Quiero luchar junto a Usted

De pronto todo se ilumino y un resplandor verde surgió de la nada, rápidamente todos los demonios comenzaron desvanecerse unos tras otros, hasta no quedar ninguno. Entre todo el alboroto que se formo, comenzó a divisarse una silueta de un hombre alto y de cabellos largos, hasta que pudieron distinguir de quien se trataba, Sesshoumaru hacia su estelar aparición, llevando en sus brazos el cuerpo casi inerte de Rin, a su lado iba jaken y Ah-hun.

- Sesshoumaru!- exclamo inuyasha el verlo, pero su hermano no parecía nada amigable, lucia molesto, muy molesto

- Hagan algo- les mando sesshoumaru, mientras miraba a Rin quien estaba herida en sus brazos.

Así es como llegaron a la aldea, hacía años que Sesshoumaru no entraba a una aldea, pero sentía que algo más pasaba y que ello tenía que ver con Rin, por eso se quedaría hasta averiguar que era.

Mientras tanto Rin, estaba sumergida en los sueños de su estado de inconsciencia y volvió a soñar lo de siempre, los demonios, la mujer y las palabras… todo era negro, mas negro que otras veces, se sentía perdida y adolorida, de pronto una luz la dejo ciega y de allí vio venir a la mujer que peleaba contra los miles de demonios, desenvaino una espada bella, larga e imponente, una katana tan bella como la de su señor sesshoumaru, la cual agito y de ella salió un resplandor rosado, que termino con la vida de todos los demonios y como si tuviera prisa se acerco rápidamente a ella.

- Niña- le llamo.

- Se… señorita Midoriko- dijo con temo Rin y al mujer le sonrió en señal de aprovación.

- Te he entregado una parte de mi alma, ahora deberás seguir mi pelea- le dijo la sacerdotisa- deberás cuidar el sello de la piedra de Shikon.

Dicho eso la hermosa mujer desapareció y Rin despertó de sobre golpe, sintiendo de nuevo todo su cuerpo, todo le dolía, cada una de las parte de su pequeño cuerpo. Mientras afuera Sesshoumaru se encontraba respaldado contra un árbol, mirando la luna, esperando que nada le pasara a Rin, pues ya nunca más podría salvarla, no habría escapatoria, sumido en sus pensamientos, pero encontrándose alerta a la vez, sintió a su hermano acercarse.

- Últimamente nos han atacado muchos demonios, todos buscando a Midoriko- le explico Inuyasha.

- ….- Sesshoumaru solo se limito a mirar con cara de ¿Qué me importa eso?

- Sé que esto parece no importante, pero el centro de los ataque ha sido Rin- dicho esto sesshoumaru lo miro, sin inmutar un ápice su rostro, seguía mostrado esa básico semblante frio e inmutable, pero aun así, ese gesto significaba atención de su parte.

- Algo debe haber pasado luego de la desaparición de la perla- le explico Inuyasha- algo que tiene que ver con Midoriko y Rin…- sin decir nada mas, inyasha vio a sesshoumaru darse media vuelta y desaparecer en le espeso bosque.

¿Por qué los demonios atacaban a Rin llamando a Midoriko?, esa era la pregunta que debía encontrar para saber qué era lo que sucedía y así tranquilo como siempre iba, sintió la presencia y el olor de un demonio en la cercanía, se acerco sigilosamente como un cazador asechando a la presa y sin pensarlo dos veces se lanzo sobre le demonio y con solo la ayuda de su brazo derecho lo elevo por el cuello.

- a donde vas?- le pregunto.

- Sr… sr Sesshoumaru, majestad!- exclamo el demonio

- Responde- lo amenazo Sesshoumaru.

- Voy en busca de Midoriko.

- Ella está muerta- le contesto Sesshoumaru.

