La isla de la felicidad.

Cap. 2: La decisión.


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Durante la noche de aquel día agitado, no pudo conciliar su sueño al ver a Mark en el sofá.

¿Estaría incomodo? Pensó con culpabilidad. Miró el piso y desde aquella cama le observó. Aquel chico le había parecido un genio.

Al salir, todo concordaba que él había ayudado al anciano Taro y habían encontrado una caña de pescar antigua y fue así como aquel chico consiguió cena para todos.

Todos habían llegado al rancho y tras improvisar la vajilla, comieron y hablaron sobre la suerte de aquel joven en la pesca.

Lo estudió con tranquilidad. Él era educado, la había salvado y sobre todo tenía suerte en la pesca. Rió por lo bajo al pensar que aquel chico no debía ser real.

Había conocido toda clase de personas pero a nadie como él y era aquello precisamente lo que la ponía alerta y desconfiada.

Mirándolo se quedó dormida y fue el ruido de algo caer lo que la despertó de inmediato al día siguiente.

"- ¿Quién?..."

"- ¡Maldita sea! – farfulló al ponerse de pie y tocar su cabeza – debemos mover algunas cosas."

Chelsea miró el piso y se fijó en que se había tropezado el chico. Tomó asiento y notó que su costado dolía menos que el día anterior.

"- ¿Puedes ponerte en pie? – preguntó dubitativo."

"- Eso creo… -murmuró – Solo ha sido un golpe."

"- ¿Como no serlo? – la miró con seriedad – casi mueres en el naufragio."

La joven lo observó con detenimiento y permaneció callada unos segundos para luego preguntar.

"- ¿Tu… me salvaste?"

"- Pues no creo que lo hayas hecho sola – respondió moviendo las alfombras que lo habían hecho tropezar."

Chelsea se molestó por el comentario pero ¿Qué podía decir en su defensa?. Suspiró y decidió ponerse de pie aunque le costase.

"- Yo hare esto – murmuró señalando el piso."

Mark la observó sin decir una palabra.

"- ¿Qué estas mirando? – preguntó, ocultando su incomodidad. - ¿No deberías estar pescando?"

"- ¿Hambre de nuevo? Veo que comes mucho ¿verdad? – alzó una ceja mirándola de arriba a abajo."

"- ¡Vete! – gritó tomando una rama y arrojándola sin dar en su objetivo. El chico rió y salió de ahí haciéndola molestar aun mas - ¡Eres odioso!"

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Acercándose cada vez más a la casa de Taro su sonrisa se ensanchó, hacía mucho que no reía tanto.

Sabía que no era correcto molestar a una persona que era desconocida para él pero le había fastidiado su cara de desprecio al mirarlo en el puerto. Él sabía muy bien que Chelsea le estaba observando y solo fingió arrojar aquella fotografía para cerciorarse de aquello.

Por un momento pensó que era alguna espía de "aquellas" personas por eso, decidió usarla de carnada al entrar al barco. Sin embargo todo se salió de control al hundirse el barco y notar que la chica en realidad parecía inocente y parecía detestarlo por algo.

Sonrió con cansancio. Su vida iba de mal en peor y todo por salir de aquel lugar.

Caminó hasta ver de espaldas a la nieta de Taro.

"- ¿Ah? – Natalie volteó de inmediato – eres tú."

"- Buenos días – negó con su cabeza al sentir que solo se topaba con mujeres extrañas - ¿Qué es lo que haces?"

"- Intentaba mover estas cajas – murmuró pensativa – Este lugar es demasiado solitario – siguió – No sé cómo podremos seguir viviendo aquí."

Mark dudo un momento antes de tomar una caja.

"-¿Dónde quieres que lo ponga?"

"- ¿Me ayudaras? – preguntó sorprendida."

"- ¿No lo estás viendo? – preguntó casi con burla al sentir que las mujeres eran extrañas."

"- Genial – sonrió."

"- Vaya… - murmuró con total sinceridad."

"- ¿Qué?"

"- Nada.- Murmuró distraído mirando las otras cajas – deberías sonreír mas. Te ves muy bien."

"- No me gustan los coqueteos – frunció el ceño."

Mark rió al comprender la situación.

"- Te pareces mucho a Chelsea."

Natalie señaló el lugar para poner las cajas y decidió preguntar.

"- A eso me refiero, ella es tu novia ¿no es así?"

"- Y si no lo fuera… ¿te hubiese agradado el "coqueteo"?"

"- ¡Solo ponla! – gritó apenada."

