Capítulo 2: La editorial Swan.

Los personajes no son míos son de la gran Meyer y la historia es totalmente mía.

EPOV.

-No puedo creer que sigas con eso – dijo Jasper entrando a mi oficina.

-Es un gusto verte Jazz – dije mientras seguía revisando los papeles que tenía a en mis manos.

-No me cambias el tema Edward – me señalo – Acabo de ver al detective Jenks saliendo del edificio.

-Acabo de terminar una reunión con él – me encogí de hombros.

-Edward han pasado 5 años – dijo con cansancio – hasta cuando vas a dejar de buscarla.

No conteste.

-Edward has estado desperdiciando 5 años de tu vida –suspiro - y estoy comenzando a creer que todo es porque tienes tu ego herido – Comento.

-No es por mi ego – tire los papeles en mi escritorio – es que simplemente no logro entender por qué se marchó ¿entiendes? – el negó – Nuestra relación estaba bien, llevábamos dos meses saliendo y no me cabe en la cabeza porqué se fue después de un mes de haber estado juntos.

-¿la amabas? – pregunto Jasper claramente preocupado.

-La quería y le tenía mucho cariño pero no la amaba – respondí.

-entonces no entiendo porque la sigues buscando – se sentó en la silla que estaba frente a mí.

-para aclarar mis dudas y poder cerrar ese capítulo – comente.

-¿qué ha averiguado Jenks de Tanya? –preguntó.

Tanya Denali, era el nombre de aquella mujer con la que había estado saliendo hace 5 años, nos habíamos conocido en la tienda de Alice, mi hermana, luego de algunas citas habíamos formalizado nuestra relación, mi familia la había aceptado de inmediato porque era una persona amable y cariñosa, no era una de las típicas rubias tontas y caprichosas ella era sincera, teníamos 2 meses juntos y mi padre acababa de nombrarme el nuevo presidente de la empresa de modelaje Cullen Models cuando ella desapareció dejando únicamente una nota con una sola frase.

"Lo siento mucho.

Tanya"

-Lo mismo de siempre – respondí – los Denali viajaron ayer a Seattle.

-que los llevara tanto hacía ahí – dijo mi cuñado pensativo.

Así es, el rubio de ojos azules era mi cuñado y tiene 2 años casado con mi hermana Alice ¿por qué? Sencillo él idiota no se cuidó dejando a mi "inocente" hermana menor embarazada y no lo asesine nada más porque ellos ya estaban comprometidos cuando eso pasó y porque mi sobrino Theo no se tenía la culpa de las idioteces de su padre.

-eso mismo averiguare – comente.

-¿cómo lo harás? – pregunto Jasper viéndome confundido.

Sonreí.

-Aprovechare la visita a la editorial de Charlie Swan – respondí.

-Sigue en pie lo de la revista esa de modas – dijo.

-Por supuesto, Carlisle hablo con Charlie la semana pasada y ambos están felices de volver a trabajar juntos – dije sonriendo – Mañana tendré una reunión con Charlie qué es el presidente de la editorial – volví a tomar los papeles que había arrojado – estaré en Seattle por lo menos un mes así que mientras estoy fuera tú te encargaras bien de la empresa.

-¿y cómo averiguaras de Tanya? – preguntó aun confundido.

-Tratare de buscar señales de ella y Jenks me avisara cuando los Denali vuelvan a Seattle.

El asintió.

-Tendré que lidiar con las zorras – Jasper señalo la puerta de mi despacho – traeré a Alice todos los días.

Lo mire con una ceja alzada.

-¿qué? – Preguntó – tienes que admitirlo serán buenas modelos pero eso no evita que sean zorras y que se hayan acostado con medio mundo.

Reí.

-en eso tienes razón – concorde.

-¿Cuándo te vas? – preguntó.

-Esta misma tarde – mire mi reloj – Lisa se encargara de ponerte al día y te llamara cuando salga de la reunión para ponernos de acuerdo con lo respecto a las modelos.

-Sabes es la única de todas tus asistentes que me cae bien – comentó.

