2ª noche – Las dos muñecas
Stella y Lenalee llegan caminando hasta los dormitorios. La exorcista mayor se detiene frente a una de las puertas indicándole la entrada.
-Esta será tu habitación, Stella. La mía es la segunda después del pasillo y la de Allen es aquella que se ve del otro lado. –Le muestra con la mano. Stella asiente a las indicaciones y se muestra particularmente sonriente al escuchar la ubicación de la de Walker.
-Es la de Allen… -Responde mostrándose sonrojada; lo que incomoda a Lenalee, quien aún así trata de mantenerse ecuánime.
-Si, pero cualquier consulta puedes hacérmela a mí, ¿está bien? –Le dice sonriendo.
-… De acuerdo, Lenalee. –Responde obediente.
-Mañana te presentaré a nuestros compañeros exorcistas. Verás que a excepción de un par de ellos, la mayoría son bastante amigables.
-… Dime, Lenalee. Yo formaré un equipo contigo y con Allen, ¿verdad?
-Si, mientras te acostumbras a la vida de la orden y al trabajo de campo. –Explica ligeramente evasiva.
-¿Tú y Allen se conoces bien? Me dio la impresión de que son buenos amigos… espera, ahora que lo pienso… cuando nos encontramos… ¿estaban en una cita? –Pregunta afligida, haciendo cara de ojos de punto y boca ondulada. La joven Lee se ve acorralada ante las preguntas de la joven, retrocediendo un poco.
-Allen y yo… -Revive la conversación que tuvieron.- Me gusta estar a tu lado, Lenalee…. ¿quiere decir que tú y yo somos…? –No terminó al ser interrumpido por el Akuma, dejando de lado por completo el tema y llamándola para pelear. Termina de recordar, se da la vuelta y trata de sonar animada.- Somos amigos. –Explica vacilante. Sus palabras dibujan una sonrisa de emoción en los labios de Stella.
-Ya veo; ¡buenas noches, Lenalee! –Se despide sonriente entrando a su habitación. Lenalee la ve entrar y cerrar la puerta, suspira y camina lentamente hacia la suya.
-Allen… ¿qué ibas a responderme? ¿seguimos siendo solo amigos? Allen… -Repite su nombre juntando sus manos contra su pecho y mostrándose desesperada por una respuesta. Su cabello cae sobre sus ojos cubriéndolos de sombras mientras se conduce silenciosamente hacia su habitación.
-Solo a ti te pasa que un Akuma se aparece cuando estás en una cita. –Se burla Lavi sentado en la silla de la habitación de Allen, quien está sobre la cama, apoyado en la pared. Los ilumina la luz de la lámpara. El exorcista principal sonríe ante el triste comentario.
-De todos modos no hubo mucho que hacer, para cuando llegamos, Stella ya se había hecho cargo del Akuma.
-¿Stella? ¿Así se llama la nueva exorcista? ¿y qué tal está?
-Pues la verdad sí es muy linda, jejeje… -Sonríe llevándose las manos detrás de la cabeza. De repente tiene el martillo de Lavi empujando su cuello, la cara de éste luce tenebrosa y celosa a la vez.
-Si está linda, entonces recuerda que tú ya tienes a Lenalee; deja algo para que los pobres coman, Allen… -Musita pesado y débil.
-No entiendo lo que dices… -Lo calma con las manos mientras arquea los ojos con una gota en la cabeza. Su amigo encoje su arma y apoya su barbilla en el respaldo de la silla, suspirando.
-No me vengas con que no lo entiendes, Allen. Me refiero a los sentimientos de Lenalee. –Dice un poco más serio, desviando la mirada hacia la puerta.
-Los sentimientos… de Lenalee… -Repite Walker. Recuerda el momento de su conversación en el restaurante.- Allen-kun… tú y yo… ¿qué somos?
-Te dijo algo, ¿verdad? –Le pregunta al verlo distraído, lo que lo hace poner cara de asustado, pero luego vuelve a la seriedad.
-Ahora que lo pienso… creo que hablamos un poco de eso. –Luego añade escéptico.- Pero Lavi, tú conoces a Lenalee y sabes que ella se preocupa igual por todos sus amigos… esa es su razón para luchar. –Recuerda convencido, con cierto aire de resignación.
-Si, conozco a Lenalee; y también a ti. Es por eso que te digo que abras los ojos y la mires, porque hay alguien para ella más importante que todos sus amigos. –Sugiere levantándose y abriendo la puerta sin volver a verlo. Allen lo observa sin saber qué responder a sus palabras. Finalmente el pelirrojo se da vuelta y lo mira con su sonrisa habitual.- Espero que me presentes a Stella-chan el día de mañana.
