Aqui esta el segundo capitulo. Me disculpo por adelantado de las posibles faltas que pueda cometer y de las locuras que se me ocurren cada vez que comience a escribir. Y me he sorprendido al ver que algunas personas les ha gustado la historia, estoy realmente sorprendida por esto.
Como en todo, no tengo los derechos de ninguno de los personajes del universo de DC comics.
2-Entra Wally y los verdes
Iris se fue a trabajar como todos los días a las siete de la mañana, Barry se había pedido la semana libre, más que nada para evitar dejar solo a Dick más de lo que fuera requerido. Mientras que preparaba el desayuno recibió una llamada, se puso el teléfono en la oreja mientras que manejaba la sartén.
-¿Diga? – preguntó perezoso, no le gustaba que la gente le llamase a las siete y media de la mañana.
-¡Tío! ¿Cómo andas?
-¿Hal? ¿Por qué demonios me llamas tu un sábado a las siete y media, debes de estar o muy loco o sigues borracho – bromeo más tranquilo, Hal era un compañero suyo de la Liga de la Justicia. La Liga de la Justicia era una asociación de superhéroes que habían fundado hacia como tres años, para ser exacto, la comenzaron Batman y Superman, poco después les fuero llamado, Barry fue llamado a la vez que Wonder Woman y el Detective Marciano, vamos, de los primerito. Hal se unió semanas después, él era un Linterna Verde, tenía un poderoso anillo que le permitía crear cualquier cosa que quisiese, una verdadera chulada.
-Nada de eso colega, solo es que he pensado que podría pasarme por tu casa para jugar un rato, ¿no viene Wally? Ya sabes que me llevo bien con ese enano
-Hal, no puedes pasarte hoy, imposible – Barry sabía que esto no iba a salir bien.
-¿Por qué? Vamos, dime porque
-¿Te acuerdas que pedí a la Liga que me dieran como un mes de descanso.
-Claro, algo de asuntos personales - dijo Hal - ¿Estas en el hospital? Tío, eso no se esconde pedazo de idiota
-Estoy en mi casa pero… bueno… ayer adoptamos a un niño y…
-¡Que has adoptado a un chico! ¡¿Y cómo es que no me he enterado hasta ahora?! ¡Creía que era tu mejor amigo! - Hal sonaba algo cabreado.
-Ya, ya, pero era un caso delicado – dijo Barry – mira, el chico vio morir a sus padres delante de él, cayeron y… imagínate el trauma – se escucharon insultos por el fondo – fue un asesinato, pero eso no es lo peor, lo adoptaron como una semana después, y hace unas dos semanas tuve que salvarlo. El que lo había adoptado era un loco, mato a su mujer y por poco al chico, esta traumatizado… y no creo que el gusta estar con desconocidos, solo eso.
-Claro, claro, lo entiendo - dijo Hal - Ahora solo hay un problemita
-¿Cuál?
-Que estoy enfrente de tu casa con el imperativo de tu sobrino, sus padres me encargaron traerlo y se me hace difícil tenerlo agarrado de la camiseta todo el rato
Barry colgó el teléfono y abrió la puerta, allí vio a Hal sonriendo nervioso y a Wally sonriendo.
-Hola Tío Barry – saludo Wally con felicidad.
-Uf, entrar, pero – miro a Hal – nada de truquitos ni de asustarlo, que te castro.
-¿Puedo conocerlo? – preguntó Wally.
-Creo que estará dormido todavía – dijo Barry.
-Eh… Barry – comenzó Hal.
-¿Si, Hal?
-¿Los niños se suben a la pared?
-No…
-Pues tienes uno enganchado del techo.
Barry giro la cabeza a supe velocidad, allí vio a Dick sujetado al terminado del techo y la pared, mirándolos con algo incertidumbre.
-Dick, no te muevas, eso es peligroso –dijo Barry suavemente, se acercó rápidamente, y le bajo con cuidado, en esos momentos agradecía ser alto, porque sino había tenido que utilizar ´´otras habilidades`` para sacarlo, dejo al chico en el suelo, este se puso detrás de su pierna, como si eso fuera a protegerlo, Barry no pudo ocultar una sonrisa Dick, estos son Wally, tu primo del que ya te he hablado – Wally saludaba eufórico – y el de atrás es Hal, el cual se ha colado en la casa de por sí, un buen amigo, no le tengas miedo, parece loco, peor no esta tan mal.
