La vez pasada me olvide de poner las notas de autora, mis disculpas, pero es que soy nueva en la pagina y este es mi primer fic. me gustaria saber que les parecio y ver si tiene futuro a seguir.

disfrutenlo, espero sea de su agrado


Un dia común como cualquier otro, me levanto en la soledad de mi casa. Me lavo la cara y me dirijo a hacerme el desayuno. Cada mañana era igual, y a mi me daba lo mismo. Desde que tengo memoria vivo en esta casa con mi tía. Ella es una gran persona y siempre trata de cumplir todos mis caprichos, pero cada tanto siento ese vacío dentro mío y yo se a que se debe. Perdí a mis padres en un accidente automovilístico a los 4 años. La verdad no me acuerdo mucho de ellos pero de vez en cuando recuerdo aquellos bellos momentos que pasamos juntos... Los extraño tanto. Daria lo que fuera por que estén conmigo.

Me prepare un té y unas tostadas, ya sabia que la tía no llegaría hasta pasadas las 8 de la noche. Trato de hacer lo posible para ayudarla en la casa. Mi tía, Kurenai, es una mujer joven de cabellos negros y ojos rojizos, con un gran corazón. Siempre quise ser como ella con esa bondad que parecía emanar de su mirada. Pero yo se que soy una persona muy diferente a ella, yo no poseo esa mirada tan reluciente a pesar de que varias veces me consideran muy bonita por mis bellos ojos jade. Si, son bonitos... Nada más. Según mi tía son idénticos a los de mi mamá. Se que no me parezco a mi tía porque ella es una persona sensible y ayuda a las personas que la precisen, yo por el contrario sé que soy una persona muy insensible, por lo general soy muy egoísta y no pienso en como se sentirá el resto con mis acciones, pensares o decires. Ya que yo tampoco le presto mucha atención a lo que los demás piensen de mí. Pero por lo general soy una persona muy alegre y amistosa, mas bien soy asi en un intento de parecerme a mi tía. Pero disfruto ser amigable, conozco diferentes personalidades y formo variadas amistades, algunas duran, otras son momentáneas pero todas dejan huellas en mi corazón.

Mi nombre es Sakura Haruno y tengo 16 años. Este año sería mi anteúltimo año en la escuela.

Para mi mala suerte este año mezclaron al alumnado en 2 cursos. Y lo peor de esto es que una de mis mejores amigas fue a parar en otro curso que no es el mio. Hinata Hyuga, ella es una gran amiga mía, que dejo huellas en mi corazón. Junto a ella siempre tengo una sonrisa, siempre sabe hacerme reír y persuadirme como nadie. Por este motivo es que me enoje mucho cuando ella se alejó de mi, por que estando en otra aula ya no podríamos hablar tanto como antes, pero bueno por lo menos este año no estaría sola, ya que Tenten que es otra de mis amigas se quedaría conmigo. Trato de sobrellevar esta situación lo mejor que puedo pero verdaderamente nose como sentirme al tener a Hinata lejos... Ya comienzo a extrañarla y eso que todavía no comenzaron las clases.

Aunque no lo crean, no soy como esas personas que dicen todo el tiempo que odian la escuela. Sino todo lo contrario, me encanta venir al colegio no es porque adore estudiar, es porque alrededor de tantas personas diferentes logro sentirme única. Porque no todas las personas son iguales, y tambien no todas las personas son buenas. Por este motivo es que me cuesta mucho confiar en las personas, siento miedo de que me defrauden, de que me decepcionen. Pocas personas han logrado obtener mi confianza plena, pero no lo se, tal vez nadie obtuvo toda mi confianza porque siempre hay un lugar oscuro en cada persona, un lugar que queda oculto de las demás, un lugar que nadie sabe excepto uno mismo. Aunque la confianza no se trata de que el otro sepa toda tu verdad, se trata de sentirlo con vs, contar siempre con esa persona y nunca olvidarla

Bueno hasta ahora el tiempo que he pasado en la escuela no fue malo... Siempre se tiene sus "caídas" en la vida pero bueno supe sobrellevar mis diferencias con varias personas, pero esa es una historia en la que no me gustaría profundizar en estos momentos.

Me emociona la idea de ya ir volviendo al colegio , asi poder ver a mis amigos, aunque con algunos no me lleve muy bien,pero por lo menos hago el intento de no tratar mal a nadie y ser amable con todos, pero como dicen, no se puede complacer a todos...

*En la noche*

Estaba mirando unas películas que había comprado, cuando llego Kurenai.

-Sakura, ya llegue!- me grito mi tía desde la puerta.

En cuanto escuche la puerta deje las palomitas que comía y corrí a ver a mi tía. Cuando la vi la abraze con fuerza y dije "Hola tía... Estas bien?" pude ver en su rostro sus ojos algo inchados, probablemente estuvo llorando. Y creo que se la razón, en unos dias seria el cumpleaños de mi madre, que es la hermana de Kurenai, y yo se lo unida que era con mi tía.

-Tranquila cariño, no es nada, tu estas bien verdad? Eso es lo que importa- ignore esa mirada tierna y consoladora que solo ella tenia y volví a mi cuarto.

