Capítulos 2

"Recuerdos del Pasado"

Devuelta en la zona muerta entre ambos reinos, aparecieron cuatro remolinos de viento haciendo aparecer a los guardianes que se miraron entre si, ocultando bajo su capucha el nerviosismo en su rostro.

—¿Como les fue con la princesa Halia?— preguntó South mirando a North.

—Ehm, bien, la dejamos en el castillo de una muy "buena" princesa— respondió en su lugar Apofis cubriendo con su pata la boca de su compañero.

—Nosotros seremos honestos, dejamos a la princesa Amaris al cuidado de una gobernante lunática en el lado de la luna, creímos que era pacifica pero...su risa malévola y mirada desquiciada nos dio a entender otra cosa— comentó el guardián del oeste decepcionado.

—Bueno, nosotros hicimos algo igual— dijo North quitándose la pata de Apofis la cual lo miró molesta —¿Que? Es la verdad, además nuestra misión no esj criar a la princesas si no cuidarlas desde las sombras como ordenó la reina Laylah antes de...fallecer.

Todos guardaron un minuto de silencio recordando a la gobernante del reino Solde. Apofis metió su casco dentro de su capucha y sacó cuatro brazaletes de oro dejando impresionado a los demás guardianes.

—Apofis ¿donde sacaste eso?— preguntó [NOMBRE AQUÍ]

—Creí que lo necesitaríamos, así que, los tome prestados— contestó Apofis rascado su nuca y entregándoles los brazaletes.

—Espero que el rey Damian no se de cuenta, recuerda que para todo el reino estamos "muertos" un solo indicio de que estemos vivos y él nos buscará, y Schatten lo mas probable es que ataque en su ausencia— comentó South seriamente poniéndose el brazalete al igual que los demás.

Los guardianes brillaron por un momento y se quitaron las capuchas, aquellos brazaletes hicieron efecto en ellos cambiando su forma física a pasar ser ponis normales sin algún rasgo extraño o sospechoso, solo se miraron entre si admirando su nueva apariencia.

—Perfecto, así podemos vigilar a las pequeñas...Nos veremos cuando el sol y la luna se alineen— dice Apofis jalando a North de la cola.

—¿Cuando es eso Yukko?— preguntó South volteando hacia él, percatándose que su compañero miraba el cielo oscuro.

—Sera pronto, no te lo puedo decir con exactitud— contestó Yukko seriamente y empezando a trotar siendo seguido por South.

—Un Año Después—

En el Imperio de Cristal, la princesa Twilight Sparkle estaba sentada en su trono revisando unos pergaminos acompañada de un taza de café que la mantenía despierta, pero podía notarse en sus ojos la falta de sueño por las grandes ojeras. Fuera del salón real, detrás de las puertas la princesa Flurry Heart era acompañada por una unicornio de crin y pecho esponjado color rosa oscuro, pero aparte de su cuerno de unicornio se podía notar dos mas grandes color morado, el pelaje era un azul grisáceo mientras que sus ojos brillaban de un color turquesa pero su expresión daba algo de miedo con solo cruzar miradas y aparte de ella, sobre su cabeza estaba Grubber comiendo un pastel.

—Ah estoy nerviosa Millicent, mi tía no a salido del salón en días por estar ocupada con esos pergaminos— dijo Flurry preocupada cruzando sus cascos y agachando sus orejas.

—¿Que crees que haya en los pergaminos?— preguntó Grubber tragando un pedazo del pastel.

—No lo se, tal vez hechizos...pero, quisiera poder animarla, desde que mis padres murieron por hacer regresar a la princesa Celestia y la princesa Luna, Twilight a sido mas como una madre para mi— comentó la princesa cerrando por un momento los ojos recordando momentos antes de que sus padres partieran.

—Si si, muy bonito— interrumpió Millicent los recuerdos de Flurry, un poco de pastel cayó sobre su nariz y tras un suspiro bajo a Grubber de ella —Deberías comer en la cocina, no sobre mi, no soy mesa, Grubber.

—Perdón pero sabes que hice la promesa de estar ahí para ti todo el tiempo— comentó él lamiendo sus garras que estaban cubiertas por la miel del pastel.

