LIKE THE WINTER

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CAP 2

"Piezas"

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La lluvia hacía un suave ruido en el exterior mientras que el zorro permanecía sentado en el suelo, con un codo apoyado en el marco de una ventana alta pero que no estaba muy por encima del nivel de piso haciendo cómodo aquel tipo de apoyo; suspiró con suavidad mientras que con su mano libre hacía girar su pequeña esfera de cuarzo que seguía proporcionándole en parte una sensación de seguridad que parecía haberse perdido en cierta forma

Cerró los ojos un momento y su cabeza se ladeó muy apenas

Se sentía tan cansado…

Incluso cuando percibió el sonido de la puerta al abrirse no se inmutó en lo absoluto puesto que a pesar de su debilidad, sus sentidos aún estaban lo perfectamente recuperados como para poder distinguir cuando había peligro y cuando no

Y lo único que había detectado había sido el aroma de aquel humano que cargaba una bolsa pesada y un tubo de tela con algo grande en su interior

-Ya he llegado

Anunció Nube a pesar de que sabía que no era necesario puesto que el otro hombre ni siquiera había dado muestras de notarlo; rodó los ojos intentando guardarse el fastidio de tener que soportar el humor de aquel zorro antes de acercarse unos cuantos pasos y dejarle la bolsa de plástico a un lado; finalmente el de cabello plateado abrió sus ojos verdes y los viró apenas hacia el que estaba de pie y le observaba intentando sonreir

-No es necesario que te esfuerces en aparentar agrado por tenerme de invitado en tu casa, ya estoy acostumbrado a tus gruñidos

Advirtió Tamamo provocando una ligera arruguita de fastidio y una expresión irritada en el de ojos castaños, provocando que el médico sonriese muy apenas; sin embargo en un segundo el maestro se recuperó y se colocó las manos en la cadera comenzando a reir grandemente como si en verdad aquellos comentarios le hubiesen causado mas gracia que molestia

-El que diga que los kitsune no pueden ser divertidos, miente completamente

Dijo con un falso brillo alegre que hizo bufar al hombre en el suelo y regresar su vista al exterior gris

-En verdad eres insoportable, maestro Nueno…

El aludido hizo una pequeña mueca antes de suspirar pesadamente y dejar salir un pequeño globito de vaho de la boca

-Porqué siempre tienes que ser tan desagradable? Si ya nos habíamos comenzado a llevar mejor!

-Hum…- Tamamo sonrió y entornó los ojos volviendo a ver al hombre a su lado- somos rivales, humano. Podemos tener pequeños momentos en que concordemos con algún asunto pero de ahí en fuera, no esperes que sea diferente a lo que ha venido siendo hasta ahora… te recuerdo que volví a tratar de llevarme el cráneo de tu preciado alumno…

Un escalofrío recorrió la espina dorsal del hombre de cabello negro antes de toser para aclararse la voz, colocando su puño apenas por delante de su boca y cerrando los ojos

-Si, pero bueno… era un momento muy desesperado y al final te diste cuenta de que realmente no deseabas hacerlo… a mi me parece que has madurado mucho Tamamo como para dejarte morir con tal de… no hacer ningun daño

Musitó el otro haciendo que el zorro hechicero se tensara y le gruñera

-En verdad crees eso?

-Bueno… sé que por eso, la zorro de nueve colas te otorgó una de sus almas- dijo el hombre con tranquilidad- demostraste mucho valor y mucha decisión al llevar dentro tuyo parte de eso que nos hace a los humanos lo que somos y lo que ha hecho que te intereses en nosotros

Dijo antes de emitir un gemido al sentarse al lado del hombre de cabello plateado que parpadeó al ver al otro tan cerca suyo y a un lado

Meisuke Nueno abrió aquella bolsa de plástico y metió una de sus manos para remover los objetos e irlos sacando para colocarlos cerca del zorro que pareció relajarse un poco y solo observar los gestos de aquel sujeto que no se veía ni minimamente molesto por encontrarse tan cerca suyo

-De poco en poco Tsuwabukimaru y yo hemos conseguido sacar cosas de tu casa… y bueno, te he traído algunas mientras seguimos limpiando

Comenzó a colocar unas cuantas libretas y libros cerca de Tamamo, algunos objetos personales, un reloj…

El zorro hechicero observó todo aquello antes de levantar su pequeña agenda y abrirla. Aunque esta se encontraba sucia y manchada aún podía leer algo de lo que ya tenía escrito, encontrando un cierto alivio al ver que no estaba perdida del todo puesto que también acostumbraba a apuntar sus citas médicas y las de sus pacientes en esta; sus ojos se movieron muy apenas hacia el hombre que tenía un lado y que continuaba acomodándole cosas cerca antes de sonreir malvadamente

-Ni hablar… supongo que tendré que cancelar esa cita para cenar que tenía con la profesora Ritsuko…

El hombre de ojos verdes contó hacia atrás internamente y aguardó

-Supongo que sí… no estás realmente como para salir en estos momentos…- comentó el maestro de escuela aún sacando las cosas de la bolsa para un momento después, quedarse congelado en su lugar con la mirada perdida y después, estallar a los gritos para la completa satisfacción del youkai que se apoyó en una mano con expresión de victoria y sonriendo- maldita sea estúpido zorro! Como puedes siquiera pensar en salir con la hermosa maestra Ritsuko!?

