Capitulo uno
Conociendo a Kazemon y Renamon, chicas de buen corazón y voluntad
Una luz reflejaba a nuestra protagonista, su piel era blanca, con la misma ropa de donde se arrojo, ella estaba dormida en el césped de algún lugar, era cómoda como una almohada hecha de nubes, gracias al sol tenía la calidez de una cobija…
Una palo pico a nuestra amiga, ella se molesto algo y siguió durmiendo feliz, nuevamente ese palo la pico, ella entre abrió los ojos, alcanzo a ver a una chica, cabello morado largo, piel blanca pero con unas marcas moradas y algo tapaba sus ojos, era metálico y griseadlo
-¿crees que este viva?- pregunto ella a alguien
Entonces ella no estaba sola
-no lo sé- dijo otra voz, era femenina, algo seria –pícala otra vez-
-aaahh- se quejo la de cabello morado -¿Por qué yo?-
-porque fue tu gran idea-contesto
-bien- dijo la otra –pero a la siguiente tú los picas y yo me alego-
La chica de cabello mora pico en la nariz a nuestra amiga semi dormida en el césped, ella se levanto brusco y señalo a la chica de cabello morado
-¿que te pasa acaso no sabes cuando alguien esta dormido?- pregunto ella enojada
Nuestra recién despierta miro bien a la chica, tenía una diadema morada con unas las de mariposas grande que sobre salían de su cabello, ella tenía puesto unas botas grande moradas un toque verde cada uno, trai algo parecido a ropas intimas metálicas del cual salió una parte para sus hombros y para su cuello, de aballo salió algo para su abdomen, tenía unos guantes metálicos
-vístete- dijo la pica con enojo –así no se debe vestir una mujer-
-he- la chica de cabello morado se vio –pero si esto es normal entre los míos-
-pues para los míos no- dijo
-créeme nunca la convencerás- dijo la otra voz
La pica se volteo y miro, era un tipo mujer-bestia que tiene la aparecía de un zorro dorado, trai una bolsa verde, alta y delgada.
-¿Qué miras?- pregunto ella
Ella miro a la chica de cabello morado, no había visto que de ella brotaban una alas de mariposa, ella miro asustada a las dos, era digimons como los que sus padres les contaba… eso quiere decir que no murió, miro a las nuevamente
-¿Cómo se llaman?- pregunto ella
-ah eso es fácil- dijo la cabello morado muy feliz –mi nombre es Kazemon-
-Renamon- se señalo la zorra
-¿mon?- pregunto ella, el mon era diminutivo de monstruo
-si- dijo Renamon -¿y el tuyo?-
-Violet- respondió tímidamente
-bien Violet- dijo Kazemon –es un hermoso nombre, pero ahora mi pregunta: ¿Qué hace un humano en el digimundo?-
-no lo sé- contesto Violet –eso me gustaría saber-
Violet conocía el digimundo ya que sus padres les contaba mucho del, una luz apareció en su mano derecha, las dos digimons vieron el brillo, Violet miro su mano y la elevo, algo se estaba formando, una especia de teléfono o algo así, el brillo se incremente y después desapareció dejando ver un cargador de función blanco con bordes negros y dorados, Kazemon se alegro y empezó a aletear
-oh ya veo- dijo ella –tu eres una comandante-
-¿Qué yo?- pregunto Violet –pero si ni siquiera tenía esto en mis manos antes-
-pero Kazemon tiene razón, un cargador de fusión no se le da a cualquier humano y uno menos como el tuyo- dijo Renamon algo feliz –además en estos tiempos lo necesitamos más que nada-
-¿Por qué?- pregunto Violet con ganas de arrojar esa cosa de su mano legos
-porque cuando derrotaron hace tiempo a bagra, nadie pensó que podría haber un siniestro plan, que solo nos estaban ocultando ciertas partes del postre y solo nos dieron a probar la comida- dijo Kazemon
-gracias- dijo Violet sin entender nada de lo que había dicho
-tenemos que llevarte con el líder de la zona desierto- dijo Kazemon –el es sabio y fuimos enviadas por él a buscar a cierta persona-
-¿a mí?- pregunto Violet
-no tontita- dijo Kazemon –nos mando a buscar a…-
Renamon se acerco
-hablando de ello, tenemos que irnos para darle la información de este caso- dijo ella
-oh- dijo Kazemon -eso quiere decir adiós a esta bella zona y hola nuevamente a nuestro asador-
-lo siento pero le tenemos que informar…-ellas empezaron a hablar
Violet paso a paso se alegaba de ellas, tal vez estaba alucinando y no estaba en el digimundo, tal vez era un simple sueño y esto se le metió o lo mas probable para ella es que si murió y ahora así ve el cielo, ella dio media vuelta y ya estaba listaba para correr hasta que escucho algo que la ayudaría de salir de este lugar o mal sueño