-Supongo que sabes que te escucho perfectamente - dijo Hal algo molesto.
-Perfectamente – siguió Barry.
Wally se acercó a Dick, el pelirrojo le sacaba al más pequeño como cabeza y media, entre que Wally era más alto de lo normal y de que Dick era más pequeño de lo normal se creaba una escena graciosa entre los dos.
-¿Te gusta loa videojuegos? ¿Leer? ¿Qué libros te gustan? ¿Te gusta jugar al escondite, pillado? ¿A los superhéroes?
-Más despacio chico – corto Barry, si, esto no iba a ir bien.
-Lo siento – dijo Wally rascándose el pelo – bueno, ¿quieres jugar a algo? Acepto cualquier cosa.
Dick miro a Barry inseguro, y después miro a Wally.
-Escondite…
-Bien, yo cuento hasta treinta mientras que tú te escondes, ¿bien?
-Mejor dejarme contar a mí – dijo Barry – esconderos los dos, vale toda la casa y el patio, pero de allí no se pasa, ¿entendido?
-Si – contesto Wally mientras que Dick solo asistió.
Barry se acercó a una pared y comenzó a contar en voz alta.
-Yo también me escondo – dijo Hal corriendo hasta una habitación, por el rabito del ojo vio como Wally se escondía debajo de un armario y Dick… no había visto hacia donde se había ido ese chico.
-26… 27… 28… 29… y 30, ya voy – Barry miro alrededor, sonrió, dudaba que se escondieran en la cocina o el salón, muy cerca de donde estaba el y podría escucharles, paso por su despacho, pero no vio nada movido, miro las escaleras, de seguro que estaban en el segundo piso. Se adentró en su cuarto, las sabanas estaban algo movidas, se agacho y miro, para ver a Hal – atrapado, y mira que te escondes mal, que dos niños te ganen, deberías de tener vergüenza de ti mismo.
-Oh, vamos, ni que ellos sean espías.
-Ya – Barry salió y saco a Wally de debajo del armario – ya son dos, veamos donde esta Dick – miro alrededor con una sonrisa.
Pero al cabo de media hora y de no encontrarlo se puso nervioso, no solo el, Hal y Wally también miraba.
-Una de dos – comenzó Hal – o es un espía experto o se ha escapado debajo de tus narices.
-Bien – Barry se cruzó de brazos - ¡Dick nos rendimos! ¡Sal, que no podemos encontrarte!
Nada se escuchó, pero se escuchó algo desde el salón, el trio se asomó, mirando por el salón, pero ya lo habían revisado, y no habían encontrado anda raro, o eso pensaban hasta que la cabeza de Dick asomo desde la chimenea.
-¿He ganado? – pregunto cubierto de hollín.
-¡Eso es increíble! ¡¿Cómo haces para estar allí?! – preguntó Wally acercándose para hablar con el chico.
-Me pareció un buen sitio… era bueno…
-Y tan bueno – dijo Barry – creí que estaba bloqueada…
-Lo abrí.
-Pero tenía cerrojo.
-Lo abrí.
-Eh… bien – Barry miro alrededor – creo que tendré que meterte a la ducha chaval, estas sucios de pies a cabeza.
-¡Yo le ayudo a ducharse! –dijo Wally cogiéndole la mano y pasando entre los adultos para meterse en la ducha. Barry les miro sorprendido, ¿Qué estaba pasando?
-Parece que se van a llevar bien – dijo Hal - ¿Cuándo le dirás a la Liga que adoptaste a un chico? ¿Te acuerdas de la que montón Batman cuando se enteró de que Oliver había adoptado a Roy? No paraba de decirle que iba a descuidar sus deberes como superhéroe y otro millón de cosas más, y digamos que tu no estas entre sus favoritos para que te libres… ni ninguno de nosotros esta entre los favoritos pero bueno…
-Lo que opine Batman no me importa – dijo Barry con furia en sus ojos - ¿Qué va a hacer? ¿Sacarme de la Liga? Que lo haga, no me importa una mierda pertenecer a la Liga, prefiero ayudar a un niño que necesito gente que le quiera, yo no voy a hacer eso. Ni aunque Batman y Superman vengan a convencerme no lo van a conseguir, para mí, antes de la Liga está mi familia.