-¿por qué? porque no ha tratado de abusar de nosotros – dije mientras acomodaba mis papeles.

-de eso y porque es la única a la que solo le importa su familia – sonrió.

-tengo que empacar – dije viendo mi reloj – saldré en dos horas.

-entonces te dejo – dijo parándose y despidiéndose – suerte en tu viaje y ojala puedas averiguar algo.

-gracias.

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-Bienvenido señor Cullen – saludo Kate al verme.

-Buenas noches Kate – le respondí el saludo mientras entraba a mi casa que tenía en uno de los más finos barrios de Seattle.

Kate era la que cuidaba la casa, le daba mantenimiento y contrataba al servicio.

-Viaje cansado – comento mientras tomaba mi maleta más ligera.

-Así es Kate – concorde con ella - ¿cómo esta Garrett?

-está muy bien sr. Cullen – respondió – ha arreglado todo el jardín y limpiado la piscina.

Garrett era el esposo de Kate y él al igual que ella cuidaba la casa y a diferencia de ella, Garrett se encargaba del jardín.

-¿has contratado el nuevo servicio mientras estoy aquí? – pregunte mientras me quitaba mi chamarra y la colocaba en el perchero del recibidor.

-claro y les entregue a todos sus llaves – lo mire con horror – descuida cambie tu cerradura después.

Suspire de alivio y Kate rio.

Había tenido mala experiencia con el servicio, las chicas que contrataba Kate de sirvientas o ayudantes siempre resultaban ser unas mujeres desesperadas que se metían a mi habitación cuando yo estaba y ya sabrán el susto de muerte que me llevaba al encontrarlas en mi habitación y con poca ropa. Esas mujeres siempre terminaban despedidas después de su intento de violación y por esa razón Kate cambiaba mi cerradura cuando contrataba a alguien.

-no es su culpa ser atractivo señor – rio.

Y es cierto, no me consideraba guapo pero sabía que tenía lo mío, era alto de estatura aproximadamente 1.90cm, tenía unos hermosos ojos verdes esmeraldas, cabello cobrizo y que era imposible de peinar, nariz recta, mandíbula cuadrada y una irresistible, palabras de mi hermana, sonrisa.

-ni me lo recuerdes Kate – reí.

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-Buenos días – salude a la recepcionista que me veía descaradamente – tengo una reunión con el presidente de la editorial.

-por supuesto – tecleo en su computadora mientras me veía de reojo.

-Señor Cullen – dijo una suave voz a mis espaldas así que voltee encontrándome con una joven de más o menos mi edad- soy Ángela Webber y soy la asistente de vicepresidencia – se presentó estirando la mano así que se la estreche por cortesía – Jessica deja de comerte al señor Cullen que yo me encargare de llevarlo a la sala de juntas –valla no tiene pelos en la lengua – y deja de coquetear con todos los visitantes a menos que quieras ser despedida.

-lo siento Ángela –se disculpó la tal Jessica.

-Señor Cullen sígame por favor – dijo dándose la vuelta y caminando hacía el elevador.

-gracias por salvarme de la recepcionista – dije una vez en el ascensor.

-de nada – sonrió – al parecer las recepcionistas nunca entienden.

-¿Siempre es así?– dije refiriéndome a Jessica.

-siempre –afirmo.

-¿y siempre son amenazadas?

-Y jamás hacen caso – respondió – vicepresidencia se está cansando de eso.

Llegamos al penúltimo piso del edificio y bajamos de ascensor.

-Sígame lo llevara a la sala de juntas – dijo comenzando a caminar.

Ángela debía ser una asistente eficaz y eso lo comprobaba con su seriedad.

-¡ÁNGELA! – el grito de un hombre nos hizo detenernos.

Frente a nosotros venía corriendo un joven de la edad de Ángela, tenía el cabello negro un poco largo, los ojos rasgados de color obscuro y venía vistiendo un elegante traje.

-¿Qué sucede Ben? – preguntó Ángela cuando el tal Ben llego junto a nosotros.

