Muchísimas gracias por todo, me gustaría poder empezar mañana, hoy quiero aprovechar el día para comprar algunas cosas e instalarme en el piso,-comento Sonic.
Claro, tomate el día libre y si mañana lo necesitas también, ven conmigo te presentare a los demás que forman parte de esta academia,-comento Slayter mientras salían del despacho.
Las chicas nada más verle salir, se olvidaron de las clases, del baile y de Shadow, esta vez podían verle la cara y los ojos, no apartaban la vista de él, y murmuraban por lo bajo.
Qué guapo es,-comentaba una de las chicas.
Y que ojos más bonitos tiene,-comentaba otra.
Y que sonrisa,-decia otra.
Shadow no le gustaba nada que se interrumpieran las clases, se dio la vuelta para ver al tanta admiración había causado.
Escucharme quiero presentaros a nuevo miembro de esta academia, a partir de hoy trabajara aquí con nosotros, será mi ayudante cualquier problema serio que tengáis decírselo a él cuando yo no esté, espero que le respetéis como lo hacéis conmigo,-les comento Slayter.
Shadow observaba al erizo nuevo, le llamo la atención sus ojos, eran de un verde claro precioso, noto perderse en ellos durante un rato. Sonic también se quedó observando al moreno, sus ojos color rojo sangre, ambos se miraron a los ojos durante un rato, ambos sintieron algo extraño en su interior pero ninguno sabia que significaba aquello.
Las chicas le saludaron con mucha alegría, Shadow se acercó hasta él y le dio la mano como señal de bienvenida.
Pasaron unos días, todo iba fenomenal, el trabajo se le daba estupendamente bien, tenía un piso bonito, poco a poco lo iba amueblando y decorando, además podía ver bailar a la gente y eso le encantaba. Había una de las alumnas llamada Amy que no dejaba de prestarle atención, cuando tenía oportunidad iba a verle o a hablar con él, Sonic hacía su trabajo más de una vez la decía que tenía que estar en clase no con él, no es que le desagradase su compañía, pero no estaba trabajando ahí para distraer a nadie y tampoco le gustaba demasiado tenerla pegada a él casi todo el rato.
A Shadow esto no le gustaba nada, más de una vez iba tras ella para llevársela de vuelta, algunas veces se quedaba observando a Sonic a ver que hacía, casi siempre tenía una sonrisa en la cara, nunca se le veía serio o enfadado, pero estaba claro que no estaba como con la chica todo el día detrás de él.
Por las tardes cuando cerraba la academia Shadow se quedaba con Rouge para seguir ensayando el baile. Sonic también tenía que quedarse a recoger las cosas, limpiar un poco y cerrar todo.
A medida que pasaban los días, Amy se hacía cada vez más pesada, Sonic al principio no le molestaba que fuera a hablar con él, a medida que pasaban los días ella iba adquiriendo mas confianza, la mayoría de los días estaba más pendiente de él que de la clase, a Shadow esto le estaba mosqueando mucho, y por alguna razón no le estaba gustando nada el comportamiento de esa chica, de momento solo se limitaba a observar, Slayter se pasaba gran parte de los días fuera por papeleo u otros asuntos, pero cuando estaba en la academia, él personalmente la echaba la bronca diciéndola que dejara a Sonic trabajar tranquilo.
Shadow cuando no daba clase se quedaba observando cómo bailaban los demás, y más de una vez su mirada se cruzaba con los ojos verdes de Sonic, el brillo en sus ojos y su sonrisa hacía que varias veces se quedase embelesado mirándole. Amy no se perdía nada, no le gustaba nada como Shadow y Sonic se miraban.
Por que se miran de esa manera, Sonic será mío sea como sea,-pensaba Amy observándoles.
Cuando Shadow se quedaba mirándole, para que dejase de observarle, Amy le hacía preguntas tontas, le daba igual, con tal de desviar su atención de Sonic.
Esa tarde Shadow y Rouge se quedaron como siempre a ensayar, Amy con la excusa de querer bailar un rato más, se quedó también en la academia.