-… a ver si entendí, nos quedan 3- dijo Kazemon –pero como, si yo conté 6-
-tarada- dijo Renamon –las pusiste en el agua como no ibas a ver 6, mira tenemos tres esferistrans* una para ti, otra para mí y la otra para la humana-
Violet volteo, esa cosas podrían llevarla a su hogar o a despertar de esto, las dos digimons miraron a la humana, Kazemon se quedo pensando en algo y Renamon también pensaba en algo, luego se miraron
-lista- dijo Renamon
-claro yo siempre- dijo Kazemon
Renamon miro a Violet
-estoy lista- dijo Violet con nerviosismo
Renamon abrió su bolsa y saco tres pequeñas esferas verdes con algunos colores diferentes en el centro, ella les dio una a cada chica, Kazemon la miro con algo de curiosidad
-vamos a viajar- dijo ella con nerviosismo -¿no puedo volar?-
-no- contesto Renamon –vera vio, para ir a un lugar con estas esferas, necesitas concentrarte en un lugar, ya que es tu primera vez haremos que la esfera piense en el lugar que queremos, solo te diré que tengas cuidado en donde pisas, vale-
-vale- dijo Violet
Las tres chicas se pusieron cercas, remano con una mano tenía su esfera y con la otra tenia la vio, Violet la sostenía también, Kazemon la tenía con las dos manos cercas de su pecho.
Las manos de Kazemon brillaron, ese brillo hiso que ella desapareciera de la vista de Violet, Renamon soltó la esfera de vio y ella también desapareció, Violet miro la esfera, esta brillo también, de un momento para otro la esfera verde fue convirtiéndose en una negra, Violet miro a su alrededor, todo el bello lugar con césped, sombras acogedoras y arboles, fueron cambiada por arena, un sol demasiado ardiente y unos triángulos que levitaban en el aire
Violet miro abajo, mala idea yo diría, ella estaba en el aire, su semblante fue cambiado, la gravedad ayudo a que ella callera, solo veía el suelo, eso quería, estrellarse en el suelo y no volver abrir los ojos, pero aquí, ¿si mueres en el digimundo, mueres en la vida real?
Ella sonrió por sentir el viento caliente del desierto en su cara, la caída cada vez se acercaba al suelo, sentir el viento por última vez, pero ella sintió unas manos que la agarraban de la cintura, ella abrió los ojos y miro a Kazemon sujetándola.
-Wow- dijo ella –por poco y te mueres-
Ella quería que la soltara, pero al parecer no pasaría porque habían llegado al piso sanas y salvas, Renamon miro algunas pirámides, ella comezón a caminar
-Kazemon- dijo ella –vuela hasta la puerta y diles que hay una humana-
-vale- dijo Kazemon
Ella se fue dejando un montón de polvo lo cual cubrió a Violet, Violet se movió para quitarse el polvo, Renamon comenzó a caminar
-vamos, dentro de unas horas el sol será más fuerte- dijo Renamon
-bien- dijo Violet
Horas, eso es lo que pudo contra, hora en el maldito infierno, Renamon no se había cansado pero Violet no tenia buena condición así que se imaginaran como iba, para suerte de ella iban debajo de unas pirámides que se juntaban y creaban sombra, Renamon se parao y miro el sol
-ya estamos cercas- dijo ella y miro a Violet –te diría que descansáramos pero debemos llegar rápido antes de que Kazemon diga que desaparecimos-
-bueno- dijo Violet en forma de reproche
Renamon empezó a caminar, Violet no pudo y se sentó en la arena caliente, miro el cielo y empezó a recordar a su familia, a su madre con sus padres muy felices cuando él iba, a veces le dejaba regalos, tal vez para recomenzar su ausencia en la vida de Violet
-como los extraño- dijo ella sin importa que alguien estuviera ahí -¿estarán preocupados por mi?-
Ella se quedo viendo el cielo buen rato, ella miro el suelo, Renamon estaba dormida legos de Violet, tal vez por falta de agua, ella se había imaginado a un conejo en dos patas, orejas muy pero muy grandes, tres pequeños cuernos, su piel era marrón y rosa, se veía preocupado.
-terriermon- dijo él con una voz muy dulce -¿Dónde estás?-
Ella miro a Renamon, estaba dormida pero muy profundamente, era eso o el desierto afecto la cabeza de vio, ese pequeño (o pequeña) estaba viendo a todos lados, cuando miro a Violet el (ella, este eso dos como cutemon confunde) se acerco a ella. Violet lo miro bien y su cara era muy tierna.
