Antes que nada, quiero pedir mil disculpas ya que en el momento de publicar este fic cometí el grabe error de no poner los créditos correspondientes, este fic pertenece a Eternal fire1 y el titulo original es Twisted Hearts.
Titulo Original: Twisted Hearts.
Titulo Traducido: Corazones Atormentados.
Autor: Eternal fire1.
Traductor: Alberyck.
Corazones Atormentados
Capitulo 02: Lo Más Cerca a Un Relajo.
5 de Noviembre. 4:30 pm.
"Um, bueno imagino que no estas ahí, así… solo quería decir… ¿puedes llamarme cuando escuches esto? Necesito hablar contigo. Bye."
5 de Noviembre. 8:44 pm.
"así que aún no llegas, bueno, pero es urgente que me llames. En verdad necesito hablar contigo. Tengo que explicartelo."
6 de Noviembre. 3:00 am.
"Se que estas ahí. Son las tres de la mañana, y se que no te quedas fuera hasta tan tarde, así que solo no deseas hablarme, entiendo, pero tenemos que hablar. Lo sabes. Lo se. ¿Por que no coges el teléfono?"
6 de Noviembre. 12:15 am.
"Aome, por favor responde mi llamada. Necesitamos hablar. Necesito explicartelo. Dame una oportunidad de decirte como son las cosas. Aome, por favor…"
6 de Noviembre. 3:35 pm.
"Coge. El. Teléfono. Se que estas ahí. He estado llamándote todo el día, y es imposible que no hayas estado para alguna. Basta de ignorarme y responde el maldito teléfono."
6 de Noviembre. 9:32 pm.
"Aome, si no respondes el maldito teléfono. Iré hasta allí y romperé tu puerta. Tenemos que hablar, y lo sabes, así que responde el maldito teléfono."
7 de Noviembre. 10:00 am.
"Demonios, ¿vas a responder? Esto es estúpido, Aome. Se que estas molesta conmigo, pero tenemos que hablar y resolver las cosas entre nosotros. No podemos dejar las cosas así."
7 de Noviembre. 11:23 am.
"Aome, maldición, solo responde el teléfono. Esto ha ido demasiado lejos. Sabes que necesitamos hablar. Aome, por favor, siento haberte herido, pero al menos dame una oportunidad de explicarme. Coge el teléfono y vamos a resolver las cosas entre nosotros. Vamos Aome." Largo silencio. "Bien, imagino que llamare después."
7 de Noviembre. 11:45 am.
"Responde el maldito teléfono ahora. Aome, solo…"
7 de Noviembre. 1:15 pm.
"Te he dado suficiente tiempo. Esto es todo. Hablaras conmigo así sea lo último que haga. Yo… ¿Qué demonios estas haciendo aquí Sesshomaru?... cállate, estoy al teléfono… se que te hice una pregunta, pero… no seas tan molesto… si, bien, como sea. Aome, tengo que irme, pero tan pronto como termine con él iré a tu casa. Hablaremos entonces."
Aome miro a su teléfono, quitándose las sabanas que tenía, se puso de pie y fue por más helado. Entonces regreso al sofá y siguió viendo películas románticas que solo la deprimían más.
"Aome, ¿Qué demonios esta pasando?"
La vos de Sango vino desde la puerta, y Aome no sabía si sentirse aliviada o decepcionada. Había querido hablarle a su amiga desde el jueves, después de lo que tuvo que ser el peor día de su vida, pero ahora no estaba tan segura. No había llorado desde que Inuyasha había… y no deseaba hacerlo ahora. Podría condenarse antes de llorar por él. Ella era Aome Higurashi, y no lloraba por hombres. Ella era fuerte e independiente, y no le necesitaba. Ella no…
"¿Aome?"