Flurry solo río por la personalidad de su amiga, no parecía muy amorosa por lo que la abraza con una ala y le sonríe, por fortuna la sonrisa fue devuelta aunque podía era perturbadora debido a los colmillos de Millicent pero la princesa ni se inmutaba en lo mas mínimo.

—Millicent nunca conocí a tu madre ¿Como fue ella contigo?— preguntó Flurry Heart haciendo desaparecer la sonrisa en el rostro de la unicornio que quedó helada —Ah...¿Millicent?

—Oh no, oye tranquila Millicent...— Grubber intentó calmarla tocando su casco pero no logró evitar que saliera del transe.m

—Mi madre...— mencionó ella sintiendo su lomo helado y como recuerdos volvían a su mente.

FLASHBACK

Cuando aun existía la paz y armonía en Equestria, detrás del castillo de la amistad había un campo de batalla con muñecos que tenían clavados en sus cuerpos espadas y cuchillas. En aquel campo Tempest Shadow de una patada mandó contra la pared aquel muñeco y agotada se sienta en la arena mirando el sol, pero su vista fue interrumpida tras ver el rostro de una joven Millicent de tan solo parecer ocho años de edad.

—Uh...¿Que quieres Millicent?— preguntó Tempest levantándose e intentando alejarse de ella.

—Mami te traje algo— dice la pequeña levitando con magia una jarra de limonada y un vado —¿Te puedo...?

—No tengo sed— interrumpió Tempest mirando molesta a su hija.

—A-Ah...— el ceño fruncido de su madre erizo el pelaje de Millicent y por miedo su magia presionó tan fuerte los objetos que los hizo añicos dejando caer sus pedazos en la arena.

—¡Millicent! Mira lo que haces ¿acaso no puedes hacer nada bien? Ve a limpiar este desastre que con vidrios rotos no podré entrenar a gusto— ordenó Tempest dándole la espalda a su hija y dejándola cabizbaja.

—Si madre...— Millicent con magia se dedicó a recoger cada pedazo de vidrio de la jarra y el vaso, un sentimiento de fracaso recorrió su mente, cuando termino decide retirarse de ahí.

La pequeña potra buscaba un tacho donde botar los pedazos, tras doblar en una esquina ve a Rainbow Dash sirviéndole un vaso de limonada a Tempest.

—Gracias Rainbow, tenia mucha sed— agradeció ella y tomó toda la limonada regresandole el vaso después.

—Pero...ella dijo que no tenia sed— pensó para si misma la joven retirándose en silencio, vio un tacho en la esquina de un pasillo deja caer los fragmentos ahí aunque no pudo evitar derramar unas lágrimas —¿Por que todo lo que le ofrezco a mi madre siempre me lo rechaza?

—Uh...¿Millicent?— Grubber aparece y toma del hombro a la unicornio para consolarla —¿Que pasa pequeña? ¿Por que lloras?

—Grubber ¿Tu crees que mi madre me quiere?— preguntó Millicent manteniendo la esperanza.

—Claro que ella te quiere, solo que...a su manera— explicó Grubber nervioso rascándose la nuca, pero sus palabras no fueron lo suficiente para convencer a la unicornio.

En la noche de aquel mismo día, la pequeña unicornio jugaba saltando en los sillones del castillo junto con Grubber que para actuar como un niñero era un buen amigo, pero se detuvieron al escuchar una discusión y entre las voces escuchó la de Tempeste que tenía un tono mas alto que el resto, se escondió en uno de los sillones y ve a Tempest pasar por ahí usando una capucha marrón y detrás la seguían los elementos de la armonía.

—Tempest, piensa bien esto entiende, no puedes dejar a tu hija así— dijo Twilight intentando hacer entrar en razón a la poni.

—Escuchame bien, lo único que a hecho esa niña desde que nació fue darme un terrible dolor de cabeza, toda mi vida se fue abajo por su culpa y tan solo verla a los ojos me recuerda a...a ese bastardo— se quejó ella enojada frunciendo el ceño, un silencio se apoderó de la situación.

—¿Dejarme? No...¡Mamá!— Millicent sale de su escondite aunque Grubber la intentó detener, pero las mane six se apartan para hacer que ella se acercara a su madre —No te vayas, no quiero quedarme sola...prometo que seré mejor hija, haré lo que me pidas ¡cocinare para ti todos los días! Limpiare tu cuarto...— por cada promesa que hacia Millicent, se acercaba a su madre hasta abrazarla y suplicarle que no se fuera —¡No me dejes!

