Capítulo 2: Como el aleteo de una mariposa

By Granada

Vagón del tren de Hogwarts, 4 años atrás

-¿Alguien ha visto una tortuga? Neville perdió una – dijo una jovencita, ya con su túnica de Hogwarts puesta, que acababa de de entrar al compartimento de 2 futuros Gryffindors. La chica en cuestión, tenia una voz mandona, mucho pelo color castaño y los dientes de adelante bastante largos –He preguntado si la han visto, no tienen porque qudarse callados – reclamó

Pero el chico pelirrojo seguía igual.

Ron entro en un estado de shock al comprobar a una Hermione de nos mas de 11 años reclamándole… ¿por qué?, quien sabe. Lo cierto es que sintió un escalofriante Deja vú al observar la escena. De pronto la niña observó que Ron tenía la varilla en la mano

-¿Oh, estás haciendo magia? Entonces vamos a verlo.

Ron parecía desconcertado, tanto o más que la primera vez que vivió esa escena. Eso era imposible, se acordaba de haber vivido eso perfectamente, y de cómo se había visto humillado al no haber concretado el hechizo muy bien .Pero ahora sería diferente; aunque fuera solo un estúpido sueño sería una oportunidad para vengarse.

-Oh si, ¿Quieres ver?- el pelirrojo agitó la varita y con un simple 'incendio', le prendió fuego a uno de los libros que traía la chiquilla en la mano.

-Ahh! – gritó la futura Gryffindor al ver su libro favorito -'Historia de Hogwarts'-deshacerse en cenizas. Su primera reacción fue montar en cólera, pero los ojos del pelirrojo tenían un malicioso brillo que le indicaba que éste no se detendría, así que al no saber que hacer y con tantas emociones encontradas a su corta edad, se puso a llorar y salió corriendo con un Neville igual de asustado que ella.

Harry veía atónito como su nuevo amigo espantaba a los dos amigables chicos. Parecía como loco, pero al estar tanto tiempo solo, cualquier chico sería de gran ayuda.

-¿Qué te pareció, eh?, eso le enseñará a ella a no meterse con el Rey Weasley – dijo Ron en un arrebato de emoción, después de todo, era una de las pocas batallas que había ganado, aunque solo fuera un sueño ¿No?

-Lo que tu digas amigo, lo que tu digas

--O.o.O--

Clase de Encantamientos, primer año de Gryffindor

El profesor Flitwick puso la clase por parejas para que practicaran. Y justamente a él le había tocado con Hermione.

La chica ya no parecía temerosa de él, al contrario, tenía una mirada retadora, quería ver hasta que punto era tan bueno ese chico cabeza de zanahoria.

-Agitar y golpear…- fue lo único que logro escuchar Ron en su momento de distracción. Que va! Este hechizo era para principiantes, sería muy fácil ganarle. Vió como Harry se las arreglaba a duras penas con Seamos, que hasta el momento lo único que había conseguido había sido prenderle fuego a su sombrero. También observó que ante esto, Hermione se removía nerviosa en su asiento, botando por casualidad su tintero.

Con un rápido 'Wingardium Leviosa', Ronald consiguió hacer flotar el tintero antes de que éste cayera.

-¡Oh, bien hecho! – gritó el profesor -.¡Todos miren, el señor Weasley lo hizo!

Hermione lo miraba atónita. ¿Como lo había logrado? Se sintió frustrada, ultrajada; era ella la que se había leído todos los libros del año. Era ella la que deseaba calzar con los demás y causar una buena impresión en sus compañeros. Era ella la que debió haber hecho el hechizo primero. Y lo odio por eso.

Por otra parte el ego parecía no dar abasto. Miraba a todos orgulloso; aunque la realidad fuera de otra manera, este sueño le estaba sentando de maravilla.

-¿Como es que lo ha hecho? – se repetía la castaña una y otra vez

-No te sientas mal, es un hechizo muy simple – era Terry Boot, un chico de Ravenclaw con el que compartían clase – si quieres te puedo ayudar – se ofreció con una cálida sonrisa.

Lo cierto es que no necesitaba ayuda, lo sabía, pero ¿Cómo negársele a ese amable chico?

--O.o.O--

¡Pii, pii, piiiiii!

'¡No por favor!, que no sea de mañana y que siga soñando'- pensaba Ron mientras se revolvía entre las cobijas de su calentita cama. El despertador con forma de Snitch seguía sonando y al parecer no se callaría en un buen rato.

Ron por el sólo hecho de - aunque suene estúpido – despertarlo, lo lanzó lejos contra la pared, y la pobre Snitch se hizo pedazos.

-Vaya, otro deja vú – dijo sentándose en su cama mientras con mucha pereza se refregaba los ojos.

-Al fin despertaste – era su morocho amigo, quien salía del baño con una toalla alrededor de la cintura y otra en su mano, secándose el pelo.

