Caballeros dorados, última esperanza de la humanidad

Caballeros dorados, última esperanza de la humanidad.

Después de su primer encuentro con Lucifer, al Arcángel teletransporto a todos los caballeros de bronce y a una moribunda Athena a las ruinas del antiguo Santuario en Grecia, una vez ahí Athena vio como sus antiguos caballeros dorados habían sido revividos.

Una gran tristeza se podía ver en el rostro de todos y cada uno de los caballeros dorados, su "diosa" estaba muriendo y no había forma de poder sanarla, ni siquiera el poderoso Arcángel podía hacer eso, en sus últimos suspiros Athena les habló con una voz cada vez más cortada, todos estaban sintiendo como poco a poco el cosmos de Athena se extinguía, estás fueron sus últimas palabras…

− Gracias por todo, sus esfuerzos no fueron inútiles, la humanidad está siendo arrasada, apoyen en todo al Arcángel, los quiero mucho y los estaré esperando en el más allá cuando su momento les llegue.−

Una terrible tos comenzó a impedirle a Athena el respirar, en su último aliento volteo hacia con el Arcángel y usando su último cosmos le comunicó lo siguiente…

− Ellos son buenos, no tengo duda alguna que serán un gran apoyo para ti, trata de convencerlos de que yo ya no voy a estar con ellos y que soy la última reencarnación de Athena, que ahora deberán servir a Dios y a la humanidad, gracias por estos últimos momentos, nos vemos después.−

Athena simplemente cerró sus ojos y su corazón dejó de latir, los 17 guerreros y las tres amazonas comenzaron a llorar amargamente, el Arcángel estaba impresionado por el amor y confianza que tenía esta mujer hacía con sus guerreros y con la humanidad en general, convencerlos ahora será una tarea titánica.

Después de unos momentos el Arcángel tomó el cuerpo de Athena y con su poder poco a poco este se fue calcinando hasta convertirse en cenizas, las mismas fueron depositadas en una urna y puestas en una pequeña cripta con el nombre de la "diosa".

Luego de este tributo a su extinta "diosa" ,todos estaban inconformes con el Arcángel, todos se preguntaban que si era tan poderoso como es que no pudo rescatar a Athena, en un momento que estaban todos reunidos en la entrada de lo que alguna vez fue la casa de Aries, el Arcángel se vio rodeado por los 17 guerreros y las 3 amazonas, el primero en hablar y con rabia en sus palabras fue Aioria…

− ¿Por qué la dejaste morir?, Si dices ser quien eres porque lo permitiste, que acaso no sabías de antemano que la iban a torturar y dar muerte.− Decía un Aioria con el puño levantado con ganas de empezar a pelear.

Al comentario de Aioria siguieron los de los demás, cada vez los reclamos se hacían más fuertes, el Arcángel sólo movía su cabeza de un lado a otro, señal inequívoca de que la paciencia se le estaba terminando, sin embargo fue el comentario de Shaka el que terminó por acabar con la paciencia del Arcángel…

− Alguien como tú no debería de ser ahora nuestro líder, yo que soy la reencarnación de Buda soy el más apto para este trabajo, no se con que derecho vienes aquí a liderarnos, no te necesitamos.− Dijo un Shaka con sus ojos cerrados.

Sin embargo las siguientes palabras del Arcángel dieron el golpe final al ego mostrado por todos, las palabras fueron las siguientes y muy pesado llegó al fondo de todos los corazones ahí presentes…

− Si son tan poderosos, ¿Como es posible que hayan perecido todos juntos en el muro de los lamentos? , si en realidad fueran tan fuertes como dicen, los demonios de Lucifer no los habrían matado la última vez que lo enfrentaron, además, están aquí porque Dios los liberó, cosa que por si mismos nunca habrían logrado, y si lo hubieran logrado jamás habrían vuelto a tener su cuerpo, no son tan poderosos como yo creía.−

Volteando a ver directamente a los ojos a Shaka le lanzó una mirada de decepción, definitivamente a Shaka le hubiera convenido permanecer callado, el Arcángel le hizo ver su suerte…

− Vergüenza es la que te debería de dar por hablar así, ¿te crees la reencarnación de Buda verdad?, pues que equivocado estás, Jesucristo, Krishna, Buda y Mahoma fueron únicos, tu no eres la reencarnación de Buda, si en un momento dado lo hubieras sido no habrías sido engañado por el falso Patriarca, no habrías dudado cuando el caballero del Fénix te derrotó, habrías sabido que no era necesario que te mataran con la exclamación de Athena para llegar al Hades, estás muy lejos de eso, y tus teorías y meditaciones de poco sirven ahora, te lo digo a ti y a los demás, SI NO DESEAN SALVAR A LA TIERRA Y A LA HUMANIDAD VAYANSE DE AQUÍ, YA BUSCARE A VALIENTES QUE SI DESEEN CONSERVAR SU MUNDO Y PRINCIPALMENTE SU LIBERTAD, Athena confiaba ciegamente en ustedes y así le pagan, tienen hasta la mañana para tomar una decisión.− Le dijo el Arcángel antes de caminar hasta los límites en donde empezaba Aries y con su poder erigió de nuevo el Santuario con la diferencia que ya no existía el templo de Athena.

Cada uno de los guerreros y guerreras se quedaron congelados, Shaka estaba hecho un mar de dudas, su fe hacía si mismo estaba muy abajo, los demás no se atrevían a decir nada, el Arcángel tenía razón, estaban traicionando a Athena, ahora que Athena ya no iba a regresar tenían la obligación de proteger a su planeta y a su gente.

Cabizbajos se fueron todos a sus nuevos templos, el Arcángel mientras tanto estaba en la sala del Patriarca y estaba de rodillas orando y pidiéndole a Dios paciencia y tolerancia para con los caballeros.

La noche fue muy larga para todos, los caballeros y amazonas estaban tristes por la pérdida de Athena, cada uno de los caballeros dorados en su templo le dedicaron unas palabras a la memoria de Athena.

A la mañana siguiente, los 20 guerreros fueron hacía con el Arcángel al templo principal, el Arcángel ya los estaba esperando, cuando todos llegaron inmediatamente se arrodillaron ante el, pero en un acto sin precedentes, el Arcángel furioso se levantó de su silla y les dijo en una voz muy potente…

− LEVÁNTENSE TODOS INMEDIATAMENTE, DE RODILLAS SOLAMENTE A DIOS Y NADIE MAS.− Exclamó un furioso Arcángel ante lo que los caballeros consideraban era una muestra de respeto, nunca se imaginaron que el Arcángel se iba a enfurecer tanto.

Después de un rato en que todos limaron asperezas, el Arcángel les reconstruyó las armaduras doradas, les reparó sus armaduras divinas a los de bronce y a las amazonas les hizo unas nuevas armaduras y de paso derogó la ley de Athena y todo lo referente a ella.

El Arcángel les enseño a todos a utilizar el 8vo sentido para luchar, así estuvieron varios días, el Arcángel sabía que pronto iban a atacar Lucifer y sus aliados, el mundo para ese momento ya era un caos, muertes, abusos, torturas, la gente se odiaba unos a otros, las religiones estaban destruidas, la gente ya no tenía fe, Lucifer estaba ganando esta guerra, en cualquier momento empezaría la madre de todas las Guerras Santas, solo le pedía a Dios la sabiduría para guiar a estos 20 guerreros, la última esperanza de la humanidad.

Continuará en Capítulo 3: "Cicatrices de Guerra".