Tempest Shadow empujó bruscamente a su hija tirándola al suelo, Fluttershy se acercó para levantarla con cuidado mientras que el resto se posicionaron de manera defensiva debido a la reacción y temiendo que hubiera otro ataque por parte de Tempeste. Millicent se la quedo viendo a los ojos de su madre que solo expresaba odio y desprecio.

—Nunca debí parirte— dijo Tempest en un tono seco dando media vuelta y retirándose del castillo cerrando con todas sus fuerzas la puerta haciendo temblar el candelabro.

Esas tres ultimas palabras de su madre dejaron a la unicornio pasmada, y esta vez no pudo contener sus lágrimas pero esta vez, sin hacer ruido solo mirando la puerta esperando que se madre volviera a entrar y todo solo haya sido una mala broma, pero no fue así.

FIN DEL FLASHBACK

—¡Millicent!— gritó Grubber y Flurry a la vez.

—¿Eh? ¿Que? ¿Cuando? ¿Donde?— la unicornio miro a todos lados hasta fijar su mirada en sus amigos que lucían preocupados por ella —Oh...mi madre...pues ella, fue una excelente madre conmigo.

—Ya veo...— dijo Flurry no tan convencida por las palabras de Millicent.

—Estoy cansada por el entrenamiento, iré a descansar— dice la unicornio cargando a Grubber y sentándolo en su lomo —Nos vemos mañana Flurry.

Los dos se retiran dejando a la princesa sola, pero coincidió Flurry con su amiga, dio un bostezo y se alejó de las puertas del salón del trono al ser hora de descansar.

—Cinco Años Después—

En el castillo del reino del sol, se podía escuchar la infantil risa de la princesa Aurora quien se acercó por las escaleras muy emocionada.

—Uh, tengo hambre y me da flojera bajar las escaleras para llegar a la cocina— dijo la princesa y miró la baranda con una sonrisa.

—¿Por que mira la baranda? Esa sonrisa suya no me tiene muy tranquila— comentó Apofis observándola desde el otro corredor.

—No te preocupes Apofis, recuerda como era su padre de joven— dice North sin mirar a la princesa prestándole atención a una armadura antigua que estaba a su lado.

—¡No compares la juventud del rey con la infancia de una pequeña de seis años!— exclamó irritada la guardiana del oeste mirando a su compañero pero de inmediato volteo a ver a la princesa —¿Que? ¡No!

Aurora se subió encima de la baranda y se deslizo en ella dando vueltas en el espiral, Apofis casi se desmaya mientras que North solo observaba. Debido al impulso la princesa salio volando por los aires, North extendió su casco y movió un florero grande donde la pequeña cayó de cabeza.

—¡QUE HORROR!— gritó Apofis aterrada y miro furiosa a North —¿¡Pero que demonios te pasa!?

—¿Que? Tengo que hacerte recordar que nuestro poder no es tan fuerte en este mundo, no pude dejarla levitando en el aire, al menos cayó en un florero ¿no?— preguntó North pero solo recibió la mirada asesina de su compañera.

Aurora se levanta con el florero en la cabeza y va caminando por todos lados chocando con varias cosas, los guardias la observaron y enseguida fueron a ayudarla sin embargo la princesa podía sentir como se acercaban, asustada acelera el paso hasta llegar al salón del trono. Daybreaker comía una porción de pastel, estaba a punto de llevarse a su boca, sin embargo se detuvo al ver como su hija con un florero en la cabeza era perseguida por los guardias.

—Pero que...— la monarca del sol solo los siguió con la mirada, no pudo evitar reírse y en el momento que Aurora se acercó, con su magia le quito el florero de la cabeza —Pero que desastre has hecho, Aurora.

—Uh...¡Mami! Perdón, creí que iba caer al piso pero se atravesó ese florero en mi camino— se excuso la princesa mientras que su madre la arreglaba adecuadamente y vio como los guardias se retiraban.

—Si si, lo que sea...¿a que has bajado?— preguntó Daybreaker haciendo aparecer un cepillo, peinando la crin corta de su hija.