- De hecho no lo está- dijo el demonio y sesshoumaru lo ahorco con más fuerza para forzarlo a hablar- no del todo…

- Habla criatura insignificante o mueres- le dijo fríamente Lord Sesshoumaru

- Parte del alma de Midoriko logro escapar de la perla, con ella mantiene cerrado el sello de la eternidad-

- Y que tiene eso! Habla!- exigió Sesshoumaru.

- Si matamos a quien es la portadora de ese pedazo de su alma, el sello volverla a romperse y volverá la perla de Shikon- dijo el demonio.

Sin preguntar mas y en un par de simple minutos, Sesshoumaru se dio media vuelta, dejando detrás de si a un demonio tendido el suelo, muerto. Tranquilamente volvió a la aldea, en busca de Rin, lo mejor sería llevársela, con él estaría a salvo… aun que tal vez ella no quisiera eso, todo dependía de ella, pues, él jamás se haría problema en cuidarla, jamás. Sumido en sus pensamientos, no se dio cuenta cuando ya estaba internado en la aldea y los humanos del lugar lo observaban aterrado y otros solo se limitaban a entrar muertos de miedo a sus casas, buscando en ellas resguardo, ni los miro, eran unos estúpidos, de pronto vio que de la cabaña salía la pequeña niña que tanta alegría le había traído, junto con el resto de humanos, la anciana sin un ojo, la exterminadora, el monje y la novia de Inuyasha.

- Sr. Sesshoumaru- grito Rin al verlo, no parecía sufrir, siempre tan optimista, aun cuando llevaba una venda alrededor de su cabeza y otras alrededor de los brazos, por suerte ya no emanaba el olor a sangre, por lo que deducía que la habían curado bien, al punto de detener las hemorragias.- SR. SESSHOUMARU!!!- volvió a gritar acercando al gran e imponente Youkai.

- Rin- Pronunció Sesshoumaru cuando la niña llego al frente de él.

- Sr. Sesshoumaru, vino a verme?- pregunto la niña con una inocente y gran sonrisa.

- ¿Cómo te sientes?- pregunto Sesshoumaru.

- Bien, la anciana Kaede me curo muy bien- explico la niña, al decir esto Sesshoumaru observo a la anciana que lo miraba con preocupación y dedujo que quería hablar con él, pero le temia demasiado como para acercársele. Lo más seguro es que era algo de Rin, asi que él se acercaría a ella.

- Vio como el imponente Youkai y aquel que siempre encontró muy bello, se acercaba a paso seguro hacia ella, sintió como comenzaba a sudarle la espalda, jamás había hablado con el demonio.

- Dime anciana- le dijo Sesshoumaru al estar frente a ella. Kaede lo miro y por unos segundos no emitió sonido, se armo de valor y separo un poco los labios.

- Rin posee dentro de sí el alma de Midoriko- le dijo, esperando alguna reacción de parte de él.

- …- no emitió palabra, eso ya lo sabía.

- Le da el poder suficiente para que pueda resguardar el sello de la eternidad- le dijo, esperando alguna respuesta o palabra de él.

- …- también sabía eso.

- Si es así debemos protegerla más que nunca, pues si ella muere, el mundo volverá a sentir el caos de la piedra de Shikon.- de nuevo calló la anciana esperando respuesta del Youkai.

- Eso no va a pasar- dijo al fin algo Sesshoumaru.

- Pero hay otra opción…- Kaede hizo una pausa, observando como Sesshoumaru le prestaba más atención que antes.- a unos kilómetros de aquí existe un regimiento de sacerdotisas, fue a donde aprendió mi hermana Kikyo-

- El templo Suon- dijo Sesshoumaru y la anciana asintió.

- Yo quiero ir a ahí!- exclamo de pronto la niña y ambos la miraron, no se habían dado cuenta que escuchaba muy atenta la conversación.

- Rin… - murmuro la anciana.

