeza.

No muy lejos de allí Nymphadora Tonks mantenía una encarnizada lucha con su tía Bellatrix que se había quitado la máscara con la intención de que su sobrina descubriera a manos de quien iba a morir.

-¿Sabes Nymphy? te voy a matar, igual que hice con Sirius…- Bellatrix soltó una carcajada cargada de locura.

-¡Diffindo!- Gritó la chica intentando atacar a su oponente.

Pero Bellatrix impidió que el hechizo le hiciera daño con un encantamiento protector.

-Chica mala, muy mala, intentar hacerle eso a tu propia tía- Chasqueó la lengua y negó con la cabeza como si estuviera riñéndole a una niña pequeña por haber roto un jarrón.

Levantó la varita apuntando a su sobrina pero un grito llamándola impidió que lanzara el hechizo.

-¡Bellatrix, retirada! –

La mujer despegó su vista de los ojos de Tonks y miró a su alrededor. La metamorfomaga se dio cuenta de que empezaban a aparecerse más y más aurores seguramente avisados por los vigilantes del ministerio.

Posando la vista de nuevo en Tonks, Bella sonrío cínicamente –Nos volveremos a ver, sobrinita- y sin decir más desapareció.

-Te estaré esperando- murmuró la chica mientras suspiraba y miraba el lugar donde segundos antes había estado Bellatrix Lestrange.


Iba a matar a Harry Potter, y a Ron Weasley, y a Ginny Weasley también. Le importaba poco si eran sus mejores amigos o no.

¿Cómo se les ocurría no haberla avisado la noche anterior de que un grupo de mortífagos estaban en la entrada del Ministerio? Se suponía que ella también formaba parte de la organización. ¿Cómo demonios se les había pasado por la mente siquiera, no haberla avisado? Y encima se lo decían a la mañana siguiente por medio de una carta. Sus ojos centellearon de rabia contenida. ¡Oh sí! Iba a matarlos.

Con estos pensamientos Hermione Granger se introdujo en el Ministerio, dirigiéndose al cuartel general de aurores, en especial al departamento de la tercera organización.


-Nos va a matar… -Dijo Ron por cuarta vez pasándose la mano por la cabeza con frustración.

Todos se miraron entre si, sabiendo que el pelirrojo tenía razón en lo que decía.

Los componentes de la tercera organización que habían participado la noche anterior en la batalla estaban desperdigados por toda aquella habitación esperando a que llegara Hermione.

Algunos como Ron, Harry o Remus estaban sentados y otros como Ginny, Pansy, Blaise y Draco de pie, este último con una sonrisa torcida en el rostro y apoyado de manera despreocupada en la pared. Le hacía gracia el miedo que mostraban todos a la reacción que pudiera tener Hermione.

Al pensar en ella la sonrisa desapareció.

¿Cómo estaría? ¿Querría verlo? ¿Estaría enfadada con él? ¿Le seguiría queriendo? ¿Tendría novio?

Al pensar en eso, un nudo se formó en su estómago. Cerró los ojos y suspiró para tranquilizarse. Él nunca, jamás mostraba sus sentimientos, o al menos hacía tiempo que no lo hacía, no desde que ella no estaba con él.

Abrió los ojos al oír a Weasley quejarse de nuevo.

-Nos matará por no haberla avisado y no tendrá piedad…-

-¡Por Merlín, Ronald! -Gritó Ginny exasperada –Olvida eso… nos matará por no haberle dicho que ya están aquí –Añadió moviendo la cabeza en dirección a los ex Slytherin.

-Yo creo que se olvidará de matarnos a nosotros cuando los vea… -Intervino Tonks por primera vez en la conversación con gesto divertido.

-Valientes aurores… -Dijo Pansy mientras se sentaba con una sonrisa burlona en el rostro- no será para tanto –Añadió.

Todos la miraron. Draco enarcó una ceja en dirección a su amiga.

-¿Estamos hablando de la misma persona que por poco me tira una silla a la cabeza, sólo por sugerirle que se tomara un par de días libres? –Preguntó Harry mirando a la morena

Draco se guardo el pensamiento sobre que eso hubiera supuesto un bien para la humanidad cuando oyó el comentario divertido de Blaise.

-Genial… -Suspiró cansado -Salimos vivos de una misión con mortífagos y vamos a morir a manos de Granger… -

Su comentario fue interrumpido por el sonido de una puerta al abrirse estrepitosamente y el sonido de una voz realmente enfadada.

-Puedes apostar tu cuello -

Hermione Granger entró en la habitación sin reparar en quien había dicho aquello.

Sólo cuando entró buscando con la mirada a sus amigos y vio a Pansy sentada en la mesa, sus ojos se abrieron desmesuradamente. Automáticamente giró el cuello buscando a una persona, buscando unos ojos grises que encontró mirándola como cientos de veces lo habían hecho en el pasado. No supo interpretar la mirada que el rubio le dirigía y eso la puso nerviosa, terriblemente nerviosa.

Un escalofrío recorrió su espalda al mirarlo. Sintió que su mundo empezaba a girar y que sus fuerzas le fallarían en cualquier momento si no salía de allí inmediatamente.

Necesitaba respirar, le faltaba el aire y por todos los magos que no iba a permitirse flaquear allí dentro. Sin dar más explicaciones y sin responder a las llamadas de sus amigos salió corriendo de la sala, sin volver la vista atrás.

Todo su enfado olvidado tras cruzar la puerta.


¿Qué tal? ¿Os ha gustado? ¿Si? ¿no?

Bueno, espero que os haya gustado el capítulo.

Quiero agradecer los reviews a Auromar y a Potteriana.

Muchas gracias chicas, no sabéis como os lo agradezco, gracias a vosotras dos he intentado subir este capitulo lo mas rápido. Espero que os haya gustado. )

Potteriana: Me hizo gracia tu review y me dio que pensar con eso de Ginny siendo Draco con poción multijugos, pero no, Ginny es Ginny sinceramente no veo a Draco haciéndose pasar por una chica, aunque quien sabe!

Auromar: La verdad, no sabes lo que me halaga que digas que quieres seguir leyendo el fic, muchas gracias! ) y respecto a lo de cada cuanto tiempo actualizaré…

Intentaré actualizar cada semana o cada dos semanas, este capítulo lo he subido antes porque sigo de vacaciones, pero dentro de dos días empiezo segundo de bachillerato y no tendré tanto tiempo así que intentaré subir uno cada dicho tiempo. Por supuesto a más tiempo, mas largo será el capítulo.

Si tenéis alguna pregunta o sugerencia para el fic, o queréis que escriba alguna escena en particular solo tenéis que pedirla e intentaré incluirla ¿De acuerdo?

Un abrazo!

Silver Princess