Aome volteo para mirar a Sango e hiso lo mejor para sonreír, pero sus ojos eran un azul opaco, y estaba descorazonada, así que su sonrisa fue patética. Sango estaba de pie en la puerta, sus maletas en el piso y miró a Aome. Se inclino y recogió un embase vacio de helado de vainilla. Uno de sus marrones ojos se elevo.
"¿Qué paso?"
Y, por supuesto, Aome apunto hacía el odiado teléfono. Sango fue hacia el y escucho los mensajes. Un largo silencio paso entre ellas. Aome sintió que las lagrimas se amontonaban en sus ojos, pero las mantuvo a raya una ves más. No le daría al mundo la satisfacción de verla llorar.
"¿Quieres hablar sobre esto?" Sango dijo, cuando se sentó junto a Aome y tomo el helado que le ofrecía. Aome miró a la película frente a ella. Quería gritarle a la actriz y decirle que no se enamore de ese hombre. El podría jurar que la amaría por la eternidad, y entonces aplastaría su corazón. Quería advertirle a la chica, decirle que escape, y eso era realmente tonto porque era solo una película, y en las películas, todo sale bien al final. La chica conoce al muchacho. El muchacho se enamora de la chica. La chica se casa con el muchacho. Ellos viven felices por siempre.
Aome sonrió amargamente mientras miraba.
Pensó que era un crimen hacer tal terribles películas. Debería ser un crimen poner pensamientos de amor en tu cabeza y corazón solo para ser desgarrados por la realidad.
Películas románticas deberían ser un crimen.
"No deseo hablar sobre eso." Ella dijo, pero sabía que Sango no la dejaría ir tan fácilmente.
"¿Desde cuando has estado así?"
Aome llevo una cucharada llena de helado a su boca y cerro los ojos cuando se derretía. Sabía dulce, del modo en que el amor de Inuyasaha había sido para ella. Ella creía que sería para siempre. Creía que él era sincero cuando decía que la amaba. Había creído cada una de sus palabras. En verdad creía que su amor era puro y sincero.
Había creído en sus sonrisas.
Debió de haberlo sabido.
El helado se derritió en su boca, dejando un trazo de dulzura.
"El me dejo hace tres días." Aome dijo finalmente. "Pensé que se me iba a proponer, pero me dejo. Me dejó en nuestro aniversario." Aome volteo para mirar a Sango. "¿Que clase de hombre deja a su enamorada, a quien dice amar, en el día de su aniversario? La gente no solo hace eso."
"Oh, Aome…" Sango un brazo a su alrededor. "Ese tonto. No sabe lo que esta perdiendo querida. Nunca encontrara a alguien como tu, en ningún lugar en este mundo."
Sango, la hermana mayor que siempre podría decir algo para hacerla sentir mejor. Sango, quien siempre podría estar a su lado. Sango, quien por primera ves estaba equivocada.
"Estas equivocada Sango." Aome dijo tranquilamente. Había tratado de evadir la razón por la que Inuyasha la había dejado. Trato de borrar el nombre que había salido de sus labios tan duro que se habían grabado en su mente. Lo había intentado, y fallo, justo como había fallado en tantas cosas…
"¿Qué?"
Y Aome no podía ignorar más la verdad.
"El encontró a alguien más."
--------------
"¿Qué quieres Sesshomaru?" Un muy irritado Inuyasha pregunto. No le gustaba ver a su hermano, especialmente ahora que tenía tantos problemas. No necesitaba lidiar con el altanero Sesshomaru.
"¿Has sido informado?" Pregunto Sesshomaru, e Inuyasha dejo salir un pequeño gruñido.
"Obviamente no he sido informado de algo importante. Nadie me dice algo importante."
"Eso es porque solo eres capas de crear caos."
Inuyasha enrojeció de rabia. "Eso no es verdad. He estado cuidando de la compañía aquí en Japon mientras estabas en algún lugar haciendo quien sabe que."
Sesshomaru lo miro fijamente, e Inuyasha cruzo sus brazos sobre su pecho, tratando de lucir indignado.