-¿ya llego? – preguntó Ben.

Ella al principio lo miro confundida y luego la comprensión paso por sus ojos y checo su Tablet.

-Aun no – respondió – pero no debe tardar en llegar.

-Me he olvidado las carpetas – comento – necesitaba saber si ya estaba aquí para ir por ellas.

-Sera mejor que corras – dijo Ángela – sabes que no le gusta los olvidos.

Debe tenerle miedo a Steven McCarthy el vicepresidente de la editorial y su cara de pánico me lo confirma.

-Por cierto Ben – dijo Ángela – él es Edward Cullen – me señalo – es el presidente de Cullen Models.

-Un gusto – le tendí la mano.

-Ben Webber, diseñador gráfico – dijo estrechándome la mano.

-¿son hermanos? – pregunte al darme cuenta que tenían los mismos apellidos.

-¿hermanos? – Dijo Ben confundido – oh no claro que no –respondió – Ángela es mi esposa.

-Llevamos 4 años de casados – lo secundo Ángela – siempre se me olvida decir que es mi esposo cuando lo presento.

-lo siento – me disculpe.

-No se preocupe señor Cullen – dijo Ben – debo correr.

Ben se despidió de nosotros y se fue corriendo a su oficina. Ángela me dirigió hacía la sala de juntas conmigo detrás, llegamos a unas puertas de manera que indicaban que ya habíamos llegado.

-Emmett, el señor Cullen ya está aquí – dijo al entrar a la enorme sala de juntas.

-Gracias Ángela – dijo un joven con apariencia de oso – Buenos días señor Cullen, soy Emmett McCarthy presidente de la editorial – me tendió la mano.

-Edward Cullen – dije estrechándosela pero aun confundido.

¿Había dicho presidente?

Carlisle me dijo que Charlie era el presidente.

-Tome asiento – me indico una de las dos sillas vacías que tenía a sus lados.

Me senté en la silla que me había indicado.

-Ángela – llamo Emmett - ¿ya llego?

Ángela que estaba sentada al otro extremo checo su Tablet.

-está en el ascensor – respondió después de teclear algunas cosas.

-gracias Áng – Emmett se sentó en la cabecera – siento mucho la tardanza de vicepresidencia.

-no hay problema – dije – Señor McCarthy.

-dígame Emmett – pidió – el señor McCarthy es mi padre.

-Emmett – comencé - ¿Charlie Swan no era el presidente?

-por supuesto – respondió – se jubiló hace 7 años junto con mi padre, yo dirijo la presidencia.

-¿y quién es el vicepresidente? – pregunte.

-Es…

-Disculpen la tardanza – interrumpió una hermosa voz entrando a la sala de juntas.

Alce la vista y me encontré con la portadora de la hermosa voz.

Era una mujer de unos 27 años, cabello castaño chocolate largo hasta la cintura, tenía unos impactantes ojos color chocolate, nariz respingona, boca pequeña y unas cuantas pecas decoraban sus mejillas sonrosadas dándole un toque de inocencia.

-¿Dónde estabas Isabella? – preguntó Emmett divertido - ¿alguna agitada noche? –Emmett rompió a reír.

Isabella, como se llamaba aquella hermosa mujer, miro a Emmett con los ojos entrecerrados y camino junto hasta llegar junto a él.

-Idiota – dijo dándole un golpe en la cabeza haciendo que algunos rieran.

Solo espero que no la despidan.

-Sabes muy bien que los sábados por la mañana tengo asuntos que atender – dijo dándole otro golpe en la cabeza.

-Bella podemos dejar la agresión para más al rato – pidió Emmett sobándose su cabeza – ahora salúdame señorita – pido con un puchero.

Isabella rio y se inclinó para saludar a Emmett con un beso en su mejilla.

-eso está mejor – dijo Emmett – Isabella él es el Edward Cullen el presidente de Cullen Models.

-Isabella Swan, vicepresidenta – se presentó con una sonrisa.

Así que es a ella a la que todos le temen.

