Historia original: Marsh of Sleep.

Soul Eater le pertenece a Atsushi Ohkubo.

Traducción: Miyuki E

Enjoy~


Toca esa música funky, chico blanco

Maka

¿Quien es exactamente esta criatura con pelo blanco, ojos color sangre y encogimiento crónico debido a que cree que andar encorvado luce cool? El es todo canino, gruñe y babea. Es protectivo con sus amigos. Es extremadamente protectivo con ella. Soul alcanza cierto tipo de posesividad servicial cuando se trata de ella. Servicial pasivo-agresivo, si, pero el hecho aun queda: el es leal con ella. Ella no sabe si es porque toma su trabajo seriamente, a pesar de que sus menos-que-satisfactores pasatiempos como saltarse las clases, o haciendo competencias de saltar la cuerda entre Tsubaki y Blair, o poniéndole bromas asimétricas a Kid. Ella no sabe si es porque es su amiga mas cercana y esta en la cima del tótem, a pesar de que esta segura de que Black*Star ocupa ese lugar. No sabe si es por alguna otra razón- algo que no se atreve a pensar porque el karma resultante de su estupidez seria un poco menos que apocalíptico.

Se preocupa realmente por ese particular extraño, pelo albino perro guardián que se niega a dejar que algo la lastime, quien se molesta cuando ella piensa en otros chicos, quien muestra (y algunas veces no) contenerse solo por ella, quien le compra helado en la obscuridad de la noche, y quien esta en este momento roncando en su hombro. Su respiración se siente inconfortablemente húmeda en su clavícula, y sus ronquidos golpean su caja torácica. Ella no puede más que sonreír. Además no puede más que imaginárselo soñando con un tazón para perro gigante lleno de jugosas almas, pero eso no viene al caso.

No quiere envolverlo en sus sentimientos. Debe mantenerlos guardados. La idea de guardar cualquier cosa de el es chistosa, pero lo intenta. Es un buen baile el que tienen juntos. Su confianza es concreta. Su equipo en el campo de batalla es casi incomparable. Su amistad es algo que aprecia sobre todo lo demás. Así que si ella flaquea por un segundo- arruinaría todo y el averiguaría que ella siempre lo ha querido mas cerca, que no puede ver mucho tiempo sus ojos mientras trata de esconder el acelerar de su corazón, que si usa su camisa por la noche porque estando sola en su cuarto es el único alivio que tiene- todo podría irse en un segundo. El también depende de ella- su maestría blandiendo su forma de guadaña, su valor, su capacidad para entender que es un total introvertido, su silencio ante su complejo de hermano y tal vez el que haga una mueca cuando el piensa en la música. No se puede arriesgar a destruir la confianza que le tiene.

Así que Maka se contiene a si misma para no sentir nada así el no siente nada. Aunque el es terriblemente perceptivo, como es recomendado para el arma de un meister. Es una difícil y generalmente angustiosa tarea.

Ella debe de estar sintiendo demasiado, porque el deja de roncar y comienza a moverse. Un perro guardián albino sin duda. Soul siempre ve por ella, incluso cuando duerme.

Siempre hay una especie de música tocando dentro de el. No siempre un piano, no siempre una canción que le guste, pero como sea esta en su cerebro. Mientras duerme, hay demasiadas emociones y notas yendo que ella no les puede dar sentido de nada que tenga que ver con la unión entre ellos, pero cuando despierta, su música se concentra. Ella puede atrapar fragmentos, si el esta relajado y extiende la unión lo suficiente. El no tararea o silba o canta en voz alta, pero su alma canta algo todo el día.

Mientras despierta, aun puede oír las notas que su mente trae desde las profundidades. Ella observa el techo y empieza a tararear. El gira un poco, el brazo que esta sobre ella toca sus puntadas. El tararear se detiene, contiene un grito. Una respiración. Dos. Su cabeza sale de su hombro en tardía sorpresa. Ella voltea su cabeza para mirarlo. Su cabello blanco le hace cosquillas mientras el gira su cabeza para verla, confundidos soles rojos la examinan.

Ah, esos ojos. Como la conmueven. Que triste que tenga que interrumpir sus miradas. "Tu brazo, lastima" insulta, su cara esta a unos cuantos centímetros de la suya. Recibe un montón de ceños fruncidos por su saludo. El mira el brazo en cuestión.

"Ah- Mierda. Lo siento. Uhhhhg necesito orinar."

"Bueno no te hagas aquí"

El la observa. "No me digas que hacer" balbucea. Luce un poco alarmado por el momento. "No siento mi otro brazo." Se retuerce, tratando se sacar su brazo derecho de entre ellos.

"Que, ¿tu quieres decir-" Ella saca sus dedos entrelazados de debajo de la manta, "-ESTO?" Soul observa el apéndice ofrecido. Ella levanta una ceja. Sisea un poco, quejándose.

"Esta despertando" gruñe mientras separa su mano de la suya y de la cama del hospital. Rápidamente se pone sus zapatos y se escabulle fuera del cuarto, con los talones fuera de sus tenis.

No hay un sonrojo. Ni siquiera un '¡Suelta mi mano mujer!' Que deprimente. Es mas insultante que el sienta menos que disgusto. Oh bueno, es mejor. Su falta de interés físico los mantiene juntos, y ella puede tomar lo que puede tener. El dijo que moriría por ella- obviamente no puede ser avara y esperar mas que eso.

Maka se encuentra a si misma viendo la puerta en espera de su regreso. Es avara. Ella anhela tanto su presencia que llega a un nivel enfermizo. Tal padre tal hija. Se lamenta ante aquella realización, regresando su vista hacia el techo en disgusto. Es un caso perdido.

Ella siente como si estuviera flotando y eso la molesta un poco. La calma de la luz de la tarde que entra en su cuarto hace que todo el pánico y dolor de la noche anterior parezca algo surrealista. Recuerda momentos de eso: El ruido de su cepillo de dientes chocando contra el piso, el agua gorgoteando incesante en el desagüe del lavabo. Sus piernas, caderas y su espalda acalambradas mientras se retuerce de dolor. El sonido de las llaves de Soul en la puerta siendo el sonido más feliz que había escuchado en su vida. Los brazos de Soul alrededor de ella, tratando de sostenerla. El temor de Soul.

Los quistes ováricos parecen una tontería después de incontables experiencias cercanas a la muerte que han tenido juntos. Gracias al cielo solo fue eso. Pudo haber sido peor- sangrado interno, infertilidad o cáncer- gracias al cielo solo fue eso. Si pasa de nuevo, ella estará lista. Ella sintió su temor. El intenso miedo de Soul ante no ser capaz de hacer nada. El miedo de perderla. El miedo de su propio miedo. A pesar de lo halagante que pueda ser eso, no quiere nunca volver a sentir el temor de Soul de nuevo. Ella perdió su valor ante un mero dolor en ese baño. La próxima vez, ella estará lista. Nunca quiere que pase de nuevo una prueba de su lealtad ante ella de esa manera.

Ella empieza a tararear de nuevo, algo sorprendida. Descubre que la canción atorada en su cabeza ahora esta atorada en la de ella. No puede más que sonreír.


Y hasta aquí llega el capitulo 2, a partir del momento en que suba el siguiente capitulo cambiare la clasificación a "M" por razones que verán ;D
Hasta el momento van 26 capítulos de este genial fic y todavía continua así que hay historia para rato.

Adiu~