"Para tu información hanyou, he estado incrementando nuestras demandas en Europa. Lo que es de lejos más difícil que cuidar de una ya segura compañía."
"No lo es."
"Lo es."
"No es."
Lo es."
"No lo es."
"Basta de ser tan infantil Inuyasha."
"Keh, como sea."
Sesshomaru e Inuyasha se miraron hasta que Sesshomaru habló.
"¿No estas curioso del por que estoy aquí?"
Por supuesto, malnacido Sesshomaru siempre estaba en lo correcto, e Inuyasha lo miró aún más duramente. Lo que a Sesshomaru no le hiso ni pestañear. ¿Cómo es que siempre gana sus discusiones."
"Bien. ¿Por qué estas aquí Sesshomaru?"
"Pregunta amablemente."
Inuyasha dejo salir un gruñido. "¿Podrías por favor decirme por que estas aquí?"
Los dorados ojos de Sesshomaru se posaron sobre los de él.
"Padre esta muerto."
Las palabras no hicieron sentido a la primera. Debía de haber escuchado mal porque era imposible. Su padre no podía estar muerto.
"¿Qué?"
"Su avión se estrello. La policía esta investigando, pero son incompetentes. Ya puse a los mejores detectives en el caso."
"¿En verdad esta muerto?"
Y por supuesto Inuyasha no sabía que sentir. Su padre casi nunca había estado a su lado, y el único youkai que siempre estuvo con él fue Sesshomaru, hasta que se transformo en una fría y arrogante persona. Aún, él era su padre, e Inuyasha lo amaba. Lentamente se sentó en el sillón y miro a su hermano.
"¿Esta muerto?" repitió mientras cerraba sus ojos. "Muerto…"
Sesshomaru observó a Inuyasha undirse en el sillón. Vio como cerro sus ojos y trato de contener las lagrimas. Las cejas de Sesshomaru se enarcaron. No se llevaba bien con su hermano. Inuyasha era un mestizo y una desgracia para su familia. Además, no estaba en la naturaleza de Sesshomaru ser amable, especialmente no a él.
'Tu padre desearía que lo animases.' Una pequeña vos en su cabeza le dijo, y los labios de Sesshomaru formaron una línea. Justo lo que necesitaba. Una vos en su cabeza.
Por supuesto, la maldita vos estaba en lo correcto. Su padre había deseado que trabajasen juntos y se llevasen bien, y ese fue su último deseo, pero, su padre estaba también forzándole a casarse con una humana, y Sesshomaru odiaba a Inuyasha. Sesshomaru decidió que la pequeña vos se podía ir al infierno.
"Alístate. Tenemos que estar en la oficina de tu abogado en una hora."
Inuyasha asintió y Sesshomaru salió de la habitación.
--------------
"Oh."
Hoy, Inuyasha pensó molesto, definitivamente no había sido su día. No solo Sesshomaru le había dicho que su padre había muerto, si no que también le informo que tenía que casarse con alguien y rápido. Tenía una semana para encontrar una novia y un mes para desposarla, o sería desheredado. Completamente perfecto.
"¿Inuyasha, estas bien?" Miroku, el abogado de Inuyasha y su mejor amigo, pregunto.
Inuyasha le miro como si estuviese loco y considero golpearlo muy duro.
"¿Bien?" Pregunto "¿Bien? Por supuesto que no estoy bien. Yo… pasaron muchas cosas en poco tiempo."
"Entiendo Inuyasha, pero tienes que resolverlo o perderás todo." Dijo Miroku. "Deberías decirle a Aome pronto. Estoy seguro que estará feliz de casarse contigo."
Inuyasha se balanceó inconfortablemente. "Termine con ella." Murmuro despacio, y Sesshomaru y Miroku lo miraron.
"¿Qué?" Miroku pregunto.
"Terminamos en nuestro aniversario."
