Antes que nada agradecer a anguiiMalfoydark, nellyhatakk y Hinaru23 el que me hayan escrito dándome su opinión y apoyándome a que continuara la historia. Muchas gracias chicas...

Capitulo 1: Hogwarts.

Siempre era emocionante pisar cada año el anden 9 y ¾, ver a los nuevos alumnos nerviosos ante su primer año. Verlo siempre conseguía sacarme una sonrisa.

Como cada año el anden estaba abarrotado de padres, alumnos, equipaje y mascotas. Era una locura pero como siempre y a pesar de casi no poder ver nada por la cantidad de gente, siempre podía distinguir a los Weasley. Eran como un faro en medio de la oscura noche. Lo difícil seria abrirme paso a través de la marea de gente que se estrujaba sin consideración.

Después de muchos empujones, algún que otro doloroso pisotón y muchas miradas furibundas, conseguí hacerme paso. Casi estaba fuera de la muchedumbre, cuando un gato, asustado como un demonio de quien sabe que, se cruzo en mi camino. Con una maniobra muy poco acertada conseguí esquivarlo pero gracias a mi poca agilidad solo conseguí desequilibrarme e iniciar una bonita caída libre hacia el suelo.

Un brusco tirón, del que luego seguro me resentiría, y mi caída fue cancelada.

-Torpe como siempre, Granger-su voz fue como un latigazo en mi mente, incrédula de relacionarla con un nombre y apellido.

Conseguí estabilizarme, me sentía como una estúpida. Vale que fue por una buena obra, el pobre gato se habría llevado un buen pisotón.

-El gato se cruzo y...-levante la vista por primera vez y...

Dios mio, ¿este es Draco Malfoy?, ¿De donde habían salido todos esos músculos? ¿Y no era mas bajo el curso pasado?

-Un gato que hasta un niño podría haber esquivado con facilidad-su burla consiguió sacarme de mi estúpida ensoñación.

-Si bueno...gracias...supongo-después de todo había evitado que me estrellara contra el suelo.

-Fue un reflejo, algunos los tenemos-su mueca divertida me hirvió la sangre, ¿no podía aceptar un simple gracias?

-¿Me sueltas el brazo?-miro su mano y con rapidez la retiro.

Este año Malfoy estaba muy raro... y muy cambiado.

Después de conseguir alcanzar a los weasley y recibir la calurosa bienvenida de la familia, pusimos rumbo a embarcar en el tren y conseguir lo que cada vez era mas complicado, un compartimento libre para ellos. Yo desafortunadamente como prefecta, tenia mi propio compartimento con los demás prefectos. Era lo único que no me gustaba de este puesto. Tener que renunciar a pasar tiempo con mis amigos después de los meses de verano separados, era un suplicio.

Me perdería las tontas historias de Ron en la madriguera, o los siempre divertidos desvarios de los tíos de Harry, y que no hablar de mi charla a murmullos con Ginny sobre la clandestina relación con Harry.

Un poco melancólica por no poder pasar tiempo con ellos, entre al compartimento de los prefectos.

No me sorprendió ver a Malfoy de prefecto, el curso anterior había conseguido unas notas muy buenas.

Estaba sentado junto a Theodore Nott, ese chico si que me sorprendía que fuera un slytherin, después de todo era un buen estudiante, nunca lo había visto insultar a nadie, y educado. Una vez me tropecé con él en la biblioteca y a pesar de ser mi culpa, se disculpo.

Pase junto a Malfoy sin poder dejar de mirarle y no pareció darse cuenta, en cambio Nott si que se percato y me saludo con un cabeceo cortes. Le sonreí a cambio y fui a sentarme con Ernie Macmillan.

Ernie siempre tenia alguna conversación amena pero casi siempre aburrida y egocentrista. Así que como un mecanismo de defensa deje de prestarle atención, siempre pareciendo atenta a su charla. Y no pude evitar concentrarme en la conversación que mantenía Padma Patil con Hanna Abbott.