- El Sr. Sesshoumaru siempre me ha defendido y cuidado de todo, no quiero provocarle problemas nunca más!!!! Nunca más! Iré al Templo y seré muy fuerte!- exclamo la niña mirando a su Sr. Sesshoumaru, con la mirada más firme y decisiva que Sesshoumaru alguna vez le haya visto.- No quiero que pelee más por mi Sr. Sesshoumaru yo… yo… siempre he querido pelear junto a usted!!!- grito Rin, llevándose la cara de sorpresa de todos, quien iba a pensar que en semejante niña hubiera pensamientos tan maduros y fuertes.

- Rin- la llamo Sesshoumaru, quien se arrodillo para estar a su altura. Todos alrededor miraban atentos la extraña escena que se iba a presentar- tu decides- le dijo al final.

- Quiero ir- dijo ella mirando a Sesshoumaru con profunda determinación, él solo se levanto y miro al horizonte, sabía que al final ella lo abandonaría, después de todo era una humana y él un demonio.

- Rin son 8 años los que tendrás que estar y ya mañana cumples 10- le dijo la anciana.

- Aun así! Iré!- exclamo la niña con la misma determinación que antes.

- Las postulaciones para el templo comienzan la próxima semana- dijo la anciana- habrá que ir hasta allá-dijo ella.

- Yo la llevaré- sentencio Sesshoumaru.

- Nosotros también iremos- proclamo Inuyasha. Sesshoumaru iba a dar media vuelta para encararlo y decirle que no moleste, pero para su sorpresa Rin comenzó a celebrar.

- Todos me irán a dejar!! Si!!!- exclamaba una y otra vez y si ella asi lo quería entonces no pondría objeción, seria tal vez la última vez que la vería y quería verla feliz.

- Partiremos el lunes para llegar el miércoles- dijo la anciana y nadie puso objeción.

Los días pasaron y por fin el día que tanto esperaban llego, el día lunes temprano todos partieron, Sesshoumaru no los acompaño en el viaje, le dijo a Rin que se verían allá y ella no dijo nada, solo sonrió. Lunes… martes… miércoles y así llego el día que tanto esperaban, su paso culmino cuando frente a ellos se impuso una larga y blanca escalera que parecía no tener fin, en unos escalones más arriba habían dos sujetos, uno era hombre, un monje de mirada severa y gran estatura a su lado había una mujer vestida de sacerdotisa que tenía el cabello ondulado y café castaño, amarrado de la misma forma que lo llevaba kikyo en sus años de vidas, su rostro era amable y suave.

- Kaede!- llamo el monje a la anciana.

- Ungi- sama- saludo ella con una reverencia.

- Veo que me traes una recluta- dijo el monje.

- No cualquiera su excelencia, ella …-

- Posee dentro de sí el último dejo de esperanza de Midoriko- término de hablar la mujer junto al monje. Todos la miraron sorprendidos, parecía muy enterada.

- Excelente Rei, tus poderes son sorprendentes- le felicito el monje.

- Debemos aceptarla su excelencia- le dijo la mujer- ella tiene que aprender- el monje solo asintió.

- No te preocupes Kaede la niña quedara bien con nosotros.- le dijo el monje.

De pronto ambos, monje y sacerdotisa se precipitaron y levantaron cada uno su objeto de ritual, el monje un báculo y la mujer armo su arco con una flecha, ambos apuntaban hacia el mismo lugar, todos miraron hacia dicho lugar, de la nada aparecía la figura imponente de un hombre caminando con paso seguro y lento, cuando todos pudieron divisar bien la silueta se dieron cuenta que se trataba se Sesshoumaru, quien con su energía demoniaca había alterado el aura del monje y la sacerdotisa, ambos estaban dispuestos a atacar cuando Rin lo reconoció.

- Sr. Sesshoumaru!!- exclamo Rin muy alegre al verlo, pero no solo a él.- Sr. Jaken!!!- exclamo también al ver al pequeño demonio verde.

- Rin!- llamo Sesshoumaru, sin alterar su atención en la mujer y le monje que intentaban atentar contra él, miro a Inuyasha para ver si lo habían atacado a él, pero este llevaba audazmente un sombrero para tapar sus orejas, que lo delataban como un ser diferente.