-Ah… de acuerdo. –Responde pensativo mientras su amigo cierra la puerta frente a él. Luego mira su mano y recuerda la sensación de los dedos de Lenalee entrelazados con los suyos. En su habitación, ella, ya acostada en su cama, mira su mano recordando la misma sensación.
-Allen… -Musita con una felicidad mezclada de agonía.
Al día siguiente, todo el mundo está ya en la cafetería desayunando. Stella está junto con Allen y Lenalee haciendo la fila para ordenar su comida. La recién llegada mira admirada hacia todos lados, viendo a la gente comer y conversar en un salón tan amplio.
-Es increíble, ¿verdad? Yo también me sorprendí mucho con todo lo que hay aquí la primera vez que vine. –Le dice Allen, para darle confianza.
-Muchas gracias, Allen. –Le sonríe la chica.
-Yo pediré un desayuno tradicional. –Ordena Lenalee, excluyéndose de la conversación, lo que extraña a Allen, pero no le da importancia.
-Aquí tienes, querida Lenalee. –Le sirve Jerry. Luego ella toma su bandeja y espera a Allen, como usualmente lo hace.
-Yo pediré un triple tazón de arroz, un plato de cerdo adobado, diez ordenes de hotcakes con miel, cinco tostadas con mermelada y dos litros de jugo de naranja. –Pide feliz el exorcista de cabello blanco.
-Vaya, siempre es un gusto cocinar para ti, Allen-kun. –Le dice el cocinero sirviéndole los platos en una bandeja gigante.
-Muchas gracias. –Luego se dirige a Stella.- Es que yo como mucho… -Dice sonriendo. Ella al verlo tan feliz, se ruboriza.
-¿Y qué vas a pedir tú, señorita?
-Yo… yo quiero lo mismo que Allen… -Dice con timidez.
-¿¡Lo mismo!! –Preguntan Lenalee y Jerry, sorprendidos.
-¿Podrás comerte todo eso, Stella? –Le pregunta Walker.
-Por supuesto… a mi también me gusta comer… -Explica aún con las mejillas rosadas mientras Jerry le pasa una bandeja similar a la de Allen, que apenas puede cargar.
-¿Estás bien?
-Si, descuiden. –Sigue sonriente. Allen y Lenalee se miran el uno al otro y caminan a buscar una mesa, cuando Lavi los llama desde la cual están todos; así que lo siguen y se sientan. Allí están también Crowley, Miranda y Kanda, que está apartado comiendo soba en silencio.
-Comiendo mucho como siempre, Allen. –Saluda el vampiro.
-Yo me preocuparía si no comiera. –Agrega Lenalee. Allen solo se ríe un poco. En eso Lavi mira a Stella e inmediatamente sus ojos se vuelven corazones.
-¡¡Strike!! –Dice haciendo gesto de éxito con el brazo.
-¿Tú eres la nueva exorcista? –Le pregunta Miranda.
-Si… mucho gusto, mi nombre es Stella.
-Ara, Stella-chan, es un bonito nombre. –Comenta la exorcista del tiempo.
-Oí que hiciste tu entrenamiento en Francia. –Comenta el vampiro. Ella mira al exorcista más alto con cierto temor.
-¡Vamos, no la agobien con preguntas que la ponen nerviosa! –Regaña Lavi, poniéndose frente a ella. Crowley lo mira sin saber cómo reaccionar.
-Oh, disculpa, no pretendía ser indiscreto… -Dice el conde de Allister, disculpándose.
-No, no, no me puso nerviosa su pregunta, señor… Drácula… es que… me preguntaba si es verdad eso de que usted chupa sangre… -Inquiere tímidamente; lo que le saca las lágrimas a Crowley, ante la esbozada sonrisa de Miranda y Lavi, que le tocan los hombros.
-Solo bebo la sangre de los Akumas… ese es el poder de mi inocencia… -Explica tristemente, expeliendo humo morado que expresa su humor. Lenalee y Kanda siguen masticando en silencio prestando atención solo a su plato de comida. Allen por su parte parece entretenido con la conversación.
-Woah… en verdad es un poder fascinante, Crowley-senpai.
-¡¡Senpai!! –Celebra triunfante.- ¡¡Por primera vez en la vida, alguien me considera su senpai!! ¡¡Oh, Eliade!!
-¡¡Perdón!! ¡¡no fue mi intención!! ¡disculpe si lo ofendí de alguna manera!! –Llora asustada.