"¿Y no puedes hablar con ella, arreglar las cosas?"
"Yo… eh…"
Sesshomaru sonrió. "¿Qué hiciste Inuyasha?"
Inuyasha se sonrojo. "Me enamore de otra chica."
Y por supuesto lo había hecho en el peor momento. Hace dos meses, podría simplemente pedirle a Aome casarse con él. Seguro, no la amaba lo suficiente, pero podría haber sido el modo más fácil. Ahora, aún así, no podía hacer eso.
El amaba a otra, y era demasiado pronto para pedirle que se case con él.
"Eres un idiota." Miroku le dijo fríamente, e Inuyasha tubo que estar de acuerdo con él. Aún, su abogado nunca le había hablado de ese modo. Le hiso sentir inconfortable.
"Aome te ama. ¿Cómo pudiste hacerle eso?"
"Eh…"
"El es un mestizo, pero que humanos. ¿Qué esperabas?" Sesshomaru dijo, e Inuyasha sintió mus mejillas enrojecer.
"Mira idiota, no tienes…"
"Tengo todo el derecho."
"Um, deberían calmarse."
"No tienes derecho a decirme que hacer."
"Eres un imbécil."
"Muchachos, en verdad, las cosas pueden empeorar…"
"Bastardo. ¿Cómo te atreves a insultarme?"
"Tanto como se, el bastardo eres tu."
"Te matare Sesshomaru."
"Atrévete a intentarlo."
"Saben, su padre deseaba que trabajasen juntos."
"Crees que eres tan genial con tu…"
"Otra ves, esta siendo infantil, pero no esperaba más de ti."
"Jodido…"
Inuyasha se lanzo contra Sesshomaru, pero desafortunadamente para Miroku, estaba justo entre ellos, y recibió todo el impacto del golpe de Inuyasha en el estomago. Miroku agarro a Inuyasha para tratar de no caer, pero eso solo causo que Inuyasha perdiera el balance, y ambos terminaron cayendo directo contra Sesshomaru, quien no tubo tiempo de moverse. Los tres cayeron al piso.
"Inuyasha…"
Tres pares de ojos voltearon para mirar a la persona que estaba en la puerta.
Ella era alta, y piel era blanca. Su cabello estaba peinado en un elegante estilo, y sus marrones ojos resplandecían con diversión.
"Kykio…" Inuyasha dijo, y su corazón latió más rápido. Completamente olvidando su rabia contra su hermano, enfoco toda su atención en ella.
"Tengo que irme." Inuyasha dijo simplemente. Se puso de pie, tomo el brazo de Kykio y se alejo con ella.
Por algún tiempo, Miroku y Sesshomaru solo miraron hacia la puerta. Miroku no sabía que pensar porque la cara de Inuyasha había resplandecido cuando vio a Kykio, y eso nunca había sucedido con Aome. Sesshomaru estaba simplemente maldiciendo a su hermano por irse así. Entonces, Sesshomaru decidió que estar en el piso era muy indigno y se puso de pie rápidamente y se encamino hacía la puerta.
"¿Con quien te casaras, Sesshomaru-san?" Miroku pregunto tan casualmente como pudo mientras se levantaba. "¿Tiene algún prospecto?"
El rostro de Sesshomaru permaneció en blanco cuando miro a Miroku, y Miroku sonrió.
"Así lo pensé." Miroku dijo. Calmadamente ofreció asiento a Sesshomaru. "Creo que deberíamos hablar."
------------
Sesshomaru miro a Miroku por un largo tiempo. Lo que le había propuesto era interesante, y definitivamente resolvía sus problemas, pero…
"Eres el abogado de Inuyasha."
"Y su amigo desde la infancia."
"¿Por qué debería de confiar en ti?"
Y Miroku re recostó contra su silla y entrelazo sus manos tras su cuello.
"No puede, pero eso no es importante."
"¿Cómo así no es importante?"