Mark rió por lo bajo y obedeció. Se dijo que las mujeres normales eran más puras en todos esos aspectos. Hasta ahora toda mujer que había conocido era más sofisticada en algunas cosas.

De pronto sintió que Chelsea y Natalie eran unas niñas aun; Sin embargo el pavor de Chelsea a él le fastidiaba.

"- ¿Dónde están los demás? – preguntó al fin."

"- Están a dentro – respondió y empujó una última caja - ¡Hemos terminado!"

"- Entonces creo que iré a pescar – murmuró."

"- Muchas gracias – murmuró con agradecimiento – pero… - frunció el ceño – no me agradan los coqueteos."

Mark rió, tomó una flor en el piso y se la entregó, sorprendiéndola al darle unas palmadas en la cabeza.

"- Créeme que no fue esa mi intención – sonrió con galantería, haciéndola sonrojar levemente – bueno, tengo que irme."

Natalie parpadeó varias veces, sin salir de su estupor, al mirar la flor y luego mirar al chico que se alejaba.

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Mark miró la playa desolada y tomó asiento en lo que parecía ser un pequeño puente.

Tomó su caña de pescar y esperó. Tranquilamente hizo un repaso de su vida anterior.

Jamás se hubiese imaginado estar en un lugar desértico, tener que vivir por sí mismo y hacer cosas como pescar.

Daba gracias a su suerte pero… estaba deprimió igual que los demás, no podía evitar pensar que les depararía el futuro.

Se quedó esperando un poco mas hasta que el ruido de un bote lo puso alerta.

El bote pareció precipitarse hacía el pequeño muelle y fue esa la señal para que Mark saltara del lugar y cayera en la arena.

"- ¿Lo ves? ¿Lo ves? – dijo una pequeña voz al dispersarse el humo que había causado el choque del bote contra el muelle – Te dije que había visto a alguien."

"- ¡No vuelvas a hacer eso Charlie! – regañó una voz mayor."

"- Lo siento… - murmuró el niño apenado."

"- Espero que aun sirva… - murmuró el hombre quien al bajar del bote notó a Mark."

Este parpadeó y le observó incrédulo.

"- ¿Vives aquí?"

"- En realidad… - respondió Mark pero fue interrumpido por Taro y Felicia quienes llegaban sorprendidos, atraídos aparentemente por el ruido."

El hombre parecía confundido con aquellas personas y fue Taro quien tomó la palabra.

Mark les escuchaba repetir su historia mientras el recién llegado asentía.

"- Oye… - exclamó el pequeño quien se había acercado a hurtadillas – Ese salto fue genial ¿Me enseñarías a hacerlo?"

"- Creo que ya tienes suficientes problemas – murmuró al notar el bote – pero si estás de acuerdo… - bromeó haciendo sonreír al pequeño."

"- Él es mi hijo, Charlie – presentó el hombre – de no ser por él, nunca hubiese imaginado que la isla estaba habitada de nuevo – murmuró – Yo soy Chen."

"- ¿De nuevo? – preguntó Felicia mientras Chen permanecía callado. Algo que fue percibido por todos."

"- Creo que la isla no tienen muchos suministros… - cambió el tema – pero… si fue un accidente ¿no les gustaría regresar a la ciudad? El bote parece estar en buen estado – miró su medio de transporte."

Quedaron pensativos por algunos minutos pero fue Chen quien volvió a tomar la palabra.

"- Pero… si han decidido quedarse – sonrió – podría encargarme de los suministros."

"- ¿En serio? – preguntó Felicia."

"- Verán… - murmuró – La isla fue abandonada hace mucho tiempo… - exclamó con cierta tristeza – mi familia solía vivir aquí y… sería una buena oportunidad volver a poblarla."

"- ¿Por qué ha quedado desolada? – preguntó Mark pero solo se ganó el silencio de aquel hombre."

"- Entonces no se diga mas – murmuró Taro quien notó la incomodidad del hombre – después de todo si pudieras ayudarnos con algunas semillas para cultivar, sería una buena idea."

"- ¿Semillas? – preguntó."

"- Creo que sabrás que se encuentra un rancho por esta zona y…"

"- Pero – interrumpió - ¿Quién se encargaría de eso?"

"- Él – señaló el anciano."

"- Espere – murmuró Mark – eso era precisamente de lo que quería hablar, yo…"

"- Nos ayudarías mucho – sonrió Felicia interrumpiendo con encanto – Podríamos vivir aquí, claro,… si no quieres irte – su rostro se torno triste y Mark no pudo negarse, rindiéndose y suspirando por la derrota."

