UNA VERSIÓN MODERNA

Este fic pertenece a la tercera actividad de los festejos celebrados por el

primer aniversario del foro I'm Sherlocked.

Warning: Los personajes no me pertenecen, son de sus respectivos creadores y adaptaciones.

Couple: Teen!lock (Johnlock)

Rating: T

Viñeta 2: Comunicación

— Vamos a comer, anda —Sherlock puso mala cara— vamos Sherlock —dijo dándole golpecitos inofensivos para quitárselo de encima. Si John hacía que Sherlock incluso comiera, ¿qué no conseguiría?

...

Sentados en la cama para merendar, cada bocado hacía que las ganas de ensayar se desvanecieran más rápido a medida que se ponían más cómodos. Se notaba que estaban comiendo por la ausencia de palabras salvo porque John no pudo evitar hacer una sugerencia.

— Tendrías que ensayar con Molly.

— ¿Por qué?

— Porque tienes una escena con ella —bufó John.

— No, ensayaré contigo —contestó el moreno dándole otro bocado a su sándwich. El rubio se encogió de hombros, la obra era al día siguiente, tampoco es que tuvieran mucho tiempo. — Bien, manos a la obra —exclamó tras tragarse el último bocado— túmbate —John obedeció y él tomó posiciones.

— ¿Qué vas a hacer?

— Calla y cierra los ojos —y comenzó el ensayo tras ese detalle.

— Oh, Wendy, ¿duermes o evitas mirarme? —a John se le escapó una risita y Sherlock hizo un mohín, molesto. Bastante ridículo era todo ya.

— Perdón — dijo el rubio volviéndose serio. El moreno tomó aire y prosiguió.

— ¿Qué será de mí? —Gritaba llevándose una mano al pecho— ¿qué será del cielo si tú no estás? —Se acercó hasta quedar muy cerca de los labios de John, sintiendo su calor— ¿qué será de mí? —Y le besó con tanta dedicación que el rubio no pudo más que abrir la boca para dejar esa lengua traviesa jugar con la suya— ¿qué será de mí? —le dijo a los ojos sonriendo. John se acaloró mucho de pronto, pero eso no menguó su felicidad en el rostro.

— Si le haces eso a Molly creo que tendremos un pequeño problema —rio John.

— No habrá problema con eso —dijo besando su cuello, provocándole un espasmo de placer y una erección mutua.

— Sherlock —exclamó la madre de John abriendo la puerta, esta vez sin avisar. La respuesta del rubio fue empujar a Sherlock a la alfombra justo al lado de la cama— ¿qué haces en el suelo? —preguntó al verle tendido.

— Es parte de la obra —dijo éste, — ¿verdad, John? —le acribilló con la mirada.

— Sí, mamá. Ya mismo acabamos —respondió mirando a su madre e intentando no mirar a su compañero.

— De acuerdo, no hay problema. Sherlock, ¿te quedarás a cenar?

— Será un placer, señora Watson —sonrió. Y la mujer les dejó terminar su "obra".

— ¿A cenar?

— ¿Al suelo?

— Estabas encima.

— Sabe que estamos juntos.

— Me agobié, ¿vale? —Sherlock suspiró, se levantó de la alfombra y le dio un beso rápido.

— Discúlpame con tu madre —abrió la ventana, se colgó del árbol de fuera y bajó por él. John vio cómo desaparecía por la ventana, respiró profundamente y se tumbó sobre la cama a pensar en todo y nada. Esperaba ver a Sherlock en la obra al día siguiente.

— ¿Sherlock no bajará a cenar? —preguntó la mujer poniendo la mesa al ver que John bajaba solo las escaleras.

— No, tuvo que irse a casa —contestó el rubio cabizbajo.

— Bueno, le verás mañana, siéntate y come —le dijo su madre sonriendo. Eso espero, pensó John, eso espero.