-Ya lo sé – dijo Hal – aunque creo que Superman, Wonder woman, Green Arrow… como mínimo esos tres, mas mi persona, estaríamos contigo, ese chico se ve necesitado. Ni si quiera me ha dirigido una palabra dese que he llegado, ¿es que acaso doy miedo? Porque yo creía que tenía un rostro normal, pero creo que tengo que haberme convertido en una especie de monstruo verde.
-Es vergonzoso… y tímido, pero creo que en… unas semanas podrá tener algo más de confianza en ti, o puede que días, con Iris se animó gracias a mí, y Wally… creo que al ver que va conmigo confía más en mí, creo que confía en mi juicio – Barry entrecerró los ojos – pero mi juicio no es que me haya servido mucho en la vida… primero confié en el hombre que había asesinado a mi propia madre y un año después voy y confió en un hombre que era un despiadado asesino en otro universo… simplemente fantástico.
-Ese chico confía en ti ¿no es eso lo importante?
-Si… ahora falta que yo confié en mí… - el móvil de Barry sonó y lo miro - ¿Qué ocurre Cisco?
-Metahumano en la plaza central, Barry, siento molestarte, pero creo que deberías de ir
-Joder, espérame un momento – miro a Hal – encárgate de vigilarlos, por favor, no les asustes.
-Que confianza en mi hombre.
Barry le miro y suspiro. Iris le iba a matar cuanto se enterase, pero no quedaba otra. Salió disparado por la puerta, lo mejor es que terminase pronto para volver de inmediato antes de que Hal metiera la pata y provocase un ataque de pánico en Dick.
El metahumano era un hombre que tenía los poderes de crear pequeñas ventiscas, estaba descontrolado y quería vengarse porque su novia lo había dejado unos meses antes y al descubrir sus poderes decidió vengarse. Barry tardo algo más de diez minutos en reducirlo, llevarlo a Star Labs y encerrarlo en las cárceles especiales para metahumanos, seguidamente se activó un incendio, y tuvo que salir disparado para salvar a todos. Cuando todo término se dio cuenta de que ya llevaba más de media hora fuera de su casa. Salió disparado y casi paso por la puerta, pero justo a tiempo recordó que Dick no sabía que era Flash, no podía traspasar la puerta delante del chico y esperar que no se aterrase.
Abrió la puerta, y escucho voces del piso de arriba, Hal no estaba en la habitación por lo que supuso que había subido. Se dirigió arriba y vio la puerta de su cuarto abierta, alzo una caja y se asomó.
Lo que vio le hizo sonreír, allí estaba Wally y Dick, poniéndose camisetas suyas, prendas que les quedaban ridículamente grandes, Wally llevaba su bata de repuesto de cuando trabaja en el laboratorio, que tenía las mangas remangadas como cinco veces ya arrastraba, mientras que Dick llevaba una camiseta blanca simulando ser otra bata, Hal les vigilaba divertido desde la cama.
-Y con este invento conseguiremos convertir toda la ciudad en pizza.
-¿Pizza?
-Sí, es la mejor comida, ¿entendido?
-¿Y las personas?
-Um… convertiremos los edificios en pizza.
-¿Y no se caerán?
-Ok, convertiremos la ropa en pizza, y las verduras en pizza, ¡Adiós al brócoli!
-De cena hay brócoli – se burló Barry desde la puerta.
-No – dijo Wally – prometiste que los sábados comeríamos comida china, lo prometiste, Tío Barry.
-Ya veremos que cenamos – dijo Barry - ¿a qué jugáis?
-A los científicos locos – contesto Dick tímido, jugando con los largos de la camiseta – es divertido.