-¡No, no, no!! –Niega preocupado.- Soy yo quien no quise asustarte, Stella… -Se disculpa él.
-Dios, parece que estarán así toda la tarde… -Comenta Lavi.
-Por cierto, si no comienzas a comer, no vas a terminar a tiempo, Stellaaaaaaa… -Dice Miranda, pero se sorprende al ver que todos los platos de la bandeja de Stella ya están vacíos, igual que la de Allen.- ¡¡A dónde se fue toda la comida?! –Pregunta asustada.
-… Me la comí mientras conversaba con Crowley-senpai… ¿estuvo mal? –Pregunta afligida.
-No, para nada, es solo que jamás pensé que existiera una persona capaz de comer al mismo ritmo que Allen-kun. –Explica la exorcista castaña.
-No se si tomar eso como un halago, Miranda-san. –Comenta Allen; todo el mundo se ríe; Stella se ve particularmente animada entre todos sus nuevos compañeros.
-Gracias por la comida. –Dice Lenalee poniéndose de pie y llevándose su bandeja vacía hacia el estante, sin volver a ver a ninguno de ellos. Kanda eleva su mirada y la observa alejarse mientras termina de engullir la soba. Entrecierra los ojos como detectando algo.
-¿Le ocurre algo a Lenalee? –Pregunta Crowley.- Estuvo muy seria durante toda la comida.
-No lo sé; a mí también me pareció un poco seria, pero no debe ser nada importante. –Relaja Allen; pero se topa con la mirada de reproche de Lavi.
-Tú. –interviene Kanda dirigiéndose a Stella.
-¿Eh? ¡Si! –Responde presta la joven. Allen mira a su amigo, extrañado.
-Tú también eres del tipo parásito, ¿no es así? – Le pregunta fijando sus ojos en los suyos. El rostro del espadachín se refleja en las pupilas de la muchacha.
-Pues a mí me pareció más del tipo equipo. –Dice Allen, recordando la batalla que tuvo contra el Akuma.- Ella creó un arco con su inocencia y destruyó al enemigo con una flecha.
-… Creo que soy del tipo parásito. –Acepta Stella. Walker la mira sorprendido.- Mi inocencia no es un artículo… está en mis ojos. –Explica sonriendo.- Puedo ver todo con mis ojos, y ellos me permiten copiar cualquier arma y proyectarla sobre mi cuerpo.
En ese momento regresa Lenalee, muy seria, y se dirige a Allen y Stella.
-Tenemos una misión; debemos salir lo antes posible.
-¿Eh? Está bien. –Asiente Allen, levantándose y siguiéndola. Stella sale detrás de ellos; mientras Lavi observa al trío, preocupado.
-Allen… Lenalee… -Repite con voz tenue.
(Salen las letras de D.Gray man en la esquina)
(Vuelven a salir las letras de D.Gray man en la esquina)
El Conde del Milenio se encuentra en el salón rodeado de teléfonos mientras habla a través de uno. Road está sobre una alfombra cerca de él mientras lee un libro cerca de la chimenea.
-Si, si, lo entiendo; tómate tu tiempo, pero haz un poco de escándalo para llamar la atención, si, si, adiós. –Cuelga sin perder su sonrisa de siempre. Vuelve a ver a su joven acompañante y se sienta en la mecedora que está cerca de ella.
-¿Y ahora qué? –Pregunta la joven Noé.- ¿Me dejarás jugar con mi querido Allen otra vez?
-Parece que hay un trozo de inocencia en un pueblo inglés que no habíamos detectado antes. Ya hay un grupo de niveles 2 haciéndose cargo de eso; pero si quieres ir, puedes ir a verlo. –Autoriza dándose aire con un abanico.
-¡¿De veras?! –Salta contenta su consentida.
-Si, de veras; pero no olvides que lo más importante es conseguir la inocencia y no tus gustos personales. –Dice mirando hacia el fuego.
-¿Y puedo llevar "eso"? –Inquiere insistente.
-Está bien, está bien, pero no vayas a romperlo… -Acepta tranquilo.
-¡De acuerdo! –Lo abraza y luego sale corriendo hacia su habitación. El Conde suspira, se ríe un poco y sigue meciéndose.
Allen, Lenalee y Stella van en un carruaje rumbo al pueblo indicado por instrucciones de Komui para recuperar la posible inocencia. Stella va sentada junto a Allen mientras que Lenalee va frente a él. La menor se ha dormido en el camino y tiene su cabeza apoyada sobre el hombro de él, quien lo toma con cierta ternura y se limita a dejarla estar mientras lee los documentos de la misión. La peliverde tiene la barbilla apoyada en el puño mientras mira por la ventana.