—Pues tenia un poco de hambre y no había ninguna sirvienta cerca a quien le pudiera ordenar que me trajera algo de comer, luego recordé que tengo patas y decidí bajar a la cocina— respondió Aurora viendo de reojo la porción de pastel que estaba a su lado.

—Ya veo, creo que es hora de que tengas una sirvienta personal, después de todo eres mi hija y eso te vuelve una princesa, digna de todo— comentó sin percatarse de que Aurora había agarrado el plato y se comía el delicioso postre.

—Si, ñam...— Aurora termino de comer la porción del pastel y deja el plato vacío donde se encontraba antes.

—Listo— la gobernante del reino solar le había hecho un tierno moño en la cabeza a su hija con su crin, la baja del trono y le da un beso en la frente —Regresa a tu cuarto a jugar, le diré a unas sirvientas que te lleven algunos colores.

—¡Viva!— exclamó Aurora con una sonrisa y se va dando unos saltitos pero dejando migajas del postre detrás de ella.

—Y bien...¿En que estaba?— la reina fue por su porción que había dejando a un lado, sin embargo ve el plato vacío y las migajas que había dejado su hija —Ah...¡AURORA! Uh, esta niña...no me puedo enojar con ella.

A lo lejos, los guardianes de Aurora observaban a Daybreaker un poco mas calmados, Apofis suspiró aliviada de que la reina del sol no haya intentado rtizar a Aurora como lo quiso hacer años atrás.

—No parece tan mala madre después de todo— comentó ella aliviada por el comportamiento de la monarca.

—¿La viste? Sin necesidad de ver pudo esquivar a los guardias, eso es tener buenos sentidos— dijo sorprendido North por la persecución que hubo hace unos minutos.

—Si lo vi, me pregunto como la estará pasando la princesa Amaris y los demás guardianes— se decía así misma Apofis alejándose mas de la monarca junto con North.

Por el otro lado del reino, la reina Nightmare Moon descansaba en su trono, pero un terrible llanto que se podía escuchar por todo el castillo la despertó. La alicornio negra se levantó de su trono y fue subiendo las escaleras que dirigían a una habitación, notó un movimiento extraño en las sombras alertándola y acelerando su paso hasta abrir a puerta y ver a su hija tirada en el piso llorando.

—Por mis estrellas ¡Lavana!— exclamó la alicornio negra levantando a su hija de ahí y recostandola en la cama —Hija ¿que ocurrió?

—Tuve...una pesadilla— respondió Lavana mientras que su madre secaba sus lágrimas.

—¿Es la misma de hace dos años?— preguntó de nuevo la reina levantando algunos juguetes que estaban en el piso, pero la princesa negó con la cabeza —¿Entonces?

Lavana se bajó de su cama acercándose a su mesa de juegos prendiendo su luz de noche para poder ver mejor, en la mesa había unas hojas y colores no dudando en dibujar algo, Nightmare Moon se acercó a ella para observar su dibujo. La princesa termina de dibujar y se lo muestra a su madre, en la hoja estaba dibujado una masa negra de ojos rojos, para la monarca lunar no parecía ser algo a lo que le podría tener miedo.

—Dijo que vendría por mi, y que me haría daño— Lavana no pudo evitarlo y comenzó a llorar muy asustada.

—Mientras yo este viva nadie te hará algo malo— Nightmare pone una mueca y arruga el dibujo enojada y abraza a su pequeña hija cargándola después.

—¿Puedo dormir contigo?— preguntó Lavana con sus ojos llorosos.

—Esta bien pero...no lleves ninguno de tus peluches— ordenó Nightmare viendo como su hija asiente con la cabeza y decide llevársela a sus aposentos cerrando la puerta.

Apenas se retiró ella, debajo de la cama salen Yakko y South, con telarañas en sus cabezas, se sacuden un poco quitándose el polvo de sus cuerpos.

—Los sirvientes deberían limpiar ahí abajo...¡achu!— se quejó Yakko estornudando al final y limpiándose la nariz.

—¿Que habrá dibujado Amaris como para que se pusiera así?— se preguntó South agarrando el dibujo arrugado de la princesa y extendiéndolo bien en la pequeña mesa, llevándose ambos una gran sorpresa.