-señorita- dijo el –no ha visto terriermon-
¿Terriermon?, suena a ese tipo de perros chicos, vio se lo imagino como un perro, un conejo y un perro es tan lindo y gracioso
-no, lamento decirte que no- dijo Violet, el pequeño se desilusiono y agacho la cabeza, ella se sintió mal por decirle eso, pero era verdad, ella se acerco mas al pequeño –dime como es, así los dos podríamos encontrarlo-
-encontrarla, es niña- dijo el –por cierto soy lopmon –
-Violet- dijo ella feliz –bien dime como es tu amigo-
-pues es como yo. Solo que es blanco con verde y tiene solo un cuerno- dijo el
-bien, creo que eso bastara para encontrarlo- vio le acaricio la cabeza, era suave como una almohada
Renamon despertó de golpe, ella miro a los lados, se levanto
-hay que irnos- dijo ella nerviosa y miro a lopmon -¿Qué hace el aquí?-
-¿se conocen?- pregunto Violet, con lo cual confino que el desierto no la ha afectado
-si- dijo Renamon muy nerviosa y señalo al tierno conejo –cuando el esta cercas nada bueno pasa-
-¿por?- pregunto vio
Lopmon miro a Renamon con miedo, el se fue alegando poco a poco de Renamon para esconderse detrás de Violet
-tu- dijo él con voz débil
Violet miro confundida a los dos digimons
-¿Qué pasa aquí?- pregunto ella
-vámonos de aquí y déjalo- dijo Renamon
-¿pero porque?- volvió a preguntar Violet con tono enojado –no has contestado nada a mis preguntas así que me van a responder o no me muevo de aquí-
Una ráfaga apareció, Renamon se puso más nerviosa, ella se puso en una posición de ataque, lopmon salió de su escondite
-es el- dijo el –vino a salvarme-
Violet iba a preguntar de nuevo pero una explosión apareció detrás de ella, la mando a volar, lopmon la atrapo con sus orejas y la puso en el suelo, el cargador de fusión callo a lado de Violet, lo agarro y lo puso en su chaleco, Renamon se puso delante de vio.
-ten cuidado- dijo ella enojada –tenemos que concentrarnos-
Ella no digo nada, era mejor que ella se callara, lopmon se acerco a vio, ella junto sus piernas a su pecho
-señorita- dijo lopmon preocupado –lo siento si él es tan brusco, pero así es cuando uno de ellos- señalo a Renamon –se acerca a nosotros-
-vio, cuando te diga, sales corriendo lo más rápido posible- dijo Renamon –grita si puede para que Kazemon te escuche-
-bien- dijo Violet hacia los dos digimons
El humo de la explosión se iba desvaneciendo poco a poco, ella vio una silueta casi humana, no podría identificar quien era o que era. Renamon volvió a ponerse en posición de ataque, lopmon sonrió
-ahora- dijo Renamon
Violet se levanto rápido y corrió, la sombra que la protegía del sol ya no estaba, el sol abrasador estaba encima de ella, tal vez con ese ritmo y su falta de condición física a los 15 minutos o 20 ya estaría deshidratada, corrió lego de ahí, lo único que veía era el pequeño conejo que la seguía, ya no vio a Renamon pelear estaba tan lejos como para poder decir quién era Renamon, lopmon se veía claramente ya que se acercaba con rapidez a pesar de tener patitas pequeñas, Violet miro enfrente, kilometro de desierto, eso vio, nada que la pudiera ayudar.
-señorita- grito lopmon ya cansado –espéreme-
Violet seguido corriendo sin importar nada, que tal si esa cosa iba detrás de ella, ¿que pasaría si llegase a alcanzarla?, ella miro atrás para ver a lopmon, el ya no corría con sus patas, con sus orejas se había apoyado para alcanzar, el se acerco a vio, el pequeño salto y se aferro a la pierna de ella, ella vio que estaba por una colina de arena, abajo había una especie de arenas movedizas
-yupi- dijo lopmon –tengo una nueva amiga-
Ella no se pudo equilibrar, cayó a ese abismo, hiso un movimiento rápido y con sus brazos agarro a lopmon quien no entendía lo que estaba a punto de suceder, pudo sentir la arena movediza, era como lodo pero esta estaba caliente.
-señorita calmase- dijo lopmon –van a venir a salvarnos-
-no lopmon- dijo ella, ella estaba más hundida que lopmon –nadie vendrá-
Ella agarro algo de fuerza y aventó a lopmon legos de las arenas, este se levanto para ver como las arenas se tragaban a vio. Ella dedico una sonrisa, posiblemente su ultima sonrisa, el pequeño lopmon tenía unas lagrimas. Mientras que vio cerró los ojos esperando lo que mas quería…
La muerte de ella misma…