"Porque…" Miroku dijo, tranquilo y sin miedo de Sesshomaru. "si no lo hace, perderá todo, y usted no puede solo casarse con cualquiera, así que es su único modo de salir."
Sesshomaru miro a Miroku. El humano no le tenía miedo. Eso era algo que respetaba. Incluso youkais le temían. El hombre frente a él estaba meramente nervioso aunque lo escondía bien. El era o como Inuyasha, demasiado estúpido para su propio bien, o realmente confiado y astuto. Cuando Sesshomaru lo observo, decidió que era lo último.
"Si lo que dices es verdad…"
"Lo cual lo es…"
Quizás era un poco estúpido, pensó Sesshomaru, cuando escogió ignorar la interrupción.
"… ¿Por qué ella querría casarse conmigo?"
Miroku puso sus brazos hacia delante y se inclino.
"Ella se casara con usted porque tiene que hacerlo." Sentencio simplemente. Sesshomaru arqueo una ceja.
"Ella estará descorazonada tan pronto como descubra el compromiso de Inuyasha y Kykio, y se sentirá traicionada por la elección de Inuyasha, y usted estará ahí, y ella tendrá demasiadas emociones para pensar correctamente."
"¿No es eso tomar ventaja?"
Miroku sonrió. "Es lo mejor para ella."
"¿Por qué?"
"La conozco. Ella me lo agradecerá después."
"¿Por qué tendría que casarme con ella?"
"Ella hará una buena impresión con la prensa."
Sesshomaru lo miro intensamente. "Su padre, Sesshomaru, fue un gran hombre de negocios, y ayudo a mantener la paz entre youkais y humanos. La chica atrae la atención hacia ella. Si la desposa, no tendrá problemas con los humanos. Y parece que usted esta tratando de mantener lo que su padre inició."
"No me importan ellos."
"Pero eso podría ser un problema menos, y sería sabio mantener las cosas amigablemente. La muerte de su padre pudo ser un accidente, pero hay siempre dudas. Después de todo, su familia tiene muchos enemigos."
El hombre era astuto. Sesshomaru hiso una nota mental de mantener cerca de Miroku. Podía serle útil en algún momento.
"Ella puede decir no."
"Ella no puede."
"¿Por qué?"
"Ella necesita el dinero que usted tiene."
"¿Estas diciéndome que se casaría conmigo por dinero?"
Miroku dio una suave risa. "Dios, no, ella nunca podría hacer eso."
"¿Entonces?"
"Ella se casaría con usted porque es el único modo de salvar a su hermano."
Y Miroku procedió a explicarle la situación.
------------
Aome pensó que quizás había llevado su desanimo un poco lejos.
'No es el fin del mundo.' Se recordó. Habían peores cosas en la vida que ser rechazada por el amor de tu vida por otra mujer. Ella misma había sufrido peores cosas, y había resistido todas ellas. Antes de Inuyasha, logró sobrevivir a la ruptura de una relación de cuatro años. Claro, nunca realmente amo al otro muchacho, así que no era lo mismo, pero aún, lo había logrado. Consiguió pasar la universidad mientras trabajaba y cuidaba del templo, y ahora estaba estudiando para obtener un Bachillerato en la Universidad de Tokyo mientras hacía investigaciones en un muy importante museo, y no había sido fácil para ella llegar a donde estaba. Ella había estado al lado de su madre y hermano cuando enterraron a su abuelo, y…
Y debería de parar antes de que recordase la más difícil situación por la que estaba pasando.
Lo que debería de hacer es dejar de lamentarse y comenzar a hacer algo para distraerse. Aquello no era saludable, e Inuyasha no era digno. Si no la deseaba, entonces era él quien se lo perdía, no ella. Nunca ella…
Excepto que se sentía horrible, y deseaba saber por que Inuyasha la había dejado porque eso realmente la estaba torturando, y en verdad, en verdad deseaba saberlo. Pensó que quizás hubiese sido buena idea contestar el teléfono cuando llamo. Maldición, ahora ella sería la que tuviese que llamarlo. En verdad que no deseaba. Pero deseaba saber. Entonces, quizás podía lograr vivir sin saberlo.