-Ya lo veo… - miro los papeles que había en el suelo, llenos de dibujos hecho con los lápices y las ceras, algo que parecía ser una máquina, con fórmulas… - Wally, ¿otra vez cogiste mis apuntes de bioquímica?
-Me gusta aprender – se defendió Wally – además, Dick aprende rápido, ¿verdad?
Dick tenía en sus manos uno de sus apuntes, para ser exacto sobre su supervelocidad, se quedó congelado, estaba seguro de que el chico no debía de entenderlos con siete años, pero aun así miro a Hal en modo de advertencia, este se cruzó de brazos.
-Vamos solo juegan – dijo Hal divertido – vamos Dick, ¿Qué tienes en las manos?
-Una formula – dijo Dick inocente, la miro – no la entiendo.
-Déjame ver – le pidió Wally, la puso en el suelo y la estudio – estoy seguro que tiene que ver con la Fuerza Veloz – dijo sin darse cuenta, Dick le miro confundido.
-¿Fuerza veloz?
-Eh… - Wally le miro y después a Barry, que estaba cruzado de brazos - ups… es que a Tío Barry le gusta investigar a Flash, a veces ha trabajado con él.
-Flash es agradable – dijo Dick mirando los papeles, seguidamente miro a Barry - ¿lo conoces?
-Hemos trabajado a veces juntos, ¿acaso quieres conocerlo?
-Ya lo conocí – Dick aparto la mirada para coger una hoja en blanco y comenzar a dibujaren ella – me recordaba a alguien – Barry se quedó congelado – pero está bien.
-Esa fórmula está mal, Dick – dijo Wally tienes que hacerla así.
-Ok.
-Ese Wally es un genio – dijo Hal acercándose – yo miro esos papeles y me quedo con cara de tonto, y un niño de diez años me deja en evidencia.
-Le gusta mucho la ciencia, ha estado leyendo libros enteros desde que comenzó la escuela.
-Ya, y ahora tendrá otro mini genio como sigan así – Barry no puso evitar reírse, miro como Wally le enseñaba al chico, ahora veía que Dick se sentía más cómodo alrededor de Wally que dé el mismo, tal vez fuera por la edad, porque Wally no parecía tan amenazante como el mismo.
-Me doy cuenta – Barry miro a su mejor amigo ¿y cómo se lleva contigo?
-Bien, no creo que le asuste, aun así no he hecho movimientos bruscos… mejor que Bruce no se acerque mucho a él, ya sabes cómo es con sus miradas mortíferas y todo lo que trae consigo.
-Además de que mi mujer me mata si se entera de que lo he dejado a solas con el terror Batman.
-Y si se crea un petardo de…
-¡¿Wally que diablos le estas enseñando?!
Cuando Iris llego a la casa ya eran las cinco, y lo que no imaginaba al entrar era que Wally y Dick hubieran construido un fuerte con cojines y tuvieran en las manos las espadas láseres de Wally, como si lo protegieran. Dick miraba a Wally imitando sus movimientos, y Wally mantenía una mirada feroz hacia Barry que no podía parar se reírse.
-¿Qué ha pasado aquí? – preguntó iris dejando su chaqueta y el maletín en el sofá.
-Nos protegemos de Tío Barry, quiere poner brócoli para cenar, ¡Brócoli! – dijo como si fuera lo más horrible del mundo, Iris puso ojos, conocía perfectamente el asco que el tenia Wally al 80% de la comida sana del mundo.
-¿Y Dick está contigo?
-A mí me gusta – dijo el pequeño – pero me gusta el fuerte.
Iris sonrió.
-Bien, seguir protegiendo vuestro fuerte.
-A la orden – Wally dejó al espada y comenzó a jugar con unos muñeco de la Liga de la Justicia, como siempre Wally cogió a Flash, su favorito y dejo todos los demás a Dick para que eligiera, el pequeño los miro - ¿no tiñes favorito?
-Um… me quedo este – dijo cogiendo a Green Lanterd, Barry no pudo evitar comenzar a reírse - ¿es malo?
-No, es solo que es también el héroe favorito de Hal, jugad tranquilos.
-No, necesitamos malo – dijo Wally mientras que le lanza el muñeco del Capitán Frió, lo miro unos segundos antes de sonreír y sentarse cerca de los chicos para comenzar a jugar.
