Como la gran mayoría de su vida (por no decir toda ella) caminaba con el ceño fruncido y el rostro contraído en una mueca de enfado… Esa era su máscara, aquella que le permitía transitar por el mundo sin inspirar lástima.
Probablemente, después de lo que pasó con su hermano y su clan, eso era lo que sentía la mayoría de personas hacia él, pero eso era inconcebible… El último sobreviviente de una familia tan poderosa sólo debía inspirar respeto y si para ello debía sacrificar sus sentimientos y su infancia bien valía la pena.
La venganza lo movía y los dioses lo ayudaban… Parecía que se habían esmerado en darle muchos dones: inteligencia, talento, belleza, una técnica ocular muy envidiada, un liderazgo abrumador y una popularidad inigualable pero quienes habían sido importante para él habían desaparecido de su vida; sus padres, su hermano, sus amigos, su familia, todo eso le había sido arrebatado a muy temprana edad dejándolo absolutamente solo y con un trauma difícil de superar…
A pesar de estar rodeado de personas (especialmente de chicas que darían lo que fuera por ser su pareja), su soledad no tenía límites.
Adivina adivinador, ¿quién es este solitario?
