Yuuri sopló las quince velas después de concentrarse durante quince segundos exactos en su deseo. En cuanto las llamas desaparecieron y los aplausos estallaron, al igual que las fotografías, Mila lo ayudó a quitar hasta la última vela antes de que Yuuri se inclinara a dar una mordida, solo para verse con el rostro embarrado, cortesía de un nada leve empujón por parte de su mejor amigo, Yuri Plisetsky.
Resoplando, Yuuri se echó a reír y, tras quitarse los lentes y limpiarlos, persiguió a Yuri por la sala, ante las miradas divertidas de Guang, Leo, Kenjirou, Phichit, Seung, Nikolai y Mila.
Yuri se adentró en la cocina y, por descuidado, chocó contra el padre de su mejor amigo. Viktor lo miró con una ceja enarcada y Yuri gruñó, Yuuri llegando entonces, mirando con maliciosa satisfacción cómo el rubio chasqueaba la lengua y salía de la cocina, dejando a padre e hijo solos.
—¿Necesitas ayuda? —preguntó Yuuri, mirando las bandejas con comida y bebida.
—No del cumpleañero, gracias.
Yuuri rodó los ojos y, sonriendo con suavidad, miró fugazmente hacia la puerta cerrada antes de acercarse peligrosamente al platinado.
—Me gustaría recibir mi regalo de tu parte antes de ir a abrir el resto, si no es mucha molestia.
—En lo absoluto —aseguró Viktor y, tomándolo de las caderas, se inclinó a unir sus labios, Yuuri dándole pase sin problemas al interior de su cavidad. Fue un beso corto y jueguetón, que finalizó con el pelinegro mordiendo el labio inferior del dueño de las plateadas ebras.
Pasando la lengua por la zona afectada, Viktor rio.
—¿Eso fue mi regalo de cumpleaños adelantado, cerdito?
Yuuri sonrió de medio lado.
—Tal vez —tomó las manos del mayor y las alejó de su cuerpo, dando un par de pasos hacia atrás, hacia la salida—, si te portas bien —guiñó en su dirección y giró en redondo, sonriendo más al sentir la mirada oscurecida color de cielo fija en su espalda baja. Contoneándose, Yuuri giró a mirar a Viktor por sobre su hombro—, y date prisa con todo eso, los invitados esperan —rio—, Vitya.
Viktor observó a su hijo salir de la cocina y se mordió el labio inferior.
Tres años más se recordó, tres años más y podremos estar juntos sin tener que ocultarnos, mi amor.
Y, buscando todas las imágenes desagradables, Viktor Nikiforov se esforzó por eliminar el bulto apretando contra sus pantalones.
Y comenzamos con fuerza. ;)
¡Gracias por leer!~
