Mis Días Sin Ti

Prólogo

Estaba en uno de los sueños más reales qué había tenido... o acaso ¿Esto no era un sueño? No lo se, pero ojala qué no lo sea, por que la verdad es que lo estoy disfrutando bastante, ojala que el sueño haya sido lo que ha pasado estos últimos 3 meses - Es lo único en lo que podía pensar en esos momentos-.
Edward estaba tan Radiante como siempre, mirándome con aquellos ojos tan hermosos, esos ojos color Dorado líquido que me matan. Justo en ese momento sus labios color carmesí comenzaron a acercarse lentamente a los míos. Oh sus labios!, tan dulces como su mirada.
-Te Amo Bella-Dijo él- Eres lo más importante que tengo en esta vida, si es que estoy vivo.
-Edward... yo- Estaba sumida en su mirada, pero hice un esfuerzo para librarme de la hermosura de sus ojos y continuar- Yo también te amo, Edward y no quiero alejarme nunca de ti.
-Yo tampoco Bella...- Me dio la sensación de que me iba a decir algo más- pero...
-Pero...-Tratando de apresurarlo, ya un poco preocupada y asustada-.
En ese momento él empezó a alejarse de mí, parecía que estuviera yéndose flotando. Un momento!, era yo la que se estaba alejando de él, comencé a correr, desesperada por alcanzarlo, pero era completamente inútil, era como tratar de seguir el ritmo de una trotadora a toda velocidad. Comencé a llamarlo, hasta que él dijo esas malditas palabras.
-Adiós Bella. Será como si nunca hubiera existido
-Nooo!!- grite desesperada- Edward, no, no me dejes, por favor no te vayas!
En ese momento desperté gritando, sudada y con la cara completamente empapada en lágrimas, al despertar no pude hacer nada más que seguir llorando, y así poco a poco me volví a dormir.

Capitulo I: Los Buenos Tiempos

Al despertar al otro día, aún me perseguía el fantasma de mi sueño de la Noche anterior, o mejor dicho de mi pesadilla. Me levante, y me prepare para ir al Instituto, la verdad es que solo hago esto para tratar de no preocupar más a papá y para que no me mande de vuelta con René.
Me subí a mi Chevy y me encamine al instituto, al llegar me encontré con Jessica mientras iba camino al comedor, aunque al principio no note su presencia, ya que como ya era de costumbre en estos últimos días estaba mirando el lugar en el aparcamiento donde solían estar los Cullen, aún con la esperanza de algún día verlos llegar nuevamente.
Estuve distraída toda la mañana, mayormente debido al recuerdo de aquel sueño. A la hora del almuerzo solo tome un refresco... En ese momento Recordé la primera vez que estuve con Edward a la hora del almuerzo, recuerdo que esa vez también tome solo un refresco. Además aquella vez no asistió a la clase de Biología, ya que tuvimos que sacarnos sangres para un trabajo, también recuerdo que me mareé con el olor de la sangre y Mike tubo que llevarme a la enfermería, o eso intento ya que a mitad de camino llego...
-Alto! ¿Por que estoy pensando en esto?, ¿por que estoy pensando en Edw... Edward?- Al solo pensar en su nombre sentí como se habría la herida de mi corazón que poco a poco había comenzado a cicatrizar, pero cada vez que recordaba o pensaba en su nombre mi herida se habría. El Dolor me inundo.
Sonó el timbre. No podía ser, llego la hora más odiosa del día. La Hora en que tengo los recuerdos más hermosos, pero a la vez los más dolorosos que tengo, los recuerdos de los "buenos tiempos", los recuerdos de él.
Al Entrar a la sala, el Señor Banner estaba escribiendo en la pizarra. Desde la puerta miré hacia mi banco, sabiendo que lo encontraría vació.
-No puede Ser!!- Fue lo único que pude pensar al ver quien estaba en el banco. A punto de un paro cardiaco, me di cuenta de que la persona que estaba sentada en ese instante en el banco no era nadie más que Edward, me refregué los ojos, tratando de dejar atrás esta visión que me estaba atormentando y rompiendo mi ya maltratado corazón en pedazos.
Me acerque al banco y me senté a su lado, tratando de ignorarlo.
-Hola- Dijo Edward- Mi nombre es Edward Cullen
-Que!- Dije furiosa- Tratas de tomarme el pelo
-Disculpa solo trataba de ser cortes
-Tratar de ser cortes. Tratar de ser Cortes!!, por favor Edward luego de que me dejaste abandonada en el bosque y te fuiste sin dar ninguna explicación más que "Será como si nunca hubiera existido".
-Bella ¿de que hablas?
-Por favor Edward no te hagas el niño santo que no sabe nada, porque sabes muy bien de lo que hablo- Estaba perdiendo el control- Desde lo de Jasper que todo se arruino!
-¿¡Lo de Jasper!? ¿De que hablas? ni siquiera conoces a Jasper
-¿¡Que no lo conozco!? Edward nosotros fuimos novios, como no voy a conocer a tu familia
-Novios!
De repente me di cuenta de que entre nosotros había un microscopio con lo necesario para hacer el trabajo que hicimos la primera vez que hable con Edward. Me fije en la fecha- Oh por Dios!, que es esto!- Era la misma fecha del día en que hicimos aquel trabajo. De Repente todo se nublo y creo que me desmaye,¿o acaso Desperté?