Sonic estaba en el despacho limpiando y ordenando cosas, de vez en cuando levantaba la mirada para observar a Shadow y su pareja, era difícil no mirarles bailaban muy bien, pero a ninguno le movía la música como a él, y también observaba a Amy, su comportamiento era cada vez más extraño. No quería en absoluto tener problemas con ella, solo la veía como una alumna de la academia, nada más.
Por desgracia Amy no lo veía igual, como Sonic le había prestado tanta atención al principio, pensó que él podía sentir algo por ella, y paso de ser una creencia a estar convencida de ello, y quería a ese erizo para ella, lo tenía cada vez más claro, no dejaría que nadie se pusiera en su camino.
Shadow intentaba concentrarse en el baile, pero estando Amy allí, casi estaba más pendiente de lo que hacia ella o Sonic, que de su compañera y el baile.
Sonic salió a fuera a colocar las cosas que no estaban en su sitio, en cuanto piso la pista de la academia, Amy se abrazó a su cuello de una forma un tanto brusca, Sonic no puso muy buena cara, cuando consiguió soltarla, le agarró del brazo pegándose bien a él, Sonic tenía mucha paciencia y era muy educado, pero aquello se estaba volviendo pesado.
Por favor suéltame, tengo que terminar de recoger todo y después de que os hayáis ido, cerrar la academia e irme a casa que hoy estoy candado,- dijo Sonic intentando ser educado.
Vale, te dejo que acabes, pero luego me gustaría ver donde vives,-le dijo Amy con una sonrisa en la cara.
Sonic se quedó alucinado, no la conocía de nada y ya quería que la enseñase su casa, ¿qué sería lo siguiente?
Shadow hacía un rato que había dejado de bailar, y escucho la conversación de los dos, mientras observaba detenidamente a Sonic.
¿Por qué le observas tanto?,-pregunto Rouge mirándole.
Solo estoy escuchando lo que están diciendo, nada más, esa chica no me gusta nada, se esta comportando raro desde que llegó él,-dijo Shadow observando a Rouge.
¿Te preocupa Sonic?, sabe defenderse él solo, no creo que debas preocuparte,-dijo Rouge observándoles.
Shadow no dijo nada, el tampoco sabía porque se comportaba así, desde que Sonic había llegado, no había dejado de observarle, de mirarle, había algo en ese erizo azul, que le hacía sentir algo extraño por dentro.
Sonic mientras intentaba quitarse de encima a Amy, se sintió observado por esos ojos rojos que tanto le llamaban la atención, además de misterio, también vio una profunda tristeza, y eso es lo que más le intrigaba. Al sentir que Shadow le observaba, sin saber porque, se puso algo nervioso.
Amy se retiró y se sentó en una de las sillas, observándole, no quería irse, quería saber donde vivía, si no se lo decía él, lo averiguaría ella misma. Mientras esperaba, observó un momento a Shadow, y vio que estaba mirando a Sonic eso no le gustó nada, y le miraba enfadada.
Quien es el, para mirarle de esa manera, Sonic es mío, y solo mío,-pensaba Amy observando enfadada a Shadow.
Rouge vio a Amy observando con mala cara a Shadow, este viendo que estaba la cosa más tranquila quiso seguir con los ensayos.
Creo que tienes razón con respecto a esa chica,-dijo Rouge hablando en voz baja a Shadow,-acaba de echarte una mirada que no me ha gustado nada.
Pasaron unas horas, Sonic ya había acabado de recoger y se había sentado un rato en un banco que había, y se detuvo a mirar como bailaba la pareja, le vinieron a la mente recuerdos de cuando el bailaba con los amigos en su pueblo, y una sonrisa se dibujo en su rostro, ni se acordaba de que Amy estaba allí, viéndole.
Esa sonrisa tampoco le paso desapercibida a Shadow, que hizo otra pausa en su práctica de baile, era una sonrisa de alegría, de felicidad, él pocas veces sonreía, creía que era feliz, pero ahora se daba cuenta de que le faltaba algo.
Amy fue con él, le veía muy sonriente.
Esa sonrisa de felicidad es porque piensas en alguien,-quiso saber Amy pensando que ese alguien era ella.
No, son recuerdos de mi vida en los que fui muy feliz, y siempre me gusta recordarlo,-comento Sonic.
Ojala sonrías así, también por mí,-comento Amy sentándose a su lado y agarrándole del brazo.