Barry tuvo que explicar junto a Wally los poderes de Green Lanterd. Barry casi sintió que se moría de la risa por la mala interpretación de Wally (demasiado mala para ser verdad) y como Dick intentaba hacer una imitación de Green Lanter, aunque no tenía ni idea de cómo se comportaba.
Al final, por piedad de Iris, acabaron cenando espaguetis, Dick seguía mirando raro a Barry cuando comía, sorprendido de la cantidad de comida que era capaz de meterse por la boca, pero Wally consiguió desviar su atención contándole algunas aventuras sorprendentes que había visto hacer a Flash en la televisión.
A las diez Iris mando a los niños a la cama, Wally protesto, pero Dick subió sin negarlo, al verlo Wally le siguió.
-Parece que han congeniado mejor de lo que esperábamos – comenzó Iris sentándose al lado de su marido.
-Sí, creo que es porque Wally es un chico, cercano a su edad, eso ha hecho que confié en el más rápido de lo que lo hizo conmigo o contigo.
-Me alegro, Wally es muy abierto, tal vez al estar cerca de él consigue abrirse más a la gente.
-Ya sabes que hay que ir poco a poco, es lo que nos aconsejó el psicólogo…
-Bueno, los psicólogos no es que acepten muchas veces, si hubiéramos hecho caso al psicólogo cuando te eras pequeño dudo que hubiera llegado lo que eres hoy.
-Ya, pero… bueno, veamos cómo va todos, no me gustaría fallar con él.
Wally se puso su pijama de Flash y corrió a la habitación de Dick, el chico se acaba de terminar de poner el pijama, un simple pijama de color azul claro con la imagen de un mono en color amarillo.
-¿Quieres que durmamos juntos? – preguntó Wally sonriendo.
-¿Por qué?
-Um… porque si, en las pijamadas se hace eso, y podemos hacer una hoy mismo – dijo Wally mirándola más pequeño, este había cogido un peluche con forma de elefantes para abrazarlo, se veía viejo, Wally le miro y salió corriendo hasta su cuarto, miro por todas partes. Escucho pequeños pasos, Dick le miraba con curiosidad desde la puerta. Finalmente se subió en la estantería para coger un mono de peluche, bajo de un salto, aunque más bien cayo de culo.
-¿Estas bien? – preguntó Dick acercándose a él.
-Si – se levantó y le tendió el peluche.
-¿Eh?
-Es para ti – dijo Wally – cuando era pequeño, bueno… más pequeño, era mi peluche favorito, nunca podía dejarlo y bueno… ahora soy muy grande para tener peluches o dormir con ellos, pero estoy seguro que tú tienes la edad perfecta – ahora el pelirrojo comenzaba a sentir vergüenza – bueno… si quieres… sé que puede que no sea tan especial como el que tienes, pero lo puede sustituir cuando tenga que lavarse.
Dick miro el mono, se veía usado, no tanto como su elefante, miro a Wally con duda. Ningún niño antes le había dado antes, cuando estaba en el orfanato todos le dejaban apartado llamándolo sucio gitano o escoria e circo, pero Wally le había tratado bien desde el primer segundo en el que había estado en la casa.
Decidido dejo el elefante en el suelo con cuidado y cogió el elefante, eso hizo que Wally sonriera más confiado, seguidamente le miro y le abrazo, Wally se sorprendió, los únicos que le abrazaban eran sus padres, sus tíos y (en contadas ocasiones) sus amigos si colaba algún gol decisivo en el partido. Le envolvió con sus brazos, como si le protegiera.
Wally no era tonto, sabia por todo lo que había pasado ese pequeño chico que tenía en sus brazos, había visto cómo sus padres caían a la muerte, después había sido adoptado por un monstruo. Wally iba a convertirse en su hermano mayor, estaba decidido, no iba a permitir que nadie mas osara hacerle daño, tendría que pasar por encima de el… primero aprendería a luchar.
-¿Qué? ¿Dormimos juntos?
-Vale… ¿Dónde?