Aome recorrió su cabello con su mano y dejo un frustrado gruñido. Sango la miraba, meneo la cabeza, y fue a la cocina.
"¿Quieres algo de comer?" ella pregunto desde allí.
"Um, no gracias, pero mataría por un café."
"Muy bien. ¿en verdad iras a salir de casa hoy?"
Aome sonrió. ¿Qué podría ella hacer sin Sango? "Iré a la Universidad y entonces al museo. Tengo algunas investigaciones que hacer."
"Que gusto de que estés de regreso a la vida. El no te merece. Oh, y tengo que irme por unos días. Parece que un muy importante líder youkai murió en China, pero él era de Japon. Un caso complicado."
"¿En verdad? Nada se ha dicho en las noticias, y he estado mirando mucha televisión los últimos días."
"El gobierno decidió mantenerlo en secreto. Hay demasiada tención entre youkai y humanos. Ni me dirán el nombre de la victima hasta que llegue allí."
La vos de Sango se volvió molesta cuando sin duda buscaba algo, y Aome se quedo sola con sus pensamientos otra vez. Cerro sus ojos, y trato de no pensar en Inuyasha. Parecía que tratar de no pensar en él solo sólo le hacía pensar más en él. Abrió sus ojos y poso su mentón en sus rodillas. Quería que no doliese tanto como lo hacía. Cuando le había besado, y él pronuncio el nombre de otra mujer, su corazón se volvió pedazos. Todos sus sueños, esperanzas e ilusiones, todo por lo que había estado esperando, se había desvanecido, y aquello en verdad se sintió como lo peor que le pudo pasar. Sin importar cuanto trataba de convencerse de que no era el fin del mundo, aún se sentía como si lo fuera. Su vida giraba en torno a Inuyasha, y se sentía perdida sin él a su lado. Era como si una pieza de ella estuviese faltando, y lo tenía todo en su pecho, y aquello se mantenía haciéndose grande y más grande, y la vida se hacía más dura con cada día que pasaba. Todo le recordaba de Inuyasha, y sabía que fuera de su casa sería lo mismo. Se sentía más segura en casa, pero sin duda no podía estar allí el resto de su vida. Tenía 23 años y tenía toda una vida por delante. No importaba si tenía ganas de gritar, y que contuviese las lagrimas antes de ir a dormir. No importaba si tenía que pretender estar bien ante su familia y amigos, y que sonriese porque si no, ellos sabrían que nada estaba bien. No deseaba sus miradas llenas de lastima, y no deseaba que le preguntasen si estaba bien porque no lo estaba, y ella odiaba mentir. No deseaba que se preocupasen por ella.
'Eventualmente' ella pensó 'Todo mejorara. Solo tengo que esperar. Estoy segura de que un día, despertare y el dolor se habrá ido.'
"¿Puedes responder el teléfono por favor?"
Aome regreso a la realidad. "Si, claro."
"¿Hola?"
"¿Es esta la casa de Aome Higurashi?"
"Así es…"
"¿Puedo hablar con ella?"
"Con ella habla."
"Oh, Señorita Higurashi, estamos llamándola desde el hospital…"
Aome se paralizo.
No, no, no, no otra ves.
"¿Señorita Higurashi? ¿Esta allí?"
Pero Aome había dejado caer el teléfono y estaba ya a medio camino hacia la puerta.
"Aome, ¿donde vas?"
Y Aome ignoro a Sango e ignoro a sus vecinos cuando se cruzo con ellos. Ella ignoro el carro que casi al golpea y tomo un taxi.
"Al Hospital de Tokyo." Ella le dijo al conductor, y rogo que no fuese lo que pensaba.