-¡Si nadie me avisa, como diaaaaahhh!

-¿Qué pasa? – preguntó Harry alarmado. Su amigo se estaba comportando de una forma muy extraña

-¿Cómo es eso de que pasa? Mirate Harry!

Harry se miro al espejo, pero no encontró nada fuera de lo común.

-¡Esa cicatriz Harry! – le indicó con una temblorosa mano Ron

-¿Esta? – preguntó indicándose la frente – tu sabes, Volde…

-No esa Harry, la de tu espalda!- Harry tenía una enorme cicatriz diagonal cruzándole la mitad de la espalda. ¿Qué estaba pasando?

-Ron, esta cicatriz la tengo desde primer año ¿lo recuerdas? – dijo como si nada abrochándose el cordón del zapato izquierdo.

Ron meneó negativamente el cabeza como enajenado. Por lo que el recordaba, la única cicatriz que tenía Harry era la del duro recuerdo que le dejó ya-sabes-quien cuando era tan sólo un bebé.

-Creo que todavía estas dormido amigo, así que mejor nos vemos más tarde en el Gran Comedor. – dijo avanzando hacia la salida y luego añadió – y apresúrate no sea que te quedes sin desayuno de nuevo – y con esto último se retiró dejando a Ron en la misma posición petrificada en que estaba.

--O.o.O—

¿Cómo no se daría nunca cuenta de ese pequeñísimo hecho en el cuerpo de Harry? La verdad es que no era algo que pasara desapercibido. ¡Por Merlín, si era una cicatriz enorme!

Ron reconoció a Harry sentado con otros cuantos Gryffindor que engullían su desayuno mientras charlaban de quien sabe que cosas sin importancia. Reconoció también a Seamos, Lavander, Michael, Neville, y a otros Gryffindors de su mismo curso. Se sentó cerca de su mejor amigo, sin embargo no comió nada.

-¿Qué pasa Ron? ¿Estás enfermo? – escuchó que le preguntaba Neville sentado frente a él – es muy raro que no comas como desperecido – finalizó causando la risa de todos.

¿Y ahora que se creía este? ¿¡Qué diablos estaba pasando con todo el mundo!?

Levantó el cabeza dispuesto a pulverizar a Neville con la mirada, pero se detuvo al verlo. Era la segunda vez en el día que se llevaba una sorpresa de tal magnitud y seguramente como iba el día, no sería la última. Neville parecía otro: aunque conservaba sus rasgos normales – los que el conocía – se le notaba más fornido, además que ya no llevaba ese remilgado peinado de monje, si no que ahora tenía un corte desordenado, que le daba un toque entre varonil y chico malo. Y definitivamente ese no era el Neville que conocía.

Pero pronto Ron cayo en cuenta de una cosa.

-¿Dónde esta Hermione?

-¿Quién? – Harry lo miraba extrañado

-Ya sabes, Hermione Granger – Ron lo decía como si fuera lo más obio del mundo.

-Sabes Ron, hoy amaneciste mas raro que de costumbre – se burló

-¡deja de hacer el tonto y dime dónde diablo esta! – ahora Ron se había parado, y había tomado a Harry por las solapas de la camisa. No estaba para bromas.

Harry se defendió pegándole un manotazo en las manos para que lo soltara.

-Hey chicos cálmense, ¿qué pasa aquí!? – interrumpió Seamus separando a los dos chicos

-Es Ron, que pregunta por una Hermione – le contestó Harry – Quizás que bicho le pico a éste

-¿Hermione? – preguntó Seamus- ¿No será esa chica o si? – dijo indicando a una chica castaña sentada en la mesa de Ravenclaw.

-¡Si!, ¿pero que hace allá? – se extrañó Ron

-Sabía que la conocía… es una gran ayuda a la hora de copiar, es toda una sabelotodo, ¿Pero a ti que te dio con esa chica? De todos modos… ¿¡A quien le importa Hermione Granger!? – finalizó Seamus levantando las manos en signo de desesperación

'A mi' – pensó de inmediato Ron. Era su idea o todo el mundo estaba confabulando en su contra para que perdiera el poco juicio que le quedaba. Milésima vez en el día:

¿Qué esta pasando aquí?

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Nota de la autora:

No estaba muerta, andaba de parranda (8), ¡He vuelto!, más vale tarde que nunca ¿no? Piedad!!!! No sean tan malos conmigo se que este capítulo es como el reverendo, pero es que todavía estoy un poco oxidada. :P, prometo actualizar más seguido, es que lo había dejado un poco botado por falta de ideas y bla bla bla, tengo millones de cosas que hacer en el colegio. Tambien estoy escribiendo un nuevo capi de Baby Potter, mi otro Fic, pal que quiera saber. :P

Muchas gracias por los Reviews! Reagradecen mucho mucho!!!!. Bai bai!!