-Espera – Wally se soltó y miro su cama, después corrió y miro la de Dick, seguidamente volvió – la mía es más grandes, creo, podemos dormir en ella, y si quieres con peluche, no me importa.
-¿Tú tienes pesadillas? – preguntó Dick sosteniendo en sus brazos ahora al mono.
-Um… a veces, sobre todo con payasos, odio a los payasos.
-Um… los payasos son alegres… - dijo Dick confundido.
-No los de las películas de miedo, esos son monstruos – Wally miro al elefante - ¿él tiene nombre?
-Zicta.
-Oh, al mono yo de pequeño de llamaba Banana… si quieres puedes cambiarle el nombre.
-Me gusta Banana.
-Pues no se lo cambies, vamos a acostarnos que si tía Iris nos ve despiernas nos ahora limpiar el baño, y no quieres ver como lo deja el tío Barry cada mañana - Wally se subió a la cama y espero al chico para que se subiera, dejo a Dick en la parte que daba en la pared, no quería que si había un problema se cayera de la cama, lo tapo con la sabana y dejo que se acomodase.
Le gustaba estar junto a él, protegerlo.
-Tal vez debería de ir a ver como esta, ayer tuvo pesadillas – le recordó Iris con tristeza, tampoco quería asustar a Wally.
-Bien – Barry se levantó y subió las escaleras a supe velocidad para no hacer ruido, abrió la puerta de Dick pero no lo encontró dentro, miro hasta debajo de la cama antes de quedarse confundido. Rápidamente fue al baño, pero tampoco había nadie dentro, empezaba preocuparse, pero vio la habitación de Wally. Con cuidado abrió la puerta, al ver lo que había dentro no pudo evitar salir corriendo y sacar su teléfono para hacer al menos veinte fotos en menos de dos segundos.
Wally estaba abrazando a Dick, el cual a su vez abrazaba el peluche favorito de Wally cuando tenía la edad de Dick. Algo tan adorable que era simplemente increíble para Barry.
El rubio estaba a punto de salir cuando escucho quejidos por parte de Dick, hizo una mueca, pesadillas… se giró, pero Wally lo apretó más contra el mismo.
-Estas a salvo – susurro Wally – es solo un mal sueño – Wally parecía medio adormilado, pero aun así era capaz de calmar al más pequeño. Dick se tranquilizó, y Barry se quedó de piedra, ¿Qué diablos se había perdido? – sal, tío cotilla…
-Oh, buenas noches.
Barry salió de la habitación lo más rápido que pudo dejando la puerta tras él, vio a Iris mirándole desde las escaleras.
-¿Están durmiendo juntos? – pregunto Iris sorprendida, había visto que habían comenzado a llevarse bien, pero no esperaba que fuera tan bien.
-Si… creo que Wally ha desarrollado un instinto de hermano mayor – sonrió – esto va a salir bien, incluso ha estado bien con Hal.
-¿Has invitado a Hal? – preguntó Iris peligrosamente con calma, Barry sintió sudor frio bajar de su frente…
Acababa de cavar su propia tumba.
Al cabo de dos días Wally estaba en el salón con Dick jugando los dos al Mario Kart, un juego en el que Dick se había convertido increíblemente bueno. Iris estaba trabajando y Barry había ido al supermercado a comprar la comida ya que se lo había zampado todo durante la noche.
De golpe alguien llamo al timbre. Wally puso el juego en pausa y se acerco a la puerta, miro por donde se echaba el correo, solo veía unas piernas.
-Barry ábreme, soy yo, Oliver.
-Oh, dios, ese cansino de nuevo – murmuro Wally de mala gana, abrió la puerta para hacer frente al millonario de Star City, también conocido como Green Arrow en su tiempo libre.
-Oh, hola Wally - saludo Oliver - ¿no está tu tío en casa?
-Salió a comprar.
-Oh, ¿puedo esperar dentro?
-No.
-Menudos modales que tienes – dijo Oliver, estaba de mal humor, había tenido una discusión con Roy sobre que no podía estar todo el día fuera de casa así como así, y no iba aguantar a otro niño rebelde – déjame pasar.
-No.