-Lenalee… -Dice Allen para romper el silencio. Ella reacciona y lo mira esperando por sus palabras.
-¿Qué sucede, Allen? –Pregunta amable, pero aún impactada por la actitud de Stella hacia él.
-Desde ayer he sentido que algo te está molestando… ¿todo está bien? –Pregunta mostrándole su preocupación; lo cual halaga a la joven, pero luego recuerda a Stella.
-Allen…
-Allen… ¿qué soy yo para ti? –Dice armándose de valor y retomando la pregunta de su última conversación.
-Lenalee… ya te lo dije, me gusta estar contigo; no podría pedir una compañera que se preocupe más por sus amigos que tú. –Dice mientras de reojo mira su mano, recordando la sensación del roce de sus dedos, pero resignándose de antemano.
-… Compañera…
-Así es; una buena compañera; es por eso que quiero siempre ser tu compañero, Lenalee. –Dice sonriendo, pero se da cuenta de que ella baja la mirada y sus ojos se cubren por la sombra de su cabello.
-Soy una compañera confiable…
-Allen… -Balbucea Stella acomodándose en el brazo del exorcista, enfureciendo aún más a Lenalee, que aprieta sus manos contra sus rodillas.
-¿Lenalee? ¿Dije algo que te molestara? –Pregunta Allen, preocupado. En ese instante el sonido de un cañón de Akuma los pone alerta mientras el carruaje se detiene y Stella se despierta de golpe.
-¡¿Akuma?! – Dice ella, sorprendida.
-Así parece. –Explica Lenalee mientras ambos salen por la puerta y caen al camino. Ella los sigue y baja del carruaje. Al salir se topan con un grupo de Akumas nivel uno comandados por dos nivel dos, uno con forma de insecto y otro de pájaro de juguete. El ojo de Allen reconoce a todos los Akumas viendo solo a los nivel uno y dos.
-¿Nivel dos? Pensé que esto sería un poco más difícil. –Dice Allen, confiado. Stella luce asustada, pero él le toma la mano y le sonríe para calmarla, ante los celos de su "compañera", de los cuales él no se da cuenta.
-Tranquila; esto es lo mismo que hiciste en la plaza, solo que ahora hay un poco más a lo que disparar.
-Allen… ¡¡Si!! –Sonríe ella.
-¿¿Ehh?? ¡¡Quién es esa niña desabrida que está tomándote de la mano, Allen?! –Se asoma Road sobre un Akuma de nivel uno, sorprendiéndolos a los tres.
-¡Road! –La reconoce el exorcista.
-Esa Noé está aquí… esto no se ve tan bien ahora… -Dice Lenalee. Stella mira a su amiga y luego a Road, que luce desafiante y la mira a ella con cierto interés.
-¡Tú! ¡no perdonaré a quien toque a MI Allen sin permiso! ¡¿Entendiste?! –Le dice en tono de juego.
-¡¡Basta, ya verás si le pertenezco a alguien o no!! ¡¡INOCENCIA, ACT ÍVATE!! –Dice Allen mientras su inocencia se activa.
-INOCENCIA, ACTÍVATE, NIVEL DOS. –Lo imita Lenalee, activando sus botas y dando un salto de velocidad de sonido hacia Road, quien se pone de pie y sin perder su sonrisa, hace sonar una campanilla cuyas ondas se expanden apagando las inocencias de Allen y Lenalee; cuyas botas pierden su brillo y ella todo impulso de ataque, lo que le permite a su enemiga atraparla por el tobillo en el aire y levantarla por éste dejándola colgada hacia abajo.
-¡¡Lenalee!! –La llama Allen con su inocencia desactivada.
-¡¡Allen!! –Lo llama ella, sin saber cómo reaccionar.- ¡¿Qué hiciste?! –Le reclama a Road.
-¿Yo? Solo mandé a dormir un rato a sus inocencias. –Explica juguetona, sorprendiéndolos a ambos.
-¿Dormirla? –Pregunta Allen.
-… Y una inocencia dormida no puede hacer nada para defenderse. –Continúa planeadora, apretando el tobillo de Lenalee como si pretendiera romperlo.
-¡¡AAHHHH!! –Grita adolorida mientras trata de golpearla con los puños, pero es contraatacada con un golpe en el estómago.
-¡¡Lenalee!! –Vuelve a gritar Allen.