A pesar de que yo quería mucho a Kurenai, y estaba eternamente agradecida con ella por hacerse cargo de mi, yo la sentía muy distante. Sé que trabaja de enfermera porque es buena la paga y porque adora ayudar a las personas, pero a veces yo solo quería que no trabajara y se quedara conmigo. Para mi eso era lo que importaba, yo no quería usar ropa de marca, ni parecer una niña rica, ni nada por el estilo. Yo solo quería estar con mi tía quien yo sabia me amaba... Se que soy su adoración, que tal vez me quiere más que a su propia vida, porque todos estos sacrificios que hace los hace por mi, y sinceramente no me importa, no soy una persona a la cual puedas complacer con dinero... Yo solo quería su cariño, nada más.

...

O por dios estoy muy emocionada, anoche no dormí absolutamente nada, estoy muy muy feliz, hoy mismo comienzo las clases. Ni siquiera puedo creer como ya paso tanto tiempo.

Termine de vestirme rápido, y me preparé un té con leche, es mi preferido.

Kurenai prometió llevarme al colegio así que la esperé unos minutos; cuando estuvo lista me gritó desde el auto y corrí para llegar.

Llegue temprano al colegio y pude encontrarme con Hinata. Al parecer estaba igual de nerviosa que yo.

Hablamos largo rato, mientras los directivos daban la típica charla de todos los años y deseaban suerte a los alumnos del primer año.

Cuando hablaba con Hinata no pude despegar mi vista de cierto pelirrojo que me gusta desde el año pasado. Él es tan lindo, sé que hay muchas en la escuela que darían lo que fuera por estar con él, asi como la chica que el tenía a su lado, que al igual que yo no le sacaba los ojos de encima... Era Temari, no me llevo bien con ella desde que tengo memoria. Pareciera que hace las cosas en contra mío, apropósito, para arruinar mi felicidad... Uff cuanto la odio. Y tal parece que su nuevo objetivo este año es Gaara, el chico por el cual se me cae la baba todos los días. Yo conozco a Gaara, a veces cruzamos alguna que otra palabra, pero tampoco somos grandes amigos. Aunque él a veces me mira con un toque de diversión o lujuria que me incentiva a caer rendida a sus pies.

Me di cuenta que los directivos terminaron de hablar asi que me despedí de Hinata y me dirigí hacia donde estaba Tenten hablando con Ino, que es también amiga mía, aunque no nos llevamos tan bien.

Un profesor dio unas indicaciones y caminamos a nuestra nueva aula.

Me senté en unos asientos de adelante junto con Tenten, e Ino se sentó unos metros más lejos. Deje a un lado mi mochila y fue entonces que reparé en que yo no me llevaba bien con casi nadie del curso. Ugh... Tendré que socializar con esta bola de ineptos!

Reconocí a la mayoría de los integrantes de mi nueva aula aunque la mayoría no me caía muy bien o no los conocía. Pude ver detrás mío a Lee, ese estupido, nunca me lleve muy bien con él y tal vez sea por el hecho de que siempre que me ve trata de ligar conmigo y aunque le diga mil veces que no, nunca desiste. Cerca de Lee estaban sus bobos amigos Kiba, un obsesionado con la música electro y Shino que la única diferencia que tenia con Kiba era que el estaba obsesionado con la cumbia que era otro tipo de música y casi siempre discutía sus gustos musicales con él.

También pude ver a las insoportables y gritonas de Tayuya, Kin y Karui. Eran tres chicas insoportables a la vista, siempre gritoneando y tratando de llamar la atención. Cosa que siempre hacia dejarlas en vergüenza, aunque por alguna razón consiguieron ser digamos "populares". El motivo? Siempre andan muy bien arregladas y muy maquilladas. Haciéndose notar y coqueteándoles a los chicos. Yo nunca me lleve bien con ellas porque son muy huecas, nunca dicen nada coherente y no me gusta juntarme con ese tipo de gente. Esta bien decir locuras de vez en cuando, pero ellas nunca dicen algo que tenga sentido.

Estaba odiando con la vista a esas tres cuando noté una mirada fija en mí.

Había un chico, al cual yo no conocía a unos pocos metros de distancia de las gritonas. Tenia la tez blanca y los ojos negros como la noche al igual que su cabello. Me miraba muy fijo como analizando todas las facciones de mi cara, yo pude ver a su lado a un chico rubio llamativo de ojos claros que no paraba de "socializar" con la gente que tenia a su alrededor. Estos chicos de seguro deben ser los repetidores de curso, estas personas de seguro no sirven para nada, su única obligación era estudiar y encima repiten, eso solo significa que no pueden hacer nada bien.

La cara del rubio se me hacia muy conocida, creo que oí decir un par de veces a Hinata que era muy lindo, y no se equivocaba. Su cabello parecía de seda y sus ojos eran muy bonitos, además el azabache no se quedaba atrás. Asi que no me sorprendería que mis tres compañeras gritonas les hablaran o coquetearan con ellos.

Corrí la mirada de inmediato y fingí que no lo vi, ese chico debe ser un inútil y no quisiera que un inútil este cerca mío. Porque juntarse con ellos solo significaría bajar mis calificaciones escolares y no quería traerles angustias a Kurenai por tener bajo rendimiento escolar.

Ahora lo único que queda es aguantar estos próximos meses de escuela con este circo como curso, y tal vez conocer a mas personas porque hay algunas caras que estaban cerca del rubio y el azabache que no logre distinguir, espero que alguien en esta barbarie valga la pena...