- Sr. Sesshoumaru vino a verme!- exclamo ella tan contenta que no cabía en su felicidad.

- Te dije que vendría- le dijo él.

- Y usted también Sr. Jaken- dijo ella.

- Bueno niña, solo sigo al Sr. Sesshoumaru- le dijo él, tratando de ocultar sus lagrimas en su ropa, la verdad le daba mucha pena el pensar que nunca más la vería, le había agarrado mucho cariño en el tiempo que viajo con ella.

Monje y sacerdotisa miraban incrédulos la escena, aquella pequeña niña hablaba normalmente y sin temor con aquellos dos demonios y lo peor era que el más alto, irradiaba una terrible y potencial energía demoniaca. El monje recordaba haberlo visto alguna vez en la vida, a él y la niña, entonces recordó, era el demonio que lo venció y le quebró en mil pedazos su antiguo báculo y ella era la niña que lo siguió sin condiciones… ¿aun seguía con él?, ¿pero cómo?, eso explicaba también, el porqué se le hacía tan conocida todas aquellas persona que venían con la niña, ahora lo recordaba todo.

- Atacamos?- le pregunto la sacerdotisa, el negó con la cabeza.

- Acabaremos muertos si lo enfrentamos- le dijo y ella se asombro de sobre manera.

- Es uno de los grandes- dijo él y nada mas hablaron, solo se limitaron a ver la escena.

Paso un momento, en que Rin hablo con todos, cuando la llamaron.

- Niña ya es momento- le llamo el monje, Rin asintió.

- Bueno adiós a todos y gracias por todo!- exclamo subiendo los escalones, cuando vio que Kirara la seguía.

- El demonio no puede venir contigo, este es un lugar sagrado- le reprimió el monje, Sesshoumaru al escucharlo lo fulmino con la mirada, pero el monje se le enfrento- y no hay excepciones- Sesshoumaru estaba ya a punto de matarlo, pero Rin hablo justo en ese momento.

- Tranquila Kirara, cuando salga de aquí puede venir a buscarme- le dijo Rin, la gata se acurruco en ella un segundo para dejarse acariciar y emitió su típico y agradable sonido similar al gritito de un hurón, antes de dejarla ir.- nos vemos!- le dijo Rin sonriéndole, se dio media vuelta y siguió subiendo los escalones, pero de pronto paro en seco.- Sr, Sesshoumaru!- exclamo llamando la atención del demonio- cuando salga podré volver con usted?- le pregunto.

- Como quieras- le dijo él y ella sonrió de oreja a oreja, era esa la justa respuesta que quería recibir y con la mayor felicidad y esperanza de la vida siguió subiendo aquellas escaleras que las llevarían a un mundo diferente, donde volveria a ser más fuerte, solo para poder pelear junto a su lado, al lado de él, su Sr. Sesshoumaru.

Fin del segundo capitulos

N/a: no esta demás decir que los personajes no me pertenecen y eso bla bla bla... me gustaria saber que les parece como estoy tomando la personalidad de sesshoumaru, además de ello agregar que no deben olvidar que nuestro bello demonio ha cambiado mucho y en parte quiero reflejar un poco como seria ese cambio que al finla siempre tube ganas de conocer a fondo, pero ya termino y mucho no alcanzamos a ver de sesshoumaru y su vida privada, asique si encuentran que esta bien o que podria poner esto o esta otra cosa, excelente hare mi mejor esfuerzo.

Bien lectores quiero que sepan que en este capitulo ya puse un poco mas de color a la NARRACIón creo que se nota la subida de nivel en contenido narrativo, por lo cual puedo prometerles que disfrutaran de una historia que ojala sea muy completa, DISFRUTEN Y DEJEN REW PLIS, siempre nos gusta saber cuanta gente nos sigue, asi uno se motiva =)