Mark observó como los presentes hacían planes por si solos. ¿De verdad se podría quedar en este sitio para siempre?

"- Podría abastecer la zona y viajar ciertos días a la ciudad por mas suministros sin mencionar que se correría la voz de la isla – sonrió el hombre."

"- Claro, Claro – asentía el anciano sonriendo mientras Mark buscaba la mejor manera de alejarse del lugar."

"-No te preocupes – susurró Felicia al notar la incomodidad del chico – piénsalo esta noche, Chen regresará hasta mañana – sonrió con dulzura – Nada es obligatorio, querido."

Mark sonrió a aquella comprensiva mujer.

"- Su esposo debió tener mucha suerte- sonrió cansado, al conocer el día anterior que ella era viuda."

"- Te pareces mucho a él, espero tengas su misma suerte – murmuró"

Las palabras lo tomaron por sorpresa, pero luego sonrió con agradecimiento, asintiendo y aprovechando la mejor oportunidad para huir del sitio.

Regresó al rancho y se sorprendió encontrar a Chelsea de cuclillas frente a una pequeña rama mientras con lo que parecía ser un recipiente, colocaba agua sobre la rama.

Al percatarse del chico, tomó la defensiva como siempre haciendo que la tranquilidad del chico se hiciese seriedad.

"- ¿Cómo te ha ido…? -. Murmuró pero supo la respuesta al ver solo la caña del chico."

"- ¿Qué es lo que haces?"

Por un momento Chelsea olvidó toda la incomodidad y sonriendo como una niña le mostró lo que le tenía tan atenta.

"- Es… sorprendente -. Murmuró encantada al ver la pequeña rama que sobresalía de la tierra – pensé que este lugar estaba muerto pero…parece que podemos cultivar."

"- Tenemos que hablar – soltó al reclinarse en la pared de aquella casa, mirándola intensamente y con ello, asustándola de nuevo - ha llegado alguien nuevo a la isla – suspiró fastidiado."

"-¿Alguien nuevo? – preguntó sorprendida, poniéndose de pie."

"- Fue un accidente el que me haya encontrado pero, es un comerciante…"

"- ¿En serio?"

"- Él viene de la ciudad… planea traer suministros…"

"- ¡Eso podría ayudarnos! – exclamó aliviada."

"- Resultaría más sencillo regresar con él."

"- ¿Regresar? – preguntó asustada sorprendiendo a Mark."

"- No es una obligación – notó como la chica se relajaba – pero es algo que debía avisarte…"

"- ¿Tu regresaras?"

"- No lo sé… - murmuró con sinceridad."

"- Imagine que deseabas salir de ahí…"

"- Si – respondió sorprendido que notase aquello – pero no era mi intención terminar en una isla abandonada."

"- Pero si te vas… quien ayudara… - murmuró al ver el suelo de aquel rancho."

"- No puedo llevar yo solo esto – rió como si ella no lo supiese – tomaré la decisión pronto."

Chelsea vio como Mark entraba a aquella casa y suspiró extrañamente triste.

Si Mark se marchaba… ella quedaría complemente sola…

Miró de nuevo el lugar y suspiró. Lo mejor es que se fuese preparando para ello, además ella había deseado una nueva vida y trataría de hacer realidad ese sueño.

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Al entrar a la casa, Mark debía admitir que Chelsea se había encargado de todo. Dando un lugar a cada cosa y colocándola en un lugar acogedor.

Chelsea parecía temer regresar y todo concordaba en que se quedaría en ese lugar. Su sospecha se confirmó cuando a la mañana siguiente la notó despierta y con energía.

Silenciosamente vio como salía de la casa. Mark suspiró y decidió seguirla.

Ella había ido al riachuelo, tomado un poco de agua en un recipiente y había regresado a regar aquella rama.

Lugo notó como entraba a lo que parecía ser un pequeño establo, que apenas él había notado, y regresaba con una azada.

Se sorprendió al ver que la chica quería arar la tierra.

"- ¿Dónde lo has conseguido? – pregunto asustándola y haciéndola ruborizar al suponer que la había visto intentar inútilmente hacerlo."

"- E-Estaban en ese sitio… hay mas herramientas… están algo desgastadas pero para empezar pueden servir…"

"- No podrás – interrumpió"

"- ¿Quién dice que no podré aprender?"

