CAPITULO 2
(Pov Troy)
- Entonces... a ver si lo entiendo mi hija quiere un perro Y NO COME PORQUE TU CABRÓN IGNORANTE NO QUIERES QUE TENGA UN PERRO EN CASA-.
-Rapuncel- dijo V con tono cansado- disfrutemos de esta salida de chicos de una manera... como decirlo... relajada-.
-No quiero bichos en mi casa- siseé-.
-TU ERES UN BICHO- dijo Hakon-.
-Hakon yo de ti cerraría la boca- siseó Hannival y se hizo el silencio como la mayoría de las veces que ese hombre habría la boca- si no quiere animales en casa que se vaya a la tuya, por lo que se tienes montado un zoológico con diferentes...especies algunas autóctonas-.
-Mi hija no come así que convence a tu amigo Hannival- dijo Hakon-.
Respiré hondo y me froté las sienes.
-¿Por qué no te gustan los perros?- me preguntó Hakon-.
-A ver... digamos que... no me gusta que ella pase tiempo con distracciones porque entonces no querrá estar conmigo-.
Todos se miraron y luego me miraron.
-Que- siseé-.
-que tienes celos de las mascotas-.
-Que os den- respiré hondo-.
-Bueno, y porque no... porque no le compras otro bicho que... que no sea un perro, no se un pájaro o algo así-.
-No podría enjaular a un pájaro, eso es cruel - dije-.
Todos se callaron.
-¿Quieres que hablemos de crueldades?- dijo Duque-.
-Bueno, no me parece bien, es un animal libre igual que los leones...-.
-Yo tengo uno- dijo Hakon sonriendo-.
-Eso está mal, debería vivir en la sabana con otros de su misma especie-.
-No puede mantenerse alejado de Xinia, una vez lo intenté y por poco se muere, dejó de comer y como le pase eso a Judit te mato zombie boy-.
-Bueno veré que pienso- miré a Hannival- vamos a dar un paseo-.
-Vale- dijo Hannival y salimos del bar calle abajo-.
-Mira un cachorro de pomerania, esos bichos con enanos eso no ensucia- dijo Hannival señalando un escaparate de perros-.
-Vale- miré a Hannival y entramos-.
La dependienta una chica joven nos miró y sonrió abiertamente.
-en que puedo ayudarles señores-.
-Queremos ese perro envuélvalo para rájalo- dije señalando al chucho y dejando un puñado de billetes sobre el mostrador-.
-Los perros no se envuelven- dijo Hannival en un susurro-.
-Pues en una caja azul con un moño azul grande-.
-Vale señor es para... ¿su hija?-.
-Esposa- dije-.
-Bien...-.