-¿Puedes creerlo? Esta guapísimo-las uñas de Patil estrujaron violentamente la esponja del reposacabezas de enfrente.

-Ya lo creo, mira todos esos músculos-Abbott se mordió el labio y los ojos se le pusieron en blanco, parecía una paciente mental de San Mungo.

-Perdona Hermione-Ernie consiguió recuperar mi atención-Pero había quedado con Anthony en ir juntos a comprar algo del carrito, ¿quieres que te traiga algo?

-ohh no, gracias Ernie-me sentí un poco avergonzada, ¿se habría dado cuenta de mi desconexión en la conversación?. Por su sonrisa yo diría que no, un alivio. No me gustaba ser descortés pero no podía evitar distraerme cuando Ernie Macmillan empezaba una perorata de sus andanzas.

No se en que momento paso, solo me quede dormida.

Era una de esas raras ocasiones en las que sabes que estas soñando, que nada es real.

Estaba en los jardines de Hogwarts, mire el castillo y se veía mas frío y gris que de costumbre.

El lago parecía un oscuro pozo sin vida, era completamente negro y a pesar de que el sol estaba en su punto mas alto, en la superficie no se reflejaba ni un rayo de luz.

Un alarido ahogado, lleno de dolor me sobresalto. Era el sonido mas triste que jamas habíaoído.

Gire en redondo y ya no estaba en los verdes jardines de Hogwarts y ya no era de día.

El suelo estaba lleno de un manto marrón de hojas secas. Los arboles desnudos parecían desprovistos de vida alguna, supuraban un liquido espeso negro. Como si de sangre se tratara, el liquido manaba generoso de la corteza, haciendo que cada vez parecieran mas muertos.

El liquido empezó a recorrerlo todo, rodeándome, sin dejarme escapatoria. Casi lo tenia a mis pies, casi me rozaba los zapatos. Tenia miedo, iba a tragarme, a devorar mi esencia como lo había hecho con todo lo que había tocado. Pero se volvió a oír el lamento ahogado mas animal esta vez que humano. La oscuridad a mis pies dejo de avanzar, se retiro volviendo a las sombras.

Y una figura apareció, enorme en sus cuatro patas. Resplandeciente a la luz de la luna.

Un tigre blanco, rayado con oscuras lineas negras y salpicado de sangre aun fresca.

Me miro, no como un depredador ve a una presa, sino como un igual, como si reconociera en mi algo que yo no entendía. Su dolor y melancolía se me clavaron en el alma.

Su lamento inundo mis oídos, como un llamado angustioso a algo que parecía no poder alcanzar.

-Herms-la voz de Ginny me saco violentamente del sueño.-¿Estas bien? Pareces angustiada.

-Si, solo me asustaste-tenia el estomago revuelto solo con pensar en esos ojos tristes.

-Hemos llegado-me dijo apuntando a la ventana, donde se podía empezar a ver la silueta de Hogwarts en el horizonte.-Harry y Ron no querían entrar para evitar enfrentamientos-sabia que se refería a que no querían toparse con Malfoy.

-Esta bien, vayamos con ellos antes de que se metan en algún lio-le guiñe el ojo a Ginny que se rio por el comentario.

Los encontramos discutiendo con Ernie Macmillan y Anthony Goldstein sobre quien ganaría este año los mundiales de Quidditch. Ginny no tardo en unirseles defendiendo que si dejaran jugar a las Holyheads Harpies con los equipos masculinos, serian las ganadoras irrefutables.

La discusión se alargo hasta los carruajes, donde yo me abstraje observando el bosque prohibido.

Por primera vez al ver el bosque prohibido no me trajo ni escalofríos, ni miedo.

Solo una gran tristeza.

Gracias a todos por leer, en breve subiré mas capítulos, espero que haya sido de su agrado y que comenten con su opinión, siempre es bienvenida.