—Imposible...es...Schatten— dijo Yakko retrocediendo y miró preocupado a South.

—Como es posible que Amaris haya soñado con ella...¿sabe que esta viva? ¿la estará espiando?— se preguntaba South y guardó el dibujo mientras seguía perdida en sus pensamientos.

—No, sabes que ese cuarteto de idiotas son muy cobardes para decirle a Schatten que sus objetivos escaparon— comenta él tratando de parecer estar tranquilo, pero por dentro, temblaba de terror.

—Espero que solo haya sido un vago recuerdo...porque ellas aun no están listas, todavía no...— murmuraba South con una voz entre cortada.

Ambos se miraron inseguros, pero recobraron su valor tras analizar la situación, aun así decidieron mantenerse alerta hasta que la joven princesa despertara.

Devuelta en el Imperio de Cristal, Flurry Heart y Twilight Sparkle habían entrado a una habitación polvorienta, podía verse que en aquella cama grande había un cómic, que también estaba ensuciado por el polvo. Twilight con una sonrisa débil se acerca y agarra el cómic con sus cascos.

—Creo que es hora de dejarlo ir, entró en este cómic pero jamas volvió... Y nunca lo hará— dice la alicornio morada dejando el cómic en su lugar.

—Tal vez no hoy, ni mañana, pero volverá tía...al fin y al cabo es parte de la familia— alentó Flurry abrazando a su tía, quien correspondió el abrazo.

Las dos estaban por salir de la habitación, pero se detuvieron tras percibir una luz que provenía del cómic, retrocedieron con miedo y la historieta se abrió avanzando varias paginas como si nunca tuviera fin aquel cómic, hasta que un rayo verde salió de este volando el techo, de ahí sale en posición fetal un dragón que superaba la altura de la princesa de la amistad.

—Ugh...¡Cierren el cómic!— gritó aquel dragón alertando a las alicornios.

Flurry y Twilight unieron su magia y encerraron el cómic en una burbuja de magia antes de que algo mas pudiera salir de ahí.

—Esa voz...— la alicornio morada se acercó a aquel dragón y se llevó un casco a la boca al verlo bien.

—Jamas vuelvo a cometer una tontería así— dijo el dragón morado, levantándose y estirando todo su cuerpo, volteo y fijo su mirada en ambas alicornios —Oh vaya jeje...hola chicas.

—¡SPIKE!— exclamaron ambas y se abalanzaron sobre el dragón abrazándolo con todas sus fuerzas.

—¡Oigan cuidado!— advirtió Spike que era un dragón adulto, las alicornios se apartaron de él y se percataron de algo mas que había salido del cómic con él, entre sus brazos tenia una bebé híbrida entre dragón y pony, sus escamas eran moradas, pero sus alas eran un morado mas oscuro y su crin era verde con mechones celestes.

—Que...— Twilight estaba por arrancarse los pelos de su crin al ver a la cría que estaba en un profundo sueño, ni sus gritos la podían despertar.

—Tío Spike...¡¿y esa tierna bebé?!— preguntó enternecida Flurry volviéndose acercar solo para ver a la cría —¡Awww!

—Jeje, ehm, es una larga historia— intentó explicar Spike y vio la furtiva mirada de Twilight haciendo que tragara saliva.

—Y mas vale que sea una buena Spike— advirtió Twilight cruzando los cascos con el ceño fruncido.

—Ahm...esta pequeña es mi hija— dijo primero el dragón, la princesa Twilight hizo aparecer una bolsa de papel y respiro en ella varias veces —Y de Mane-Iac.

La alicornio dio un fuerte respiro que hizo reventar la bolsa, Flurry no tenia idea quien era Mane-Iac pero Twiligt, estaba a punto de enloquecer, apenas viene y ya trae una nueva sorpresa.

—¿¡MANE-IAC!?— Twilight en ese instante se desmayó en el piso asustando a ambos.

El grito despertó a la pequeña cría, sin embargo en vez de llorar dio una pequeña risa tierna mientras mordía su cola de dragón.


Hola .,./ espero les haya gustado el nuevo capitulo del fic, subiré un nuevo capitulo todos los lunes ¡nos vemos la próxima semana! ❤