-Niño… - Oliver no se dio cuenta de que estaba utilizando su voz de vigilante, y pronto escucho un sollozo, los ojos de Wally se abrieron y le cerró la puerta en la cara, Oliver la abrió y pasó con duda. Entonces vio en el sofá a un niño alrededor de seis o siete años hecho una bola.
-No… no he hecho nada… soy bueno… no… cinturón no…
Oliver abrió los ojos, miro a Wally, este parecía perdido.
-Dick, estas bien, nadie te va a hacer nada – dijo Wally – vamos… - cogió del suelo a un elefante de peluche – toma a Zitca, él te ayudara.
Oliver sintió una brisa pasar a su lado, y vio a Barry dejar las bolsas en la mesa antes de girarse.
-Oh, Oliver, no te esperaba en mi ca…
-¡Ha asustado a Dick! – exclamo Wally de mala gana, Barry miro a Oliver y después se acercó al sofá, y cogió al niño en brazos – espera un momento Oliver… y creo que es mejor que salgas, en un momento te explico todo.
Oliver asintió confundido, no entendía que diablos había pasado, se sentó en el porche y miro al calle con aire ausente. Recordaba haber visto a ese chico en algún lugar, pero casi ni le había visto al cara, no podía estar muy seguro de que lo conociera. Espero cerca de veinte minutos antes de que se abriera la puerta, se levantó he hizo frente a Barry.
-Wally me ha contado que le dijiste la palabra ´´niño`` con voz mortal, eso… fue lo que causo el ataque de pánico de Dick…
-¿Dick? ¿Quién es él?
-Oh, lo adopte hace unos días.
Oliver se quedó en silencio, miro a su compañero y abrió la boca.
-¡Has adoptado a un chico! ¡Y no se te ocurrió decírmelo!
-Quería mantenerlo fuera de la Liga, por ahora solo lo sabéis tú y Hal.
-Y de seguro que Bruce también, ese detective lo sabe todo.
-Ok, el también, pero nadie más… por favor, no se lo cuentes a nadie.
-A mí me la suda tu vida privada – dijo Oliver – vine aquí para pedirte la información d un viejo caso, ahora pienso que hubiera sido mejor pasarme por Star Labs, pero decidí hacerte una visita y bueno…
-Dick está superando un trauma muy fuerte – dijo Barry – hace unos meses vio… como toda su familia caía a la muerte delante de él.
-Es el chico trapecista – recordó Oliver – sabía que me sonaba…
-Si… - Barry suspiro y se rasco la cabeza – después lo llevaron al orfanato, semanas después fue adoptado… y hace unas semanas tuve que ir a esa casa, el animal que le había adoptado mato a su mujer, posiblemente delante de él, aun no estoy seguro, se escondió en un armario, disparo al armario, por suerte no le dio, pero cuando lo saque estaba completamente aterrado… dos semanas después lo adoptamos, lleva con nosotros tres días escasos, y Wally se ha encariñado mucho con él, por eso no te extrañes si te mira con odio, le has conseguido hacer llorar.
-Lo siento, no tenía ni idea de que estaba el otro chico- se disculpó el arquero.
-No pasa nada - tranquilizo Barry - ¿por cuál caso venias?
-¿Te acuerdas de esos asesinatos extraños de hace dos meses? ¿Esos que no dejaban pista alguna y siempre con el mismo modus operantis?
-Claro, no descubrí quien estaba detrás de ello, en la policía aún sigue abierto un sector para eso
-En Star City he encontrado ya tres cadáveres con ese mismo modus operantis, asesinatos perfectos sin dejar pruebas y… - se acercó a Barry - hable con Batman, en Gotham lleva pasando años. Algo gordo que estaba en Gotham ha estado saliendo, puede que se convierta en una misión de élite para la Liga.
-Joder… - Barry miro a su casa – no me gustaría meterme en una misión tan peligrosa ahora, pero si hay un asesino tan peligroso fuera… no podría dejar a Dick o Wally andar por allí sin preocuparme.