-¡Silencio, Allen-kun! Cuando acabe de romper tu muñeca favorita, me pondré a jugar contigo. –Se burla poderosa. Mientras, Stella tiembla mientras los Akumas se aproximan hacia ellos.
-¡¡Stella!! ¡¡corre!! –Le ordena el exorcista.- ¡Yo voy a detenerlos!
-Pero… pero…
-¡¡Corre!!
-Lenalee… Allen… -Los recuerda a ambos amables y sonrientes con ella. De inmediato pasa de tímida a confiada y levanta la mirada, mostrando su determinación.
-¡¡INOCENCIA, ACTÍVATE!! –Sus ojos brillan color verde inocencia mientras se forma un halo de energía a su alrededor.- MIRADA DE PROYECCIÓN… ¡¡BOTAS OSCURAS!!
-¡¿Botas…?! -Comienza Allen.
-Os…cu…ras… -Termina Lenalee, lastimada. En las botas de Stella se acumula un brillo similar al de las botas de Lenalee, mientras en sus ojos se refleja la campanilla que utilizó Road para neutralizar a sus compañeros. En un segundo lanza una patada que como un rayo pasa rompiendo la campanilla ante la sorpresa de la Noé, que deja caer a Lenalee ante la sorpresa.
-¡ENBU, KIRIKAZE! –Ataca nuevamente Stella, lanzando un tornado de viento que destruye los Akumas que están junto con Road, quien extiende a Lero y escapa hacia arriba, sorprendida. Lenalee cae en el aire, pero Allen, aún sin activar su inocencia, se arroja para atraparla, tomándola entre sus brazos en el aire y cayendo de espaldas sobre el piso para evitar que ella se lastime.
-¡Allen!! –Lo llama preocupada ella mientras él tose sangre por el impacto.
-… Estoy bien… -Sonríe un poco. El cuerpo de ella está encima de él, así que se limita a abrazarlo.
-Allen… ¿por qué lo hiciste? –Llora mojándolo con sus lágrimas.
-Mientras viva, no permitiré que nada te pase, Lenalee… puedo soportar las heridas, pero no que tú te lastimes…
-Pero… pero…
-Esto no se quedará así, intrusa. –Desafía Road a Stella, que aún permanece en el aire, mirándola.
-¡Defenderé a Allen a pesar de todo! –Advierte preparada. Road sonríe y abriendo una puerta en el aire, desaparece volando a través d ella. Stella suspira y cae suavemente en el piso, desactivando su inocencia, primero desaparecen las botas creadas con su poder y luego sus ojos vuelven a la normalidad. Se topa con la escena de Allen y Lenalee, que aún se apartan el uno del otro. Sus manos están entrelazadas y sus rostros muy cerca. A pesar de sus heridas, han quedado relativamente cómodos.
-Se que para ti soy uno más de tus amigos y nos quieres a todos por igual… pero yo a ti… Lenalee…
-Allen… -Repite su nombre llorando, interrumpiéndolo con un beso en los labios; que lo sorprende, pero luego se tranquiliza y le corresponde suavemente, abrazándola mientras se incorporan levemente, sin separar sus manos. Stella los mira sujetándose el brazo izquierdo con el derecho, decepcionada y celosa a la vez, sintiéndose aliviada de su bienestar.
-Allen… Lenalee… -Algunas lágrimas se asoman por sus ojos, luego se las limpia y decide caminar hacia ellos, que terminan de besarse y se miran ruborizados.
-Stella… -Pronuncia Allen. Lenalee la mira y toma la mano de Allen fuertemente con la suya. La joven se limita a sonreírles, ocultando su tristeza.
-Me alegra que estén bien.
-Gracias a ti lo estamos, Stella. -Agradece Allen.
-Muchas gracias, Stella. –Secunda Lenalee. Stella nuevamente sonríe ruborizada mientras les ayuda a incorporarse. Road los observa de lejos, aún interesada.
-Así que tienes una muñeca nueva, Allen… pero me parece que ellas se romperán entre sí antes que yo intervenga… será divertido verlo. –Previene mirando a Stella y Lenalee, sintiendo la fricción entre ellas.
Continuará
(Avance)
Celos. Allen y Lenalee han expresado sus sentimientos, pero la relación de él con Stella no deja de inquietarla; siendo que ésta tiene cada vez más confianza con Allen, lo que lleva a que su trato con ella sea cada vez menos cordial. Road aprovecha eso para poner a Allen en medio de ambas, mostrándole la oscuridad de Lenalee para alejarlo de ella y acercarlo a su rival mientras la inocencia se escurre entre sus dedos…
Próximo capítulo… "Omisión"