-Yo le gusto y para ser una humana, no tiene una mala figura…- comentó el aludido tan solo por el inmenso placer que sentía al ver rabiar a quien tenía enfrente y que parecía destrozar parte de la bolsa que tenía en sus manos de la pura ira que sentía- tal vez incluso podría pensar en atreverme… a llegar un poco mas allá, si es que me entiendes…

Musitó con lentitud y un tono suave y dulce con toda la intención de provocar al otro hombre que en un segundo le había tomado de los hombros y le había estirado hasta que ambos parecieron quedar casi unidos por la nariz

-Ni siquiera te atrevas a pensarlo, maldito pervertido!

Chilló el profesor de ojos castaños a lo que el zorro sonrió un poco mas de lado, pensando en cómo picarlo un poco mas

-O tal vez prefieras que practique contigo, ya que estamos tan cerca y es tan buena la oportunidad

Musitó el zorro con suavidad a lo que el humano se tensó completamente al percibir que tan cerca estaban para luego alejarse de golpe, soltando finalmente al de cabello plateado que se hizo este hacia un lado con calma mientras el otro parecía encogerse con expresión de pánico hasta el otro lado de la habitación

-N…n… no estarás hablando en serio, o si?

-Por supuesto que si…- respondió el de ojos verdes al tiempo que Meisuke Nueno chillaba y se colocaba los puños cerca de la boca, completamente en deformet

-Pero si ambos somos hombres!

-Esas son cosas que solo afectan a ustedes los humanos- respondió el otro con calma observando de reojo al profesor de primaria- para nosotros los zorros, da lo mismo ser hombre o mujer siempre y cuando podamos estar cómodos y satisfechos con el asunto y en dado caso, que recibamos algo que valga la pena o nos convenga… las situaciones sobre género no nos es tan importante a los youkai

Añadió antes de parpadear un poco por todos los ruidos que iba soltando el otro, provocando que el zorro finalmente rodase los ojos

-En verdad que eres un estúpido ingenuo…

-Espera… te estabas burlando de mi!?

Estalló el portador de la mano demoniaca haciendo que el otro bufase y volviese a apoyar el codo en la ventana para observar el exterior

-Obviamente idiota… en verdad creías que perdería mi tiempo y mis energías contigo?

Soltó con un tono ácido y nuevamente un gesto serio para luego, cerrar los ojos

-Estaba aburrido y quise tomarle el pelo, fue todo. Ya relájate, no es como si fuera a violarte mientras duermes…

Añadió con irritación para luego ver de lado la expresión desconfiada y de sospecha en el humano cuyos ojos ahora eran un circulo a la mitad y sus pupilas eran apenas un diminuto punto

-No estarás pensándolo en serio, verdad?

-No lo sé… te creo bien capaz…

Gruñó el maestro Nube a lo que Tamamo gimió y apoyó la frente en su mano

-Cree lo que quieras, me tiene sin cuidado…

-Hummm…

El de ojos castaños continuó observándole con desconfianza para luego, volver a acercarse y abrir la bolsa larga de tela haciendo que el zorro le viese nuevamente de reojo, algo intrigado por aquello

-Que tienes ahí?

-Bueno… hubo otra cosa que encontré y que te dejaste atrás cuando te llevamos a la presencia de esa criatura…- murmuró metiendo la mano en aquella bolsa y atrayendo la atención del zorro… que un segundo después se tensó completamente alterado- yo… bueno, lamento que haya pasado esto…

Dijo el de cabello negro antes de dejar frente al zorro las piezas de su eterna acompañante, la lanza de los cráneos

-PERO QUÉ FUE LO QUE LE HICISTE!?

-No lo hice yo!- soltó Meisuke Nueno mientras que el hombre de cabello plateado tomaba las tres piezas en las que ahora estaba partida su alma y las apretaba- es de las cosas que destrozaron los sirvientes de esa loca zorra! Estaba entre las cosas de tu casa, te aseguro que yo no busqué que se rompiera… de todas maneras, no la vas a necesitas mas, no? Se supone que ya no tienes necesidad de estar sacándole la cabeza a las personas…

El zorro continuaba temblando con ira contenida mientras sentía como si algo se removiese en su interior con algo similar al dolor; sin aquella arma se sentía extrañamente vacío y no era como si no se le hubiese partido antes pero… por la forma en que se encontraba no parecía que tendría pronta reparación; cerró los ojos con resignación pero aún un dejo irritado y dejó caer las piezas hacia un lado para sorpresa del humano

-No puede arreglarse? Conozco un par de buenos herreros en el pueblo mas cercano…

-En verdad eres idiota. Las armas de los youkai no pueden ser arregladas por simples y patéticos humanos…

Respondió el zorro de cabello plateado sorprendiendo un poco al maestro Nube por sus reacciones; no era que no hubiese visto el cariño que le tenía el zorro a aquella cosa pero como para que realmente le doliese?... no lo hubiera imaginado

-Entonces… quién podría arreglarla?- inquirió pretendiendo simple curiosidad a lo que el hombre finalmente volvió a su posición delante de la ventana para apoyar su frente en esta

-Solo otro zorro hechicero- masculló Tamamo de mala gana- y no tengo con que pagar la reparación, así que ya puedo darlo por olvidado… demonios…

Gimió e hizo girar mas rápidamente la pequeña esfera de cuarzo entre sus dedos mientras que el humano a su lado parpadeaba un poco y regresaba aquellas piezas de vuelta a la bolsa de tela de la cuál habían salido

Así que otro kitsune podía arreglar esa cosa…

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TBC