-Edward Cullen – devolví el saludo.

-Comencemos la junta – dijo Emmett e Isabella se sentó- Ben las carpetas.

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-los últimos detalles los puedes platicar con Bella en su oficina – dijo Emmett parándose de su silla – tengo una reunión con una escritora.

-Yo me encargo de la editorial – dijo Isabella – Señor Cullen acompáñeme a mi oficina – pidió – Emmett no se te olvide comentar lo que hablamos.

-por supuesto Bella – dijo antes de salir de la sala junto con su asistente y la mayoría de las personas que estaban ahí.

-Me sigue por favor – dijo saliendo de la sala junto con Ángela.

Todo el trayecto a su oficina ella se la paso hablando con Ángela hablando de la editorial.

-Ángela cuando salga el señor Cullen dile a Jessica que pase a mi oficina – Ángela asintió y se fue a su escritorio que estaba afuera de la oficina de Isabella.

-Tome asiento Señor Cullen – dijo cerrando la puerta y caminando hacía su puesto.

-Dígame Edward, el señor es mi padre – pedí.

-por supuesto, Edward- dijo sacando unas carpetas de su escritorio – Mi padre me dijo que están interesados en un estilo diferente.

-así es Señorita Swan – dije admirando la oficina.

Era muy estilo Alice pero viéndola a ella puedo intuir que no ella la decoro.

-Dígame Bella – sonrió – todos lo hacen.

Asentí y seguí observando hasta que mi mirada se posó en un retrato.

La foto me llamo la atención al instante, estaba colocada en una de las esquinas de su escritorio, en él estaba una Bella unos dos años más joven junto con una niña rubia de unos 3 años y un perro pastor alemán, los tres estaban abrasados y sonrientes.

La niña fue la que más llamó mi atención, tenía el parecido a alguien pero justo ahora no puedo recordar a quién y los ojos podía jurar que eran como los míos y los de Alice. Pero eso sería imposible, no conocía a Bella hasta hoy y ella tampoco me conocía.

-Es mi hija – comentó.

La mire confundido.

-A la que observas – señalo a la foto – es mi hija Daniella y él es Jacob su perro.

-se me hace familiar – comente.

-Oh no lo creo –dijo – jamás hemos salido de Seattle así que debe ser imposible.

-tal vez son cosas mías – la mire y ella asintió algo ausente.

-estos son los modelos y diferentes estilos que Ben ha diseñado – me mostro las carpetas.

-Son todos muy buenos – comente viendo el maravilloso trabajo de Ben – ¿podría llevármelos para observar con calma y platicarlo con mi gente?

-claro no hay problema – respondió – si desea hacer algunos cambios – me tendió una tarjeta – no dude en comunicármelo a mí o a Ben.

Iba a contestar pero su teléfono sonó.

-lo siento – se disculpó para contestar - ¿hola?... Dani estoy en el trabajo – al parecer era su hija – sí mi amor prometo llevarte de compras… otra vez… mamá dejaste que Dani y Jake jugaran de nuevo en el lodo… estaré ahí para el almuerzo y por favor ve que se bañe y a Jake mantenlo en el jardín… de acuerdo nos vemos… yo también te quiero mamá – colgó – lo siento.

-no te preocupes – dije para calmarla – me llevare los papeles y te avisare.

-excelente – dijo – ¿te parece reunirnos el martes para saber una respuesta?

-claro el martes me parece genial – concorde – hasta pronto Bella.

-Hasta luego Edward – se despidió tomando su teléfono inalámbrico – Ángela ya puedes decirle a Jessica que suba…

Pobre Edward ingenuo pensando que Bella era una empleada y que el vicepresidente era hombre xD Ahora saben un poco más de la relación que Edward tenía con Tanya y que está investigando su paradero.

Espero les haya gustado y nos vemos en la próxima.

No se olviden de dejarme un pequeño review diciéndome que les pareció y gracias a los favs y follows ;3

En unos minutos actualizo "No es mi vida. Es solo una misión más"