-Lo sé, tuve una discusión con Roy hoy, quería salir con unos amigos pero se lo prohibí… me preocupa que ese asesino o asesinos puedan atacar a un grupo de adolescentes…
-Recuerdo que se encontró una conexión en las victimas – dijo Barry – todas provenían del mismo lugar, Gotham…
-Entonces supongo que es un caso de Batman, tendremos que trabajar con el – lamento Oliver – maldita sea mi suerte…
-Maldita sea la mía, Batman más callado y de mal imposible, y tú a veces cuando te pone el traje te pones de la misma manera, tendré que aguantar un maldito silencio capaz de volver loco a cualquiera.
-Tío Barry… - Los adultos se giraron para ver a Wally, se veía preocupado.
-¿Qué ha pasado? – pregunto Barry.
-Dick… no le entiendo, está hablando en otro idioma – dijo Wally con temor, Barry miro a Oliver.
-¿Cuántos idiomas sabes?
-Eh… últimamente he estado aprendiendo unos cuantos, ¿Cuál es?
-No lo sé.
-Pasa conmigo – Barry se acero al chico, efectivamente estaba diciendo palabras en otro idioma, como una maltra, Oliver se quedó escuchándole.
-Rumani – dijo Oliver – sin duda, lo estudie hace unos meses, tengo un nivel medio…
-¿Puedes traducir lo que dice?
-Claro – Oliver se acercó y suavizo sus ojos, miro a Barry – está diciendo, repetidas veces ´´Están cayendo`` ´´soy el culpable`` ´´no quiero el cinturón``…
-Dios – Barry lo cogió, intento calmarlo, pero Dick no salía de su mundo.
-Dick, no eres el culpable y nadie va hacerte daño, ¿lo sabes? Aquí estas a salvo
Barry miro a Oliver con la ceja alzada, claramente sin haber entendido una palabra de lo que había dicho, Wally tenía en su mano una pistola de Net, como en modo de amenaza.
Dick le miro confundido, después a Barry y a Wally.
-Perdón… - susurro el pequeño con lágrimas en los ojos, Barry lo acomodo en sus brazos.
-No pasa nada, es culpa de Oliver – dijo Barry.
-Si chico, no soy el más... amigable a la hora de las presentaciones, ¿emepzamos de neuvo? Mi nombre es Oliver Queen.
Dick le miro con duda unos segundos, como si estuviera asimilándolo.
-Yo soy Dick… ¿puedo hacerte una pregunta?
-Claro chaval, lo que quieras.
-¿No deberías tener King en lugar de Queen? Digo… no pareces una chica…
Oliver se quedó mirando al chico como si le hubiera crecido una segunda cabeza.
-Es gay – dijo Wally por el fondo.
-¡Oye chico!
-¿Qué significa Gay?
-Eh… después te lo explico – dijo Barry bajándolo – ve con Wally a jugar, tengo que hablar con Oliver sobre un trabajo muy importante, despues iré a jugar con vosotros.
Dick se quedó mirando a Oliver fijamente para seguir a Wally otra vez a continuar su partida.
-¿Suele tener esos ataques? – pregunto Oliver.
-Esta noche tuvo una pesadilla muy gorda, casi me entro un ataque de pánico a mí – bromeo, pero se notaba la preocupación. Oliver cogió un cuaderno que andaba cerca y comenzó a escribir sin ni si quiera preguntarle - ¿Qué haces?
-Te apunto palabras en Rumani, todas las que se me ocurre, si mal no recuerdo podías memorizar cosas a supe velocidad para retener al menos una hora o media, según el espesor de lo absorbido. Así si vuelve a hablar en Rumani podrás entenderlo y tranquilizarte, te he apuntado como diez frases de calma, e incluso Pizza… que suena exactamente igual.
-Guau, gracias Oliver.
-No hay de que – miro al chico - ¿sabe que eres…?
-No, voy a esperar para decírselo, aunque Wally está muerto de ganas de decírselo, se lo juro, se muere por poder decírselo.
-Me lo imagino – bromeo Oliver – vendré en unas semanas para hablar sobre el caso.
-Nos vemos entonces, y la próxima vez deja a GA en Star City y no asustes a los niños, que tienes complejo de hombre del saco.
-Si el hombre del saco fuera la mitad de guapo que yo tendría millones de Fans
-Egocéntrico.
-Y con orgullo.