"-Dije que no podrás – afirmó acercándose – has estado lastimada, se te dificultara mucho."

"- Pero… quiero hacerlo."

"- ¿Para qué? Todo te costará demasiado."

"- Este lugar tiene potencial, créeme – murmuró."

"- ¿Potencial? – preguntó con burla."

"- Te aseguro que podré sembrar aquí – afirmó molesta por la expresión del chico – se lo pediré al comerciante que has visto ayer."

"- Eres muy ilusa."

"- Puede ser – murmuró tratando de arar – pero lo haré."

"- ¿Por qué insistes tanto? – preguntó luego de haber permanecido callado estudiándola."

"- Quiero… un lugar seguro para vivir…"

"-Este es el peor sitio."

"- ¡Lo haré seguro para mí! – afirmó decidida, al borde de las lagrimas sorprendiéndolo – Nada me ha resultado fácil… no esperaba que esto lo fuese también."

Chelsea no escuchó respuesta de él por un buen rato hasta que sintió como le arrebataban la azada.

"- ¿Qué…?"

"- Eres una tonta – murmuró mientras comenzaba a arar él."

"- ¿Qué haces?"

"-¿No estás mirando? – respondió sin dejar de ver el piso."

"- Necesito aprender yo."

"- Puedo ayudarte."

"- Tu te marcharas, y al final yo no podré…"

Mark se detuvo de pronto y la miró con seriedad e intensidad poniéndola nerviosa.

"-Me quedare a ayudarte."

"- ¿Qué?"

"- Solo hasta que esta tontería crezca, luego me marcharé."

"- ¡No puede ser! – soltó ya molesta – solo quieres fingir ¿no es así?"

"- ¿Qué?"

"- Sacrificarte o ganar algún merito o…"

"- No necesito nada – respondió sin perder el control como ella."

"- ¡Lo ves¡ ¿Por qué lo haces entonces?"

"- Prometí ayudarte a ir a un lugar seguro."

"- ¡Ni siquiera me conoces¡"

"- Escucha – interrumpió sabiendo que ella estaba en lo cierto – yo necesito también un sitio donde vivir. Si me permites estar aquí hasta que decida donde marcharme, estaría bien."

"- Pero…"

"- Además seriamos socios. Mantendremos este lugar."

"-¿Me tomas el pelo? – Afirmó con seriedad – tú no necesitas socia… ni dinero."

Mark palideció al sentir que esas palabras lo incriminaban ¿es que ella lo había reconocido?

"- De seguro tenías dinero ahorrado – continuó haciéndolo suspirar aliviado – o lo has robado."

Mark se echó a reír por aquella idea.

"-Mejor llámalo ahorro."

"- ¡Como sea!, puedes marchare cuando quieras."

"- Quiero pensar bien las cosas – respondió."

"- Pero…"

"- Te he salvado ¿no es así?- Chelsea calló – entonces quiero estar aquí hasta que esto crezca, pensar un poco las cosas y tener un sitio donde vivir para luego marcharme ¿Te parece?"

"-¿Prometes que te marcharas? – preguntó dudosa."

"- Veo que no te agrado mucho – soltó con más seriedad."

Chelsea solo asintió, no podía decirle la incomodidad que le causaba, era mejor estar siempre a la defensiva con él.

"- De acuerdo – murmuró sosteniendo la azada de nuevo – lo prometo."

"- Esta bien…"

"- No te quejes – la miró de reojo – necesitas un hombre – bromeó y fingió picardía – y yo una mujer…"

"- ¡¿Q-Que estás diciendo?"

"- Una mujer para que haga los quehaceres, la comida… – fingió no entender – o… ¿Qué estabas pensando?"

"- ¡E-Eres odioso! – gritó al alejarse molesta hacía la casa."

"- ¿A dónde vas? – preguntó riendo."

"- Trataré de conseguir algo de comer… cuando termines estarás hambriento – murmuró apenada."

"- Algún día serás buena esposa – gritó con burla – si cuidas tanto de un extraño…"

"- ¡Solo lo hago porque me ayudaras aquí, además – recordó con sarcasmo – me has salvado!"

Mark rió y negó con la cabeza, luego observó aquellas tierras. No sería fácil pero no se aburriría si podía divertirse con aquella chica.


Continuara…


N/a: bueno aqui esta el otro capitulo espero que guste de quien lo lea muchisismas gracias a la unica persona que lo lee XD creo, wintersleep jeje espero te guste yo seguire escribiendo que esto me encantan espero me digas como va jejeje cuidate.