Nota: Aquí está otra viñeta. No sé si he descrito muy bien esta emoción, pero esto ha salido.
Sorpresa
Las ojeras son visibles en vuestros ojos y, aunque tuvieseis sueño, es imposible dormir. Falta pocos minutos para que salga la Luna Roja y todos estabáis demasiados nerviosos para hacerlo. Sentados en el suelo, aguardáis con impaciencia.
Todavía recuerda cuando hace casi un año los once os reunisteis en la plaza, confusos y desorientados, sin saber lo que os depararía este lugar. Ahora, de esas once personas, solo quedan siete. Y de ellas, uno está luchando por su vida y otra se ha convertido en algo indescriptible.
Pero ya no puede pensar nada más; porque sucede. Una luna roja como el color de la sangre empieza a asomarse por el cielo lleno de estrellas. Solo tienes un momento para maravillarte ante la visión, al igual que los demás; cuando de golpe, la extraña sensación que llevas sintiendo desde hace un par de días, sacude tu cuerpo de arriba abajo haciéndote soltar un pequeño jadeo por la sorpresa. Notas como las barreras que has levantado desde hace muchos años desaparecen de golpe, haciéndote sentir completamente desprotegido. Y escuchas un grito cerca de ti, pero estás demasiado conmocionado para saber a quien pertenece.
Empiezas a sentir más y más, como nunca antes lo has hecho: el miedo, el dolor… Pero también algo completamente distinto: la vida. Sientes la vida que hay a tu alrededor: árboles, personas y demás criaturas desconocidas para ti. El bullicio de la sangre corriendo debajo de la piel. El latido descolocado del corazón de tus compañeros. Cosas que te abruman demasiado, pero que a la vez piensas que es algo maravilloso.
Antes de que te dieses cuenta, notas lágrimas bajar por tus mejillas. No recuerdas la última vez que lo hiciste. ¿Qué edad tenías? ¿Cuatro años? ¿Siete? Y te sientes bien. A pesar de las extrañas sensaciones que te embargan, te sientes feliz. Eso es lo último que piensas antes de perder la conciencia.
